Jonás
يونس YunusVersículo (Español)
[10:62] Los amigos cercanos de Dios no han de temer ni estarán tristes,
Tafsir de At-Tabari
{¿Acaso no? Ciertamente, los aliados de Dios: no habrá temor sobre ellos, ni ellos se entristecerán} (62)
La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{¿Acaso no? Ciertamente, los aliados de Dios: no habrá temor sobre ellos, ni ellos se entristecerán}.
Dice —glorificado sea Su recuerdo—:
En verdad, los auxiliares de Dios no tendrán temor en la Otra Vida del castigo de Dios, porque Dios se complació de ellos y los puso a salvo de Su castigo; y no se entristecerán por lo que se les escapó de la vida mundanal. Y «al-awliyā’» es el plural de «walī», y es el auxiliador. Ya hemos aclarado eso con sus testimonios.
Los intérpretes discreparon acerca de quién merece este nombre.
Unos dijeron:
Son gentes a quienes se recuerda a Dios al verlos, por lo que hay en ellos de señal de bien y de humildad devota.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Nos narraron Abū Kurayb e Ibn Wakī‘; dijeron:
Nos narró Ibn Yamān; dijo:
Nos narró Ibn Abī Laylā, de al-Ḥakam, de Miqsam y Sa‘īd ibn Jubayr,
de Ibn ‘Abbās:
{¿Acaso no? Ciertamente, los aliados de Dios: no habrá temor sobre ellos, ni ellos se entristecerán}. Dijo: «Aquellos a quienes se recuerda a Dios al verlos».
Nos narraron Abū Kurayb y Abū Hishām; dijeron:
Nos narró Ibn Yamān, de Ash‘ath ibn Isḥāq, de Ja‘far ibn Abī al-Mughīra, de Sa‘īd ibn Jubayr, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, algo semejante.
Nos narró Abū Kurayb; dijo:
Nos narró Ibn Yamān, de Sufyān, de al-‘Alā’ ibn al-Musayyib, de Abū al-Ḍuḥā, algo semejante.
Nos narró Ibn Wakī‘; dijo:
Nos narró Jarīr, de al-‘Alā’ ibn al-Musayyib,
de su padre:
{¿Acaso no? Ciertamente, los aliados de Dios: no habrá temor sobre ellos, ni ellos se entristecerán}. Dijo: «Aquellos a quienes se recuerda a Dios al verlos».
Dijo:
Nos narraron Ibn Mahdī y ‘Ubayd Allāh, de Sufyān, de al-‘Alā’ ibn al-Musayyib, de Abū al-Ḍuḥā;
dijo:
Le oí decir acerca de esta aleya: {¿Acaso no? Ciertamente, los aliados de Dios: no habrá temor sobre ellos, ni ellos se entristecerán}. Dijo: «Entre la gente hay llaves: cuando se les ve, se recuerda a Dios por verlos».
Dijo:
Nos narró mi padre, de Mis‘ar, de Sahl ibn al-Asad, de Sa‘īd ibn Jubayr;
dijo:
Se preguntó al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de los aliados de Dios, y dijo:
«Aquellos que, cuando se les ve, se recuerda a Dios».
Dijo:
Nos narró Zayd ibn Ḥubāb, de Sufyān, de Ḥabīb ibn Abī Thābit, de Abū Wā’il,
de ‘Abd Allāh:
{¿Acaso no? Ciertamente, los aliados de Dios: no habrá temor sobre ellos, ni ellos se entristecerán}. Dijo: «Aquellos que, cuando se les ve, se recuerda a Dios por verlos».
Dijo:
Nos narró Abū Yazīd al-Rāzī, de Ya‘qūb, de Ja‘far, de Sa‘īd ibn Jubayr, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«Son aquellos que, cuando se les ve, se recuerda a Dios».
Nos narró al-Qāsim; dijo:
Nos narró al-Ḥusayn; dijo:
Nos narró Furāt, de Abū Sa‘d, de Sa‘īd ibn Jubayr;
dijo:
Se preguntó al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de los aliados de Dios, y dijo:
«Son aquellos que, cuando se les ve, se recuerda a Dios».
Dijo:
Nos narró al-Ḥusayn; dijo:
Nos narró Hushaym; dijo:
Nos informó al-‘Awwām,
de ‘Abd Allāh ibn Abī al-Hudhayl, acerca de Su dicho:
{¿Acaso no? Ciertamente, los aliados de Dios: no habrá temor sobre ellos, ni ellos se entristecerán...} la aleya;
dijo:
«En verdad, el aliado de Dios, cuando se le ve, se recuerda a Dios».
Y otros dijeron al respecto:
Nos narró Abū Hāshim al-Rifā‘ī; dijo:
Nos narró Ibn Fuḍayl; dijo:
Nos narró mi padre, de ‘Umāra ibn al-Qa‘qā‘ al-Ḍabbī, de Abū Zur‘a ibn ‘Amr ibn Jarīr al-Bajalī, de Abū Hurayra;
dijo:
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Ciertamente, entre los siervos de Dios hay siervos a quienes envidian los profetas y los mártires».
Se dijo:
¿Quiénes son, oh Mensajero de Dios, para que quizá los amemos?
Dijo:
«Son gentes que se amaron por Dios, sin bienes ni linajes; sus rostros son de luz, sobre púlpitos de luz; no temen cuando la gente teme, ni se entristecen cuando la gente se entristece».
Y recitó: {¿Acaso no? Ciertamente, los aliados de Dios: no habrá temor sobre ellos, ni ellos se entristecerán}.
Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo:
Nos narró Jarīr, de ‘Umāra, de Abū Zur‘a, de ‘Umar ibn al-Khaṭṭāb;
dijo:
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Ciertamente, entre los siervos de Dios hay personas que no son profetas ni mártires; los profetas y los mártires los envidiarán el Día de la Resurrección por su lugar ante Dios».
Dijeron:
Oh Mensajero de Dios, infórmanos quiénes son y cuáles son sus obras, pues los amaremos por ello.
Dijo:
«Son gentes que se amaron por Dios, con el espíritu de Dios, sin lazos de parentesco entre ellos ni bienes que se intercambien; por Dios, ciertamente sus rostros son luz, y ciertamente están sobre luz: no temen cuando la gente teme, ni se entristecen cuando la gente se entristece».
Y recitó esta aleya: {¿Acaso no? Ciertamente, los aliados de Dios: no habrá temor sobre ellos, ni ellos se entristecerán}.
Nos narró Baḥr ibn Naṣr al-Khawlānī; dijo:
Nos narró Yaḥyā ibn Ḥassān; dijo:
Nos narró ‘Abd al-Ḥamīd ibn Bahrām; dijo:
Nos narró Shahr ibn Ḥawshab, de ‘Abd al-Raḥmān ibn Ghanm, de Abū Mālik al-Ash‘arī;
dijo:
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Vendrá, de los confines de la gente y de los grupos dispersos de las tribus, un pueblo entre quienes no hay parentescos cercanos que los unan; se amaron por Dios y se purificaron mutuamente por Dios. Dios les dispondrá el Día de la Resurrección púlpitos de luz y los sentará sobre ellos; la gente se aterroriza y ellos no se aterrorizan; y ellos son los aliados de Dios: aquellos sobre quienes no hay temor, ni ellos se entristecen».
Y lo correcto, respecto de ello, es que se diga:
El walī —quiero decir, el walī de Dios— es quien se halla en la cualidad con la que Dios lo describió: es aquel que creyó y fue temeroso (de Dios), como dijo Dios:
{Los que creyeron y eran temerosos (de Dios)}.
Y conforme a lo que hemos dicho acerca de ello, Ibn Zayd solía decir:
Me narró Yūnus; dijo:
Nos informó Ibn Wahb; dijo:
Dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho:
{¿Acaso no? Ciertamente, los aliados de Dios: no habrá temor sobre ellos, ni ellos se entristecerán}: «¿Quiénes son, Señor mío?».
Dijo:
{Los que creyeron y eran temerosos (de Dios)}. Dijo: «Rehusó aceptar la fe sino con la piedad (temor de Dios)».
Notas y Referencias
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