José
يوسف YusufVersículo (Español)
[12:36] Junto con él fueron encarcelados otros dos jóvenes. Dijo uno de ellos: "Me vi en un sueño prensando vino". Y dijo el otro: "Yo me vi llevando pan sobre la cabeza, del cual comían los pájaros. Háblanos sobre su interpretación, porque nos pareces un hombre virtuoso".
Tafsir de At-Tabari
{وَدَخَلَ مَعَهُ ٱلسِّجۡنَ فَتَيَانِۖ قَالَ أَحَدُهُمَآ إِنِّيٓ أَرَىٰنِيٓ أَعۡصِرُ خَمۡرٗاۖ وَقَالَ ٱلۡأٓخَرُ إِنِّيٓ أَرَىٰنِيٓ أَحۡمِلُ فَوۡقَ رَأۡسِي خُبۡزٗا تَأۡكُلُ ٱلطَّيۡرُ مِنۡهُۖ نَبِّئۡنَا بِتَأۡوِيلِهِۦٓۖ إِنَّا نَرَىٰكَ مِنَ ٱلۡمُحۡسِنِينَ} (36)
La disertación sobre la interpretación de la palabra del Altísimo:
{وَدَخَلَ مَعَهُ السّجْنَ فَتَيَانِ قَالَ أَحَدُهُمَآ إِنّيَ أَرَانِيَ أَعْصِرُ خَمْراً وَقَالَ الاَخَرُ إِنّي أَرَانِيَ أَحْمِلُ فَوْقَ رَأْسِي خُبْزاً تَأْكُلُ الطّيْرُ مِنْهُ نَبّئْنَا بِتَأْوِيلِهِ إِنّا نَرَاكَ مِنَ الْمُحْسِنِينَ}.
Dijo Abū Jaʿfar:
Dice —exaltada sea Su mención—:
{Y entraron con José en la cárcel dos jóvenes},
y con ello indica una elipsis omitida del discurso, a saber:
{Luego les pareció, después de haber visto las señales, que ciertamente lo encarcelarían hasta cierto tiempo}; así pues, lo encarcelaron y lo hicieron entrar en prisión.
{Y entraron con él dos jóvenes}.
Y bastó con el indicio de Su palabra:
{Y entraron con él en la cárcel dos jóvenes},
para prescindir de mencionar explícitamente que ellos hicieron entrar a José en la cárcel.
Y aquellos dos jóvenes —según se ha mencionado— eran dos muchachos de entre los servidores del gran rey de Egipto: uno era el encargado de su bebida, y el otro el encargado de su comida.
Como:
Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq; dijo: fue arrojado a la cárcel —es decir, José—,
{y entraron con él en la cárcel dos jóvenes}: dos muchachos que pertenecían al gran rey, al-Rayyān b. al-Walīd; uno de ellos estaba a cargo de su bebida y el otro de alguno de sus asuntos, por un enojo con el que se irritó contra ambos. El nombre de uno era: Majlath; y el otro: Nabū; y Nabū era el que estaba a cargo de la bebida.
Nos narró Bišr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda:
{Y entraron con él en la cárcel dos jóvenes}.
Dijo: uno de ellos era el panadero del rey, encargado de su comida; y el otro era su copero, encargado de su bebida.
Y la causa por la que el rey encarceló a los dos jóvenes —según se ha mencionado— fue lo siguiente:
Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró ʿAmr, de Asbāṭ, de al-Suddī; dijo:
El rey se enojó con su panadero; le llegó la noticia de que quería envenenarlo, y lo encarceló; y encarceló al encargado de su bebida, pensando que había conspirado con él en ello; así que los encarceló a ambos. Y esto es la palabra de Dios —exaltado sea—:
{Y entraron con él en la cárcel dos jóvenes}.
Y Su palabra:
{Dijo uno de ellos: “Ciertamente me veo prensando vino”},
se ha mencionado que cuando José —sobre él las plegarias de Dios y Su paz— fue introducido en la cárcel, dijo a quienes estaban allí encarcelados —y le preguntaron por su oficio—: “Yo interpreto los sueños”. Entonces uno de los dos jóvenes que fueron introducidos con él en la cárcel dijo a su compañero: “Ven, probémoslo”.
Como:
Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró ʿAmr b. Muḥammad, de Asbāṭ, de al-Suddī; dijo:
Cuando José entró en la cárcel dijo: “Yo interpreto los sueños”. Entonces uno de los dos jóvenes dijo a su compañero: “Ea, probemos a este siervo hebreo: fingiremos un sueño ante él”. Y le preguntaron sin haber visto nada.
Entonces el panadero dijo:
{Ciertamente me veo llevando sobre mi cabeza pan del que comen las aves};
y {dijo el otro: “Ciertamente me veo prensando vino”}.
Nos narraron Ibn Wakīʿ e Ibn Ḥumayd; dijeron: nos narró Jarīr, de ʿUmāra b. al-Qaʿqāʿ, de Ibrāhīm, de ʿAbd Allāh; dijo:
Los dos compañeros de José no vieron nada; solo fingieron sueños para poner a prueba su conocimiento.
Y dijo un grupo:
Más bien, los dos jóvenes le preguntaron por un sueño que habían visto con veracidad y realidad, y por su confianza en José, debido a su conocimiento de la interpretación.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq; dijo:
Cuando los dos jóvenes vieron a José, dijeron: “Por Dios, muchacho, ciertamente te hemos amado desde que te vimos”.
Dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, de ʿAbd Allāh, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid:
Que José les dijo cuando le dijeron eso: “Os conjuro por Dios a que no me améis; pues, por Dios, nadie me ha amado jamás sin que por su amor me sobreviniera una prueba. Mi tía me amó y por su amor me sobrevino una prueba; luego mi padre me amó y por su amor me sobrevino una prueba; luego la esposa de este mi amo me amó y por su amor hacia mí me sobrevino una prueba. Así que no me améis —que Dios os bendiga—”.
Dijo: pero ellos se negaron sino a amarlo y a tenerle afecto dondequiera que estuviese; y les agradaba lo que veían de su comprensión y su inteligencia. Y ambos habían visto, cuando fueron introducidos en la cárcel, un sueño: “Majlath” vio que llevaba sobre su cabeza pan del que comían las aves, y “Nabū” vio que prensaba vino. Así que le pidieron dictamen sobre ello y le dijeron:
{Infórmanos de su interpretación; ciertamente te vemos entre los bienhechores},
si lo haces.
Y con Su palabra:
{prenso vino},
quiso decir: ciertamente veo en mi sueño que prenso uvas. Y así aparece en la recitación de Ibn Masʿūd, según se ha transmitido de él.
Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró mi padre, de Abū Salama al-Ṣāʾigh, de Ibrāhīm b. Bašīr al-Anṣārī, de Muḥammad b. al-Ḥanafiyya, quien dijo acerca de la recitación de Ibn Masʿūd:
{Ciertamente me veo prensando uvas}.
Y se mencionó que esto pertenece a la lengua de la gente de ʿUmān, y que ellos llaman “vino” a las uvas.
Mención de quienes dijeron eso:
Se me narró de al-Ḥusayn; dijo: oí a Abū Muʿādh decir: nos narró ʿUbayd; dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su palabra:
{Ciertamente me veo prensando vino}:
quiere decir: prenso uvas; y ello es en la lengua de la gente de ʿUmān: llaman “vino” a las uvas.
Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró Wakīʿ; y nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró mi padre, de Salama b. Nabīṭ, de al-Ḍaḥḥāk:
{Ciertamente me veo prensando vino}.
Dijo: uvas; en tal y tal tierra llaman “vino” a las uvas.
Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj; dijo: dijo Ibn ʿAbbās acerca de:
{Ciertamente me veo prensando vino}:
Dijo: uvas.
Se me narró de al-Musayyib b. Šarīk, de Abū Ḥamza, de ʿIkrima; dijo:
Vino a él y dijo: “He visto en lo que ve el durmiente que planté una vid de uvas; brotó y salieron en ella racimos; los exprimí, y luego se los di de beber al rey”.
Dijo: “Permanecerás en la cárcel tres días; luego saldrás y le darás de beber vino”.
Y Su palabra:
{Y dijo el otro: “Ciertamente me veo llevando sobre mi cabeza pan del que comen las aves. Infórmanos de su interpretación”},
dice —exaltada sea Su mención—:
Y dijo el otro de los dos jóvenes: ciertamente me veo en mi sueño llevando sobre mi cabeza pan;
es decir: lo llevo sobre mi cabeza, y se puso “encima” en lugar de “sobre”.
{del que comen las aves},
es decir: del pan.
Y Su palabra:
{Infórmanos de su interpretación},
quiere decir: haznos saber en qué viene a parar aquello que te hemos contado que vimos en nuestro sueño, y a qué retorna.
Como:
Me narró al-Ḥārith; dijo: nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró Yazīd, de Warqāʾ, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid acerca de:
{Infórmanos de su interpretación}.
Dijo: “de ello”. Dijo al-Ḥārith: dijo Abū ʿUbayd: es decir, Mujāhid: que la interpretación (taʾwīl) de una cosa es la cosa misma.
Dijo: y de ello es la interpretación del sueño: no es sino aquello a lo que finalmente llega.
Y Su palabra:
{Ciertamente te vemos entre los bienhechores},
los exégetas discreparon acerca del sentido del “bien obrar” (iḥsān) con el que los dos jóvenes describieron a José:
Unos dijeron:
Era que visitaba a sus enfermos, consolaba a sus afligidos, y cuando alguno de ellos necesitaba algo, reunía para él.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró al-Ḥasan b. Muḥammad; dijo: nos narró Saʿīd b. Manṣūr; dijo: nos narró Ḫalaf b. Ḫalīfa, de Salama b. Nabīṭ, de al-Ḍaḥḥāk b. Muzāḥim; dijo:
Estaba sentado con él en Balḫ, y se le preguntó por Su palabra:
{Infórmanos de su interpretación; ciertamente te vemos entre los bienhechores}.
Se le dijo: “¿En qué consistía el bien obrar de José?”.
Dijo: “Si alguien enfermaba, se ocupaba de él; si alguien necesitaba, reunía para él; y si alguien se hallaba en estrechez, le daba amplitud”.
Nos narró Isḥāq, de Abū Isrāʾīl; dijo: nos narró Ḫalaf b. Ḫalīfa, de Salama b. Nabīṭ, de al-Ḍaḥḥāk; dijo:
Un hombre preguntó a al-Ḍaḥḥāk por Su palabra:
{Ciertamente te vemos entre los bienhechores}.
“¿En qué consistía su bien obrar?”.
Dijo: “Si alguien enfermaba en la cárcel, se ocupaba de él; si alguien necesitaba, reunía para él; y si el lugar se le hacía estrecho, le daba amplitud”.
Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: me narró Ḥajjāj, de Abū Bakr b. ʿAbd Allāh, de Qatāda, acerca de Su palabra:
{Ciertamente te vemos entre los bienhechores}.
Dijo: nos ha llegado que su bien obrar consistía en que trataba a sus enfermos, consolaba a sus afligidos y se esforzaba por su Señor.
Y dijo:
Cuando José llegó a la cárcel, encontró en ella a gente cuya esperanza se había cortado y cuya prueba se había agravado; se prolongó su tristeza. Entonces se puso a decir: “Alegraos y sed pacientes: seréis recompensados; ciertamente esto tiene recompensa; ciertamente esto tiene retribución”.
Entonces dijeron: “Muchacho, que Dios te bendiga: ¡qué hermoso es tu rostro y qué hermoso tu carácter! Ciertamente hemos sido bendecidos por tu vecindad. No querríamos estar en otro lugar desde que fuimos encarcelados, por lo que nos informas acerca de la recompensa, la expiación y la purificación. ¿Quién eres, muchacho?”.
Dijo: “Yo soy José, hijo del escogido de Dios Jacob, hijo del sacrificado de Dios Isaac, hijo de Abraham, el íntimo de Dios”. Y había sobre él afecto.
Y el encargado de la cárcel le dijo: “Muchacho, por Dios, si pudiera te dejaría libre; pero te trataré bien como vecino y haré buena tu custodia. Así que habita en la casa de la cárcel que quieras”.
Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró Wakīʿ, de Ḫalaf al-Ašjaʿī, de Salama b. Nabīṭ, de al-Ḍaḥḥāk acerca de:
{Ciertamente te vemos entre los bienhechores}.
Dijo: “Daba amplitud al hombre en su asiento y cuidaba de los enfermos”.
Y otros dijeron:
Su sentido es:
{Ciertamente te vemos entre los bienhechores},
es decir: puesto que nos has informado de la interpretación de este nuestro sueño.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq; dijo:
Le pidieron dictamen sobre su sueño y le dijeron:
{Infórmanos de su interpretación; ciertamente te vemos entre los bienhechores},
si lo haces.
Dijo Abū Jaʿfar:
Y la opinión más digna de ser tenida por correcta, a nuestro juicio, es la que hemos mencionado de al-Ḍaḥḥāk y Qatāda.
Y si alguien dijera:
“¿Cuál es el sentido del discurso, si el asunto es como has dicho, cuando sabes que el pedirle a José que les informe de la interpretación de su sueño no es una noticia sobre su cualidad de visitar al enfermo, ocuparse de él y hacer el bien a quien necesita algo; sino que se dice al hombre: ‘Infórmanos de la interpretación de esto, pues eres sabio’; y este es uno de los lugares en los que conviene describir con el conocimiento y no con otra cosa?”.
Se dirá:
El sentido de ello es que le dijeron: “Infórmanos de la interpretación de nuestro sueño, haciéndonos un bien al comunicárnosla, tal como te vemos hacer el bien en el resto de tus actos”.
{Ciertamente te vemos entre los bienhechores}.
Notas y Referencias
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