14

Abraham

إبراهيم Ibrahim
Aya 28

Versículo (Español)

[14:28] ¿Acaso no reparas en aquellos que en vez de agradecer a Dios por Sus bendiciones son ingratos y conducen a su pueblo a la perdición?

Tafsir de At-Tabari

{۞أَلَمۡ تَرَ إِلَى ٱلَّذِينَ بَدَّلُواْ نِعۡمَتَ ٱللَّهِ كُفۡرٗا وَأَحَلُّواْ قَوۡمَهُمۡ دَارَ ٱلۡبَوَارِ} (28) القول في تأويل قوله تعالى : { أَلَمْ تَرَ إِلَى الّذِينَ بَدّلُواْ نِعْمَةَ اللّهِ كُفْراً وَأَحَلّواْ قَوْمَهُمْ دَارَ الْبَوَارِ * جَهَنّمَ يَصْلَوْنَهَا وَبِئْسَ الْقَرَارُ }



Dice —exaltada sea Su mención—: ¿Acaso no has mirado, ¡oh Muhammad!, a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad? Es decir: alteraron lo que Dios les había concedido de Sus mercedes, y lo convirtieron en incredulidad hacia Él. Y el trocar de ellos la gracia de Dios por incredulidad consistió, respecto del Profeta de Dios Muhammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, en que Dios lo otorgó como gracia a Quraysh: lo hizo surgir de entre ellos y lo envió en medio de ellos como Mensajero, misericordia para ellos y merced Suya sobre ellos; pero ellos descreyeron en él y lo desmintieron, y así trocaron la gracia de Dios —por medio de él— por incredulidad. Y Su dicho: «y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición» significa: hicieron descender a su pueblo, de entre los idólatras de Quraysh, a la Morada de la Perdición, y ésta es la morada de la destrucción. Se dice de ello: «bāra» (بار) una cosa «yabūru» (يَبُورُ) «bawran» (بَوْرا): cuando perece y se anula. Y de ello es el dicho de Ibn az-Zubʿarī, y se ha dicho que fue dirigido a Abū Sufyān b. al-Ḥārith b. ʿAbd al-Muṭṭalib:

¡Oh Mensajero del Soberano! En verdad mi lengua *** recompone lo que desgarré cuando yo era perdido

Luego explicó qué es la Morada de la Perdición, y se dijo: «Gehena, en la que arderán; y ¡qué pésima morada!» Es decir: ¡qué pésimo lugar de asentamiento es Gehena para quien arda en ella! Y se dijo: Que quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad son: los Banū Umayya y los Banū Maḫzūm. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narraron Ibn Baššār y Aḥmad b. Isḥāq, dijeron: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Sufyān, de ʿAlī b. Zayd, de Yūsuf b. Saʿd, de ʿUmar b. al-Ḫaṭṭāb, acerca de Su dicho: «¿Acaso no has mirado a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición: Gehena…?» Dijo: son los dos más perversos de Quraysh: los Banū al-Muġīra y los Banū Umayya. En cuanto a los Banū al-Muġīra, se os bastó con ellos el día de Badr; y en cuanto a los Banū Umayya, se les dio disfrute hasta un tiempo.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Nuʿaym al-Faḍl b. Dukayn, dijo: nos informó Ḥamza az-Zayyāt, de ʿAmr b. Murra, dijo: Ibn ʿAbbās dijo a ʿUmar —Dios esté complacido con ambos—: ¡oh Príncipe de los Creyentes! ¿Esta aleya: «quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición»? Dijo: son los dos más perversos de Quraysh: mis tíos maternos y tus tíos paternos. En cuanto a mis tíos maternos, Dios los extirpó el día de Badr; y en cuanto a tus tíos paternos, Dios les concedió prórroga hasta un tiempo.

Nos narró Muḥammad b. Baššār, dijo: nos narró ʿAbd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Abī Isḥāq, de ʿAmr Ḏī Murr, de ʿAlī: «y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición» Dijo: los dos más perversos de Quraysh.

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró ʿAbd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Šuʿba, de Abī Isḥāq, de ʿAmr Ḏī Murr, de ʿAlī, algo semejante.

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Sufyān y Šarīk, de Abī Isḥāq, de ʿAmr Ḏī Murr, de ʿAlī, acerca de Su dicho: «¿Acaso no has mirado a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición?» Dijo: los Banū al-Muġīra y los Banū Umayya. En cuanto a los Banū al-Muġīra, Dios cortó su raíz el día de Badr; y en cuanto a los Banū Umayya, se les dio disfrute hasta un tiempo.

Nos narró Muḥammad b. al-Muṯannā, dijo: nos narró Muḥammad b. Jaʿfar, dijo: nos narró Šuʿba, de Abī Isḥāq, dijo: oí a ʿAmr Ḏā Murr, dijo: oí a ʿAlī decir acerca de esta aleya: «¿Acaso no has mirado a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición?» Dijo: los dos más perversos de Banū Asad y Banū Maḫzūm.

Nos narró Ibn al-Muṯannā, dijo: nos narró ʿAbd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Šuʿba, de al-Qāsim b. Abī Bazzah, de Abī aṭ-Ṭufayl, de ʿAlī, dijo: son los incrédulos de Quraysh. Es decir, en Su dicho: «y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición: Gehena».

Nos narró Ibn al-Muṯannā, dijo: nos narró Muḥammad b. Jaʿfar, dijo: nos narró Šuʿba, de al-Qāsim b. Abī Bazzah, de Abī aṭ-Ṭufayl, que oyó a ʿAlī b. Abī Ṭālib, y Ibn al-Kawwāʾ le preguntó acerca de esta aleya: «¿Acaso no has mirado a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición?» Dijo: son los incrédulos de Quraysh el día de Badr.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró Abū an-Naḍr Hāšim b. al-Qāsim, de Šuʿba, de al-Qāsim b. Abī Bazzah, dijo: oí a Abī aṭ-Ṭufayl, dijo: oí a ʿAlī, y mencionó algo semejante.

Nos narró Abū as-Sāʾib, dijo: nos narró Abū Muʿāwiya, de Ismāʿīl b. Sumayʿ, de Muslim al-Baṭīn, de Abī Arṭāʾa, de ʿAlī, acerca de Su dicho: «¿Acaso no has mirado a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad?» Dijo: son los incrédulos de Quraysh. Así lo dijo Abū as-Sāʾib: Muslim al-Baṭīn, de Abī Arṭāʾa.

Nos narró al-Ḥasan b. Muḥammad az-Zaʿfarānī, dijo: nos narró Abū Muʿāwiya aḍ-Ḍarīr, dijo: nos narró Ismāʿīl b. Sumayʿ, de Muslim b. Arṭāʾa, de ʿAlī, acerca de Su dicho —exaltado sea—: «quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad» Dijo: los incrédulos de Quraysh.

Nos narró al-Ḥasan b. Muḥammad, dijo: nos narró Yaʿqūb b. Isḥāq, dijo: nos narró Šuʿba, de al-Qāsim b. Abī Bazzah, de Abī aṭ-Ṭufayl, de ʿAlī, dijo acerca del dicho de Dios: «¿Acaso no has mirado a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición?» Dijo: son los incrédulos de Quraysh.

Nos narró al-Ḥasan b. Muḥammad, dijo: nos narró Šabāba, dijo: nos narró Šuʿba, de al-Qāsim b. Abī Bazzah, dijo: oí a Abī aṭ-Ṭufayl relatar, dijo: oí a ʿAlī decir acerca de esta aleya: «¿Acaso no has mirado a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición?» Dijo: los incrédulos de Quraysh el día de Badr.

Nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró al-Faḍl b. Dukayn, dijo: nos narró Bassām aṣ-Ṣayrafī, dijo: nos narró Abū aṭ-Ṭufayl ʿĀmir b. Wāṯila, quien mencionó que ʿAlī se levantó en el púlpito y dijo: Preguntadme antes de que no me preguntéis, y no preguntaréis después de mí a alguien como yo. Entonces se levantó Ibn al-Kawwāʾ y dijo: ¿Quiénes son «quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición»? Dijo: Los hipócritas de Quraysh.

Nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Muḥammad b. ʿUbayd, dijo: nos narró Bassām, de un hombre al que aṭ-Ṭanāfisī ya había nombrado, dijo: Un hombre vino a ʿAlī y dijo: ¡oh Príncipe de los Creyentes! ¿Quiénes son «quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición»? Dijo: En Quraysh.

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Bassām aṣ-Ṣayrafī, de Abī aṭ-Ṭufayl, de ʿAlī, que fue preguntado acerca de esta aleya: «quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad» Dijo: los hipócritas de Quraysh.

Nos narró al-Ḥasan b. Muḥammad, dijo: nos narró ʿAffān, dijo: nos narró Ḥammād, dijo: nos narró ʿAmr b. Dīnār, que Ibn ʿAbbās dijo acerca de Su dicho: «y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición» Dijo: son los idólatras de la gente de Badr.

Nos narró al-Ḥasan b. Muḥammad, dijo: nos narró ʿAbd al-Jabbār, dijo: nos narró Sufyān, de ʿAmr, dijo: oí a ʿAṭāʾ decir: oí a Ibn ʿAbbās decir: ¡por Dios!, son la gente de La Meca, quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró Ṣāliḥ b. ʿUmar, de Muṭarrif b. Ṭarīf, de Abī Isḥāq, dijo: oí a ʿAmr Ḏā Murr decir: oí a ʿAlī decir en el púlpito, y recitó esta aleya: «¿Acaso no has mirado a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición?» Dijo: son los dos más perversos de Quraysh: en cuanto a uno de ellos, Dios cortó su raíz el día de Badr; y en cuanto al otro, se les dio disfrute hasta un tiempo.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥāriṯ, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Waraqāʾ; y nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Šabāba, dijo: nos narró Waraqāʾ, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid, acerca de Su dicho: «trocaron la gracia de Dios por incredulidad» Dijo: los incrédulos de Quraysh.

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró ʿAbd al-Wahhāb, de Muǧāhid, dijo: Los incrédulos de Quraysh.

Nos narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ḥuḏayfa, dijo: nos narró Šibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid: «trocaron la gracia de Dios por incredulidad»: los incrédulos de Quraysh.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, de Muǧāhid, algo semejante.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd ar-Razzāq, dijo: nos informó Ibn ʿUyayna, de ʿAmr b. Dīnār, de ʿAṭāʾ, dijo: oí a Ibn ʿAbbās decir: ¡por Dios!, son quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición: Quraysh. O dijo: la gente de La Meca.

Nos narraron Ibn Wakīʿ e Ibn Baššār, dijeron: nos narró Ġundar, de Šuʿba, de Abī Bišr, de Saʿīd b. Ǧubayr acerca de esta aleya: «quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición» Dijo: los muertos el día de Badr.

Nos narró Ibn al-Muṯannā, dijo: me narró ʿAbd aṣ-Ṣamad, dijo: nos narró Šuʿba, de Abī Bišr, de Saʿīd b. Ǧubayr: «quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición» Dijo: son los incrédulos de Quraysh.

Nos narraron Muḥammad b. Baššār y Muḥammad b. al-Muṯannā, dijeron: nos narró ʿAbd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Hušaym, de Ḥuṣayn, de Abī Mālik y Saʿīd b. Ǧubayr, dijeron: son los muertos de Badr de entre los idólatras.

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Ibn ʿUyayna, de ʿAmr, de ʿAṭāʾ, de Ibn ʿAbbās acerca de: «quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición» Dijo: ¡por Dios!, son la gente de La Meca. Dijo Abū Kurayb: dijo Sufyān: es decir, sus incrédulos.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró al-Ḥaǧǧāǧ, dijo: nos narró Ḥammād, de ʿAmr b. Dīnār, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición» Dijo: son los idólatras de la gente de Badr.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró ʿAmr b. ʿAwn, dijo: nos informó Hušaym, de Ismāʿīl b. Abī Ḫālid, de Abī Isḥāq, de algunos compañeros de ʿAlī, de ʿAlī, acerca de Su dicho: «¿Acaso no has mirado a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad?» Dijo: son los dos más perversos de Quraysh, de Banū Maḫzūm y Banū Umayya. En cuanto a los Banū Maḫzūm, Dios cortó su raíz el día de Badr; y en cuanto a los Banū Umayya, se les dio disfrute hasta un tiempo.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Muʿallā b. Asad, dijo: nos informó Ḫālid, de Ḥuṣayn, de Abī Mālik, acerca del dicho de Dios: «¿Acaso no has mirado a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad?» Dijo: son los jefes de los idólatras el día de Badr.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró ʿAmr b. ʿAwn, dijo: nos informó Hušaym, de Ḥuṣayn, de Abī Mālik y Saʿīd b. Ǧubayr, dijeron: son los incrédulos de Quraysh de los que fueron muertos en Badr.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró ʿAmr b. ʿAwn, dijo: nos informó Hušaym, de Ǧuwaybir, de aḍ-Ḍaḥḥāk, dijo: son los incrédulos de Quraysh, de los que fueron muertos en Badr.

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Muʿāḏ decir: nos informó ʿUbayd b. Sulaymān, dijo: oí a aḍ-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «¿Acaso no has mirado a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad…» la aleya, dijo: son los idólatras de la gente de La Meca.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Salama b. al-Faḍl, dijo: me informó Muḥammad b. Isḥāq, de algunos de sus compañeros, de ʿAṭāʾ b. Yasār, dijo: Esta aleya descendió acerca de quienes fueron muertos de Quraysh: «¿Acaso no has mirado a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición…» la aleya.

Nos narró Bišr b. Muʿāḏ, dijo: nos narró Yazīd b. Zurayʿ, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «¿Acaso no has mirado a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición?» Solíamos relatar que eran la gente de La Meca: Abū Ǧahl y sus compañeros, a quienes Dios mató el día de Badr. Dijo Dios: «Gehena, en la que arderán; y ¡qué pésima morada!»

Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho: «y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición» Dijo: son los jefes de los idólatras el día de Badr; alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición: «Gehena, en la que arderán».

Nos narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición» Dijo: éstos son los idólatras de la gente de Badr.

Y otros dijeron acerca de ello, que:

Me lo narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «¿Acaso no has mirado a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición: Gehena, en la que arderán?» Dijo: es Ǧabala b. al-Ayham, y quienes lo siguieron de entre los árabes, que se unieron a los romanos.

Y conforme a lo que hemos dicho respecto del sentido de Su dicho: «y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición», dijeron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró ʿAmr b. ʿAwn, dijo: nos informó Hušaym, de Ǧuwaybir, de aḍ-Ḍaḥḥāk: «y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición» Dijo: alojaron a quienes de su pueblo les obedecieron.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, de Ibn ʿAbbās: «Morada de la Perdición» Dijo: la destrucción. Dijo Ibn Ǧurayǧ: dijo Muǧāhid: «y alojaron a su pueblo en la Morada de la Perdición» Dijo: los compañeros de Badr.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «Morada de la Perdición»: el Fuego. Dijo: Y Dios lo ha aclarado y te lo ha comunicado, pues dijo: «Gehena, en la que arderán; y ¡qué pésima morada!»

Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda: «Morada de la Perdición: Gehena, en la que arderán» es su morada en la Otra Vida.

Notas y Referencias

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