Las Abejas
النحل An-NahlVersículo (Español)
[16:62] Le atribuyen a Dios lo que detestan para sí mismos e inventan mentiras diciendo que alcanzarán el bienestar [en esta vida y en la otra]. Ellos serán los primeros en ser arrojados al Fuego.
Tafsir de At-Tabari
{Y atribuyen a Allah lo que detestan; y sus lenguas describen la mentira: que para ellos está lo mejor. No hay duda: que para ellos está el Fuego y que serán مُفْرَطُونَ} (62)
La interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{Y atribuyen a Allah lo que detestan; y sus lenguas describen la mentira: que para ellos está lo mejor. No hay duda: que para ellos está el Fuego y que serán مُفْرَطُونَ}.
Dice —Exaltado sea Su recuerdo—:
Estos asociadores atribuyen a Allah aquello que detestan para sí mismos.
Y {sus lenguas describen la mentira}, es decir:
Sus lenguas dicen la mentira y la inventan.
{que para ellos está lo mejor}; pues «que» está en lugar de acusativo, porque es explicación (traducción) de la mentira.
Y el sentido del discurso es:
Atribuyen a Allah lo que detestan para sí mismos, y pretenden que para ellos está lo mejor. Aquello que detestan para sí mismos —las hijas— se lo atribuyen a Allah —Altísimo sea—, y pretendieron que los ángeles son hijas de Allah.
En cuanto a «lo mejor» que se atribuyeron a sí mismos:
son los varones de los hijos; y ello porque enterraban vivas a las hembras de sus hijos y conservaban a los varones,
y decían:
«Para nosotros los varones y para Allah las hijas».
Y esto es semejante a Su dicho:
{Y atribuyen a Allah las hijas —glorificado sea—, mientras que para ellos es lo que desean}.
Y en el mismo sentido que hemos dicho acerca de ello, hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muhammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ; y me narró al-Muthannā,
dijo:
nos informó Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl; y me narró al-Muthannā,
dijo:
nos informó Isḥāq,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh, de Warqāʾ, ambos, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
{y sus lenguas describen la mentira: que para ellos está lo mejor},
dijo:
La afirmación de Quraysh: «Para nosotros los hijos varones y para Allah las hijas».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, algo semejante,
salvo que dijo:
La afirmación de los incrédulos de Quraysh.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
{y atribuyen a Allah lo que detestan; y sus lenguas describen la mentira},
es decir:
proclaman que para ellos está lo mejor,
es decir:
los muchachos.
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar,
de Qatāda:
{que para ellos está lo mejor},
dijo:
los muchachos.
Y Su dicho:
{No hay duda: que para ellos está el Fuego y que serán مُفْرَطُونَ},
dice —Exaltado sea Su recuerdo—: ciertamente, como verdad obligatoria, que para esos que atribuyen a Allah las hijas —los que Le atribuyen lo que detestan para sí mismos y se atribuyen a sí mismos lo mejor—, ante Allah, el Día de la Resurrección, está el Fuego.
Ya hemos aclarado la interpretación de la expresión de Allah «No hay duda» en otro lugar de este libro nuestro, con sus pruebas, de modo que hace innecesario repetirla en este lugar.
Y se transmitió de Ibn ʿAbbās acerca de ello lo que me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
«No hay duda», dijo:
«Sí».
Y acerca de Su dicho «No hay duda»,
algunos de los especialistas en lengua árabe decían:
«Jaram» no fue puesto en acusativo por «lā», como se puso la mīm en la expresión: «lā ghulāma laka».
Dijo:
Más bien fue puesto en acusativo porque es un verbo en pasado,
como la expresión del que dice:
«se sentó fulano y se quedó sentado».
Y el sentido es:
«no hay refutación para su palabra», es decir:
no es así el asunto.
«Jaram» significa: «ganó/adquirió»,
como en Su dicho: «lā uqsim», y cosas semejantes.
Y algunos de ellos decían:
«Jaram» fue puesto en acusativo por «lā»,
y que su sentido es:
«no hay escapatoria», «inevitablemente»; pero se hizo frecuente en el habla hasta quedar en el rango de «ciertamente».
Y Su dicho:
{y que serán مُفْرَطُونَ},
dice —Exaltado sea Su recuerdo—:
que serán dejados atrás, abandonados en el Fuego, olvidados en él.
Los intérpretes discreparon sobre su interpretación; la mayoría dijo algo como lo que hemos dicho.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narraron Muḥammad b. Bashshār e Ibn Wakīʿ,
dijeron:
nos narró Muḥammad b. Jaʿfar,
dijo:
nos narró Shuʿba, de Abī Bishr,
de Saʿīd b. Jubayr, acerca de esta aleya:
{No hay duda: que para ellos está el Fuego y que serán مُفْرَطُونَ},
dijo:
olvidados, desatendidos.
Me narró Mūsā b. ʿAbd al-Raḥmān al-Masrūqī,
dijo:
nos narró Zayd b. Ḥubāb,
dijo:
nos informó Saʿīd, de Abī Bishr, de Saʿīd b. Jubayr, algo semejante.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Bahz b. Asad, de Shuʿba,
dijo:
me informó Abū Bishr, de Saʿīd b. Jubayr, algo semejante.
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Hushaym,
dijo:
nos informó Abū Bishr, de Saʿīd b. Jubayr,
acerca de Su dicho:
{No hay duda: que para ellos está el Fuego y que serán مُفْرَطُونَ},
dijo:
abandonados en el Fuego, olvidados en él.
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Hushaym,
dijo:
Ḥuṣayn nos informó, de Saʿīd b. Jubayr, algo semejante.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos informó al-Ḥajjāj b. al-Minhāl,
dijo:
nos narró Hushaym, de Ḥuṣayn, de Saʿīd b. Jubayr, algo semejante.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
{y que serán مُفْرَطُونَ},
dijo:
olvidados.
Me narró al-Ḥarth,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ; y me narró al-Muthannā,
dijo:
nos informó Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl; y me narró al-Muthannā,
dijo:
nos informó Isḥāq,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh, de Warqāʾ, ambos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, algo semejante.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narraron ʿAbda, Abū Muʿāwiya y Abū Khālid, de Juwaybir,
de al-Ḍaḥḥāk:
{y que serán مُفْرَطُونَ},
dijo:
abandonados en el Fuego.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de al-Qāsim,
de Mujāhid:
{مُفْرَطُونَ},
dijo:
olvidados.
Me narró ʿAbd al-Wārith b. ʿAbd al-Ṣamad,
dijo:
me narró mi padre, de al-Ḥusayn,
de Qatāda:
{y que serán مُفْرَطُونَ} significa: desatendidos.
Nos narró Ibn al-Muthannā,
dijo:
nos narró Badal,
dijo:
nos narró ʿAbbād b. Rāshid,
dijo:
escuché a Dāwūd b. Abī Hind,
acerca del dicho de Allah:
{y que serán مُفْرَطُونَ},
dijo:
olvidados en el Fuego.
Y otros dijeron:
Su sentido es: apresurados hacia el Fuego, adelantados a él.
Y se apoyaron en el dicho de los árabes:
«afraṭnā fulānan fī ṭalab al-māʾ», cuando lo envían por delante para reparar los cubos y las cuerdas, y disponer lo que necesitan al llegar a él; ese es مُفْرَط.
En cuanto al que se adelanta por sí mismo, es fāriṭ.
Se dice:
«qad faraṭa fulān aṣḥābah», «yafruṭuhum furṭan wa furūṭan»:
cuando se les adelanta.
El plural de fāriṭ es: farrāṭ.
Y de ello es el dicho de al-Quṭāmī:
«Y nos apremiaron, siendo de nuestros compañeros,
como se apresuran los furrāṭ para los que acuden a abrevar».
Y del dicho del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
«Yo soy vuestro fāriṭ en el ḥawḍ»;
es decir: vuestro adelantado hacia él y el que os precede,
«hasta que lleguéis a él».
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda:
{y que serán مُفْرَطُونَ} significa: apresurados hacia el Fuego.
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar,
de Qatāda:
{y que serán مُفْرَطُونَ},
dijo:
han sido «afraṭū» en el Fuego,
es decir:
apresurados.
Y otros dijeron:
Su sentido es: alejados en el Fuego.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró mi padre, de Ashʿath al-Sammān, de al-Rabīʿ, de Abī Bishr,
de Saʿīd:
{y que serán مُفْرَطُونَ},
dijo:
humillados, alejados.
Y la opinión más correcta en esto es la que hemos escogido.
Y ello porque el ifrāṭ con el sentido de «adelantar» solo se dice de quien es enviado por delante para reparar aquello a lo que se le adelanta hasta el momento de la llegada de quienes lo enviaron por delante; y no es «adelantado» al Fuego, de entre su gente, quien es adelantado a él para reparar algo en él para un visitante que llegue a él y lo encuentre como reparador.
Más bien, se adelanta a quien se adelanta a él para un castigo que se le apresura.
Así, cuando el sentido de ese ifrāṭ —que es la interpretación de «apresurar»— queda invalidado como posibilidad de corrección, se confirma el otro sentido,
a saber:
el ifrāṭ con el significado de «dejar atrás» y «abandonar».
Y ello porque se transmite de los árabes:
«mā afraṭtu warāʾī aḥadan», es decir: no dejé a nadie atrás;
y «mā farraṭtuhu»,
es decir:
no lo dejé atrás.
Y los recitadores discreparon en la lectura de ello.
La mayoría de los recitadores de las dos regiones —Kūfa y Baṣra— lo recitaron:
{y que serán مُفْرَطُونَ}, con la rāʾ aligerada y abierta, con el sentido de voz pasiva: de «ufriṭa», فهو مُفْرَط.
Y ya he expuesto la divergencia de su lectura, así también en la interpretación.
Y Abū Jaʿfar el recitador lo leyó:
«y que serán مُفَرِّطُونَ», con la rāʾ en kasra y geminada,
con la interpretación de:
que son negligentes en el cumplimiento de la obligación que Allah tenía sobre ellos en la vida mundanal —Su obediencia y Sus derechos—, y que lo descuidan,
según el dicho de Allah —Altísimo sea—:
{¡Ay de mí por lo que descuidé respecto a Allah!}.
Y Nāfiʿ b. Abī Nuʿaym lo leyó:
«y que serán مُفْرِطُونَ», con la rāʾ en kasra y aligerada.
Me lo narró Yūnus, de Warsh, de él.
Con la interpretación de:
que son مُفْرِطون en pecados y desobediencias, derrochadores contra sí mismos, abundantes en ello,
según su dicho:
«afraṭa fulān fī al-qawl», cuando excede su límite y se extralimita en ello.
Y la lectura más correcta en esto es:
la lectura de aquellos cuya recitación hemos mencionado de la gente de Iraq, por su conformidad con la interpretación de los intérpretes que hemos citado antes, y por apartarse las otras lecturas de su interpretación.
Notas y Referencias
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