16

Las Abejas

النحل An-Nahl
Aya 37

Versículo (Español)

[16:37] Debes saber [¡oh, Mujámmad!] que por más que te empeñes en guiarlos, Dios no guiará [por la fuerza] a quienes hayan elegido el extravío. Éstos no tendrán quién los auxilie.

Tafsir de At-Tabari

{إِن تَحۡرِصۡ عَلَىٰ هُدَىٰهُمۡ فَإِنَّ ٱللَّهَ لَا يَهۡدِي مَن يُضِلُّۖ وَمَا لَهُم مِّن نَّـٰصِرِينَ} (37) La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { إِن تَحْرِصْ عَلَىَ هُدَاهُمْ فَإِنّ اللّهَ لاَ يَهْدِي مَن يُضِلّ وَمَا لَهُمْ مّن نّاصِرِينَ }

Dice —Exaltado sea Su recuerdo— a Su Profeta Muḥammad —que Allah le bendiga y le conceda paz—: Si te afanas, ¡oh Muḥammad!, por la guía de estos asociadores hacia la fe en Allah y el seguimiento de la verdad, entonces, ciertamente, Allah no guía a quien extravía.

Los recitadores discreparon en la lectura de ello. La mayoría de los recitadores de Kūfa lo recitó: «fa-inna llāha lā yahdī man yaḍill» con apertura de la yā’ en «yahdī», y con ḍamma en «yaḍill». Asimismo discreparon sus recitadores en el sentido de ello: Pues algunos gramáticos de Kūfa pretendían que su significado es: “Ciertamente, aquel a quien Allah ha extraviado no se guía”, y decían: Los árabes dicen: “qad hudiya ar-rajul” queriendo decir “qad ihtadā”; y “hudiya” e “ihtadā” tienen un mismo significado. Otros de ellos pretendían que su significado es: “Ciertamente, Allah no guía a quien Él ha extraviado”, en el sentido de: que a quien Allah extravía, Allah no lo guía. Y la mayoría de los recitadores de Medina, el Šām y Baṣra recitó: «fa-inna llāha lā yuhdā» con ḍamma en la yā’ de «yuhdā» y de «yuḍill», y con apertura de la dāl de «yuhdā», con el sentido de: a quien Allah extravía, no hay para él guía.

Esta lectura es, a mi juicio, la más correcta de las dos, porque “yahdī” con el sentido de “se guía” es poco frecuente en el habla de los árabes y no está difundido; y porque no hay provecho en la afirmación de quien dice: “a quien Allah extravía, no lo guía”, pues eso es algo que nadie ignora. Siendo así, la lectura conforme a lo difundido en el habla de los árabes, de entre las expresiones lingüísticas que encierran un gran provecho, es más preferible y más digna.

Así, la interpretación del discurso —si el asunto fuese como lo hemos descrito— es: Si te afanas, ¡oh Muḥammad!, por su guía, entonces a quien Allah ha extraviado no hay para él guía; no te fatigues, pues, por su asunto, y transmítele aquello con lo que fuiste enviado para que la prueba quede establecida contra él. Y Su dicho: «وَمَا لَهُمْ مِنْ ناصِرِينَ» significa: Y no tienen quien los auxilie contra Allah cuando Él quiera castigarlos, de modo que se interponga entre Allah y lo que Él haya querido de su castigo.

Y en Su dicho: «إِنْ تَحْرِصْ» hay dos modalidades lingüísticas: entre los árabes hay quien dice: “ḥaraṣa yaḥriṣu”, con apertura de la rā’ en faʿala y con kasra en yafʿalu; y “ḥariṣa yaḥraṣu”, con kasra de la rā’ en faʿila y con apertura en yafʿalu. La recitación es con apertura en el pasado y kasra en el presente, y es la modalidad lingüística de la gente del Ḥiǧāz.

Notas y Referencias

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