Abraham
إبراهيم IbrahimVersículo (Español)
[14:40] ¡Oh, Señor mío! Haz que tanto mis descendientes como yo seamos fervientes practicantes de la oración. ¡Oh, Señor nuestro! Concédeme esta súplica.
Tafsir de At-Tabari
{رَبِّ ٱجۡعَلۡنِي مُقِيمَ ٱلصَّلَوٰةِ وَمِن ذُرِّيَّتِيۚ رَبَّنَا وَتَقَبَّلۡ دُعَآءِ} (40)
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ رَبّ اجْعَلْنِي مُقِيمَ الصّلاَةِ وَمِن ذُرّيَتِي رَبّنَا وَتَقَبّلْ دُعَآءِ }
Dice:
«¡Señor mío! Hazme cumplidor de aquello que me has impuesto como obligación de Tu precepto que has prescrito sobre mí, a saber, la oración».
Y «y de mi descendencia», dice:
«y haz también, de mi descendencia, a quienes establezcan la oración para Ti».
Y «¡Señor nuestro! y acepta mi súplica», dice:
«¡Señor nuestro! y acepta mi obra que realizo para Ti y mi adoración a Ti».
Y esto es semejante al relato que se transmitió del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«Ciertamente, la súplica es la adoración».
Luego recitó: «Y vuestro Señor dijo: Invocadme y os responderé. En verdad, quienes se ensoberbecen respecto de Mi adoración entrarán en Gehena, humillados».
Notas y Referencias
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