José
يوسف YusufVersículo (Español)
[12:85] Dijeron [sus hijos]: "¡Por Dios! No dejarás de recordar a José hasta enfermar o morir".
Tafsir de At-Tabari
{Dijeron: «¡Por Dios! No cesarás de recordar a José hasta que quedes consumido, o seas de los que perecen»} (85)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ Dijeron: «¡Por Dios! No cesarás de recordar a José hasta que quedes consumido, o seas de los que perecen» }
Quiere decir —exaltado sea Su recuerdo—:
dijeron a él los hijos de Jacob que habían regresado a su encuentro desde Egipto, cuando él dijo: «¡Ay de mi pesar por José!»: «¡Por Dios!, no dejas de recordar a José».
Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muhammad ibn ‘Amr, dijo: nos narró Abū ‘Āṣim, dijo: nos narró ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid:
«تَفْتَؤُ»: no aflojas de su amor.
Nos narró al-Ḥasan ibn Muḥammad, dijo: nos narró Shabābah, dijo: nos narró Warqā’, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho:
«تَفْتَأ»: no aflojas de su amor; así lo dijo al-Ḥasan en su ḥadiz, y es un error; en realidad es:
«تَفْتَرّ» de su amor: no dejas de recordar a José.
Nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró Ibn Numayr, de Warqā’, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid:
«Dijeron: ¡Por Dios!, تَفْتَأ recuerdas a José», dijo: no aflojas de su amor.
Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Abū Ḥudhayfah, dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid:
«تَفْتَؤُ»: aflojas de su amor.
Dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró ‘Abd Allāh, de Warqā’, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho:
«¡Por Dios!, تَفْتَأ recuerdas a José», dijo: no dejas de recordar a José.
Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Wakī‘; y nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró mi padre, de Isrā’īl, de Simāk, de ‘Ikrimah, de Ibn ‘Abbās:
«Dijeron: ¡Por Dios!, تَفْتَؤُ recuerdas a José», dijo: no dejas de recordar a José; dijo: no aflojas de su amor.
Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatādah, acerca de Su dicho:
«تَفْتُؤُ recuerdas a José», dijo: no dejas de recordar a José.
Nos narró Muḥammad ibn ‘Abd al-A‘lā, dijo: nos narró Muḥammad ibn Thawr, de Ma‘mar, de Qatādah:
«تَفْتَؤُ recuerdas a José», dijo: no dejas de recordar a José.
Se dice de ello: «mā fati’tu aqūlu dhālika», y «mā fata’tu» es una variante lingüística; «aftā’u» y «aftā’u» (أَفتىء وأفْتَأُ), «fat’an» y «futū’an».
También se transmitió: «mā afta’tu bihi». Y de ello es el dicho de Aws ibn Ḥajar:
«Y no cesó hasta que, como si su polvo *** fuera el pabellón de un día de vientos que se alzan»
Y el dicho de otro:
«Y no cesaron caballos que regresan y claman *** y se les une quien se une, y se dispersan»
Con el sentido de: «no dejó de». Y se omitió «lā» de Su dicho «تَفْتَأ», estando sobreentendida en el discurso, porque cuando el juramento va seguido de una proposición enunciativa no lo acompaña la negación, y no cae la lām con la que se responde a los juramentos. Eso es como el dicho de quien dice: «¡Por Dios!, ciertamente iré a ti». Y cuando lo que sigue es negado, se introduce con «mā» o con «lā». Y cuando se conoce su lugar, se omite del discurso por el conocimiento del oyente del sentido del الكلام.
Y de ello es el dicho de Imru’ al-Qays:
«Dije: ¡Por el juramento de Dios!, no dejaré de estar sentado *** aunque me cortaran la cabeza ante ti y mis miembros»
Así se omitió «lā» de su dicho: «abruḥu qā‘idan», por la causa que he mencionado; como dijo otro:
«¡No!, y por el padre de Dahmā’, no dejó de ser poderosa *** sobre su gente mientras el pedernal no lo golpee quien enciende»
Quiere decir: «no dejó de».
Y Su dicho: «hasta que quedes حَرَضا» quiere decir: hasta que quedes consumido de cuerpo, trastornado de mente.
Y el أصل de «al-ḥaraḍ» es la corrupción del cuerpo y de la razón por tristeza o pasión amorosa. De ello es el dicho de al-‘Arjī:
«Soy un hombre a quien el amor se le obstinó y me consumió *** hasta que me gasté y hasta que la enfermedad me dejó extenuado»
Quiere decir con su dicho «fa-aḥraḍanī»: me derritió y me dejó مُحْرَضا.
Se dice de ello: un hombre «ḥaraḍ», una mujer «ḥaraḍ», un pueblo «ḥaraḍ», y dos hombres «ḥaraḍ», con una sola forma para masculino y femenino, y en dual y plural.
Y entre los árabes hay quien dice para el varón: «ḥāriḍ», y para la hembra: «ḥāriḍah»; y cuando se describe con esta forma se hace dual y plural, masculino y femenino. En cambio, «ḥaraḍ» se mantiene en singular en todo caso y no se le añade marca de femenino porque es un masdar; pero si se saca en la forma «fā‘il» con valor nominal, le corresponde lo que corresponde a los nombres: dual, plural, masculino y femenino.
Y algunos mencionaron por audición: «rajul muḥraḍ» cuando está dolorido; y recitó al respecto un verso:
«Lo buscó la caballería un día entero *** y si lo hubiera alcanzado, habría amanecido مُحْرَضا»
Y se mencionó que de ello es el dicho de Imru’ al-Qays:
«Veo al hombre de los rebaños amanecer مُحْرَضا *** como el consumirse de un camello joven enfermo en las moradas»
Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad ibn Sa‘d, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho:
«hasta que quedes حَرَضا», es decir: el agotamiento en la enfermedad envejecida.
Nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró Ibn Numayr, de Warqā’, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid:
«hasta que quedes حَرَضا», dijo: por debajo de la muerte.
Nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró Ibn Fuḍayl, de Layth, de Mujāhid:
«hasta que quedes حَرَضا», dijo: «al-ḥaraḍ»: lo que está por debajo de la muerte.
Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Abū Ḥudhayfah, dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, lo mismo.
Dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró ‘Abd Allāh, de Warqā’, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, lo mismo.
Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, lo mismo.
Me narró Muḥammad ibn ‘Amr, dijo: nos narró Abū ‘Āṣim, dijo: nos narró ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, lo mismo.
Nos narró al-Ḥasan ibn Muḥammad, dijo: nos narró Shabābah, dijo: nos narró Warqā’, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, lo mismo.
Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatādah:
«hasta que quedes حَرَضا»: hasta que te gastes o envejezcas.
Nos narró Muḥammad ibn ‘Abd al-A‘lā, dijo: nos narró Muḥammad ibn Thawr, de Ma‘mar, de Qatādah:
«hasta que quedes حَرَضا»: hasta que quedes anciano.
Nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró ‘Amr, de Abū Bakr al-Hudhalī, de al-Ḥasan:
«hasta que quedes حَرَضا», dijo: anciano.
Dijo: nos narró al-Muḥāribī, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, dijo:
«al-ḥaraḍ»: la cosa gastada.
Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ‘Amr ibn ‘Awn, dijo: nos informó Hushaym, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho:
«hasta que quedes حَرَضا», dijo: «al-ḥaraḍ»: la cosa gastada, perecedera.
Dijo: nos narró Suwayd ibn Naṣr, dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de Abū Mu‘ādh, de ‘Ubayd ibn Sulaymān, de al-Ḍaḥḥāk:
«hasta que quedes حَرَضا»: «al-ḥaraḍ»: lo gastado.
Se me narró de al-Ḥusayn ibn al-Faraj, dijo: oí a Abū Mu‘ādh, dijo: nos narró ‘Ubayd ibn Sulaymān, de al-Ḍaḥḥāk, que dice acerca de Su dicho:
«hasta que quedes حَرَضا»: es lo gastado, lo desvanecido.
Nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró ‘Amr, de Asbāṭ, de al-Suddī:
«hasta que quedes حَرَضا»: gastado.
Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Salamah, de Ibn Isḥāq, dijo:
Cuando Jacob mencionó a José, dijeron —es decir, sus hijos que estaban presentes en aquel momento, por ignorancia e injusticia—: «¡Por Dios!, no cesas de recordar a José hasta que quedes حَرَضا», es decir, quedes corrompido, sin عقل, «o seas de los que perecen».
Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho:
«hasta que quedes حَرَضا o seas de los que perecen», dijo: «al-ḥaraḍ» es aquel que ha sido devuelto a la edad más vil hasta no razonar; o que perezcas y seas de los que perecen antes de eso.
Y Su dicho: «o seas de los que perecen» quiere decir: o seas de quienes perecieron por la muerte.
Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró Ibn Fuḍayl, de Layth, de Mujāhid:
«o seas de los que perecen», dijo: la muerte.
Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Abū Ḥudhayfah, dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid:
«o seas de los que perecen»: de los muertos.
Nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró al-Muḥāribī, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk:
«o seas de los que perecen», dijo: de los muertos.
Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ‘Amr ibn ‘Awn, dijo: nos informó Hushaym, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, lo mismo.
Nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró ‘Amr ibn ‘Awn, de Abū Bakr al-Hudhalī, de al-Ḥasan:
«o seas de los que perecen», dijo: de los muertos.
Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatādah:
«o seas de los que perecen», dijo: o mueras.
Nos narró Muḥammad ibn ‘Abd al-A‘lā, dijo: nos narró Muḥammad ibn Thawr, de Ma‘mar, de Qatādah:
«o seas de los que perecen», dijo: de los muertos.
Nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró ‘Amr, de Asbāṭ, de al-Suddī:
«o seas de los que perecen», dijo: de los muertos.
Notas y Referencias
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