13

El Trueno

الرعد Ar-Ra'd
Aya 39

Versículo (Español)

[13:39] Dios anula o confirma [de Su Designio] lo que quiere. Él tiene en Su poder el Libro donde están registradas todas las cosas [la Tabla Protegida].

Tafsir de At-Tabari

{يَمۡحُواْ ٱللَّهُ مَا يَشَآءُ وَيُثۡبِتُۖ وَعِندَهُۥٓ أُمُّ ٱلۡكِتَٰبِ} (39) La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { يَمْحُو اللّهُ مَا يَشَآءُ وَيُثْبِتُ وَعِندَهُ أُمّ الْكِتَابِ }

Los exégetas discreparon respecto de la interpretación de ello. Dijeron algunos: Dios borra lo que quiere de los asuntos de Sus siervos, y lo cambia, salvo la desdicha y la dicha, pues ambas no cambian. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Baḥr b. ʿĪsā, de Ibn Abī Laylā, de al-Minhāl, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ, dijo: Dios dispone el asunto de los siervos y borra lo que quiere, salvo la desdicha, la dicha y la muerte.

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Ibn Abī Laylā, de al-Minhāl b. ʿAmr, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ, dijo: Todo, excepto la dicha y la desdicha, pues de ambas ya se ha concluido.

Me narró ʿAlī b. Sahl, dijo: nos narró Yazīd; y nos narró Aḥmad, dijo: nos narró Abū Aḥmad, de Sufyān, de Ibn Abī Laylā, de al-Minhāl, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, que decía: يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ, dijo: salvo la desdicha y la dicha, y la muerte y la vida.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narraron Abū Nuʿaym al-Faḍl b. Dukayn y Qabīṣa; dijeron: nos narró Sufyān, de Ibn Abī Laylā, de al-Minhāl b. ʿAmr, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, algo semejante.

Nos narró ʿAmr b. ʿAlī, dijo: nos narró Wakīʿ, dijo: nos narró Ibn Abī Laylā, de al-Minhāl b. ʿAmr, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ, dijo: dijo Ibn ʿAbbās: salvo la vida y la muerte, y la desdicha y la dicha.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ʿAmr b. ʿAwn, dijo: nos informó Hushaym, de Ibn Abī Laylā, de al-Minhāl b. ʿAmr, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ, dijo: Dios determina el asunto del año en la Noche del Decreto, salvo la desdicha, la dicha, la muerte y la vida.

Nos narró ʿAmr b. ʿAlī, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de Su dicho: يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ, dijo: salvo la vida y la muerte, y la dicha y la desdicha, pues ambas no cambian.

Nos narró ʿAmr, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Muʿādh b. ʿUqba, de Manṣūr, de Mujāhid, algo semejante.

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, algo semejante.

Dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, dijo: le dije a Mujāhid: «Si me has escrito dichoso, entonces confírmame; y si me has escrito desdichado, entonces bórrame». Dijo: «De la desdicha y la dicha ya se ha concluido».

Nos narró Aḥmad, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, dijo: nos narró Saʿīd b. Sulaymān, dijo: nos narró Sharīk, de Manṣūr, de Mujāhid: يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ, dijo: Dios hace descender toda cosa del año en la Noche del Decreto; y borra lo que quiere de los plazos, los sustentos y las determinaciones, salvo la desdicha y la dicha, pues ambas son firmes.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, dijo: pregunté a Mujāhid y dije: «¿Qué te parece la súplica de uno de nosotros cuando dice: “¡Oh Dios! Si mi nombre está entre los dichosos, entonces confírmalo entre ellos; y si está entre los desdichados, bórralo y ponlo entre los dichosos”?». Dijo: «Es buena». Luego volví a él al cabo de un año o más que eso, y le pregunté por ello. Dijo: {إِنّا أنْزَلْناهُ فِي لَيْلَةٍ مُبارَكَةٍ إنّا كُنّا مُنْذِرِينَ فِيها يُفْرَقُ كُلّ أمْرٍ حَكِيمٍ}. Dijo: «Se decreta en la Noche del Decreto lo que habrá en el año de sustento o calamidad; luego adelanta lo que quiere y retrasa lo que quiere. En cuanto al registro de la desdicha y la dicha, es firme: no cambia».

Y dijeron otros: El sentido de ello es que Dios borra y confirma, del Libro, lo que quiere, aparte de la Madre del Libro, de la cual nada se cambia. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró al-Ḥajjāj, dijo: nos narró Ḥammād, de Sulaymān al-Taymī, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, que dijo acerca de esta aleya: يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ, dijo: «Dos libros: un libro del que borra lo que quiere y confirma; y junto a Él está la Madre del Libro».

Nos narró ʿAmr b. ʿAlī, dijo: nos narró Sahl b. Yūsuf, dijo: nos narró Sulaymān al-Taymī, de ʿIkrima, acerca de Su dicho: يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ, dijo: «El Libro son dos libros: un libro del que Dios borra lo que quiere y confirma; y junto a Él está la Madre del Libro».

Dijo: nos narró Abū ʿĀmir, dijo: nos narró Ḥammād b. Salama, de Sulaymān al-Taymī, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, con un sentido semejante.

Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró al-Muʿtamir b. Sulaymān, de su padre, de ʿIkrima, dijo: «El Libro son dos libros: {يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ}».

Y dijeron otros: Más bien, el sentido de ello es que Él borra todo lo que quiere y confirma todo lo que ha querido. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró ʿUththām, de al-Aʿmash, de Shaqīq, que solía decir: «¡Oh Dios! Si nos has escrito desdichados, bórranos y escríbenos dichosos; y si nos has escrito dichosos, confírmanos, pues Tú borras lo que quieres y confirmas, y junto a Ti está la Madre del Libro».

Nos narró ʿAmr, dijo: nos narró Wakīʿ, dijo: nos narró al-Aʿmash, de Abū Wāʾil, dijo: Entre lo que más solía suplicar con estas palabras: «¡Oh Dios! Si nos has escrito desdichados, bórranos y escríbenos dichosos; y si nos has escrito dichosos, confírmanos, pues Tú borras lo que quieres y confirmas, y junto a Ti está la Madre del Libro».

Dijo: nos narró Muʿādh b. Hishām, dijo: nos narró mi padre, de Abū Ḥakīma, de Abū ʿUthmān al-Nahdī, que ʿUmar b. al-Khaṭṭāb dijo mientras circunvalaba la Casa y lloraba: «¡Oh Dios! Si has escrito contra mí desdicha o pecado, bórralo, pues Tú borras lo que quieres y confirmas. Y junto a Ti está la Madre del Libro: hazlo dicha y perdón».

Dijo: nos narró al-Muʿtamir, de su padre, de Abū Ḥakīma, de Abū ʿUthmān, dijo: Y creo que lo oí de Abū ʿUthmān, algo semejante.

Dijo: nos narró Abū ʿĀmir, dijo: nos narró Qurra b. Khālid, de ʿIṣma, Abū Ḥakīma, de Abū ʿUthmān al-Nahdī, de ʿUmar —Dios esté complacido con él—, algo semejante.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró al-Ḥajjāj, dijo: nos narró Ḥammād, dijo: nos narró Abū Ḥakīma, dijo: oí a Abū ʿUthmān al-Nahdī, dijo: oí a ʿUmar b. al-Khaṭṭāb —Dios esté complacido con él— decir mientras circunvalaba la Kaʿba: «¡Oh Dios! Si me has escrito entre la gente de la dicha, confírmame en ella; y si has escrito contra mí el pecado y la desdicha, bórrame y confírmame entre la gente de la dicha, pues Tú borras lo que quieres y confirmas, y junto a Ti está la Madre del Libro».

Dijo: nos narró al-Ḥajjāj b. al-Minhāl, dijo: nos narró Ḥammād, de Khālid al-Ḥadhdhāʾ, de Abū Qilāba, de Ibn Masʿūd, que solía decir: «¡Oh Dios! Si me has escrito entre la gente de la desdicha, bórrame y confírmame entre la gente de la dicha».

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ, dice: es el hombre que obra durante un tiempo en obediencia a Dios, luego vuelve a la desobediencia a Dios y muere en su extravío: ese es el que borra. Y el que confirma: el hombre que obra en desobediencia a Dios, pero le había precedido un bien hasta que muere estando en obediencia a Dios: ese es el que confirma.

Nos narró Aḥmad, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Sharīk, de Hilāl b. Ḥumayd, de ʿAbd Allāh b. ʿUkaym, de ʿAbd Allāh, que solía decir: «¡Oh Dios! Si me has escrito entre los dichosos, confírmame entre los dichosos, pues Tú borras lo que quieres y confirmas, y junto a Ti está la Madre del Libro».

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró al-Ḥajjāj, dijo: nos narró Ḥammād, de Abū Ḥamza, de Ibrāhīm, que Kaʿb dijo a ʿUmar —Dios esté complacido con él—: «¡Oh Príncipe de los Creyentes! Si no fuera por una aleya en el Libro de Dios, te informaría de lo que acontecerá hasta el Día de la Resurrección». Dijo: «¿Y cuál es?». Dijo: el dicho de Dios: {يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ وَعِنْدَهُ أُم الكِتابِ}.

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Muʿādh decir: nos narró ʿUbayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: {لِكُلّ أجَلِ كِتاب}... la aleya, dijo: {يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ}, es decir: «abrogo lo que quiero y hago de los actos lo que quiero: si quiero, aumento en ello; y si quiero, disminuyo».

Nos narró al-Ḥasan b. Muḥammad, dijo: nos narró ʿAffān, dijo: nos narró Hammām, dijo: nos narró al-Kalbī, dijo: {يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ}, dijo: «borra del sustento y aumenta en él; y borra del plazo y aumenta en él». Dije: «¿Quién te lo narró?». Dijo: Abū Ṣāliḥ, de Jābir b. ʿAbd Allāh b. Riʾāb al-Anṣārī, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—. Luego al-Kalbī llegó después, y se le preguntó por esta aleya: {يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ}, dijo: «Se escribe toda palabra; y cuando llega el jueves, se desecha de ello toda cosa en la que no hay recompensa ni sobre la que haya castigo, como tu decir: “comí”, “bebí”, “entré”, “salí”, y cosas semejantes de palabras; y es veraz. Y se confirma lo que en ello tiene recompensa y sobre lo que hay castigo».

Nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró ʿAbd al-Wahhāb, dijo: oí a al-Kalbī, de Abū Ṣāliḥ, algo semejante, y no lo elevó más allá de Abū Ṣāliḥ. Y dijeron otros: Más bien, el sentido de ello es que Dios abroga lo que quiere de las disposiciones de Su Libro y confirma lo que quiere de ellas, sin abrogarlo. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās: {يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ}, dijo: del Corán. Es decir: Dios cambia lo que quiere y lo abroga; y confirma lo que quiere y no lo cambia. {وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ}, dice: Y el conjunto de ello está junto a Él en la Madre del Libro: lo abrogante y lo abrogado, lo que se cambia y lo que se confirma; todo ello en un Libro.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: {يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ ويُثْبِتُ}: es como Su dicho: {ما نَنْسَخْ منْ آيَةٍ أوْ نُنْسِها نَأْتِ بِخَيْرٍ مِنْها أوْ مِثْلِها}, y Su dicho: {وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ}: es decir, el conjunto del Libro y su fundamento.

Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar, de Qatāda: {يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ ما يَشاءُ}, y Él es el Sabio. {وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ} y su fundamento.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: {يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ} de lo que hace descender sobre los profetas, {وَيُثْبِتُ} lo que quiere de lo que hace descender sobre los profetas. Dijo: {وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ}: no cambia ni se altera.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, dijo: dijo Ibn Jurayj: {يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ}, dijo: «abroga». Dijo: {وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ}, dijo: «el Recuerdo».

Y dijeron otros: El sentido de ello es que borra a aquel cuyo plazo ya ha llegado, y confirma a aquel cuyo plazo no ha llegado, hasta su plazo. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. Bashshār, dijo: nos narró Ibn Abī ʿAdī, de ʿAwf, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: {يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ}, dice: borra a quien ha llegado su plazo y se ha ido; y el confirmado es el que está vivo, avanzando hacia su plazo.

Nos narró ʿAmr b. ʿAlī, dijo: nos narró Yaḥyā, dijo: nos narró ʿAwf, dijo: oí a al-Ḥasan: {يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ}, dijo: a quien ha llegado su plazo. {وَيُثْبتُ}, dijo: a quien no ha llegado su plazo, hasta su plazo.

Nos narró al-Ḥasan b. Muḥammad, dijo: nos narró Hawdha, dijo: nos narró ʿAwf, de al-Ḥasan, semejante al ḥadiz de Ibn Bashshār.

Dijo: nos narró ʿAbd al-Wahhāb b. ʿAṭāʾ, dijo: nos informó Saʿīd, de Qatāda, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: {لِكُلّ أجَلٍ كِتابٌ}, dijo: los plazos de los hijos de Adán están en un Libro. {يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ} de su plazo, {وَيُثْبِتُ}. {وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ}.

Dijo: nos narró Shabāba, dijo: nos narró Warqāʾ, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca del dicho de Dios: {يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ}. Dijo: Quraysh dijo cuando fue revelado: {وَما كانَ لِرَسُولٍ أنْ يَأتِيَ بآيَةٍ إلاّ بإذْنِ اللّهِ}: «No te vemos, Muḥammad, poseer nada; y ciertamente el asunto ya ha sido concluido». Entonces fue revelada esta aleya como amedrentamiento y amenaza para ellos: «Si quisiéramos, introduciríamos para él, de Nuestro asunto, lo que quisiéramos; y renovamos en cada Ramaḍān: borramos y confirmamos lo que queremos de los sustentos de la gente y sus calamidades, y de lo que les damos y de lo que les repartimos».

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró ʿAbd Allāh, de Warqāʾ, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, algo semejante.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, algo semejante.

Y dijeron otros: El sentido de ello es: perdona lo que quiere de los pecados de Sus siervos, y deja lo que quiere sin perdonar. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ḥukkām, de ʿAmr, de ʿAṭāʾ, de Saʿīd, acerca de Su dicho: {يَمْحُو اللّهُ ما يَشاءُ وَيُثْبِتُ}, dijo: «Confirma en el vientre la desdicha y la dicha y toda cosa; y perdona de ello lo que quiere y difiere lo que quiere».

Y la más prioritaria de las opiniones mencionadas respecto de la interpretación de la aleya, y la más cercana a lo correcto, es la opinión que hemos mencionado de al-Ḥasan y Mujāhid. Ello porque Dios —Exaltado sea— amenazó a los asociadores que pidieron al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— las señales, con el castigo, y los conminó con él; y les dijo: {وَما كانَ لرَسُولٍ أنْ يَأْتِيَ بآيَةٍ إلاّ بإذْنِ اللّهِ لِكُلّ أجَلٍ كتابٌ}, haciéndoles saber con ello que para Su decreto sobre ellos hay un plazo fijado en un Libro, y que ellos son diferidos hasta el momento de la llegada de ese plazo. Luego les dijo: Cuando llegue ese plazo, Dios trae lo que quiere respecto de aquel cuyo plazo se ha aproximado y cuyo sustento se ha cortado, o cuya destrucción o abatimiento ha llegado —ya sea pérdida de rango o ruina de bienes—, y decreta eso en Su creación: ese es Su borrar. Y confirma lo que quiere respecto de aquel cuyo plazo, sustento y alimento permanecen, dejándolo tal como está, sin borrarlo. Y con este sentido vino el relato del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, y ello es lo que:

Me narró Muḥammad b. Sahl b. ʿAskar, dijo: nos narró Ibn Abī Maryam, dijo: nos narró al-Layth b. Saʿd, de Ziyāda b. Muḥammad, de Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī, de Fuḍāla b. ʿUbayd, de Abū al-Dardāʾ, dijo: dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Ciertamente Dios abre el Recuerdo en tres horas que quedan de la noche: en la primera de ellas mira en el Libro en el que nadie mira sino Él, y borra lo que quiere y confirma». Luego mencionó lo que hay en las otras dos horas.

Nos narró Mūsā b. Sahl al-Ramlī, dijo: nos narró Ādam, dijo: nos narró al-Layth, dijo: nos narró Ziyāda b. Muḥammad, de Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī, de Fuḍāla b. ʿUbayd, de Abū al-Dardāʾ, dijo: dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Ciertamente Dios desciende en tres horas que quedan de la noche; abre el Recuerdo en la primera hora, que nadie ha visto sino Él; borra lo que quiere y confirma lo que quiere».

Me narró Muḥammad b. Sahl b. ʿAskar, dijo: nos narró ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Ibn Jurayj, de ʿAṭāʾ, de Ibn ʿAbbās, dijo: Ciertamente Dios tiene una Tabla preservada, de una extensión de quinientos años de marcha, de una perla blanca con dos cubiertas de rubí; y las dos cubiertas son dos tablas para Dios. Cada día hay trescientas sesenta miradas: borra lo que quiere y confirma, y junto a Él está la Madre del Libro.

Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Muḥammad b. Thawr, dijo: nos narró al-Muʿtamir b. Sulaymān, de su padre, dijo: me narró un hombre, de su padre, de Qays b. ʿAbbād, que dijo: El décimo de Rajab es el día en que Dios borra en él lo que quiere.

La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: «{وَعِنْدَهُ أُمّ الكتابِ}»

Los exégetas discreparon respecto de la interpretación de Su dicho: {وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ}. Dijeron algunos: su sentido es: junto a Él están lo lícito y lo ilícito. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Muslim b. Ibrāhīm, dijo: nos narró Muḥammad b. ʿUqba, dijo: nos narró Mālik b. Dīnār, dijo: pregunté a al-Ḥasan; dije: «¿La Madre del Libro?». Dijo: «Lo lícito y lo ilícito». Dijo: dije: «¿Y {الحمد لله رب العالمين}?». Dijo: «Esta es la Madre del Corán».

Y dijeron otros: Su sentido es: junto a Él está el conjunto del Libro y su fundamento. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: {وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ}, dijo: el conjunto del Libro y su fundamento.

Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar, de Qatāda, algo semejante.

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Muʿādh decir: nos narró ʿUbayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: {وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ}, dijo: un Libro junto al Señor de los mundos.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Isḥāq b. Yūsuf, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk: {وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ}, dijo: el conjunto del Libro y Su conocimiento; es decir, con ello, lo que de él se abroga y lo que se confirma.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās: {وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ}, dice: y el conjunto de ello está junto a Él en la Madre del Libro: lo abrogante y lo abrogado, lo que se cambia y lo que se confirma; todo ello en un Libro.

Y dijeron otros respecto de ello, lo que:

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró al-Muʿtamir b. Sulaymān, de su padre, de Shaybān, de Ibn ʿAbbās, que preguntó a Kaʿb acerca de la Madre del Libro. Dijo: El conocimiento de Dios acerca de lo que Él va a crear y de lo que Sus criaturas harán. Entonces dijo a Su conocimiento: «Sé un libro», y fue un libro.

Y dijeron otros: Es el Recuerdo. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj. Dijo Abū Jaʿfar: no sé si en ello está Ibn Jurayj o no. Dijo: dijo Ibn ʿAbbās: {وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ}, dijo: el Recuerdo.

Y la opinión más prioritaria en ello, por ser la más correcta, es la de quien dijo: Junto a Él está el fundamento del Libro y su conjunto. Ello porque —Exaltado sea— informó que borra lo que quiere y confirma lo que quiere; luego hizo seguir eso con Su dicho: {وَعِنْدَهُ أُمّ الكِتابِ}. Quedó claro, pues, que su sentido es: junto a Él está el fundamento de lo confirmado y de lo borrado, y su conjunto, en un Libro que Él posee.

Y los recitadores discreparon en la lectura de Su dicho: {وَيُثْبِتُ}. La mayoría de los recitadores de Medina y de Kufa lo leyeron: «وَيُثَبِّتُ», con geminación de la bāʾ, con el sentido de: lo deja y lo mantiene en su estado, sin borrarlo. Y lo leyeron algunos de los mequíes, algunos de los basríes y algunos de los kufíes: «وَيُثْبِتُ», sin geminación, con el sentido de: «escribe». Y ya hemos aclarado antes que el sentido de ello, según nosotros, es: mantenerlo escrito y dejar de borrarlo, conforme hemos expuesto. Siendo así, «التثبيت» es más apropiado, y la geminación es más correcta que la no geminación, aunque la no geminación puede admitir que se oriente en el sentido hacia la geminación, y la geminación hacia la no geminación, por la cercanía de sus dos sentidos.

En cuanto al «borrar» (المحو), los árabes tienen en ello dos modos de hablar: En cuanto a Muḍar, dice: «محوتُ الكتابَ أمحوه محواً», y así está en la Revelación; y «محوته أمحاه محواً». Y se mencionó de algunas tribus de Rabīʿa: que dicen: «محيتُ أَمْحَى».

Notas y Referencias

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