La Rivalidad
التكاثر At-TakathurVersículo (Español)
[102:8] Luego, ese día [del Juicio] se les preguntará por cada bendición que recibieron [durante la vida mundanal].
Tafsir de At-Tabari
{ثُمَّ لَتُسۡـَٔلُنَّ يَوۡمَئِذٍ عَنِ ٱلنَّعِيمِ} (8)
Y Su dicho:
{ ثُمّ لَتُسْئَلُنّ يَوْمَئِذٍ عَنِ النّعِيمِ }
dice: Luego, Dios —poderoso y majestuoso— os preguntará por el deleite en el que estabais en la vida mundanal: ¿qué hicisteis con él?, ¿de dónde os llegó?, ¿en qué lo obtuvisteis?, y ¿qué hicisteis con ello?
Los exégetas discreparon acerca de qué es ese deleite.
Unos dijeron:
es la seguridad y la salud.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ʿAbbād b. Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Sulaymān, de Ibn Abī Laylā, de al-Shaʿbī, de Ibn Masʿūd,
acerca de Su dicho:
{ ثُمّ لَتُسْئَلُنّ يَوْمَئِذٍ عَنِ النّعِيمِ }
dijo: la seguridad y la salud.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ḥafṣ, de Ibn Abī Laylā, de al-Shaʿbī, de ʿAbd Allāh, lo mismo.
Me narró ʿAlī b. Saʿīd al-Kindī,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Marwān, de Layth, de Mujāhid:
{ ثُمّ لَتُسْئَلُنّ يَوْمَئِذٍ عَنِ النّعِيمِ }
dijo: la seguridad y la salud.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró Sufyān,
dijo:
me llegó acerca de Su dicho:
{ لَتُسْئَلُنّ يَوْمَئِذٍ عَنِ النّعِيمِ }
dijo: la seguridad y la salud.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mahrān, de Ismāʿīl b. ʿAyyāsh, de ʿAbd al-ʿAzīz b. ʿAbd Allāh,
dijo:
escuché a al-Shaʿbī decir: el deleite por el que se preguntará el Día de la Resurrección: la seguridad y la salud.
Dijo:
Mahrān nos narró, de Khālid al-Zayyāt, de Ibn Abī Laylā, de ʿĀmir al-Shaʿbī, de Ibn Masʿūd, lo mismo.
Dijo:
Mahrān nos narró, de Sufyān:
{ ثُمّ لَتُسْئَلُنّ يَوْمَئِذٍ عَنِ النّعِيمِ }
dijo: la seguridad y la salud.
Otros dijeron:
antes bien, el sentido de ello es: luego, ese día, se les preguntará por aquello con lo que Dios les favoreció, de lo que les otorgó de oído, vista y salud del cuerpo.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ʿAlī,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{ ثُمّ لَتُسْئَلُنّ يَوْمَئِذٍ عَنِ النّعِيمِ }
dijo: el deleite: la salud de los cuerpos, los oídos y las vistas.
Dijo:
Dios preguntará a los siervos en qué las emplearon, siendo Él más sabedor de ello que ellos;
y ello es Su dicho:
{ إنّ السّمْعَ والْبَصَرَ والفُؤَادَ كُلّ أُولَئِكَ كانَ عَنْهُ مَسْئُولاً }
Me narró Ismāʿīl b. Mūsā al-Fazārī,
dijo:
nos informó ʿUmar b. Shākir,
de al-Ḥasan, que
era de los que decían acerca de Su dicho:
{ ثُمّ لَتُسْئَلُنّ يَوْمَئِذٍ عَنِ النّعِيمِ }
dijo: el oído y la vista, y la salud del cuerpo.
Otros dijeron:
es el bienestar.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ʿAbbād b. Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Nūḥ b. Darrāj, de Saʿd b. Ṭarīf, de Abū Jaʿfar:
{ ثُمّ لَتُسْئَلُنّ يَوْمَئِذٍ عَنِ النّعِيمِ }
dijo: el bienestar.
Otros dijeron:
antes bien, con ello se quiso decir: algo de lo que el ser humano come o bebe.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de Bukayr b. ʿAtīq,
dijo:
vi a Saʿīd b. Jubayr a quien se le trajo un sorbo de miel; la bebió,
y dijo:
este es el deleite por el que seréis preguntados.
Me narró ʿAlī b. Sahl al-Ramlī,
dijo:
nos narró al-Ḥasan b. Bilāl,
dijo:
nos narró Ḥammād b. Salama, de ʿAmmār b. Abī ʿAmmār,
dijo:
escuché a Jābir b. ʿAbd Allāh decir: vino a nosotros el Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, y Abū Bakr y ʿUmar —que Dios esté complacido con ambos—; les dimos de comer dátiles frescos y les dimos de beber agua.
Entonces el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«ESTO ES PARTE DEL DELEITE POR EL QUE SERÉIS PREGUNTADOS».
Nos narró Jābir b. al-Kurdī,
dijo:
nos narró Yazīd b. Hārūn,
dijo:
nos narró Ḥammād b. Salama, de ʿAmmār b. Abī ʿAmmār,
dijo:
escuché a Jābir b. ʿAbd Allāh decir: vino a nosotros el Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, y mencionó algo semejante.
Me narró al-Ḥasan b. ʿAlī al-Ṣadāʾī,
dijo:
nos narró al-Walīd b. al-Qāsim, de Yazīd b. Kaysān, de Abū Ḥāzim, de Abū Hurayra,
dijo:
Mientras Abū Bakr y ʿUmar —que Dios esté complacido con ambos— estaban sentados, llegó el Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— y dijo:
«¿QUÉ OS HA HECHO SENTAR AQUÍ?»
Dijeron: el hambre.
Dijo:
«POR AQUEL QUE ME ENVIÓ CON LA VERDAD, NO ME HA HECHO SALIR SINO ESO MISMO».
Partieron hasta llegar a la casa de un hombre de los Anṣār; la mujer los recibió.
El Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— le dijo:
«¿DÓNDE ESTÁ FULANO?»
Ella dijo: fue a buscarnos agua dulce.
Entonces llegó su compañero llevando su odre y dijo:
Bienvenidos; nada ha visitado a los siervos mejor que lo que me ha visitado hoy.
Colgó su odre en el tronco de una palmera y se fue; luego les trajo un racimo.
El Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«¿POR QUÉ NO LO COSECHASTE?»
Dijo: quise que fuerais vosotros quienes eligierais con vuestros propios ojos.
Luego tomó el cuchillo.
El Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«GUÁRDATE DE LA QUE DA LECHE».
Así que les degolló aquel día; comieron.
Entonces el Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«SERÉIS PREGUNTADOS POR ESTO EL DÍA DE LA RESURRECCIÓN: EL HAMBRE OS SACÓ DE VUESTRAS CASAS Y NO REGRESASTEIS HASTA OBTENER ESTO; ESTO, PUES, ES PARTE DEL DELEITE».
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Yaḥyā b. Abī Bukayr,
dijo:
nos narró Shaybān b. ʿAbd al-Raḥmān, de ʿAbd al-Malik b. ʿUmayr, de Abū Salama, de Abū Hurayra,
dijo:
El Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo a Abū Bakr y ʿUmar:
«VAMOS CON NOSOTROS A CASA DE ABŪ AL-HAYTHAM B. AL-TAYYIHĀN AL-ANṢĀRĪ».
Fueron a verlo; él los llevó a la sombra de su huerto, les extendió una estera, luego fue a una palmera y trajo un racimo.
El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«¿POR QUÉ NO NOS ESCOGISTE DE SUS DÁTILES FRESCOS?»
Dijo: quise que eligierais entre sus dátiles frescos y sus dátiles aún verdes.
Comieron y bebieron agua; cuando el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— terminó, dijo:
«ESTO —POR AQUEL EN CUYA MANO ESTÁ MI ALMA— ES PARTE DEL DELEITE POR EL QUE SE OS PREGUNTARÁ EL DÍA DE LA RESURRECCIÓN: ESTA SOMBRA FRESCA, Y LOS DÁTILES FRESCOS, SOBRE ELLOS EL AGUA FRÍA».
Me narró Ṣāliḥ b. Mismār al-Marwazī,
dijo:
nos narró Ādam b. Abī Iyās,
dijo:
nos narró Shaybān,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Malik b. ʿUmayr, de Abū Salama b. ʿAbd al-Raḥmān, de Abū Hurayra, del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—, con algo semejante,
excepto que dijo en su ḥadiz:
«SOMBRA FRESCA, DÁTILES FRESCOS Y AGUA FRÍA».
Nos narró ʿAlī b. ʿĪsā al-Bazzāz,
dijo:
nos narró Saʿīd b. Sulaymān, de Ḥashraj b. Nabāta,
dijo:
nos narró Abū Baṣīra, de Abū ʿAsīb, liberto del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—,
dijo:
Pasó el Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— hasta que entró en un huerto de uno de los Anṣār.
Dijo al dueño del huerto:
«DANOS DE COMER DÁTILES VERDES».
Le trajo un racimo y lo puso; comieron el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— y sus compañeros. Luego pidió agua fría y bebió.
Entonces dijo:
«SERÉIS PREGUNTADOS POR ESTO EL DÍA DE LA RESURRECCIÓN».
Entonces ʿUmar tomó el racimo y lo golpeó contra el suelo hasta que se esparcieron los dátiles verdes.
Luego dijo:
¡Oh Mensajero de Dios! ¿Seremos preguntados por esto?
Dijo:
«SÍ, SALVO POR UN TROZO DE PAN CON EL QUE SE CALMA UN HAMBRE, O UN REFUGIO EN EL QUE SE ENTRE PARA PROTEGERSE DEL CALOR Y DEL FRÍO».
Me narró Saʿīd b. ʿAmr al-Sukūnī,
dijo:
nos narró Baqiyya, de Ḥashraj b. Nabāta,
dijo:
me narró Abū Baṣīra, de Abū ʿAsīb, liberto del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—,
dijo:
Pasó junto a mí el Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—; me llamó, y salí con él, y con él estaban Abū Bakr y ʿUmar —que Dios esté complacido con ambos—. Entró en un huerto de uno de los Anṣār; se trajo un racimo de dátiles verdes de él y se puso ante él; comieron él y sus compañeros. Luego pidió agua fría y bebió.
Luego dijo:
«SERÉIS PREGUNTADOS POR ESTO EL DÍA DE LA RESURRECCIÓN».
Entonces ʿUmar dijo:
¿Por esto el Día de la Resurrección?
Dijo:
«SÍ, SALVO POR TRES COSAS: UN TRAPO CON EL QUE CUBRA SU DESNUDEZ, O UN TROZO DE PAN CON EL QUE CALME SU HAMBRE, O UN REFUGIO EN EL QUE ENTRE PARA PROTEGERSE DEL CALOR Y DEL FRÍO».
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya, de al-Jarīrī, de Abū Baṣīra,
dijo:
El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— y gente de sus compañeros comieron una comida de pan de cebada sin cernir, con carne grasa; luego bebieron de un arroyo.
Entonces dijo:
«TODO ESTO ES PARTE DEL DELEITE POR EL QUE SERÉIS PREGUNTADOS EL DÍA DE LA RESURRECCIÓN».
Nos narró Mujāhid b. Mūsā,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Muḥammad b. ʿAmr, de Ṣafwān b. Sulaym, de Muḥammad b. Maḥmūd b. Labīd,
dijo:
«Cuando descendió ( ألهَاكُمُ التّكاثُرُ ), la recitó hasta llegar a:
{ لَتُسْئَلُنّ يَوْمَئِذٍ عنِ النّعِيمِ }
Dijeron: ¡Oh Mensajero de Dios! ¿Por cuál deleite seremos preguntados, si no son sino los dos negros: el agua y los dátiles; y nuestras espadas sobre los hombros, y el enemigo presente?
Dijo:
«ESO HABRÁ DE SER»».
Me narraron Yaʿqūb b. Ibrāhīm y al-Ḥusayn b. ʿAlī al-Ṣadāʾī,
dijeron:
nos narró Shabāba b. Sawwār,
dijo:
me narró ʿAbd Allāh b. al-ʿAlāʾ Abū Razīn al-Shāmī,
dijo:
nos narró al-Ḍaḥḥāk b. ʿArzam,
dijo:
escuché a Abū Hurayra decir: el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«LO PRIMERO POR LO QUE SE PREGUNTARÁ AL SIERVO EL DÍA DE LA RESURRECCIÓN, EN MATERIA DE DELEITE, ES QUE SE LE DIGA: ¿ACASO NO TE HEMOS DADO SALUD EN TU CUERPO Y TE HEMOS SACIADO CON AGUA FRÍA?».
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya,
dijo:
nos narró Layth, de Mujāhid,
dijo:
Abū Maʿmar ʿAbd Allāh b. Sakhbara dijo: Nadie amanece en Kūfa sino en deleite; y el de vida más modesta entre ellos es quien come pan de trigo, bebe agua del Éufrates y se cobija en la sombra; y eso es parte del deleite.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mahrān, de Ismāʿīl b. ʿAyyāsh, de ʿAbd al-Raḥmān b. al-Ḥārith al-Tamīmī, de Thābit al-Bunānī,
del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«EL DELEITE POR EL QUE SE PREGUNTARÁ EL DÍA DE LA RESURRECCIÓN: UN TROZO DE PAN QUE LE FORTALEZCA, AGUA QUE LE SACIE, Y UNA PRENDA QUE LE CUBRA».
Dijo:
Mahrān nos narró, de Ismāʿīl b. ʿAyyāsh, de Bishr b. ʿAbd Allāh b. Bashshār,
dijo:
escuché a algunos de la gente del Yemen decir: escuché a Abū Umāma decir: el deleite por el que se preguntará el Día de la Resurrección: pan de trigo y agua dulce.
Dijo:
Mahrān nos narró, de Sufyān, de Bukayr b. ʿAtīq al-ʿĀmirī,
dijo:
Se le trajo a Saʿīd b. Jubayr un sorbo de miel, y dijo:
Ciertamente, este es el deleite por el que seremos preguntados el Día de la Resurrección:
{ ثُمّ لَتُسْئَلُنّ يَوْمَئِذٍ عَنِ النّعِيمِ }.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakīʿ, de Sufyān, de Bukayr b. ʿAtīq, de Saʿīd b. Jubayr: que se le trajo un sorbo de miel,
y dijo:
Esto es parte del deleite por el que seréis preguntados.
Otros dijeron:
eso es todo aquello de lo que el ser humano se deleitó en la vida mundanal, sea lo que fuere.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de la palabra de Dios:
{ ثُمّ لَتُسْئَلَنّ يَوْمَئِذٍ عَنِ النّعِيمِ }
dijo: por toda cosa de deleite de la vida mundanal.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
Su dicho:
{ ثُمّ لَتُسْئَلُنّ يَوْمَئِذٍ عَنِ النّعِيمِ }
: Dios —poderoso y majestuoso— preguntará a todo siervo por aquello que le confió de Sus mercedes y de Su derecho.
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda:
{ لَتُسْئَلُنّ يَوْمَئِذٍ عَنِ النّعِيمِ }
dijo: Dios —exaltado sea Su recuerdo— preguntará a todo poseedor de una merced acerca de aquello con lo que fue agraciado.
Y al-Ḥasan y Qatāda solían decir:
Hay tres cosas por las que no se preguntará al hijo de Adán; fuera de ellas, hay interrogatorio y cómputo, salvo lo que Dios quiera:
una vestidura con la que cubra su desnudez, un trozo de pan con el que fortalezca su espalda, y una casa que le dé sombra.
Y lo correcto en cuanto a ello es decir:
que Dios informó que preguntará a esta gente por el deleite, y no especificó en Su información que les preguntará por un tipo de deleite en lugar de otro; antes bien, generalizó la información al respecto para todos. Así pues, les preguntará —como dijo— por todo deleite, no por una parte con exclusión de otra.
Notas y Referencias
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