Hud
هود HudVersículo (Español)
[11:78] La gente de su pueblo, que ya eran conocidos por sus obscenidades, se presentaron presurosamente ante él, y éste les dijo: "¡Oh, pueblo mío! Aquí están mis hijas [si desean casarse], porque eso es lo lícito y puro para ustedes. Tengan temor de Dios y no me avergüencen ante mis huéspedes. ¿Es que no hay entre ustedes ni un solo hombre recto?"
Tafsir de At-Tabari
{Y vino a él su pueblo, precipitándose hacia él; y ya antes solían cometer las maldades. Dijo: «¡Oh pueblo mío! Estas son mis hijas; ellas son más puras para vosotros. Temed, pues, a Dios y no me avergoncéis respecto de mis huéspedes. ¿No hay entre vosotros un hombre sensato?»} (78)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ وَجَآءَهُ قَوْمُهُ يُهْرَعُونَ إِلَيْهِ وَمِن قَبْلُ كَانُواْ يَعْمَلُونَ السّيّئَاتِ قَالَ يَقَوْمِ هََؤُلآءِ بَنَاتِي هُنّ أَطْهَرُ لَكُمْ فَاتّقُواْ اللّهَ وَلاَ تُخْزُونِ فِي ضَيْفِي أَلَيْسَ مِنْكُمْ رَجُلٌ رّشِيدٌ }
Dice —exaltada sea Su mención—:
Vino a Lot su pueblo, apremiándose hacia él, temblando con la rapidez del andar por lo que les dominaba del deseo de la indecencia.
Se dice: «se hizo precipitar (أُهْرِع) el hombre por frío, o ira, o fiebre», cuando tiembla; y es مُهْرِع cuando está apresurado y ávido,
como dijo el rajaz:
*** «con apresuradas hacia él, precipitadas» ***
Y de ello es el dicho de Muhalhil:
«Vinieron precipitándose, estando ellos cautivos *** los conducimos a despecho de las narices»
Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
Me contó Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de la palabra de Dios:
«يُهْرَعُونَ إليه», dijo: «corren a paso vivo», y es apresurarse en el andar.
Me contó al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, su semejante.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, algo semejante.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narraron Abū Khālid y al-Muḥāribī, de Juwaybir,
de al-Ḍaḥḥāk:
«Y vino a él su pueblo, precipitándose hacia él», dijo: «se apresuran hacia él».
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
dijo:
Entonces vinieron a él precipitándose;
dijo:
esto es: «rápidamente hacia él».
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar,
de Qatāda:
«يُهْرَعُونَ إليه», dijo: «se apresuran hacia él».
Me contó Mūsā,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
«Y vino a él su pueblo, precipitándose hacia él», esto es: «aceleran el paso hacia él».
Me contó al-Ḥārith,
dijo:
nos narró ʿAbd al-ʿAzīz,
dijo:
nos narró Yaḥyā b. Zakariyyā, de Ibn Jurayj,
de Mujāhid:
«Y vino a él su pueblo, precipitándose hacia él», dijo: «trotan en el andar».
Dijo Sufyān:
«يُهْرَعُونَ إليه»: «se apresuran hacia él».
Nos narró Suwwār b. ʿAbd Allāh,
dijo:
Dijo Sufyān b. ʿUyayna acerca de Su palabra: «يُهْرَعُونَ إليه»: «como si fueran empujados».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ḥafṣ b. Ḥumayd, de Shamir b. ʿAṭiyya,
dijo:
Se acercaron apresurando el paso, entre el trote y el galope.
Me contó ʿAlī b. Dāwūd,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
Su palabra:
«Y vino a él su pueblo, precipitándose hacia él», esto es: «apresuradamente».
Y Su palabra:
«Y ya antes solían cometer las maldades», esto es: antes de venir a Lot, solían acercarse a los hombres por sus traseros.
Como:
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
Su palabra:
«Y ya antes solían cometer las maldades», dijo: «se acercaban a los hombres».
Y Su palabra:
Dijo: «¡Oh pueblo mío! Estas son mis hijas», dice —exaltada sea Su mención—: Lot dijo a su pueblo, cuando vinieron a solicitarle a sus huéspedes: «Estas, ¡oh pueblo mío!, son mis hijas», queriendo decir: las mujeres de su comunidad; así pues, casaos con ellas, pues «ellas son más puras para vosotros».
Como:
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar,
de Qatāda:
«Estas son mis hijas; ellas son más puras para vosotros», dijo: Lot les ordenó casarse con las mujeres, y dijo: «ellas son más puras para vosotros».
Nos narró Muḥammad,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar,
dijo:
Y me ha llegado esto también de Mujāhid.
Nos narró Ibn Wakīʿ, de Sufyān, de Layth,
de Mujāhid:
«Estas son mis hijas; ellas son más puras para vosotros», dijo: no eran sus hijas, sino que eran de su comunidad; y todo profeta es el padre de su comunidad.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de Su palabra:
«Estas son mis hijas; ellas son más puras para vosotros», dijo: les ordenó que se casaran con las mujeres; no les propuso fornicación.
Me contó Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Abū Bishr,
oí a Ibn Abī Najīḥ decir acerca de Su palabra:
«Ellas son más puras para vosotros»: no les propuso ni matrimonio ni fornicación.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su palabra:
«Estas son mis hijas; ellas son más puras para vosotros», dijo: les ordenó que se casaran con las mujeres; y el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— quiso proteger a sus huéspedes mediante sus hijas.
Me contó al-Muthannā,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān b. Saʿd,
dijo:
nos informó Abū Jaʿfar, de al-Rabīʿ,
acerca de Su palabra:
«Estas son mis hijas; ellas son más puras para vosotros», es decir: el matrimonio.
Me contó Abū Jaʿfar, de al-Rabīʿ,
acerca de Su palabra:
«Estas son mis hijas; ellas son más puras para vosotros», es decir: el matrimonio.
Me contó al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū al-Nuʿmān ʿĀrim,
dijo:
nos narró Ḥammād b. Zayd,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Shabīb al-Zuhrānī, de Abū Bishr, de Saʿīd b. Jubayr,
acerca de la palabra de Lot:
«Estas son mis hijas; ellas son más puras para vosotros», es decir: sus mujeres son sus hijas, pues él es su profeta.
Y dijo en alguna lectura:
«El Profeta tiene más derecho sobre los creyentes que ellos mismos, y sus esposas son sus madres, y él es un padre para ellos».
Me contó Mūsā b. Hārūn,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
«Y vino a él su pueblo, precipitándose hacia él», dijeron: «¿Acaso no te prohibimos hospedar a la gente?»
Dijo: «Estas son mis hijas; ellas son más puras para vosotros, si es que vais a hacer algo. ¿No hay entre vosotros un hombre sensato?».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama, de Ibn Isḥāq,
dijo:
Cuando los enviados vinieron a Lot, su pueblo se dirigió hacia ellos cuando se les informó de ellos, precipitándose hacia él. Y afirman —y Dios sabe mejor— que la mujer de Lot fue quien les informó de su lugar,
y dijo: «En casa de Lot hay huéspedes como nunca he visto más hermosos ni más bellos que ellos». Y ellos se acercaban a los hombres por deseo, en lugar de a las mujeres: una indecencia en la que nadie de los mundos les había precedido.
Cuando vinieron a él, dijeron:
«¿Acaso no te prohibimos a la gente?», es decir: «¿No te dijimos: que nadie se te acerque? Pues no encontraremos a nadie en tu casa sin que cometamos con él la indecencia».
Dijo: «¡Oh pueblo mío! Estas son mis hijas; ellas son más puras para vosotros», así que yo rescato a mis huéspedes de vosotros mediante ellas. Y no los llamó sino a lo lícito del matrimonio.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid,
Su palabra:
«Estas son mis hijas», dijo: «las mujeres».
Y los recitadores discreparon en la lectura de Su palabra:
«Ellas son más puras para vosotros». La mayoría de los recitadores lo leyó con «más puras» en nominativo, por haber hecho de «ellas» el nombre y de «más puras» su predicado;
como si se hubiera dicho: «Mis hijas son más puras para vosotros que lo que deseáis de la indecencia con los hombres».
Y se mencionó de ʿĪsā b. ʿUmar al-Baṣrī que solía leerlo: «هنّ أطهرَ لكم», con «más puras» en acusativo.
Algunos gramáticos de Basora decían: esto no es posible; sólo se pone en acusativo el predicado del verbo que no puede prescindir del predicado cuando entre el nombre y el predicado se hallan estos nombres pronominales.
Y algunos gramáticos de Kufa decían: quien lo pone en acusativo lo hace como un indefinido salido de lo definido, y la expresión «ellas» sería un soporte (عماد) del verbo, de modo que éste no actúa.
Y otro de ellos dijo: está atestiguado en el árabe: «este es Zayd, él mismo, con sus propios ojos»; dijo: pues lo ha hecho predicado de «este», como tu dicho: «era ʿAbd Allāh, él mismo».
Dijo: y sólo no fue lícito que el verbo ocurriera aquí porque la aproximación (التقريب) devuelve un enunciado, y no se juntan, pues se contradicen: porque aquello es informar sobre algo ya conocido, y esto es informar desde el inicio de lo que se está en ello: «heme aquí presente», o «Zayd es el sabio»; y es contradictorio que entre lo conocido se introduzca lo presente; por eso no fue lícito.
Y la lectura que no considero lícito contradecir en esto es: el nominativo «هُنّ أطْهَرُ لَكُمْ», por el consenso de la prueba (الحجة) de los recitadores de las ciudades sobre ella, junto con su corrección en árabe, y por lo alejado que está el acusativo de la corrección.
Y Su palabra:
«Temed, pues, a Dios y no me avergoncéis respecto de mis huéspedes», esto es: temed a Dios, ¡oh gente!, y guardaos de Su castigo por cometer la indecencia que cometéis y buscáis.
Y «no me avergoncéis respecto de mis huéspedes» significa: no me humilléis haciendo conmigo, respecto de mis huéspedes, lo que ellos detestan que se haga con ellos.
Y «huésped» (الضيف), en una sola forma en este lugar, tiene sentido de plural; y los árabes llaman al singular y al plural «huésped» con una sola forma, como dicen: «un hombre justo» y «un pueblo justo».
Y Su palabra:
«¿No hay entre vosotros un hombre sensato?», esto es: ¿no hay entre vosotros un hombre dotado de rectitud que prohíba a quien quiera cometer la indecencia con mis huéspedes, y se interponga entre ellos y eso?
Como:
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama,
de Ibn Isḥāq:
«Temed, pues, a Dios y no me avergoncéis respecto de mis huéspedes. ¿No hay entre vosotros un hombre sensato?», es decir: un hombre que conozca la verdad y prohíba lo reprobable.
Notas y Referencias
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