16

Las Abejas

النحل An-Nahl
Aya 127

Versículo (Español)

[16:127] Sé paciente y sabe que la paciencia es una virtud que Dios concede a quien quiere. No sientas pena [por la incredulidad de tu pueblo] ni te angusties por lo que traman.

Tafsir de At-Tabari

{وَٱصۡبِرۡ وَمَا صَبۡرُكَ إِلَّا بِٱللَّهِۚ وَلَا تَحۡزَنۡ عَلَيۡهِمۡ وَلَا تَكُ فِي ضَيۡقٖ مِّمَّا يَمۡكُرُونَ} (127) La exposición sobre la interpretación de la palabra del Altísimo: { وَاصْبِرْ وَمَا صَبْرُكَ إِلا بِاللَّهِ وَلا تَحْزَنْ عَلَيْهِمْ وَلا تَكُ فِي ضَيْقٍ مِمَّا يَمْكُرُونَ } ( 127 )

Dice —exaltada sea Su mención— a Su Profeta Muḥammad, صلى الله عليه وسلم: «Sé paciente, oh Muḥammad, ante el daño que te ha alcanzado por causa de Dios. ( وَمَا صَبْرُكَ إِلا بِاللَّهِ ) Esto es: tu paciencia, si eres paciente, no es sino con la ayuda de Dios y con Su concesión de éxito para ello. ( وَلا تَحْزَنْ عَلَيْهِمْ ) Esto es: no te entristezcas por esos asociadores que te desmienten y niegan lo que les has traído, cuando se aparten de ti y se desentiendan de la exhortación que les has presentado. ( وَلا تَكُ فِي ضَيْقٍ مِمَّا يَمْكُرُونَ ) Esto es: no se te oprima el pecho por lo que dicen desde la ignorancia, y por atribuir a lo que les has traído que es hechicería, o poesía, o adivinación. «De lo que traman»: de lo que urden mediante ardides engañosos para apartar del camino de Dios a quien desea creer en ti y dar por verdadero lo que Dios ha hecho descender sobre ti.

Los recitadores discreparon respecto a la lectura de ello. La mayoría de los recitadores de Irak lo recitó: ( وَلا تَكُ فِي ضَيْقٍ ), con la ḍād abierta en «ḍayq», conforme al sentido que he descrito en su interpretación. Y algunos recitadores de la gente de Medina lo recitaron: ( وَلا تَكُ فِي ضِيقٍ ), con la ḍād con kasra.

Y la más correcta de las dos lecturas, a nuestro juicio, es la de quien lo recita: «fī ḍayq», con la ḍād abierta; porque Dios —exaltada sea Su mención— no hizo sino prohibir a Su Profeta, صلى الله عليه وسلم, que se le estrechara el pecho por el daño que encuentra de parte de los asociadores a causa de transmitirles la revelación y el descenso de Dios. Así le dijo: { فَلا يَكُنْ فِي صَدْرِكَ حَرَجٌ مِنْهُ لِتُنْذِرَ بِهِ } Y dijo: { فَلَعَلَّكَ تَارِكٌ بَعْضَ مَا يُوحَى إِلَيْكَ وَضَائِقٌ بِهِ صَدْرُكَ أَنْ يَقُولُوا لَوْلا أُنْزِلَ عَلَيْهِ كَنْزٌ أَوْ جَاءَ مَعَهُ مَلَكٌ إِنَّمَا أَنْتَ نَذِيرٌ } Y puesto que eso es lo que —exaltada sea Su mención— le prohibió, la apertura de la ḍād es la expresión conocida en el habla de los árabes para ese significado. Dicen los árabes: «En mi pecho, por este asunto, hay ḍayq (opresión/estrechez)»; mientras que solo ponen kasra a la ḍād en lo relativo a la vida material: la estrechez del alojamiento y cosas semejantes. Y si «ḍayq» con ḍād abierta se emplea en el lugar de «ḍīq» con kasra, ello sería conforme a lo que a veces se ensancha y se estrecha por escasez, en uno de dos sentidos: o bien como plural de «ḍayqa», tal como dijo al-Aʿšā de Banū Thaʿlaba:

فَلَئِنْ رَبُّكَ مِنْ رَحْمَتِهِ *** كَشَف الضَّيْقَةَ عَنَّا وَفسَحْ

Y el otro, por aligeramiento de la forma «ḍayyīq» (estrecho), del mismo modo que se aligera «hayyin layyin» (suave, fácil), y se dice: «hīn līn».

Notas y Referencias

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