José
يوسف YusufVersículo (Español)
[12:79] Dijo [José]: "¡Dios nos libre de castigar a otro que aquel al que le encontramos la copa en su poder! Porque seríamos injustos".
Tafsir de At-Tabari
{Dijo: «¡Dios nos libre de tomar sino a aquel en cuyo poder hallamos nuestro objeto! Pues, de hacerlo, seríamos ciertamente injustos»} (79)
La explicación de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{Dijo: «¡Dios nos libre de tomar sino a aquel en cuyo poder hallamos nuestro objeto! Pues, de hacerlo, seríamos ciertamente injustos».}
Dice —glorificado sea Su recuerdo—:
Dijo José a sus hermanos: «¡Dios nos libre!», es decir: «Me refugio en Dios». Y así procede el árabe con todo maṣdar que pone en lugar de “yafʿalu” y “yafʿilu”: lo pone en acusativo; como cuando dicen: «ḥamdan li-llāh wa-šukran lahu» (“Alabo a Dios y Le agradezco”), con el sentido de: «Alabo a Dios y Le agradezco». Y los árabes dicen a este respecto: «maʿāḏa llāh» y «maʿāḏata llāh», introduciendo en ello la hāʾ de femenino, como dicen: «mā aḥsana maʿnā hāḏā l-kalām»; y (dicen también): «ʿawḏu llāh» y «ʿawḏata llāh», y «ʿiyāḏa llāh». Y dicen: «Allāhumma ʿāʾiḏan bika», como si se hubiera dicho: «Me refugio en Ti, refugiándome», o: «Te invoco, refugiándome».
«Que tomemos sino a aquel en cuyo poder hallamos nuestro objeto», dice: «Me acojo a la protección de Dios de que tomemos a un inocente por un culpable».
Como:
Nos narró Ibn Ḥumayd;
dijo:
nos narró Salama,
de Ibn Isḥāq:
{«¡Dios nos libre de tomar sino a aquel en cuyo poder hallamos nuestro objeto! Pues, de hacerlo, seríamos ciertamente injustos»}, dice: «Si tomamos a otro distinto de aquel en cuyo poder hallamos nuestro objeto, entonces estaríamos haciendo lo que no nos es lícito hacer, y cometeríamos injusticia contra la gente».
Nos narró Ibn Wakīʿ;
dijo:
nos narró ʿAmr, de Asbāṭ,
de al-Suddī:
{Dijeron: “¡Oh, excelentísimo! En verdad, él tiene un padre anciano y muy mayor; toma, pues, a uno de nosotros en su lugar; ciertamente te vemos entre los bienhechores”. Dijo: “¡Dios nos libre de tomar sino a aquel en cuyo poder hallamos nuestro objeto! Pues, de hacerlo, seríamos ciertamente injustos”}. Dijo José: «Cuando vayáis a vuestro padre, transmitidle el saludo de paz, y decidle: “El rey de Egipto te invita a que no mueras hasta ver a tu hijo José, para que se sepa que en la tierra de Egipto hay veraces (ṣiddīqūn) como él”».
Notas y Referencias
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