108

La Abundancia

الكوثر Al-Kawthar
Aya 1

Versículo (Español)

[108:1] [¡Oh, Mujámmad!] te he agraciado con la abundancia.

Tafsir de At-Tabari

{إِنَّآ أَعۡطَيۡنَٰكَ ٱلۡكَوۡثَرَ} (1) En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso.

Exposición acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo: { إِنّآ أَعْطَيْنَاكَ الْكَوْثَرَ * فَصَلّ لِرَبّكَ وَانْحَرْ * إِنّ شَانِئَكَ هُوَ الأبْتَرُ }

Dice el Altísimo —glorificado sea Su recuerdo—: { إنّا أعْطَيْناكَ يا محمد الْكَوْثَرَ }

Los exégetas discreparon acerca del significado de al-Kawthar. Unos dijeron: que es un río en el Paraíso que Dios concedió a Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—.

Me contó Yaʿqūb, dijo: nos transmitió Hushaym, dijo: nos informó ʿAṭāʾ b. al-Sāʾib, de Muḥārib b. Dithār, de Ibn ʿUmar: que dijo: al-Kawthar: es un río en el Paraíso; sus dos orillas son de oro y plata; corre sobre perlas y rubíes; su agua es más blanca que la leche y más dulce que la miel.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Jarīr, de ʿAṭāʾ, de Muḥārib b. Dithār al-Bāhilī, de Ibn ʿUmar, a propósito de Su palabra: { إنّا أعْطَيْناكَ الْكَوْثَرَ } dijo: un río en el Paraíso; sus dos orillas son de oro; y su cauce discurre sobre perlas y rubíes; su agua es más blanca que la nieve y más dulce que la miel; y su tierra es más fragante que el aroma del almizcle.

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió ʿUmar b. ʿUbayd, de ʿAṭāʾ, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, dijo: al-Kawthar: un río en el Paraíso; sus dos orillas son de oro y plata; corre sobre rubíes y perlas; su agua es más blanca que la nieve y más dulce que la miel.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Yaʿqūb al-Qummī, de Ḥafṣ b. Ḥumayd, de Shammar b. ʿAṭiyya, de Shaqīq o Masrūq, dijo: dije a ʿĀʾisha: ¡oh Madre de los Creyentes!, ¿y qué son los buṭnān del Paraíso? Dijo: el centro del Paraíso: sus dos orillas son palacios de perla y rubí; su tierra es almizcle; y sus guijarros son perla y rubí.

Nos transmitió Aḥmad b. Abī Sarīj al-Rāzī, dijo: nos transmitieron Abū al-Naḍr y Shabāba, dijeron: nos transmitió Abū Jaʿfar al-Rāzī, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, de un hombre, de ʿĀʾisha, que dijo: al-Kawthar: un río en el Paraíso; no hay nadie que se introduzca los dos dedos en los oídos sin oír el murmullo de ese río.

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Wakīʿ, de Abū Jaʿfar; y nos transmitió Ibn Abī Surayj, dijo: nos transmitió Abū Naʿīm, dijo: nos informó Abū Jaʿfar al-Rāzī, de Ibn Abī Najīḥ, de Anas, dijo: al-Kawthar: un río en el Paraíso.

Dijo: nos transmitió Wakīʿ, de Sufyān, de Abū Isḥāq, de Abū ʿUbayda, de ʿĀʾisha, que dijo: al-Kawthar es un río en el Paraíso, de perla ahuecada.

Nos transmitió Wakīʿ, de Isrāʾīl, de Abū Isḥāq, de Abū ʿUbayda, de ʿĀʾisha: al-Kawthar: un río en el Paraíso, sobre el cual hay recipientes en número como las estrellas del cielo.

Dijo: nos transmitió Wakīʿ, de Abū Jaʿfar al-Rāzī, de Ibn Abī Najīḥ, de ʿĀʾisha, que dijo: quien desee oír el murmullo de al-Kawthar, que se ponga los dos dedos en los oídos.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Mihrān, de Sufyān, de Abū Isḥāq, de Abū ʿUbayda, de ʿĀʾisha, que dijo: un río en el Paraíso, cuyas dos riberas son de perla ahuecada.

Dijo: nos transmitió Mihrān, de Abū Muʿādh ʿĪsā b. Yazīd, de Abū Isḥāq, de Abū ʿUbayda, de ʿĀʾisha, que dijo: al-Kawthar: un río en los buṭnān del Paraíso, es decir, en el centro del Paraíso; en él hay un río cuyas dos riberas son de perla ahuecada; y en él hay recipientes para la gente del Paraíso, en número como las estrellas del cielo.

Me contó Muḥammad b. Saʿd, dijo: me transmitió mi padre, dijo: me transmitió mi tío, dijo: me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: { إنّا أعْطَيْناكَ الْكَوْثَرَ } dijo: un río que Dios concedió a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— en el Paraíso.

Nos transmitió Aḥmad b. Abī Sarīj, dijo: nos transmitió Masʿada, de ʿAbd al-Wahhāb, de Mujāhid, dijo: al-Kawthar: un río en el Paraíso; su tierra es almizcle intensamente fragante, y su agua es vino.

Nos transmitió Ibn Abī Sarīj, dijo: nos transmitió ʿUbayd Allāh, dijo: nos informó Abū Jaʿfar, de al-Rabīʿ, de Abū al-ʿĀliya, a propósito de Su palabra: { إنّا أعْطَيْناكَ الْكَوْثَرَ } dijo: un río en el Paraíso.

Nos transmitió al-Rabīʿ, dijo: nos informó Ibn Wahb, de Sulaymān b. Bilāl, de Sharīk b. Abī Namir, dijo: oí a Anas b. Mālik relatarnos, dijo: cuando el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— fue llevado en el viaje nocturno, Gabriel lo condujo por el cielo inferior, y he aquí que había un río sobre el cual había un palacio de perla y crisólito; entonces fue a oler su tierra y resultó ser almizcle. Dijo: «¡Oh Gabriel! ¿Qué es este río?» Dijo: es al-Kawthar que tu Señor ha reservado para ti.

Otros dijeron: por al-Kawthar se quiso decir: el bien abundante. Mención de quienes dijeron eso:

Me contó Yaʿqūb, dijo: me transmitió Hushaym, dijo: nos informaron Abū Bishr y ʿAṭāʾ b. al-Sāʾib, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, que dijo acerca de al-Kawthar: es el bien abundante que Dios le concedió. Abū Bishr dijo: dije a Saʿīd b. Jubayr: pero hay gente que sostiene que es un río en el Paraíso. Dijo: Saʿīd respondió: el río que está en el Paraíso forma parte del bien que Dios le concedió.

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Ismāʿīl b. Ibrāhīm, de ʿAṭāʾ b. al-Sāʾib, dijo: Muḥārib b. Dithār dijo: ¿qué dijo Saʿīd b. Jubayr acerca de al-Kawthar? Dijo: dije: dijo: Ibn ʿAbbās dijo: es el bien abundante. Dijo: ¡dijo verdad, por Dios!

Nos transmitió Ibn Bashshār, dijo: nos transmitió ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos transmitió Sufyān, de ʿAṭāʾ b. al-Sāʾib, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, dijo: al-Kawthar: el bien abundante.

Nos transmitió Ibn Bashshār, dijo: nos transmitió Muḥammad b. Jaʿfar, dijo: nos transmitió Shuʿba, de Abū Bishr, dijo: pregunté a Saʿīd b. Jubayr acerca de al-Kawthar, y dijo: es el bien abundante que Dios le concedió. Le dije a Saʿīd: nosotros solíamos oír que era un río en el Paraíso. Dijo: es el bien que Dios le concedió.

Nos transmitió Ibn al-Muthannā, dijo: me transmitió ʿAbd al-Ṣamad, dijo: nos transmitió Shuʿba, de Abū Bishr, de Saʿīd b. Jubayr: { إنّا أعْطَيْناكَ الْكَوْثَرَ } dijo: el bien abundante.

Nos transmitió Ibn Bashshār, dijo: nos transmitió Muḥammad, dijo: nos transmitió Shuʿba, de ʿUmāra b. Abī Ḥafṣa, de ʿIkrima, dijo: es la profecía y el bien que Dios le concedió.

Nos transmitió Ibn al-Muthannā, dijo: nos transmitió Ḥarmī b. ʿUmāra, dijo: nos transmitió Shuʿba, dijo: me informó ʿUmāra, de ʿIkrima, acerca de la palabra de Dios: { إنّا أعْطَيْناكَ الْكَوْثَرَ } dijo: el bien abundante, y el Corán y la sabiduría.

Me contó Yaʿqūb, dijo: nos transmitió Ibn ʿUlayya, dijo: nos transmitió ʿUmāra b. Abī Ḥafṣa, de ʿIkrima, que dijo: al-Kawthar: el bien abundante.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Mihrān, de Sufyān, de ʿAṭāʾ b. al-Sāʾib, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: { إنّا أعْطَيْناكَ الْكَوْثَرَ } dijo: el bien abundante.

Dijo: nos transmitió Mihrān, de Sufyān, de Hilāl, dijo: pregunté a Saʿīd b. Jubayr acerca de: { إنّا أعْطَيْناكَ الْكَوْثَرَ } dijo: Dios le multiplicó el bien. Dije: ¿un río en el Paraíso? Dijo: un río y otras cosas.

Nos transmitió Zakariyyā b. Yaḥyā b. Abī Zāʾida, dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā b. Maymūn, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, dijo: al-Kawthar: el bien abundante.

Me contó Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim, dijo: nos transmitió ʿĪsā; y me contó al-Ḥārith, dijo: nos transmitió al-Ḥasan, dijo: nos transmitió Warqāʾ; todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, dijo: al-Kawthar: el bien abundante.

Me contó al-Ḥārith, dijo: nos transmitió al-Ḥasan, dijo: nos transmitió Warqāʾ, de Mujāhid: al-Kawthar, dijo: todo el bien.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Mihrān, de Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, dijo: el bien de este mundo y del Más Allá.

Nos transmitió Bishr, dijo: nos transmitió Yazīd, dijo: nos transmitió Saʿīd, de Qatāda acerca de al-Kawthar, dijo: es el bien abundante.

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Wakīʿ, de Sufyān, de ʿAṭāʾ b. al-Sāʾib, de Saʿīd b. Jubayr, dijo: al-Kawthar: el bien abundante.

Dijo: nos transmitió Wakīʿ, de Badr b. ʿUthmān, oyó a ʿIkrima decir acerca de al-Kawthar: dijo: lo que se concedió al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— de bien, profecía y Corán.

Nos transmitió Aḥmad b. Abī Sarīj al-Rāzī, dijo: nos transmitió Abū Dāwūd, de Badr, de ʿIkrima, a propósito de Su palabra: { إنّا أعْطَيْناكَ الْكَوْثَرَ } dijo: el bien que Dios le concedió: la profecía y el islam.

Otros dijeron: es una alberca que fue concedida al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— en el Paraíso. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Wakīʿ, de Maṭar, de ʿAṭāʾ: { إنّا أعْطَيْناكَ الْكَوْثَرَ } dijo: una alberca en el Paraíso que fue concedida al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—.

Nos transmitió Aḥmad b. Abī Sarīj, dijo: nos transmitió Abū Nuʿaym, dijo: nos transmitió Maṭar, dijo: pregunté a ʿAṭāʾ, mientras circunvalábamos la Casa, acerca de Su palabra: { إنّا أعْطَيْناكَ الْكَوْثَرَ } dijo: una alberca que fue concedida al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—.

Y la más acertada de estas opiniones, a mi juicio, es la de quien dijo: que es el nombre del río que fue concedido al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— en el Paraíso; y Dios lo describió con la abundancia por la grandeza de su rango.

Y solo dijimos que esta es la opinión más preferible en ello, por la sucesión continua de los relatos del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— en el sentido de que así es. Mención de los relatos transmitidos al respecto:

Nos transmitió Aḥmad b. al-Miqdām al-ʿIjlī, dijo: nos transmitió al-Muʿtamir, dijo: oí a mi padre relatar de Qatāda, de Anas, que dijo: cuando el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— fue elevado al Paraíso —o como dijo—, se le presentó un río cuyas dos orillas eran de rubí ahuecado —o dijo: perforado—; entonces el ángel que estaba con él golpeó con su mano en él y extrajo almizcle. Muḥammad dijo al ángel que estaba con él: «¿Qué es esto?» Dijo: este es al-Kawthar que Dios te ha concedido. Dijo: y se le elevó el Loto del Límite, y vio junto a él una huella inmensa, o como dijo.

Nos transmitió Bishr, dijo: nos transmitió Yazīd, dijo: nos transmitió Saʿīd, de Qatāda, de Anas, que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Mientras yo caminaba por el Paraíso, se me presentó un río cuyas dos orillas eran cúpulas de perla ahuecada. Entonces el ángel que estaba con él dijo: ¿Sabes qué es esto? Este es al-Kawthar que Dios te ha concedido; y golpeó con su mano hacia su suelo, y sacó de su barro el almizcle»

Me contó Ibn ʿAwf, dijo: nos transmitió Ādam, dijo: nos transmitió Shaybān, de Qatāda, de Anas, que dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Cuando fui elevado al cielo, llegué a un río cuyas dos orillas eran cúpulas de perla ahuecada. Dije: ¿Qué es esto, oh Gabriel? Dijo: Este es al-Kawthar que tu Señor te ha concedido; y el ángel extendió su mano y extrajo su barro como almizcle intensamente fragante»

Nos transmitió Ibn Bashshār, dijo: nos transmitió Ibn Abī ʿAdī, de Ḥumayd, de Anas b. Mālik, dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Entré en el Paraíso, y he aquí que había un río cuyas dos orillas eran tiendas de perla; y extendí mi mano hacia lo que corría en él, y he aquí que era almizcle intensamente fragante. Dije: ¿Qué es esto, oh Gabriel? Dijo: Este es al-Kawthar que Dios te ha concedido»

Nos transmitió Ibn al-Muthannā, dijo: nos transmitió ʿAbd al-Ṣamad, dijo: nos transmitió Hammām, dijo: nos transmitió Qatāda, de Anas, dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo, y mencionó algo semejante al ḥadiz de Yazīd, de Saʿīd.

Nos transmitió Bishr, dijo: nos transmitió Aḥmad b. Abī Sarīj, dijo: nos transmitió Abū Ayyūb al-ʿAbbās, dijo: nos transmitió Ibrāhīm b. Saʿd, dijo: nos transmitió Muḥammad b. ʿAbd Allāh b. Muslim, sobrino de Ibn Shihāb, de su padre, de Anas, dijo: se preguntó al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de al-Kawthar, y dijo: «Es un río que Dios me concedió en el Paraíso; su tierra es almizcle, más blanco que la leche y más dulce que la miel; acuden a él aves cuyos cuellos son como los cuellos de los camellos». Abū Bakr dijo: ¡Oh Mensajero de Dios!, ciertamente son delicadas. Dijo: «Quien las coma es más delicado que ellas»

Nos transmitió Khallād b. Aslam, dijo: nos informó Muḥammad b. ʿAmr b. ʿAlqama b. Abī Waqqāṣ al-Laythī, de Kathīr, de Anas b. Mālik, dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Entré en el Paraíso cuando fui elevado, y se me concedió al-Kawthar; y he aquí que es un río en el Paraíso, cuyas dos orillas son casas ahuecadas de perla»

Me contó Muḥammad b. ʿAbd Allāh b. ʿAbd al-Ḥakam, dijo: nos transmitieron mi padre y Shuʿayb b. al-Layth, de al-Layth, de Yazīd b. al-Hād, de ʿAbd Allāh b. Muslim b. Shihāb, de Anas: que un hombre vino al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y dijo: ¡Oh Mensajero de Dios!, ¿qué es al-Kawthar? Dijo: «Un río que Dios me concedió en el Paraíso; es más blanco que la leche y más dulce que la miel; en él hay aves cuyos cuellos son como los cuellos de los camellos». ʿUmar dijo: ¡Oh Mensajero de Dios!, ciertamente son delicadas. Dijo: «Quien las coma es más delicado que ellas»

Nos transmitió Yūnus, dijo: nos transmitió Yaḥyā b. ʿAbd Allāh, dijo: me transmitió al-Layth, de Ibn al-Hād, de ʿAbd al-Wahhāb, de ʿAbd Allāh b. Muslim b. Shihāb, de Anas: que un hombre vino al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y mencionó algo semejante.

Nos transmitió ʿUmar b. ʿUthmān b. ʿAbd al-Raḥmān al-Zuhrī, que su hermano ʿAbd Allāh le informó que Anas b. Mālik, compañero del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, le informó: que un hombre preguntó al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y dijo: ¿Qué es al-Kawthar? El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Es un río que Dios me concedió en el Paraíso; su agua es más blanca que la leche y más dulce que la miel; en él hay aves cuyos cuellos son como los cuellos de los camellos». Entonces ʿUmar dijo: Ciertamente son delicadas, ¡oh Mensajero de Dios! Dijo: «Quien las coma es más delicado que ellas»

Dijo: ʿUmar b. ʿUthmān: Ibn Abī Uways dijo: y me transmitió mi padre, del sobrino de al-Zuhrī, de su padre, de Anas, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de al-Kawthar, algo semejante.

Nos transmitió Ibn al-Muthannā, dijo: nos transmitió Ibn Fuḍayl, dijo: nos transmitió ʿAṭāʾ, de Muḥārib b. Dithār, de Ibn ʿUmar, dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Al-Kawthar es un río en el Paraíso; sus dos orillas son de oro; y su cauce discurre sobre rubíes y perlas; su tierra es más fragante que el almizcle; su agua es más dulce que la miel y más blanca que la nieve»

Nos transmitió Yaʿqūb, dijo: nos transmitió Ibn ʿUlayya, dijo: nos informó ʿAṭāʾ b. al-Sāʾib, dijo: Muḥārib b. Dithār me dijo: ¿qué dijo Saʿīd b. Jubayr acerca de al-Kawthar? Dije: nos relató de Ibn ʿAbbās que dijo: es el bien abundante. Dijo: ¡dijo verdad, por Dios! Ciertamente es el bien abundante; pero nos relató Ibn ʿUmar, dijo: cuando descendió: { إنّا أعْطَيْناكَ الكَوْثَرَ } el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Al-Kawthar es un río en el Paraíso; sus dos orillas son de oro; corre sobre perlas y rubíes»

Nos transmitió Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos transmitió Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda, de Anas b. Mālik, que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Al-Kawthar es un río en el Paraíso». El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Vi un río cuyas dos orillas eran perla. Dije: ¡Oh Gabriel! ¿Qué es esto? Dijo: Este es al-Kawthar que Dios te ha concedido»

Nos transmitió Ibn al-Barqī, dijo: nos transmitió Ibn Abī Maryam, dijo: nos transmitió Muḥammad b. Jaʿfar b. Abī Kathīr, dijo: nos informó Ḥizām b. ʿUthmān, de ʿAbd al-Raḥmān al-Aʿraj, de Usāma b. Zayd: que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— fue un día a ver a Ḥamza b. ʿAbd al-Muṭṭalib y no lo encontró; preguntó por él a su esposa —que era de Banū al-Najjār—, y ella dijo: Salió —que mi padre sea tu rescate— hace un momento dirigiéndose hacia ti, y creo que te erró en alguna de las callejuelas de Banū al-Najjār. ¿No entrarás, oh Mensajero de Dios? Entonces entró, y ella le presentó ḥays, y comió de ello. Luego ella dijo: ¡Oh Mensajero de Dios!, que te sea grato y provechoso: has venido y yo quería ir a ti para felicitarte y desearte bienestar. Abū ʿUmāra me informó de que se te ha concedido un río en el Paraíso llamado al-Kawthar. Él dijo: «Sí; y su extensión —es decir, su suelo— es rubí, coral, crisólito y perla»

Notas y Referencias

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