12

José

يوسف Yusuf
Aya 42

Versículo (Español)

[12:42] Le dijo [José] a quien supo que quedaría en libertad: "Menciona mi caso ante el rey". Pero el demonio le hizo olvidar que lo mencionara ante su amo, por lo que [José] permaneció en la cárcel varios años más.

Tafsir de At-Tabari

{وَقَالَ لِلَّذِي ظَنَّ أَنَّهُۥ نَاجٖ مِّنۡهُمَا ٱذۡكُرۡنِي عِندَ رَبِّكَ فَأَنسَىٰهُ ٱلشَّيۡطَٰنُ ذِكۡرَ رَبِّهِۦ فَلَبِثَ فِي ٱلسِّجۡنِ بِضۡعَ سِنِينَ} (42) La exposición sobre la interpretación de la palabra del Altísimo: { وَقَالَ لِلّذِي ظَنّ أَنّهُ نَاجٍ مّنْهُمَا اذْكُرْنِي عِندَ رَبّكَ فَأَنْسَاهُ الشّيْطَانُ ذِكْرَ رَبّهِ فَلَبِثَ فِي السّجْنِ بِضْعَ سِنِينَ }

Dice —exaltado sea Su recuerdo—: José dijo a aquel de los dos compañeros del que supo que se salvaría, de entre sus dos compañeros que le habían pedido interpretar el sueño: {اذْكُرْنِي عِنْدَ رَبّكَ}, es decir: mencióname ante tu señor, e infórmale de la injusticia que se me ha hecho y de que estoy encarcelado sin delito. Tal como:

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, dijo: dijo —es decir, al copero—: {اذْكُرْنِي عِنْدَ رَبّكَ}: esto es, menciona ante el rey supremo la injusticia que se me ha hecho y mi encarcelamiento sin motivo. Dijo: Lo haré.

Nos narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de la palabra de Dios: {اذْكُرْنِي عِنْدَ رَبّكَ}: se lo dijo a quien se salvó de entre los dos compañeros de la cárcel; José dice: Mencióname ante el rey.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, con un sentido semejante.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró Yaḥyā b. al-Yamān, de Sufyān, de Jābir, de Asbāṭ: {وَقالَ للّذِي ظَنّ أنّهُ ناجٍ مِنْهُما اذْكُرْنِي عِنْدَ رَبّكَ} dijo: ante el rey de la tierra.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su palabra: {اذْكُرْنِي عِنْدَ رَبّكَ} con ello se refiere al rey.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa, dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: {وَقالَ للّذِي ظَنّ أنّهُ ناجٍ مِنْهُما اذْكُرْنِي عِنْدَ رَبّكَ}: el que se salvó de entre los dos compañeros de la cárcel, ante el rey; José dice: Mencióname.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró Hushaym, dijo: nos informó al-ʿAwwām b. Ḥawshab, de Ibrāhīm al-Taymī: que cuando llegó a la puerta de la cárcel, un compañero suyo le dijo: «Tu necesidad: encomiéndame tu necesidad». Dijo: «Mi necesidad es que me menciones ante tu señor», queriendo por “señor” al rey de José.

Y Qatāda orientaba el sentido de “ẓann” en este lugar hacia el ẓann que es lo contrario de la certeza.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: {وَقالَ للّذِي ظَنّ أنّهُ ناجٍ مِنْهُما اذْكُرْنِي عِنْدَ رَبّكَ} y, en verdad, la interpretación del sueño se expresa mediante el ẓann; y Dios confirma lo que quiere y anula lo que quiere.

Y esto que dijo Qatāda —que la interpretación del sueño es ẓann—, ciertamente es así en quienes no son profetas. En cuanto a los profetas, no es admisible que informen de una noticia acerca de un asunto como si fuera a suceder y luego no suceda, o como si no fuera a suceder y luego suceda, mientras dan testimonio de la realidad de lo que informaron como que sucederá o no sucederá; pues si eso fuera admisible en sus informaciones, no se estaría a salvo de algo semejante en todas sus informaciones, y si no se está a salvo de ello en sus informaciones, caería su prueba contra aquel a quien fueron enviados. Siendo así, no es admisible que informen de una noticia sino siendo verdad y veracidad. Así, siendo el asunto como he descrito, es sabido que José no emitió un testimonio concluyente acerca de lo que informó a los dos jóvenes que le habían pedido interpretar el sueño como algo que necesariamente habría de ocurrir, de modo que dijera a uno de ellos: «En cuanto a uno de vosotros, dará de beber vino a su señor; y en cuanto al otro, será crucificado y las aves comerán de su cabeza», y luego reforzara eso con su dicho: «Queda decidido el asunto sobre el que me consultáis», cuando ellos dijeron: «No hemos visto nada», sino que estaba en certeza de que lo que les informó que habría de acontecer y ser, habría de ser sin duda, sin ninguna duda. Y por su certeza de que ello habría de ser, dijo al que se salvaría de entre ambos: {اذْكُرْنِي عِنْدَ رَبّكَ}. Queda, pues, claro con ello la invalidez de lo que dijo Qatāda acerca del sentido de Su palabra: {وَقالَ للّذِي ظَنّ أنّهُ ناجٍ مِنْهُما}. Y Su palabra: {فَأنْساهُ الشّيْطانُ ذِكْرَ رَبّهِ}. Esto es una noticia de Dios —glorificado sea— acerca de un descuido que sobrevino a José por causa de Satanás, por el cual olvidó el recuerdo de su Señor, de modo que, si hubiera buscado auxilio en Él, se le habría apresurado la liberación de lo que estaba padeciendo; pero resbaló por ello, y por su causa se prolongó su permanencia en la cárcel, se alargó su encarcelamiento y se hizo más doloroso su castigo. Tal como:

Me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró ʿAbd al-ʿAzīz, dijo: nos narró Jaʿfar b. Sulaymān al-Ḍubaʿī, de Bisṭām b. Muslim, de Mālik b. Dīnār, dijo: cuando José dijo al copero: {اذْكُرْنِي عِنْدَ رَبّكَ}, se dijo: «¡Oh José! ¿Has tomado, en lugar de Mí, un apoderado? Ciertamente prolongaré tu encarcelamiento». Entonces José lloró y dijo: «¡Señor mío! Mi corazón ha sido hecho olvidar por la abundancia de la tribulación, y pronuncié una palabra; ¡ay de mis hermanos!».

Nos narró al-Ḥasan, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Ibn ʿUyayna, de ʿAmr b. Dīnār, de ʿIkrima, dijo: dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Si no fuera porque» —es decir, José— «dijo la palabra que dijo, no habría permanecido en la cárcel el tiempo que permaneció».

Me narraron Yaʿqūb b. Ibrāhīm e Ibn Wakīʿ, dijeron: nos narró Ibn ʿUlayya, dijo: nos narró Yūnus, de al-Ḥasan, dijo: dijo el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Dios tenga misericordia de José: si no fuera por su palabra, no habría permanecido en la cárcel el tiempo que permaneció», refiriéndose a su dicho: {اذْكُرْنِي عِنْدَ رَبّكَ}. Dijo: Luego al-Ḥasan lloraba y decía: «Nosotros, cuando nos sobreviene un asunto, nos aterramos y acudimos a la gente».

Me narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Ibn ʿUlayya, de Abī Rajāʾ, de al-Ḥasan, acerca de Su palabra: {وَقالَ للّذِي ظَنّ أنّهُ ناجٍ مِنْهُما اذْكُرْنِي عِنْدَ رَبّكَ} dijo: se nos mencionó que el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Si no fuera por la palabra de José, no habría permanecido en la cárcel el tiempo que permaneció».

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró ʿAmr b. Muḥammad, de Ibrāhīm b. Yazīd, de ʿAmr b. Dīnār, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, dijo: dijo el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Si José no hubiera dicho» —es decir, la palabra que dijo— «no habría permanecido en la cárcel el tiempo que permaneció», es decir, por buscar el alivio de parte de otro que no es Dios.

Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar, de Qatāda, dijo: me ha llegado que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Si José no hubiera buscado ayuda junto a su Señor, no habría permanecido en la cárcel el tiempo que permaneció».

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, dijo: se nos mencionó que el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— solía decir: «Si no fuera porque José buscó intercesión contra su Señor, no habría permanecido en la cárcel el tiempo que permaneció; pero, en verdad, fue castigado por su búsqueda de intercesión contra su Señor».

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, dijo: Le dijo: {اذْكُرْنِي عِنْدَ رَبّكَ}; pero no lo mencionó hasta que el rey vio el sueño. Y ello fue porque Satanás le hizo olvidar a José el recuerdo de su Señor, y le ordenó mencionar al rey y buscar el alivio de parte de él. Así, {فَلَبِثَ فِي السّجْنِ بِضْعَ سِنينَ} por su dicho: {اذْكُرْنِي عِنْدَ رَبّكَ}.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa, dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, con un sentido semejante, solo que dijo: {فَلَبِثَ فِي السّجْنِ بِضْعَ سِنينَ} como castigo por su dicho: {اذْكُرْنِي عِنْدَ رَبّكَ}.

Dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró ʿAbd Allāh, de Warqāʾ, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, igual que el ḥadiz de Muḥammad b. ʿAmr, sin diferencia.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, como el ḥadiz de al-Muthannā, de Abū Ḥudhayfa.

Y Muḥammad b. Isḥāq decía: En verdad, Satanás solo hizo olvidar al copero el mencionar el asunto de José a su rey.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, dijo: cuando salió —es decir, aquel de los dos del que pensó que se salvaría—, volvió a lo que estaba antes, y su señor quedó complacido con él. Entonces Satanás le hizo olvidar mencionarlo al rey, aquello que José le había ordenado que mencionara; y José permaneció después de eso en la cárcel unos cuantos años. Dice —glorificado sea—: José permaneció en la cárcel, por haber dicho al que se salvó de entre los dos compañeros de la cárcel —de entre lo que se dijo—: «Mencióname ante tu señor», unos cuantos años, como castigo de Dios por ello.

Y los exégetas discreparon acerca de la medida de {البِضْع} que José permaneció en la cárcel. Unos dijeron: Fueron siete años. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. Bashshār, dijo: nos narró Muḥammad Abū ʿAthma, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, dijo: José permaneció en la cárcel siete años.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: {فَلَبِثَ فِي السّجْنِ بِضْعَ سِنِينَ} dijo: siete años.

Nos narró al-Ḥasan, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó ʿImrān Abū al-Hudhayl al-Ṣanʿānī, dijo: oí a Wahb decir: Ayyūb fue alcanzado por la tribulación siete años; y José fue dejado en la cárcel siete años; y Nabucodonosor fue castigado vagando entre las fieras siete años.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, dijo: pretendían que —es decir, el {البضع}— eran siete años, como permaneció José.

Y otros dijeron: {البضع}: lo que está entre tres y nueve. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Sulaymān, dijo: nos narró Abū Hilāl, dijo: oí a Qatāda decir: {البضع}: lo que está entre tres y nueve.

Nos narró Wakīʿ, dijo: nos narró Yaḥyā b. Ādam, de Isrāʾīl, de Manṣūr, de Mujāhid: {بِضْعَ سِنِينَ} dijo: lo que está entre tres y nueve.

Y otros dijeron: Más bien es lo que está por debajo de diez. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, dijo: dijo Ibn Jurayj: dijo Ibn ʿAbbās: {بِضْعَ سنينَ}: por debajo de diez.

Y al-Farrāʾ sostuvo que {البضع} no se menciona sino con diez, y con las veintenas hasta las noventenas; y es un “y pico” entre tres y nueve. Y dijo: Así vi actuar a los árabes: no dicen “bضع y cien”, ni “bضع y mil”. Y cuando es para el masculino se dice: {بضع}.

Y lo correcto respecto de {البضع} es: de tres a nueve, hasta diez; y no es por debajo de tres. Asimismo, lo que excede el decenio hasta cien; y lo que excede cien, no cabe en ello {بضع}.

Notas y Referencias

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