Al-Hijr
الحجر Al-HijrVersículo (Español)
[15:2] Llegará el momento en que quienes se negaron a creer desearán haber sido musulmanes entregados a la voluntad de Dios.
Tafsir de At-Tabari
{رُّبَمَا يَوَدُّ ٱلَّذِينَ كَفَرُواْ لَوۡ كَانُواْ مُسۡلِمِينَ} (2)
La disertación sobre la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ رّبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُواْ لَوْ كَانُواْ مُسْلِمِينَ }
Los recitadores discreparon respecto a la lectura de Su dicho «رُبَمَا»: la mayoría de los recitadores de la gente de Medina y algunos de los kufíes lo leyeron «رُبَمَا» con aligeramiento de la bā’ (sin geminación), mientras que la mayoría de los recitadores de Kufa y Basora lo leyeron con geminación.
Y lo correcto, a nuestro juicio, es decir:
que ambas son dos lecturas célebres y dos modalidades lingüísticas conocidas con un mismo significado; cada una de ellas ha sido recitada por imames de los recitadores; así pues, cualquiera de las dos que recite el recitador, acierta.
Y los arabistas discreparon acerca del sentido de «ما» que acompaña a «ربّ».
Algunos gramáticos de Basora dijeron:
se introdujo «ما» junto con «ربّ» para poder hablar con un verbo después de ella; y, si quieres, haces que «ما» sea a modo de “algo”, como si dijeras: “¡cuántas veces algo…!”, “yoddu” (desea): es decir, “¡cuántas veces un deseo que desean los que han descreído!”.
Algunos gramáticos de Kufa reprobaron eso que dijo, y dijeron:
el maṣdar (nombre de acción) no necesita un referente de retorno; y el “deseo” ha recaído sobre «لو»: “quizá deseen: si fueran…”, es decir: “ser”.
Dijo:
y si se sobreentiende la hā’ en «لو», entonces no es objeto directo, siendo que es el lugar del objeto directo; y no conviene traducir el maṣdar por “algo”, y él lo ha traducido por “algo”; luego lo convirtió en “deseo”; y después le hizo volver un referente.
Así, al-Kisā’ī y al-Farrā’ decían:
los árabes casi no hacen recaer «ربّ» sobre lo futuro; más bien la hacen recaer sobre lo pasado del verbo, como cuando dicen: “quizá hice tal cosa”, y “quizá vino a mí tu hermano”.
Dijeron:
y en el Corán ha venido con lo futuro: «ربما يودّ»; y ello solo fue permitido porque cuanto hay en el Corán de promesa y amenaza, y lo que contiene, es verdad como si fuera visión directa; así, el discurso acerca de lo que aún no ha sucedido fue hecho correr por el cauce de lo que ya sucedió, como se dijo: «وَلَوْ تَرَى إذ المُجْرمُونَ ناكِسُو رُؤُوسِهِمْ عِنْدَ رَبّهِمْ» y Su dicho: «وَلَوْ تَرَى إذْ فَزعُوا فَلا فَوْتَ»، como si fuera pasado, siendo que es esperado, por su veracidad en el sentido y porque no hay quien lo desmienta.
Y que el hablante, cuando prohíbe u ordena y el ordenado le desobedece, no dice: “Pues, por Dios, ¡cuántos remordimientos tendrás, en los que recordarás mi palabra!”, sino por saber que se arrepentirá; y Dios —y Su promesa— es más veraz que la palabra de las criaturas.
Y también es posible que «ربما» acompañe a lo permanente, aunque esté en la forma verbal “hace”, pues se dice: “quizá muere el hombre y no se encuentra para él mortaja”; y si se interpretan como nombres, habría con ella un pronombre de «كان», como dijo Abū Du’ād:
رُبّمَا الجامِلُ المُؤَبّلُ فِيهِمُ *** وعَناجِيجُ بَيْنَهُنّ المِهَارُ
Así, la interpretación del discurso es:
Quizá deseen aquellos que han descreído en Dios y han negado Su unicidad, si hubieran sido en la morada de la vida mundanal musulmanes.
Como:
Nos narró ‘Alī ibn Sa‘īd ibn Masrūq al-Kindī,
dijo: nos narró Jālid ibn Nāfi‘ al-Ash‘arī, de Sa‘īd ibn Abī Burda, de Abī Burda, de Abī Mūsā,
dijo: nos llegó que:
«Cuando sea el Día de la Resurrección, y se reúnan los moradores del Fuego en el Fuego, y con ellos quienes Dios quiera de la gente de la qibla,
los incrédulos dirán a quienes estén en el Fuego de la gente de la qibla:
“¿Acaso no sois musulmanes?”
Dirán: “Sí”.
Dirán: “¿Y de qué os ha servido vuestro islam, si habéis llegado a estar con nosotros en el Fuego?”
Dirán: “Teníamos pecados y fuimos tomados por ellos”.
Entonces Dios oyó lo que dijeron, y ordenó que todo aquel que fuera de la gente de la qibla en el Fuego fuera sacado.
Y dirá quien esté en el Fuego de entre los incrédulos: “¡Ojalá hubiéramos sido musulmanes!”»
Luego el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— recitó: «الر تِلْكَ آياتُ الكِتابِ وقُرآنٍ مُبِينٍ رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ».
Nos narró al-Ḥasan ibn Muḥammad,
dijo: nos narró ‘Amr ibn al-Haytham Abū Qaṭan al-Quṭ‘ī, y Rawḥ al-Qaysī,
y ‘Affān ibn Muslim —y la formulación es la de Abū Qaṭan—; dijeron:
nos narró al-Qāsim ibn al-Faḍl ibn ‘Abd Allāh ibn Abī Jarwa,
dijo: Ibn ‘Abbās y Anas ibn Mālik interpretaban esta aleya: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ»; dijeron: eso será el día en que Dios reúna a la gente de los pecados, de entre los musulmanes y los asociadores, en el Fuego.
Y dijo ‘Affān: cuando se retenga a la gente de los pecados, de entre los musulmanes y los asociadores, y los asociadores digan: “¿De qué os ha servido lo que adorabais?”.
Abū Qaṭan añadió: “Hemos sido reunidos, nosotros y vosotros”.
Y Abū Qaṭan y ‘Affān dijeron: entonces Dios se enoja por ellos, por el favor de Su misericordia; y Rawḥ ibn ‘Ubāda no lo dijo.
Y todos dijeron:
Dios los saca;
y eso es cuando se dice: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ».
Nos narró al-Ḥasan,
dijo: nos narró ‘Affān,
dijo: nos narró Abū ‘Awāna,
dijo: nos narró ‘Aṭā’ ibn al-Sā’ib, de Mujāhid, de Ibn ‘Abbās,
acerca de Su dicho: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ»; dijo: Dios hace entrar en el Paraíso y tiene misericordia hasta que, al final de ello, dice: “Quien haya sido musulmán, que entre en el Paraíso”. Dijo: eso es Su dicho: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ».
Me narró al-Muthannā,
dijo: nos narró ‘Abd Allāh ibn Ṣāliḥ,
dijo: me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās,
acerca de Su dicho: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ»: eso será el Día de la Resurrección: desearán los que han descreído haber sido monoteístas.
Nos narró Aḥmad ibn Isḥāq,
dijo: nos narró Abū Aḥmad,
dijo: nos narró Sufyān, de Salama ibn Kuhayl, de Abī al-Za‘rā’, de ‘Abd Allāh,
acerca de Su dicho: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ»; dijo: esto es acerca de los moradores de la Gehena, cuando los vean salir del Fuego.
Me narró al-Muthannā,
dijo: nos informó Muslim ibn Ibrāhīm,
dijo: nos narró al-Qāsim,
dijo: nos narró Ibn Abī Farwa al-‘Abdī que Ibn ‘Abbās y Anas ibn Mālik interpretaban esta aleya: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ»; la interpretaban como el día en que Dios retenga a la gente de los pecados, de entre los musulmanes, junto con los asociadores en el Fuego.
Dijo: entonces los asociadores les dirán: “¿De qué os ha servido lo que adorabais en la vida mundanal?”.
Dijo: entonces Dios se enoja por ellos, por el favor de Su misericordia, y los saca.
Y eso es cuando se dice: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo: nos narró Jarīr, de ‘Aṭā’ ibn al-Sā’ib, de Mujāhid, de Ibn ‘Abbās,
dijo: Dios no cesa de hacer entrar en el Paraíso, de tener misericordia y de aceptar intercesión, hasta que dice: “Quien sea de los musulmanes, que entre en el Paraíso”. Eso es Su dicho: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ».
Me narró Ya‘qūb ibn Ibrāhīm,
dijo: nos narró Ibn ‘Ulayya, de Hishām al-Dastuwā’ī,
dijo: nos narró Ḥammād,
dijo: pregunté a Ibrāhīm acerca de esta aleya: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ»; dijo: se me ha contado que los asociadores dijeron a quienes entraron en el Fuego de entre los musulmanes: “¿De qué os ha servido lo que adorabais?”.
Dijo: entonces Dios se enoja por ellos,
y dice a los ángeles y a los profetas: “Interceded”; y ellos interceden, y son sacados del Fuego, hasta el punto de que Iblīs se estira con la esperanza de salir con ellos.
Dijo: entonces, en ese momento, desearán los que han descreído haber sido musulmanes.
Me narró al-Muthannā,
dijo: nos narró Ḥajjāj,
dijo: nos narró Ḥammād, de Ibrāhīm,
que dijo acerca de la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ»; dijo: quienes están en el Fuego de entre los asociadores dicen a los musulmanes: “¿De qué os ha servido «لا إله إلا الله»?”.
Dijo: entonces Dios se enoja por ellos,
y dice: “Quien haya sido musulmán, que salga del Fuego”.
Dijo: entonces, en ese momento: «يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ».
Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyā,
dijo: nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo: nos informó Ma‘mar, de Ḥammād,
de Ibrāhīm acerca de Su dicho: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ»; dijo: la gente del Fuego dice: “Éramos gente de asociación y de incredulidad; ¿qué pasa con estos monoteístas?, ¿de qué les ha servido adorarlo a Él?”.
Dijo: entonces sale del Fuego quien estuviera en él de entre los musulmanes.
Dijo: entonces, en ese momento, «يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ».
Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyā: nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo: nos informó al-Thawrī, de Ḥammād, de Ibrāhīm, de Khuṣayf, de Mujāhid,
dijo: la gente del Fuego dice a los monoteístas: “¿De qué os ha servido vuestra fe?”.
Dijo: y cuando dicen eso,
dijo: “Sacad a quien tenga en su corazón el peso de un átomo”; entonces, en ese momento, «يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ».
Me narró al-Muthannā,
dijo: nos narró Muslim,
dijo: nos narró Hishām, de Ḥammād,
dijo: pregunté a Ibrāhīm acerca de la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ»; dijo: los incrédulos reprochan a la gente del tawḥīd: “¿De qué os ha servido ‘no hay divinidad sino Dios’?”. Entonces Dios se enoja por ellos, y ordena a los profetas y a los ángeles, y ellos interceden; y sale la gente del tawḥīd, hasta el punto de que Iblīs se estira con la esperanza de salir.
Eso es Su dicho: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ».
Nos narró Aḥmad,
dijo: nos narró Abū Aḥmad,
dijo: nos narró ‘Abd al-Salām, de Khuṣayf, de Mujāhid,
dijo: esto es acerca de los moradores de la Gehena: cuando los vean salir del Fuego, «يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ».
Me narró al-Muthannā,
dijo: nos narró al-Ḥajjāj ibn al-Minhāl,
dijo: nos narró Ḥammād, de ‘Aṭā’ ibn al-Sā’ib, de Mujāhid,
dijo: cuando Dios termine de juzgar entre Sus criaturas,
dijo: “Quien haya sido musulmán, que entre en el Paraíso”; entonces, en ese momento, «يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ».
Me narró Muḥammad ibn ‘Amr,
dijo: nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo: nos narró ‘Īsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo: nos narró al-Ḥasan; dijo: nos narró Waraqā’; y me narró al-Ḥasan,
dijo: nos narró Shabāba,
dijo: nos narró Waraqā’; y me narró al-Muthannā,
dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de Su dicho: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ»; dijo: el Día de la Resurrección.
Nos narró al-Qāsim,
dijo: nos narró al-Ḥusayn,
dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, algo semejante.
Nos narró al-Ḥasan ibn Muḥammad,
dijo: nos narró ‘Abd al-Wahhāb ibn ‘Aṭā’, de Juwaybir,
de al-Ḍaḥḥāk acerca de Su dicho: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ»; dijo: en ello hay dos aspectos:
dicen: cuando al incrédulo le llega la muerte, desea haber sido musulmán.
Y otros dicen: más bien Dios castiga a gente de los partidarios del tawḥīd en el Fuego por sus pecados; los asociadores los reconocen y dicen: “¿De qué os ha servido adorar a vuestro Señor, si os ha arrojado al Fuego?”. Entonces Él se enoja por ellos y los saca; y entonces se dice: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ».
Nos narró Ibn Wakī‘,
dijo: nos narró mi padre, de Abū Ja‘far, de al-Rabī‘, de Abī al-‘Āliya,
acerca de Su dicho: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ»; dijo: fue revelada acerca de quienes salen del Fuego.
Nos narró Bishr,
dijo: nos narró Yazīd,
dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatāda,
acerca de Su dicho: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ»; y eso —por Dios— será el Día de la Resurrección: desearán haber sido en la vida mundanal musulmanes.
Nos narró Muḥammad ibn ‘Abd al-A‘lā,
dijo: nos narró Muḥammad ibn Thawr, de Ma‘mar,
de Qatāda: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo: nos narró Jarīr, de ‘Aṭā’, de Mujāhid, de Ibn ‘Abbās,
dijo: Dios no cesa de hacer entrar en el Paraíso y de aceptar intercesión hasta que dice: “Quien sea de los musulmanes, que entre en el Paraíso”; y entonces es cuando se dice: «رُبَمَا يَوَدّ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْ كانُوا مُسْلِمِينَ».
Notas y Referencias
(No se generaron)