11

Hud

هود Hud
Aya 82

Versículo (Español)

[11:82] Cuando llegó Mi designio, volteé [sus hogares] dejando arriba sus cimientos, e hice llover sobre ellos piedras de arcilla a montones,

Tafsir de At-Tabari

{فَلَمَّا جَآءَ أَمۡرُنَا جَعَلۡنَا عَٰلِيَهَا سَافِلَهَا وَأَمۡطَرۡنَا عَلَيۡهَا حِجَارَةٗ مِّن سِجِّيلٖ مَّنضُودٖ} (82) القول في تأويل قوله تعالى : { فَلَمّا جَآءَ أَمْرُنَا جَعَلْنَا عَالِيَهَا سَافِلَهَا وَأَمْطَرْنَا عَلَيْهَا حِجَارَةً مّن سِجّيلٍ مّنْضُودٍ }

Dice —exaltado sea Su recuerdo—: Y cuando llegó Nuestra orden de castigo y Nuestro decreto sobre ellos de destrucción, hicimos que su parte alta —es decir, la parte alta de su aldea— quedara abajo; y {وَأَمۡطَرۡنَا عَلَيۡهَا} significa: enviamos sobre ella {حِجَارَةً مِنْ سِجّيلٍ}.

Los exégetas discreparon acerca del significado de «sijjīl». Unos dijeron: es una expresión persa: «sank wa gil». Se menciona a quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: {مِنْ سِجّيلٍ}: en persa, su primera parte es «piedra» y su última parte es «barro».

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa, dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, con un sentido semejante.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró ʿAbd Allāh, de Warqāʾ, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, con un sentido semejante.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, con un sentido semejante.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Yaʿqūb, de Jaʿfar, de Saʿīd b. Jubayr: {حِجارَةً مِنْ سِجّيلٍ}, dijo: es persa arabizado: «sank wa gil».

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: «as-sijjīl»: el barro.

Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar, de Qatāda y ʿIkrima: {مِنْ سِجّيلٍ}, dijeron: de barro.

Nos narró al-Muthannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró Ismāʿīl b. ʿAbd al-Karīm, dijo: me narró ʿAbd al-Ṣamad, de Wahb, que dijo: «sijjīl» en persa: «sank wa gil».

Me narró Mūsā b. Hārūn, dijo: nos narró ʿAmr, dijo: nos narró Asbāṭ, de as-Suddī: {حِجارَةً مِنْ سِجّيلٍ}. En cuanto a «as-sijjīl», Ibn ʿAbbās dijo: es en persa: «sank wa jil». «sank»: es la piedra; y «jil» es el barro. Es decir: les enviamos piedras de barro.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de as-Suddī, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās: {حِجارَةً مِنْ سِجّيلٍ}, dijo: barro en piedras.

E Ibn Zayd dijo acerca de Su dicho:

Me lo narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de Su dicho: {حِجارَةً مِنْ سِجّيلٍ}, dijo: el cielo más bajo. Dijo: el cielo más bajo se llama «sijjīl», y es el que Dios hizo descender sobre el pueblo de Lot.

Y algunos de los sabios del habla árabe, de entre los basríes, decían: «as-sijjīl» es de las piedras duras y sólidas, y de golpear; y aducían como prueba de ello el dicho del poeta:

*** ضَرْبا تَوَاصَى بهِ الأبْطالُ سِجّيلاً ***

Y algunos de ellos dijeron: la lām se transforma en nūn. Y otro de ellos dijo: es «faʿīl» a partir del dicho de quien dice: «asjaltuhu»: lo envié; como si proviniera de eso, es decir, «enviadas» sobre ellos. Y otro de ellos dijo: antes bien, proviene de «sajaltu lahu sijlan» con el sentido de dádiva; como si se hubiera dicho: se les concedió esa calamidad y se les dio. Y dijeron: «asjalahu»: lo descuidó. Y algunos de ellos dijeron: proviene de «as-sijill», porque en ello había una marca como la de un escrito. Y otro de ellos dijo: antes bien, es barro con el que se cuece el ladrillo; y recitaba el verso de al-Faḍl b. ʿAbbās:

مَنْ يُساجِلْنِي يُساجِلْ ماجِدا *** يَمْلأُ الدّلْوَ إلى عَقْدِ الكَرَبْ

Pues esto procede de «sajaltu lahu sajlan»: le di.

Y lo correcto, en nuestra opinión, respecto a ello, es lo que dijeron los exégetas: que es barro; y así lo describió Dios en Su Libro en otro lugar, a saber, Su dicho: {لِنُرْسِلَ عَلَيْهِمْ حِجارَةً مِنْ طِينٍ مُسَوّمَةً عِنْدَ رَبّكَ للْمُسْرِفِينَ}. Y se ha transmitido de Saʿīd b. Jubayr que solía decir: es persa y nabatea.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Jarīr, de ʿAṭāʾ b. as-Sāʾib, de Saʿīd b. Jubayr, dijo: persa y nabatea: «saj ʾīl».

Así pues, Saʿīd b. Jubayr sostuvo en esto que el nombre del barro en persa es «jil», no «ʾīl»; y que, si fuera persa, sería «sijill», no «sijjīl», porque la piedra en persa se llama «sijā», y el barro «jil»; por tanto, no hay razón para que aparezca la yāʾ en ella si es persa. Ya hemos expuesto cuál es, a nuestro juicio, la opinión correcta al comienzo del libro, de modo que ello hace innecesario repetirlo en este lugar. Y se mencionó de al-Ḥasan al-Baṣrī que dijo: el origen de las piedras era barro, y luego se endureció.

En cuanto a Su dicho: {مَنْضُودٍ}, Qatāda y ʿIkrima dicen al respecto:

Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar, de Qatāda y ʿIkrima: {مَنْضُودٍ} significa: apiladas en hileras.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: {مَنْضُودٍ} significa: apiladas en hileras.

Y al-Rabīʿ b. Anas dijo al respecto:

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró Ibn Abī Jaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ b. Anas, acerca de Su dicho {مَنْضُودٍ}, dijo: apilado, unos sobre otros.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Abū Bakr al-Hudhalī b. ʿAbd Allāh: En cuanto a Su dicho {مَنْضُودٍ}, ciertamente está en el cielo «manḍūd»: preparado; y es de la provisión de Dios que Él ha preparado para los injustos.

Y algunos dijeron: «manḍūd»: que se sigue uno a otro sobre ellos, dijo: pues ese es su «naḍd».

Y lo correcto, en nuestra opinión, respecto a ello, es lo que dijo al-Rabīʿ b. Anas. Y ello porque Su dicho {مَنْضُودٍ} es un calificativo de «sijjīl», no un calificativo de las piedras. En efecto, se hizo llover sobre el pueblo piedras de barro; la cualidad de ese barro es que se apila parte sobre parte, y así se convierte en piedras. No se les hizo llover barro para que se describiera como que se sucedía sobre el pueblo al llegar; más bien, solo habría sido posible lo que interpretó ese intérprete si la revelación hubiera venido en acusativo: «mutanāḍiḍatan», y entonces sería un calificativo de las piedras.

Notas y Referencias

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