Jonás
يونس YunusVersículo (Español)
[10:64] Ellos recibirán la albricia en esta vida y en la otra. La promesa de Dios es inalterable. Ese es el éxito grandioso.
Tafsir de At-Tabari
{لَهُمُ ٱلۡبُشۡرَىٰ فِي ٱلۡحَيَوٰةِ ٱلدُّنۡيَا وَفِي ٱلۡأٓخِرَةِۚ لَا تَبۡدِيلَ لِكَلِمَٰتِ ٱللَّهِۚ ذَٰلِكَ هُوَ ٱلۡفَوۡزُ ٱلۡعَظِيمُ} (64)
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ لَهُمُ الْبُشْرَىَ فِي الْحَياةِ الدّنْيَا وَفِي الاَخِرَةِ لاَ تَبْدِيلَ لِكَلِمَاتِ اللّهِ ذَلِكَ هُوَ الْفَوْزُ الْعَظِيمُ }
Dice —Exaltado sea Su recuerdo—:
La buena nueva, de parte de Dios, en la vida de este mundo y en la Otra, es para los amigos de Dios que creyeron y eran temerosos.
Luego discreparon los exégetas acerca de cuál es la buena nueva con la que Dios dio la buena nueva a esta gente, y cuál es su cualidad.
Unos dijeron:
Es la visión verídica que ve el hombre musulmán, o que se ve para él; y en la Otra, el Paraíso.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos contó Muḥammad b. al-Muṯannā,
dijo:
nos contó Ibn Abī ʿAdīy, de Šuʿba, de Sulaymān, de Ḏakwān, de un šayj, de Abū al-Dardāʾ,
dijo:
Pregunté al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de esta aleya: {لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا وفِي الاَخِرَةِ}. El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«La visión verídica: la ve el creyente o se ve para él».
Nos contó al-ʿAbbās b. al-Walīd,
dijo:
me informó mi padre,
dijo:
nos informó al-Awzāʿī,
dijo:
me informó Yaḥyā b. Abī Kaṯīr,
dijo:
me transmitió Abū Salama b. ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
ʿUbāda b. al-Ṣāmit preguntó al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—
acerca de esta aleya:
{الّذِينَ آمَنُوا وَكانُوا يَتّقُونَ لهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنيَا وفِي الاَخِرَةِ}. El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Ciertamente me has preguntado por algo por lo que nadie me había preguntado antes que tú»,
o dijo:
«que tú».
Dijo:
«Es la visión verídica: la ve el hombre recto, o se ve para él».
Nos contó al-Muṯannā,
dijo:
nos contó Abū Dāwūd, de quien lo mencionó, de Yaḥyā b. Abī Kaṯīr, de Abū Salama b. ʿAbd al-Raḥmān, de ʿUbāda b. al-Ṣāmit,
dijo:
Pregunté al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—
acerca de la palabra de Dios —Exaltado sea—:
{الّذِينَ آمَنُوا وَكانُوا يَتّقُونَ}.
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنيَا وفِي الاَخِرَةِ}. El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Es la visión verídica: la ve el musulmán o se ve para él».
Nos contó Abū Qilāba,
dijo:
nos contó Muslim,
dijo:
nos contó Abān, de Yaḥyā b. Abī Kaṯīr, de Abū Salama, de ʿUbāda, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, algo semejante.
Nos contaron Ibn al-Muṯannā y Abū ʿUṯmān b. ʿUmar,
dijeron:
nos contó ʿAlī b. Yaḥyā, de Abū Salama,
dijo:
Se me informó que ʿUbāda b. al-Ṣāmit preguntó al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de esta aleya: {لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنيَا وفِي الاَخِرَةِ}. Dijo:
«Me has preguntado por algo por lo que nadie me había preguntado antes que tú: es la visión verídica; la ve el hombre o se ve para él».
Me contó Abū al-Sāʾib,
dijo:
nos contó Abū Muʿāwiya, de al-Aʿmaš, de Abū Ṣāliḥ, de ʿAṭāʾ b. Yasār, de un hombre de la gente de Egipto,
de Abū al-Dardāʾ:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا وفِي الاَخِرَةِ}. Dijo: Un hombre preguntó a Abū al-Dardāʾ acerca de esta aleya,
y él dijo:
Ciertamente me has preguntado por algo sobre lo que no oí a nadie preguntar después de un hombre que preguntó por ello al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—,
y dijo:
«Es la visión verídica: la ve el hombre musulmán o se ve para él; su buena nueva en la vida de este mundo, y su buena nueva en la Otra, el Paraíso».
Me contó Saʿīd b. ʿAmr al-Sukūnī,
dijo:
nos contó ʿUṯmān b. Saʿīd, de Sufyān, de Ibn al-Munkadir, de ʿAṭāʾ b. Yasār, de un hombre de la gente de Egipto,
dijo:
Pregunté a Abū al-Dardāʾ acerca de esta aleya: {لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا وفِي الاَخِرَةِ}. Dijo: Nadie me ha preguntado por ella desde que pregunté por ella al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— sino tú, salvo un solo hombre. Pregunté por ella al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—,
y dijo:
«Nadie me ha preguntado por ella desde que Dios la hizo descender sino tú, salvo un solo hombre: es la visión verídica; la ve el musulmán o se ve para él».
Nos contó ʿAmr b. ʿAbd al-Ḥamīd,
dijo:
nos contó Sufyān, de Ibn al-Munkadir; oyó a ʿAṭāʾ b. Yasār
informar de un hombre de la gente de Egipto
que preguntó a Abū al-Dardāʾ acerca de:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا وفِي الاَخِرَةِ}. Luego mencionó algo semejante al ḥadiz de Saʿīd b. ʿAmr al-Sukūnī, de ʿUṯmān b. Saʿīd.
Me contó Abū Ḥumayd al-Ḥimṣī Aḥmad b. al-Muġīra,
dijo:
me transmitió Yaḥyā b. Saʿīd,
dijo:
nos contó ʿUmar b. ʿAmr b. ʿAbd al-Aḫmūšī, de Ḥumayd b. ʿAbd Allāh al-Muzanī,
dijo:
Un hombre vino a ʿUbāda b. al-Ṣāmit
y dijo:
Hay una aleya en el Libro de Dios sobre la que te pregunto:
la palabra de Dios —Exaltado sea—:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا وفِي الاَخِرَةِ}.
ʿUbāda dijo:
Nadie me ha preguntado por ella antes que tú.
Pregunté por ella al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y dijo algo semejante:
«Nadie me ha preguntado por ella antes que tú: la visión verídica que ve el siervo creyente en el sueño, o que se ve para él».
Nos contó Abū Kurayb,
dijo:
nos contó Abū Bakr,
dijo:
nos contó Hišām, de Ibn Sīrīn, de Abū Hurayra,
dijo:
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«La visión buena es la buena nueva: la ve el musulmán o se ve para él».
Dijo:
nos contó Abū Bakr, de Abū Ḥuṣayn, de Abū Ṣāliḥ,
dijo:
Abū Hurayra dijo: La visión buena es una buena nueva de parte de Dios, y es de las anunciadoras.
Nos contó Muḥammad b. Ḥātim al-Muʾaddib,
dijo:
nos contó ʿAmmār b. Muḥammad,
dijo:
nos contó al-Aʿmaš, de Abū Ṣāliḥ, de Abū Hurayra,
del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}:
«La visión verídica: la ve el siervo recto o se ve para él; y en la Otra, el Paraíso».
Nos contó Abū Kurayb,
dijo:
nos contó Muḥammad b. Yazīd,
dijo:
nos contó Rušdayn b. Saʿd, de ʿAmr b. al-Ḥāriṯ, de Abū al-Šayḫ, de ʿAbd al-Raḥmān b. Jubayr, de ʿAbd Allāh b. ʿAmr b. al-ʿĀṣ,
del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— que dijo:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}:
«La visión verídica por la que se da la buena nueva al siervo es una parte de cuarenta y nueve partes de la profecía».
Nos contó Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos contó Yaḥyā b. Wāḍiḥ,
dijo:
nos contó Mūsā b. ʿUbayda, de Ayyūb b. Ḫālid b. Ṣafwān, de ʿUbāda b. al-Ṣāmit,
que dijo al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا وفِي الاَخِرَةِ}. Ya conocemos la buena nueva de la Otra; ¿cuál es, pues, la buena nueva de este mundo?
Dijo:
«La visión verídica: la ve el siervo o se ve para él; y es una parte de cuarenta y cuatro partes, o de setenta partes, de la profecía».
Nos contó ʿAlī b. Sahl,
dijo:
nos contó al-Walīd b. Muslim,
dijo:
nos contó Abū ʿAmr,
dijo:
nos contó Yaḥyā b. Abī Kaṯīr, de Abū Salama, de ʿUbāda b. al-Ṣāmit,
que preguntó al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de esta aleya:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}.
Dijo:
«Ciertamente me has preguntado por algo por lo que nadie de mi comunidad me había preguntado antes que tú: es la visión verídica; la ve el musulmán o se ve para él; y en la Otra, el Paraíso».
Nos contó Aḥmad b. Ḥammād al-Dūlābī,
dijo:
nos contó Sufyān, de ʿUbayd Allāh b. Abī Yazīd, de su padre, de Sibāʿ b. Ṯābit, de Umm Kurz al-Kaʿbiyya,
Oí al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— decir:
«La profecía se ha ido, y han quedado las anunciadoras».
Nos contó al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ibn ʿUyayna, de al-Aʿmaš, de Ḏakwān, de un hombre, de Abū al-Dardāʾ, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—,
acerca de Su dicho:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}.
Dijo:
«La visión verídica: la ve el musulmán o se ve para él; y en la Otra, el Paraíso».
Nos contó Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos contó mi padre, de al-Aʿmaš, de Abū Ṣāliḥ, de ʿAṭāʾ b. Yasār, de un hombre que estaba en Egipto,
dijo:
Pregunté a Abū al-Dardāʾ acerca de esta aleya: {لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا وفِي الاَخِرَةِ}. Abū al-Dardāʾ dijo: Nadie me ha preguntado por ella desde que pregunté por ella al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—.
El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Nadie me ha preguntado por ella antes que tú: es la visión verídica; la ve el musulmán o se ve para él; y en la Otra, el Paraíso».
Dijo:
nos contó Abū Bakr b. ʿAyyāš, de ʿĀṣim, de Abū Ṣāliḥ, de Abū al-Dardāʾ,
dijo:
Pregunté al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de Su dicho: {لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا وفِي الاَخِرَةِ}. Dijo:
«Nadie me ha preguntado por ella sino tú: es la visión verídica; la ve el musulmán o se ve para él».
Dijo:
nos contó Jarīr, de al-Aʿmaš, de Abū Ṣāliḥ, de ʿAṭāʾ b. Yasār,
de Abū al-Dardāʾ acerca de Su dicho:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا وفِي الاَخِرَةِ}.
Dijo: Pregunté por ella al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—,
y dijo:
«Nadie me ha preguntado por ella antes que tú: es la visión verídica; la ve el siervo o se ve para él; y en la Otra, el Paraíso».
Dijo:
nos contó Ibn ʿUyayna, de ʿAmr b. Dīnār, de ʿAbd al-ʿAzīz b. Rafīʿ, de Abū Ṣāliḥ. Ibn ʿUyayna dijo: luego lo oí de ʿAbd al-ʿAzīz, de Abū Ṣāliḥ al-Sammān, de ʿAṭāʾ b. Yasār, de un hombre de la gente de Egipto,
dijo:
Pregunté a Abū al-Dardāʾ acerca de esta aleya: {لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}. Dijo: Nadie me ha preguntado por ella desde que pregunté por ella al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Dijo:
«Nadie me ha preguntado por ella desde que me fue hecha descender sino un solo hombre: es la visión verídica; la ve el hombre o se ve para él».
Dijo:
nos contó ʿAbd Allāh Bakr al-Sahmī, de Ḥātim b. Abī Ṣaġīra,
de ʿAmr b. Dīnār:
que preguntó a un hombre de la gente de Egipto, jurista, que había llegado a ellos en una de aquellas temporadas.
Dijo:
Dije: ¿No me informas acerca de la palabra de Dios —Exaltado sea—: {لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}?
Dijo:
Pregunté por ella a Abū al-Dardāʾ,
y me informó que preguntó por ella al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y dijo:
«Es la visión buena: la ve el siervo o se ve para él».
Dijo:
nos contó mi padre, de ʿAlī b. Mubārak, de Yaḥyā b. Abī Kaṯīr, de Abū Salama b. ʿAbd al-Raḥmān, de ʿUbāda b. al-Ṣāmit,
dijo:
Pregunté al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de la palabra de Dios —Exaltado sea—: {لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}.
Dijo:
«Es la visión verídica: la ve el siervo o se ve para él».
Me contó al-Muṯannā,
dijo:
nos contaron Muslim b. Ibrāhīm y Abū al-Walīd al-Ṭayālisī,
dijeron:
nos contó Abān,
dijo:
nos contó Yaḥyā, de Abū Salama, de ʿUbāda b. al-Ṣāmit,
dijo:
Dije: ¡Oh, Mensajero de Dios!
Dios —Exaltado sea— dice:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا وفِي الاَخِرَةِ}.
Dijo:
«Ciertamente me has preguntado por algo por lo que nadie me había preguntado antes que tú, o nadie de mi comunidad».
Dijo:
«Es la visión verídica: la ve el hombre recto o se ve para él».
Dijo:
nos contó al-Ḥajjāj b. al-Minhāl,
dijo:
nos contó Ḥammād b. Zayd, de ʿĀṣim b. Bahdala, de Abū Ṣāliḥ,
dijo:
Oí a Abū al-Dardāʾ,
y se le preguntó acerca de:
{الّذِينَ آمَنُوا وَكانُوا يَتّقُونَ لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنيَا}.
Dijo: Nadie me ha preguntado por ella antes que tú desde que pregunté por ella al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—,
y dijo:
«Nadie me ha preguntado por ella antes que tú: es la visión verídica; la ve el siervo o se ve para él».
Nos contó al-Qāsim,
dijo:
nos contó al-Ḥusayn,
dijo:
me transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de ʿUbayd Allāh b. Abī Yazīd, de Nāfiʿ b. Jubayr, de un hombre de los compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—,
acerca de Su dicho:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}.
Dijo:
«Es la visión buena: la ve la persona o se ve para él».
Y dijo:
Ibn Jurayj, de ʿAmr b. Dīnār, de Abū al-Dardāʾ; o Ibn Jurayj, de Muḥammad b. al-Munkadir, de ʿAṭāʾ b. Yasār, de Abū al-Dardāʾ,
dijo:
Pregunté al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de ella,
y dijo:
«Es la visión verídica».
. Y dijo Ibn Jurayj, de Hišām b. ʿUrwa, de su padre,
dijo:
Es la visión que ve el hombre.
Nos contó Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos contó Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de Yaḥyā b. Abī Kaṯīr,
dijo:
Es la visión verídica: la ve el musulmán o se ve para él.
Nos contó Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos contó ʿAbda, de Hišām b. ʿUrwa,
de su padre:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}.
Dijo: Es la visión verídica que ve el siervo recto.
Dijo:
nos contó Ibn Fuḍayl, de Layṯ, de Muǧāhid,
dijo:
Es la visión verídica: la ve el musulmán o se ve para él.
Dijo:
nos contó ʿAbda b. Sulaymān, de Ṭalḥa al-Qannād, de Ǧaʿfar b. Abī al-Muġīra, de Saʿīd b. Ǧubayr,
de Ibn ʿAbbās:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}.
Dijo: Es la visión buena que ve el siervo musulmán para sí mismo o para alguno de sus hermanos.
Dijo:
nos contó mi padre, de al-Aʿmaš, de Ibrāhīm,
dijo:
Solían decir: la visión es de las anunciadoras.
Me contó al-Muṯannā,
dijo:
nos contó Abū Ḥuḏayfa,
dijo:
nos contó Šibl, de Qays b. Saʿd: que un hombre preguntó al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de ella,
y dijo:
«Nadie de mi comunidad me ha preguntado por ella desde que me fue hecha descender antes que tú».
Dijo:
«Es la visión verídica: la ve el hombre para sí mismo o se ve para él».
Dijo:
nos contó ʿAmr b. ʿAwn,
dijo:
nos informó Hušaym, de al-ʿAwwām, de Ibrāhīm al-Taymī,
que Ibn Masʿūd dijo:
La profecía se ha ido, y han quedado las anunciadoras.
Se dijo:
¿Y qué son las anunciadoras?
Dijo:
La visión verídica: la ve el hombre o se ve para él.
Dijo:
nos contó ʿAbd Allāh,
dijo:
me transmitió Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}.
Es Su dicho a Su Profeta: {وَبَشّرِ المُؤْمِنِينَ بأنّ لَهُمْ مِنَ اللّهِ فَضْلاً كَبِيرا}.
Dijo: Es la visión buena: la ve el creyente o se ve para él.
Dijo:
nos contó Isḥāq,
dijo:
nos contó Muḥammad b. Ḥarb,
dijo:
nos contó Ibn Lahīʿa, de Ḫālid b. Yazīd, de ʿAṭāʾ,
acerca de Su dicho:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}.
Dijo: Es la visión del hombre musulmán por la que se le da la buena nueva en su vida.
Me contó Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me informó ʿAmr b. al-Ḥāriṯ, que Darrāǧ Abū al-Samḥ le transmitió de ʿAbd al-Raḥmān b. Jubayr, de ʿAbd Allāh b. ʿAmr,
del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— que dijo:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}:
«La visión verídica por la que se da la buena nueva al creyente es una parte de cuarenta y seis partes de la profecía».
Me contó Yūnus,
dijo:
nos informó Anas b. ʿIyāḍ, de Hišām,
de su padre, acerca de esta aleya:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا وفِي الاَخِرَةِ}.
Dijo: Es la visión verídica: la ve el hombre o se ve para él.
Nos contó Muḥammad b. ʿAwf,
dijo:
nos contó Abū al-Muġīra,
dijo:
nos contó Ṣafwān,
dijo:
nos contó Ḥumayd b. ʿAbd Allāh: que un hombre preguntó a ʿUbāda b. al-Ṣāmit acerca de la palabra de Dios —Exaltado sea—: {لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا وفِي الاَخِرَةِ}. ʿUbāda dijo: Ciertamente me has preguntado por un asunto por el que nadie me había preguntado antes que tú.
Y ciertamente pregunté al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— por lo que me has preguntado, y me dijo:
«¡Oh, ʿUbāda! Ciertamente me has preguntado por un asunto por el que nadie de mi comunidad me ha preguntado: esa es la visión verídica; la ve el creyente para sí mismo o se ve para él».
Y otros dijeron:
Es una buena nueva con la que se da la buena nueva al creyente en este mundo, en el momento de la muerte.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos contó Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos contó Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar,
de al-Zuhrī y Qatāda:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}.
Dijeron: Es la buena nueva en el momento de la muerte, en la vida de este mundo.
Nos contó Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos contó Yaʿlā, de Abū Basṭām,
de al-Ḍaḥḥāk:
{لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}.
Dijo: Se le hace saber dónde está antes de la muerte.
Y la opinión más digna de preferencia en la interpretación de ello, por ser la correcta, es que se diga:
Dios —Exaltado sea Su recuerdo— informó que para Sus amigos temerosos hay buena nueva en la vida de este mundo; y entre la buena nueva en la vida de este mundo está la visión verídica que ve el musulmán o que se ve para él; y entre ella está la buena nueva de los ángeles para él, cuando su alma sale, con la misericordia de Dios,
como se transmitió del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«En verdad, los ángeles que están presentes junto a él cuando sale su alma
dicen a su alma:
Sal hacia la misericordia de Dios y Su complacencia».
Y entre ella está:
la buena nueva de Dios para él de lo que le prometió en Su Libro y por la lengua de Su Mensajero —Dios le bendiga y le conceda paz— de la recompensa copiosa,
como dijo —Majestuoso sea Su elogio—:
{وبَشّرِ الّذِينَ آمَنُوا وَعمِلُوا الصّالِحاتِ أنّ لَهُمْ جَنّاتٍ تَجْرِي مِنْ تَحْتِها الأنهارُ . . . الآية}.
Y todos estos significados son, de la buena nueva de Dios para él en la vida de este mundo, aquello con lo que le dio la buena nueva; y Dios no especificó en ello un significado con exclusión de otro. Así pues, eso es de lo que Su Majestad abarcó al decir: {لَهُمُ البُشْرَى فِي الحَياةِ الدّنْيا}. Y en cuanto a la Otra, es el Paraíso.
Y en cuanto a Su dicho:
{لا تَبْدِيلَ لِكَلِماتِ اللّهِ}, su sentido es: que Dios no falta a Su promesa ni hay cambio en Su palabra respecto de lo que dijo; antes bien, hace pasar a Sus criaturas Sus promesas y las cumple para ellos.
Y ciertamente:
Me contó Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos contó Ibn ʿUlayya, de Ayyūb, de Nāfiʿ,
dijo:
Al-Ḥaǧǧāǧ alargó el sermón; entonces Ibn ʿUmar puso su cabeza en mi regazo.
Al-Ḥaǧǧāǧ dijo:
En verdad, Ibn al-Zubayr ha alterado el Libro de Dios.
Entonces Ibn ʿUmar se incorporó y dijo:
Ni tú puedes hacer eso ni Ibn al-Zubayr: {لا تَبْدِيلَ لِكَلِماتِ اللّهِ}.
Al-Ḥaǧǧāǧ dijo:
Se te ha concedido un conocimiento para que lo hagas.
Ayyūb dijo:
Y cuando se volvió hacia él en privado, guardó silencio.
Y Su dicho:
{ذلكَ هُوَ الفَوْزُ العَظِيمُ}.
Dice —Exaltado sea Su recuerdo—: esta buena nueva en la vida de este mundo y en la Otra es el éxito inmenso; es decir, la consecución de la necesidad y del anhelo, y la salvación del Fuego.
Notas y Referencias
(No se generaron)