11

Hud

هود Hud
Aya 72

Versículo (Español)

[11:72] Ella exclamó: "¡Cómo es posible! ¿Cómo he de concebir ahora que soy anciana, y mi marido también es un anciano? Esto es algo asombroso".

Tafsir de At-Tabari

{قَالَتۡ يَٰوَيۡلَتَىٰٓ ءَأَلِدُ وَأَنَا۠ عَجُوزٞ وَهَٰذَا بَعۡلِي شَيۡخًاۖ إِنَّ هَٰذَا لَشَيۡءٌ عَجِيبٞ} (72) القول في تأويل قوله تعالى :

{ قَالَتْ يَا وَيْلَتَا أَأَلِدُ وَأَنَا عَجُوزٌ وَهَذَا بَعْلِي شَيْخًا إِنَّ هَذَا لَشَيْءٌ عَجِيبٌ }

Dice —exaltado sea Su recuerdo—: dijo Sāra cuando se le anunció la buena nueva de Isaac, que ella daría a luz, maravillándose de lo que se le había dicho acerca de ello, pues había alcanzado la edad en la que no da a luz quien la ha alcanzado, de hombres y mujeres. Y se dijo: que aquel día ella tenía noventa y nueve años e Ibrāhīm cien años; y ya se mencionó anteriormente la transmisión, en lo que se ha narrado sobre ello, de Mujāhid.

En cuanto a Ibn Isḥāq, él dijo acerca de ello lo siguiente:

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Salama, de Ibn Isḥāq, dijo: Sāra, el día en que se le anunció la buena nueva de Isaac —según me mencionó alguno de la gente del saber—, tenía noventa años, e Ibrāhīm ciento veinte años.

«¡Ay de mí!» (yā waylatā) es una expresión que los árabes dicen al maravillarse de algo y al reprobar algo; y dicen, al maravillarse: «¡Ay de su madre, qué hombre, cuán firme de pies es!».

Los especialistas en lengua árabe discreparon acerca de esta alif que hay en: yā waylatā. Algunos gramáticos de Basora dijeron: esta es una alif real; cuando haces pausa dices: yā waylatāh; y es como la alif de la lamentación (al-nudba): se suavizó para que no quedase en la pausa, y se puso después de ella la hā’ para que fuese más clara y más distante en el sonido; ello porque la alif, cuando está entre dos letras, tiene resonancia, como el sonido que está en el interior de algo y reverbera en ello, y así resulta más abundante y más clara. Y otro dijo: esta es la alif de la lamentación; si haces pausa en ella, es lícito; y si haces pausa en la hā’, es lícito. Y dijo: ¿Acaso no ves que han hecho pausa en Su dicho: وَيَدْعُوا الإنْسانُ, suprimiendo la wāw y manteniéndola? Y asimismo: ما كُنّا نَبْغِي, con yā’ y sin yā’. Dijo: esto es más fuerte que la alif de la lamentación y su hā’.

Y lo correcto, en mi opinión, acerca de ello es que esta alif es la alif de la lamentación; y hacer pausa en ella con hā’ o sin hā’ es lícito en el habla, por el uso que de ello hacen los árabes en su habla.

Y Su dicho: «¿He de dar a luz, siendo yo una anciana?»; dice: ¿cómo habría de tener yo un hijo siendo una anciana? Y «y este, mi baʿl, un anciano»: y baʿl en este lugar significa: el esposo; y se le llamó así porque es quien se hace cargo de su asunto; del mismo modo que llamaron baʿl al dueño de una cosa; y del mismo modo que llamaron baʿl a las palmeras que se bastan con el agua del cielo sin riego de las aguas de ríos y manantiales, porque el dueño de una cosa es quien se encarga de ella, y la palmera baʿl su vida es por el agua del cielo. Y Su dicho: «Ciertamente, esto es algo asombroso»; dice: ciertamente, que haya un hijo de alguien como yo y como mi baʿl, a la edad en la que estamos, es algo asombroso.

Notas y Referencias

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