El Trueno
الرعد Ar-Ra'dVersículo (Español)
[13:11] El [ser humano] tiene [ángeles] guardianes por delante y por detrás, que lo protegen por orden de Dios. Sepan que Dios no cambia la condición de un pueblo hasta que ellos no cambien lo que hay en sí mismos. Pero si Dios decreta el castigo para un pueblo, no existe nada que lo pueda impedir, y no encontrarán fuera de Él protector alguno.
Tafsir de At-Tabari
{لَهُۥ مُعَقِّبَٰتٞ مِّنۢ بَيۡنِ يَدَيۡهِ وَمِنۡ خَلۡفِهِۦ يَحۡفَظُونَهُۥ مِنۡ أَمۡرِ ٱللَّهِۗ إِنَّ ٱللَّهَ لَا يُغَيِّرُ مَا بِقَوۡمٍ حَتَّىٰ يُغَيِّرُواْ مَا بِأَنفُسِهِمۡۗ وَإِذَآ أَرَادَ ٱللَّهُ بِقَوۡمٖ سُوٓءٗا فَلَا مَرَدَّ لَهُۥۚ وَمَا لَهُم مِّن دُونِهِۦ مِن وَالٍ} (11)
La exposición acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ لَهُ مُعَقّبَاتٌ مّن بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ إِنّ اللّهَ لاَ يُغَيّرُ مَا بِقَوْمٍ حَتّىَ يُغَيّرُواْ مَا بِأَنْفُسِهِمْ وَإِذَا أَرَادَ اللّهُ بِقَوْمٍ سُوَءًا فَلاَ مَرَدّ لَهُ وَمَا لَهُمْ مّن دُونِهِ مِن وَالٍ }
Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de ello.
Unos dijeron:
Su sentido es: que a Dios —exaltada sea Su mención— le pertenecen مُعَقِّبَات.
Dijeron:
la hā’ en Su dicho «لَهُ» remite a la mención del nombre de Dios; y las مُعَقِّبَات son las que se suceden sobre el siervo: pues cuando los ángeles de la noche ascienden al llegar el día, los relevan los ángeles del día; y cuando el día concluye, ascienden los ángeles del día y luego los relevan los ángeles de la noche.
Y dijeron:
se dijo مُعَقِّبَات, siendo que “los ángeles” es plural de مَلَك, masculino no femenino; el singular de “los ángeles” es مُعَقِّب, y su plural es مُعَقِّبَة; luego se pluralizó el plural, es decir, se pluralizó مُعَقِّب después de haber pluralizado مُعَقِّبَة.
Y se dijo:
مُعَقِّبَات, como se dijo: «أبناوات سعد» y «رجالات بني فلان», plural de رجال.
Y Su dicho:
مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ, esto es, con Su dicho: مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ, “por delante” de este que se oculta de noche y se desplaza de día;
y مِنْ خَلْفِهِ:
“por detrás de su espalda”.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. al-Muthannā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Jaʿfar,
dijo:
nos narró Shuʿba, de Manṣūr —es decir, Ibn Zādhān—,
de al-Ḥasan, acerca de esta aleya:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ,
dijo: “los ángeles”.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Ibrāhīm b. ʿAbd al-Salām b. Ṣāliḥ al-Qushayrī,
dijo:
nos narró ʿAlī b. Jarīr, de Ḥammād b. Salama, de ʿAbd al-Ḥamīd b. Jaʿfar, de Kināna al-ʿAdawī,
dijo:
Entró ʿUthmān b. ʿAffān ante el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y dijo: “¡Mensajero de Dios! Infórmame: ¿cuántos ángeles acompañan al siervo?”.
Dijo:
«UN ÁNGEL A TU DERECHA, SOBRE TUS BUENAS OBRAS, Y ÉL ES EL JEFE DEL QUE ESTÁ A LA IZQUIERDA. CUANDO REALIZAS UNA BUENA OBRA, SE ESCRIBE DIEZ VECES. Y CUANDO REALIZAS UNA MALA OBRA, EL QUE ESTÁ A LA IZQUIERDA DICE AL QUE ESTÁ A LA DERECHA: “ESCRIBE”. ÉL DICE: “NO; QUIZÁ PIDA PERDÓN A DIOS Y SE ARREPIENTA”. Y CUANDO LO DICE TRES VECES, DICE: “SÍ, ESCRIBE; QUE DIOS NOS DÉ DESCANSO DE ÉL: ¡QUÉ MAL COMPAÑERO! ¡CUÁN POCA VIGILANCIA TIENE DE DIOS Y CUÁN POCA VERGÜENZA TIENE DE NOSOTROS!”. DICE DIOS: “ما يَلْفِظَ مِنْ قَوْلٍ إلاّ لَدَيْهِ رَقِيبٌ عَتِيدٌ”. Y DOS ÁNGELES POR DELANTE DE TI Y POR DETRÁS DE TI; DICE DIOS: “لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ”. Y UN ÁNGEL QUE SUJETA TU FLEQUILLO: SI TE HUMILLAS ANTE DIOS, TE ELEVA; Y SI TE ENVANECES CONTRA DIOS, TE QUEBRANTA. Y DOS ÁNGELES EN TUS LABIOS: NO GUARDAN CONTRA TI SINO LA ORACIÓN SOBRE MUḤAMMAD. Y UN ÁNGEL EN PIE SOBRE TU BOCA: NO DEJA QUE LA SERPIENTE ENTRE EN TU BOCA. Y DOS ÁNGELES SOBRE TUS OJOS. ESOS SON DIEZ ÁNGELES SOBRE TODO HIJO DE ADÁN. DESCIENDEN LOS ÁNGELES DE LA NOCHE SOBRE LOS ÁNGELES DEL DÍA (PUES LOS ÁNGELES DE LA NOCHE SON DISTINTOS DE LOS ÁNGELES DEL DÍA). ASÍ, ESOS SON VEINTE ÁNGELES SOBRE TODO HIJO DE ADÁN; Y IBLĪS DE DÍA Y SU DESCENDENCIA DE NOCHE».
Nos narró al-Ḥasan b. Muḥammad,
dijo:
nos narró Shabāba,
dijo:
nos narró Warqāʾ, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ:
“los ángeles lo guardan del أمر de Dios”.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, lo mismo.
Dijo:
nos narró ʿAmr b. ʿAwn,
dijo:
nos informó Hushaym, de ʿAbd al-Malik, de Qays, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ يَحْفَظُونَهُ,
dijo: “con cada persona hay guardianes que lo guardan del أمر de Dios”.
Dijo:
nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ:
“las مُعَقِّبَات son de أمر de Dios; y son los ángeles”.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró mi padre, de Isrāʾīl, de Sammāk, de ʿIkrima,
de Ibn ʿAbbās:
يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ,
dijo: “ángeles que lo guardan por delante y por detrás; y cuando llega su decreto, lo dejan”.
Me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró ʿAbd al-ʿAzīz,
dijo:
nos narró Isrāʾīl, de Sammāk, de ʿIkrima,
de Ibn ʿAbbās:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ:
“cuando llega el decreto, lo dejan”.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Ibrāhīm, acerca de esta aleya,
dijo:
“los guardianes”.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró mi padre, de Sufyān, de Manṣūr,
de Ibrāhīm:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ,
dijo: “ángeles”.
Nos narró Aḥmad b. Ḥāzim,
dijo:
nos narró Yaʿlā,
dijo:
nos narró Ismāʿīl b. Abī Khālid, de Abū Ṣāliḥ,
acerca de Su dicho:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ,
dijo: “los ángeles de la noche relevan a los ángeles del día”.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ:
“estos son los ángeles de la noche: se turnan entre vosotros de noche y de día; y se nos ha mencionado que se reúnen en la oración de العصر y en la oración del alba”.
Y en la lectura de Ubayy b. Kaʿb:
«له معقّبات من بين يديه ورقيب من خلفه يحفظونه من أمر الله».
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ,
dijo: “ángeles que se suceden sobre él”.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
dijo:
Dijo Ibn ʿAbbās: لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ, dijo: “los ángeles”.
Dijo Ibn Jurayj:
مُعَقِّبَات: dijo: “los ángeles se alternan: la noche y el día”.
Y nos ha llegado que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«se reúnen entre vosotros en la oración de العصر y en la oración del alba».
Y Su dicho: مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ يَحْفَظُونَهُ.
Dijo Ibn Jurayj: es como Su dicho: عَنِ اليَمِينِ وَعَنِ الشِّمالِ قَعِيدٌ. Dijo: “las buenas obras por delante de él y las malas por detrás de él: el que está a su derecha escribe las buenas obras y el que está a su izquierda escribe las malas”.
Nos narró Sawwār b. ʿAbd Allāh,
dijo:
nos narró al-Muʿtamir b. Sulaymān,
dijo:
oí a Layth relatar de Mujāhid que dijo: “no hay siervo sino que tiene un ángel encargado de guardarlo en su sueño y en su vigilia de los genios, de los humanos y de las alimañas; nada de ello se le acerca queriendo dañarlo sin que diga: ‘¡atrás!’, salvo algo en lo que Dios da permiso y entonces lo alcanza”.
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ,
dijo: “es decir, los ángeles”.
Y otros dijeron:
antes bien, lo que se quiso decir con las مُعَقِّبَات en este lugar son los guardias que se turnan sobre el príncipe.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Hishām al-Rifāʿī,
dijo:
nos narró Ibn Yamān,
dijo:
nos narró Sufyān, de Ḥabīb b. Abī Thābit, de Saʿīd b. Jubayr,
de Ibn ʿAbbās:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ,
dijo: “ese es un rey de los reyes de este mundo: tiene guardias, y por debajo de ellos guardias”.
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre; me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ,
dijo: “es decir: el protegido del poder, sobre el cual hay guardias”.
Nos narró Muḥammad b. al-Muthannā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Jaʿfar,
dijo:
nos narró Shuʿba,
de Sharqī, que oyó a ʿIkrima decir acerca de esta aleya:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ,
dijo: “estos son los emires”.
Me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró ʿAbd al-ʿAzīz,
dijo:
nos narró ʿAmr b. Nāfiʿ,
dijo:
oí a ʿIkrima decir: لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ, dijo: “los séquitos por delante de él y por detrás de él”.
Se me narró de al-Ḥusayn b. al-Faraj,
dijo:
oí a Abū Muʿādh decir: nos narró ʿUbayd b. Sulaymān,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ:
dijo: “es el السلطان protegido del أمر de Dios; y ellos son la gente de la idolatría”.
Y la interpretación más correcta de las dos, a nuestro juicio, es la de quien dijo:
que la hā’ en Su dicho: لَهُ مُعَقِّبَاتٌ remite a la mención de «مَنْ» que aparece en Su dicho: وَمَنْ هُوَ مُسْتَخْفٍ بِاللَّيْلِ; y que las مُعَقِّبَات por delante de él y por detrás de él son su guardia y sus alguaciles, tal como lo dijo quien hemos mencionado.
Solo dijimos que esta es la interpretación más correcta porque Su dicho: لَهُ مُعَقِّبَاتٌ está más próximo a Su dicho: وَمَنْ هُوَ مُسْتَخْفٍ بِاللَّيْلِ que al Conocedor de lo oculto; y por su cercanía a él, es más apropiado que remita a su mención y que el sentido sea este, junto con la indicación de la palabra de Dios:
وَإِذَا أَرَادَ اللّهُ بِقَوْمٍ سُوءًا فَلا مَرَدَّ لَهُ,
que muestra que ellos son los aludidos. Pues Él —glorificado sea— mencionó a un pueblo: gente de desobediencia hacia Él y gente de sospecha, que se ocultan de noche y se muestran de día, y se protegen —según creen— con una guardia que los guarda y con una fuerza que los defiende de la gente de Su obediencia, para que no se interpongan entre ellos y lo que cometen de desobediencia a Dios. Luego informó que, si Dios —exaltada sea Su mención— quiere para ellos un mal, no les aprovechará su guardia ni apartará de ellos su protección.
Y Su dicho:
يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ.
Los exégetas discreparon sobre la interpretación de este segmento, del mismo modo que discreparon sobre la interpretación de Su dicho: لَهُ مُعَقِّبَاتٌ.
Quien dijo que las مُعَقِّبَات son los ángeles,
dijo:
que quienes lo guardan del أمر de Dios son también los ángeles.
Y quien dijo que las مُعَقِّبَات son la guardia y los alguaciles de los hijos de Adán,
dijo:
que quienes lo guardan del أمر de Dios son esos mismos guardias.
También discreparon sobre el sentido de Su dicho:
مِنْ أَمْرِ اللّهِ.
Unos dijeron: “su protección de él es del أمر de Él”.
Y otros dijeron:
“lo guardan del أمر de Dios por orden de Dios”.
Mención de quienes dijeron que quienes lo guardan son los ángeles, y orientaron Su dicho “por orden de Dios” al sentido de que su protección de él es del أمر de Dios:
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ,
dijo: “es decir: con el permiso de Dios; y las مُعَقِّبَات son del أمر de Dios, y son los ángeles”.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Jarīr, de ʿAṭāʾ b. al-Sāʾib,
de Saʿīd b. Jubayr:
يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ,
dijo: “los ángeles: los guardianes; y su protección de él es del أمر de Dios”.
Nos narró al-Ḥasan b. Muḥammad,
dijo:
nos narró Muḥammad b. ʿUbayd,
dijo:
me narró ʿAbd al-Malik, de Ibn ʿUbayd Allāh, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ,
dijo: “los guardianes son del أمر de Dios”.
Dijo:
nos narró ʿAlī —es decir, Ibn ʿAbd Allāh b. Jaʿfar—,
dijo:
nos narró Sufyān, de ʿAmr,
de Ibn ʿAbbās:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ رُقَبَاءُ وَمِنْ خَلْفِهِ مِنْ أَمْرِ اللّهِ يَحْفَظُونَهُ.
Dijo:
nos narró ʿAbd al-Wahhāb, de Saʿīd, de Qatāda, de al-Jārūd,
de Ibn ʿAbbās:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ رَقِيبٌ وَمِنْ خَلْفِهِ.
Me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró ʿAbd al-ʿAzīz,
dijo:
nos narró Isrāʾīl, de Khaṣīf,
de Mujāhid:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ,
dijo: “los ángeles, del أمر de Dios”.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
dijo:
Dijo Ibn ʿAbbās: يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ الله, dijo: “los ángeles, del أمر de Dios”.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Jarīr, de Manṣūr,
de Ibrāhīm:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ,
dijo: “los guardianes”.
Mención de quienes dijeron que lo guardan por orden de Dios:
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar,
de Qatāda:
يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ: es decir, “por orden de Dios”.
Nos narró Bishr b. Muʿādh,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda:
يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ,
y en algunas lecturas:
«بأمر الله».
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró ʿAmr b. ʿAwn,
dijo:
nos informó Hushaym, de ʿAbd al-Malik, de Qays,
de Mujāhid, acerca de Su dicho:
لَهُ مُعَقِّبَاتٌ مِنْ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِ,
dijo: “con cada persona hay guardianes que lo guardan del أمر de Dios”.
Mención de quienes dijeron que lo guarda la guardia de los hijos de Adán del أمر de Dios:
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
nos narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ʿAbbās:
يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ,
dijo: “es decir: el protegido del poder, sobre el cual hay guardias; lo guardan por delante y por detrás”.
Dice Dios —poderoso y majestuoso—:
“lo guardan de Mi أمر; pues si Yo quiero para un pueblo un mal, no hay quien lo rechace, y no tienen, fuera de Él, protector”.
Me narró Abū Hurayra al-Ḍabʿī,
dijo:
nos narró Abū Qutayba,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Sharqī,
de ʿIkrima:
يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ,
dijo: “los alguaciles”.
Y otros dijeron:
el sentido es: lo guardan del أمر de Dios —y el أمر de Dios son los genios— y de quien busca causarle daño y perjuicio antes de la llegada del decreto de Dios; y cuando llega Su decreto, lo dejan a solas con él.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Abū Hurayra al-Ḍabʿī,
dijo:
nos narró Abū Dāwūd,
dijo:
nos narró Warqāʾ, de Manṣūr, de Ṭalḥa,
de Ibrāhīm:
يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ,
dijo: “de los genios”.
Nos narró Sawwār b. ʿAbd Allāh,
dijo:
nos narró al-Muʿtamir,
dijo:
oí a Layth relatar de Mujāhid que dijo: “no hay siervo sino que tiene un ángel encargado de guardarlo en su sueño y en su vigilia de los genios, de los humanos y de las alimañas; nada de ellos se le acerca queriendo dañarlo sin que diga: ‘¡atrás!’, salvo algo en lo que Dios da permiso y entonces lo alcanza”.
Nos narró al-Ḥasan b. ʿArafa,
dijo:
nos narró Ismāʿīl b. ʿAyyāsh, de Muḥammad b. Ziyād al-Alhānī, de Yazīd b. Shurayḥ, de Kaʿb al-Aḥbār,
dijo:
“Si se le mostraran al hijo de Adán todas las llanuras y asperezas, vería sobre cada cosa de ello demonios; de no ser porque Dios os ha asignado ángeles que os defienden en vuestra comida, vuestra bebida y vuestras partes pudendas, entonces seríais arrebatados”.
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya,
dijo:
nos narró ʿUmāra b. Abī Ḥafṣa, de Abū Mujalliz,
dijo:
Vino un hombre de Murād a ʿAlī —Dios esté complacido con él— mientras oraba, y dijo: “ponte en guardia, pues gente de Murād quiere matarte”.
Dijo:
“Con cada hombre hay dos ángeles que lo guardan de aquello que no ha sido decretado; y cuando llega el decreto, lo dejan a solas con él. Y, ciertamente, el plazo es una fortaleza inexpugnable”.
Nos narró al-Ḥasan b. Muḥammad,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Wahhāb, de al-Ḥasan b. Dhakwān, de Abū Ghālib,
de Abū Umāma,
dijo:
“No hay hijo de Adán sino que con él hay un ángel encargado que lo defiende hasta que lo entrega a aquel para el cual fue decretado”.
Y otros dijeron:
el sentido es: lo guardan contra él, de parte de Dios.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj,
de Ibn Jurayj:
يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ الله,
dijo: “guardan contra él, de parte de Dios”.
Dijo Abū Jaʿfar:
Ibn Jurayj quiso decir con su dicho “guardan contra él” que los ángeles asignados al hijo de Adán guardan sobre él sus buenas y sus malas obras; y esos son, para nosotros, las مُعَقِّبَات: guardan sobre el hijo de Adán sus buenas y sus malas obras, del أمر de Dios.
Y según esta opinión, el sentido de Su dicho:
مِنْ أَمْرِ الله,
ha de ser que los guardianes son del أمر de Dios, o que guardan por orden de Dios.
Y ha de ser que la hā’ en Su dicho:
يَحْفَظُونَهُ,
se haya singularizado y masculinizado, aun cuando con ella se pretende las buenas y las malas obras, porque es una alusión a la mención de aquel que se oculta de noche y se desplaza de día; y que el que se oculta de noche fue puesto como mención en lugar de la noticia acerca de sus malas y sus buenas obras, como se dijo:
وَاسْئَلِ القَرْيَةَ الَّتِي كُنَّا فِيهَا وَالعِيرَ الَّتِي أَقْبَلْنَا فِيهَا.
Y ʿAbd al-Raḥmān b. Zayd decía sobre ello algo distinto de todas estas opiniones:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho:
وَمَنْ هُوَ مُسْتَخْفٍ بِاللَّيْلِ وَسَارِبٌ بِالنَّهَارِ,
dijo:
“Vinieron ʿĀmir b. al-Ṭufayl y Arbad b. Rabīʿa al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—. Dijo ʿĀmir: ‘¿Qué me darás si te sigo?’. Dijo: ‘Tú eres un jinete: te daré las riendas de los caballos’. Dijo: ‘No’. Dijo: ‘¿Qué buscas, entonces?’. Dijo: ‘Para mí el oriente y para ti el occidente’. Dijo: ‘No’. Dijo: ‘Entonces para mí la lana y para ti el barro’. Dijo: ‘No’. Dijo: ‘La llenaré contra ti de caballos y hombres’. Dijo: ‘Dios te lo impedirá, y los hijos de Qīla’ —queriendo decir: al-Aws y al-Khazraj—.
Salieron, y ʿĀmir dijo a Arbad: ‘Si el hombre estuviera a nuestro alcance, podríamos matarlo: no se embestirían por ello dos cabras; y aceptarían que pagáramos su compensación, amarían la paz y detestarían la guerra cuando vieran que algo ya ha ocurrido’. El otro dijo: ‘Si quieres, consultemos’. Y dijo: ‘Regresa: yo lo entretendré discutiendo contigo; tú ponte detrás de él y golpéalo con la espada de un solo tajo’. Así lo hicieron: uno detrás del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y el otro decía: ‘Cuéntanos tus relatos; ¿qué dice tu Corán?’. Se puso a discutir con él y a demorarlo, hasta que dijo: ‘¿Qué te ha pasado?’. Dijo: ‘Puse mi mano sobre la empuñadura de mi espada y se me quedó rígida: no pude desenvainarla ni envainarla ni moverla’.
Salieron; y cuando estaban en la ḥarra, Saʿd b. Muʿādh y Usayd b. Ḥuḍayr se enteraron de ello y salieron hacia ellos: cada uno con su cota y su lanza en la mano, ceñido con su espada. Dijeron a ʿĀmir b. al-Ṭufayl: ‘¡Tuerto, malvado, vil! ¿Tú eres el que pone condiciones al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—? Si no estuvieras bajo la protección del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, no habrías intentado marcharte hasta que te hubiéramos cortado el cuello; pero no permanecerás’. Y el más duro de los dos con él fue Usayd b. al-Ḥuḍayr.
(Entonces dijo: ‘¿Quién es ese?’. Dijeron: ‘Usayd b. Ḥuḍayr’),
y dijo: ‘Si su padre estuviera vivo, no me habría hecho esto’.
Luego dijo a Arbad: ‘Sal tú, Arbad, hacia una zona de agua dulce; y yo saldré hacia Najd; reuniremos a los hombres y nos encontraremos contra él’. Salió Arbad, y cuando estaba en al-Raqm, Dios envió una nube de verano con un rayo que lo quemó.
Y salió ʿĀmir; y cuando estaba en un valle llamado al-Jarīr, Dios le envió la peste. Se puso a gritar: ‘¡Oh, clan de ʿĀmir! ¿Una hinchazón como la hinchazón del camello joven me mata? ¡Oh, clan de ʿĀmir! ¿Una hinchazón como la hinchazón del camello joven me mata?’. Y murió también en la casa de una mujer de Salūl, una mujer de Qays.
Ese es el dicho de Dios: سَوَاءٌ مِنْكُمْ مَنْ أَسَرَّ القَوْلَ وَمَنْ جَهَرَ بِهِ; y recitó hasta llegar a: يَحْفَظُونَهُ. Esas son las مُعَقِّبَات del أمر de Dios: esto está adelantado y retrasado. Para el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— hay مُعَقِّبَات que lo guardan por delante y por detrás: esas son las مُعَقِّبَات del أمر de Dios.
Y dijo acerca de esos dos: إِنَّ اللّهَ لا يُغَيِّرُ مَا بِقَوْمٍ حَتَّى يُغَيِّرُوا مَا بِأَنْفُسِهِمْ; y recitó hasta llegar a: وَيُرْسِلُ الصَّوَاعِقَ فَيُصِيبُ بِهَا مَنْ يَشَاءُ... la aleya; y recitó hasta llegar a: وَمَا دُعَاءُ الكَافِرِينَ إِلَّا فِي ضَلَالٍ.
Dijo: y dijo Labīd sobre su hermano Arbad, llorándolo:
أخْشَى على أرْبَدَ الحُتُوفَ ولا *** أرْهَبُ نَوْءَ السّماك والأسَدِ
فَجّعَني الرّعْدُ والصّوَاعقُ بال *** فارسِ يومَ الكَرِيَهةِ النّجُدِ».
Dijo Abū Jaʿfar:
Esta opinión que sostuvo Ibn Zayd en la interpretación de esta aleya es una opinión alejada del sentido de la aleya, además de contradecir las opiniones de los exégetas que hemos mencionado. Pues hizo que la hā’ en Su dicho: لَهُ مُعَقِّبَاتٌ remitiese a la mención del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, sin que en la aleya anterior ni en la precedente a aquella se haya mencionado, salvo que pretendiera devolverla a Su dicho: إِنَّمَا أَنْتَ مُنْذِرٌ وَلِكُلِّ قَوْمٍ هَادٍ لَهُ مُعَقِّبَاتٌ. Y si pretendía eso, es remoto por las aleyas que median entre ambas sin mención de la noticia acerca del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—. Siendo así, que remita a «مَنْ» en Su dicho: وَمَنْ هُوَ مُسْتَخْفٍ بِاللَّيْلِ es más cercano, porque está antes de ello y la noticia después de ello es acerca de él.
Siendo así, la interpretación del discurso es:
Es igual para vuestro Señor —¡oh gentes!— quien oculta la palabra y quien la manifiesta; y quien se oculta con su libertinaje y su sospecha en la oscuridad de la noche,
y سَارِب:
quien va y viene a la luz del día, amparándose en su tropa y su guardia que lo relevan, impidiendo a la gente de la obediencia de Dios que se interponga entre él y lo que comete de ello, y que establezcan sobre él el límite de Dios.
Eso es Su dicho:
يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ.
Y Su dicho:
إِنَّ اللّهَ لا يُغَيِّرُ مَا بِقَوْمٍ حَتَّى يُغَيِّرُوا مَا بِأَنْفُسِهِمْ,
esto es, dice —exaltada sea Su mención—: Dios no cambia lo que hay en un pueblo de bienestar y gracia, apartándolo de ellos y destruyéndolos, hasta que ellos cambien lo que hay en sí mismos de ello, mediante la injusticia de unos contra otros y la agresión de unos contra otros; entonces les sobreviene Su castigo y Su cambio.
Y Su dicho:
وَإِذَا أَرَادَ اللّهُ بِقَوْمٍ سُوءًا فَلا مَرَدَّ لَهُ,
esto es: si Dios quiere para esos que se ocultan de noche y se desplazan de día —teniendo tropa y fuerza por delante y por detrás—, que los guardan del أمر de Dios, destrucción y humillación en lo inmediato de este mundo, entonces no hay quien lo rechace:
no hay nadie, fuera de Dios, capaz de apartarlo de ellos.
Dice —exaltada sea Su mención—:
وَمَا لَهُمْ مِنْ دُونِهِ مِنْ وَالٍ,
esto es: esos pueblos —y la hā’ y la mīm en «لَهُمْ» remiten a la mención del pueblo en Su dicho: وَإِذَا أَرَادَ اللّهُ بِقَوْمٍ سُوءًا— no tienen, fuera de Dios, ningún protector.
Y Su dicho: مِنْ دُونِ اللّهِ مِنْ وَالٍ, esto es:
ningún walī que se encargue de ellos, de su asunto y de su castigo.
Y algunos de los conocedores del habla árabe decían:
السوء: es la perdición.
Y decían:
toda lepra, vitíligo, ceguera y gran calamidad es سُوء con la primera letra con ḍamma; y si se abre su primera letra, es el maṣdar de سُؤْتُ.
De ahí su dicho:
رجل سوء.
Y los arabistas discreparon sobre el sentido de Su dicho:
وَمَنْ هُوَ مُسْتَخْفٍ بِاللَّيْلِ وَسَارِبٌ بِالنَّهَارِ.
Algunos gramáticos de Baṣra dijeron: el sentido de Su dicho وَمَنْ هُوَ مُسْتَخْفٍ بِاللَّيْلِ es “quien está manifiesto de noche”, por su dicho: خَفَيْتُ الشيءَ, cuando lo haces aparecer; como dijo Imruʾ al-Qays:
فإنْ تَكْتُمُوا الدّاءَ لا نَخْفِهِ *** وإنْ تَبْعَثُوا الحَرْبَ لا نَقْعُدِ
Y dijo:
se ha leído: أَكَادُ أُخْفِيهَا con el sentido de “la manifiesto”.
Y acerca de Su dicho:
وَسَارِبٌ بِالنَّهَارِ,
dijo: el sārib es “el que se oculta”, como si lo orientara a que entra en el سَرَب de día, ocultándose.
Y algunos gramáticos de Baṣra y Kūfa dijeron:
antes bien, el sentido es: “quien se oculta”, es decir, quien se esconde de noche, por el verbo الاستخفاء;
y sārib de día:
quien va de día,
por su dicho:
سَرَبَتِ الإبلُ إلى المراعي,
esto es, su ir a los pastos y su salida hacia ellos.
Y se dijo:
que السُّرُوب es al atardecer y السُّرُوح al amanecer.
También discreparon sobre el femenino de مُعَقِّبَات, siendo que es un atributo de no hembras.
Algunos gramáticos de Baṣra dijeron:
se feminizó por la abundancia de ello, como: نَسَّابَة y عَلَّامَة; luego se masculiniza porque el sentido es masculino, y por eso dijo: يَحْفَظُونَهُ.
Y algunos gramáticos de Kūfa dijeron:
son “ángeles” مُعَقِّبَة; luego se pluralizó como مُعَقِّبَات, siendo plural de plural; luego se dijo: يَحْفَظُونَهُ, porque remite a “los ángeles”.
Ya ha precedido nuestra palabra sobre el sentido de “el que se oculta de noche” y “el que se desplaza de día”. En cuanto a lo que hemos mencionado de los gramáticos de Baṣra, aunque tenga en el habla árabe algún fundamento, contradice la opinión de los exégetas; y basta como indicio de su invalidez el hecho de que se aparte de lo dicho por todos ellos.
En cuanto a مُعَقِّبَات, el taʿqīb en el habla árabe es el retorno tras el inicio y el volver a una cosa después de haberse apartado de ella, como en la palabra de Dios:
وَلَّى مُدْبِرًا وَلَمْ يُعَقِّبْ,
es decir: no regresó.
Y como dijo Salāma b. Jandal:
وكَرّنا الخَيْلَ في آثارهم رُجُعا *** كُسّ السّنابِك مِنْ بدْءٍ وتَعقِيب
esto es:
en una segunda incursión, tras haber regresado.
Y como dijo Ṭarafa:
وَلَقَدْ كُنْتُ عَلَيْكَمْ عاتِبا *** فَعَقَبْتُمْ بِذَنُوبٍ غَيْر مُرّ
esto es, con su dicho: عَقَبْتُمْ: “regresasteis”.
Y el femenino, a nuestro juicio, se debe a que es un atributo de la guardia que guarda al que se oculta de noche y se desplaza de día, pues con ello se quiso decir: “guardia” مُعَقِّبَة; luego se pluralizó مُعَقِّبَة y se dijo: مُعَقِّبَات; y eso es el plural del plural de مُعَقِّب.
Y مُعَقِّب es el singular de مُعَقِّبَة, como dijo Labīd:
حتى تهَجّرَ في الرّواح وَهاجَها *** طَلَبَ المُعَقّبِ حَقّهُ المَظْلُومُ
Y مُعَقِّبَات es su plural.
Luego dijo: يَحْفَظُونَهُ, devolviendo la noticia al masculino de “la guardia” y “la tropa”.
En cuanto a Su dicho:
يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ,
los arabistas discreparon sobre su sentido.
Algunos gramáticos de Kūfa dijeron: su sentido es:
“tiene مُعَقِّبَات, del أمر de Dios, que lo guardan”; y “del أمر de Él” no es sino un adelantamiento y retraso.
Dijo:
y “lo guardan” es esa protección del أمر de Dios y con Su permiso, como cuando dices a un hombre:
“te respondí por tu súplica hacia mí”, y “por tu súplica hacia mí”.
Y algunos gramáticos de Baṣra dijeron:
el sentido es: “lo guardan contra el أمر de Dios”, como se dice:
“me alimentó de hambre y contra el hambre”, y “me vistió contra la desnudez y de la desnudez”.
Ya hemos mostrado anteriormente que la opinión más adecuada para interpretar esto es que Su dicho:
يَحْفَظُونَهُ مِنْ أَمْرِ اللّهِ
es un atributo de la guardia de este que se oculta de noche: lo guarda creyendo que aparta de él el أمر de Dios. Entonces —exaltada sea Su mención— informó que esa guardia no le sirve de nada cuando llega Su أمر, y dijo:
وَإِذَا أَرَادَ اللّهُ بِقَوْمٍ سُوءًا فَلا مَرَدَّ لَهُ وَمَا لَهُمْ مِنْ دُونِهِ مِنْ وَالٍ.
Notas y Referencias
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