El Difamador
الهمزة Al-HumazahVersículo (Español)
[104:1] ¡Ay del castigo que les aguarda al difamador y al calumniador,
Tafsir de At-Tabari
{¡Ay de todo difamador, denigrador!} (1)
En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ ¡Ay de todo difamador, denigrador! * que amontona riqueza y la cuenta * creyendo que su riqueza lo hará inmortal * ¡No! Ciertamente será arrojado en la Hutama * ¿Y qué te hará saber qué es la Hutama? * el Fuego de Dios, encendido * que se eleva hasta los corazones * en verdad, estará cerrada sobre ellos * en columnas extendidas }
Quiere decir —Exaltado sea Su recuerdo— con Su dicho:
{ ¡Ay de todo difamador }
(el valle que mana del pus y la podredumbre de la gente del Fuego),
para todo humaza:
es decir: para todo el que habla mal de la gente a sus espaldas, los difama y los denigra,
como dijo Ziyād al-Aʿjam:
«Me muestras afecto cuando me encuentras, mintiendo *** y si me ausento, tú eres el que difama y denigra»
Y con lumaza se refiere a:
el que censura a la gente y los desacredita. En un sentido semejante a lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Masrūq ibn Abān,
dijo:
nos narró Wakīʿ, de un hombre al que no nombró, de Abū al-Jawzāʾ,
dijo:
le dije a Ibn ʿAbbās: «¿Quiénes son esos a quienes Dios comenzó amenazando con el “¡ay”?»
Dijo: «Son los que van llevando la calumnia, los que separan entre los amados, los que buscan el mayor defecto».
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakīʿ, de su padre, de un hombre de la gente de Basora, de Abū al-Jawzāʾ,
dijo:
le dije a Ibn ʿAbbās: «¿Quiénes son esos a quienes Dios convocó al “¡ay”?» Luego mencionó algo semejante al hadiz de Masrūq ibn Abān.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mahrān, de Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid:
{ ¡Ay de todo humaza, lumaza }
dijo: «El humaza es el que come las carnes de la gente,
y el lumaza:
el que los desacredita».
Y se ha transmitido de Mujāhid lo contrario de esta opinión, a saber:
Nos lo narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakīʿ, de Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid:
{ ¡Ay de todo humaza }
dijo: «El humaza: el que desacredita,
y el lumaza:
el que come las carnes de la gente».
Nos narró Masrūq ibn Abān al-Ḥaṭṭāb,
dijo:
nos narró Wakīʿ,
dijo:
nos narró Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, algo semejante.
Y también se transmitió de él algo distinto de estas dos opiniones, a saber:
Nos lo narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Yaḥyā,
dijo:
nos narró Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid:
{ ¡Ay de todo humaza, lumaza }
dijo: «Uno de los dos es el que come las carnes de la gente, y el otro, el que desacredita».
Esto indica que a quien transmitió este relato se le había hecho confusa la interpretación de las dos palabras; por eso difirió la transmisión de los narradores acerca de él en lo que transmitieron, tal como he mencionado.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda:
{ ¡Ay de todo humaza, lumaza }
En cuanto al humaza: es el que come las carnes de la gente;
y en cuanto al lumaza:
el que los desacredita.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mahrān, de Saʿīd ibn Abī ʿArūba, de Qatāda,
dijo:
«El humaza: el que come las carnes de la gente; y el lumaza: el que los desacredita».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mahrān, de Sufyān, de Ibn Khuthaym, de Saʿīd ibn Jubayr,
de Ibn ʿAbbās:
{ ¡Ay de todo humaza, lumaza }
dijo: «¡Ay de todo desacreditador, difamador!».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mahrān, de Abū Jaʿfar, de al-Rabīʿ, de Abū al-ʿĀliya,
dijo:
«El humaza: el que lo hiere con palabras en su cara;
y el lumaza:
a sus espaldas».
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda,
dijo:
«Lo difama y lo denigra con su lengua y su ojo; come las carnes de la gente y los desacredita».
Me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, ambos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
dijo:
«Humaza es con la mano, y lumaza con la lengua».
Y otros dijeron al respecto lo siguiente:
Me lo narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de la palabra de Dios:
{ ¡Ay de todo humaza, lumaza }
dijo: «El humaza: el que hace señas contra la gente con su mano y los golpea con su lengua;
y el lumaza:
el que los denigra con su lengua y los censura».
Y se discrepó acerca de a quién se refiere Su dicho:
{ ¡Ay de todo humaza }
Pues algunos dijeron: con ello se quiso decir un hombre concreto de entre la gente del politeísmo.
Y algunos de quienes sostuvieron esta opinión dijeron:
es Jamīl ibn ʿĀmir al-Jumaḥī.
Y otros de ellos dijeron:
es al-Akhnas ibn Sharīq.
Mención de quienes dijeron que se quiso decir un idólatra en particular:
Me narró Muḥammad ibn Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{ ¡Ay de todo humaza, lumaza }
dijo: «Un idólatra que denigraba a la gente y los difamaba».
Me narró Muḥammad ibn ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ,
de un hombre de la gente de al-Raqqa, que dijo:
«Fue revelada acerca de Jamīl ibn ʿĀmir al-Jumaḥī».
Me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, acerca de Su dicho:
{ humaza, lumaza }
dijo: «No es algo exclusivo de nadie; fue revelada acerca de Jamīl ibn ʿĀmir».
Dijo Warqāʾ:
«Así lo pretendió al-Raqāshī».
Y algunos de los arabistas dijeron:
esto pertenece al tipo en que los árabes mencionan el nombre de algo general, mientras pretenden con ello a uno solo; como cuando se dice en el habla:
si un hombre le dice a otro: «No te visitaré jamás»: “Todo el que no me visite, no lo visitaré”,
y quien dice eso pretende responder a su interlocutor, el que le dijo: «No te visitaré jamás».
Y otros dijeron:
antes bien, con ello se entiende a todo aquel cuya cualidad sea esta cualidad, y no se pretendió con ello otra intención.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad ibn ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de la palabra de Dios:
{ ¡Ay de todo humaza, lumaza }
dijo: «No es algo exclusivo de nadie».
Y lo correcto en esto es decir:
que Dios generalizó en la expresión a todo humaza lumaza, a todo aquel que posea la cualidad con la que fue descrito este descrito; su caso es el mismo, sea quien sea entre la gente.
Notas y Referencias
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