10

Jonás

يونس Yunus
Aya 58

Versículo (Español)

[10:58] Diles: "Que se alegren por esta gracia y misericordia de Dios. Eso es superior a todas las riquezas que pudieran acumular".

Tafsir de At-Tabari

{قُلۡ بِفَضۡلِ ٱللَّهِ وَبِرَحۡمَتِهِۦ فَبِذَٰلِكَ فَلۡيَفۡرَحُواْ هُوَ خَيۡرٞ مِّمَّا يَجۡمَعُونَ} (58) La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { قُلْ بِفَضْلِ اللّهِ وَبِرَحْمَتِهِ فَبِذَلِكَ فَلْيَفْرَحُواْ هُوَ خَيْرٌ مّمّا يَجْمَعُونَ }

Dice —Exaltado sea Su recuerdo— a Su Profeta Muḥammad —que Allah le bendiga y le conceda paz—: Di, Muḥammad, a estos asociadores que no creen en ti ni en lo que se te ha hecho descender de parte de tu Señor: «Con el favor de Allah, ¡oh gentes!, con el que os ha agraciado —y es el Islam—, pues os lo ha aclarado y os ha llamado a él; y con Su misericordia, con la que os ha tenido misericordia, pues la ha hecho descender a vosotros y os ha enseñado lo que no sabíais de Su Libro, y con ella os ha hecho ver con claridad los hitos de vuestra religión; y eso es el Corán. Y con eso, que se alegren; ello es mejor que lo que amasan». Dice: pues el Islam al que los llamó y el Corán que hizo descender sobre ellos son mejores que lo que amasan de los despojos de este mundo, de sus riquezas y de sus tesoros.

Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró ʿAlī b. al-Ḥasan al-Azdī, dijo: nos narró Abū Muʿāwiya, de al-Ḥajjāj, de ʿAṭiyya, de Abū Saʿīd al-Judrī, acerca de Su dicho: {قُلْ بِفَضْلِ اللّهِ وَرَحْمَتِهِ فَبِذَلكَ فَلْيَفْرَحُوا} dijo: «Con el favor de Allah: el Corán; y con Su misericordia: que os haya hecho de su gente».

Me narró Yaḥyà b. Ṭalḥa al-Yarbūʿī, dijo: nos narró Fuḍayl, de Manṣūr, de Hilāl b. Yasāf: {قُلْ بِفَضْلِ اللّهِ وَبِرَحْمَتِهِ فَبِذَلكَ فَلْيَفْرَحُوا} dijo: «Con el Islam con el que os guio, y con el Corán que os enseñó».

Nos narró Abū Hišām al-Rifāʿī, dijo: nos narró Ibn Yamān, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Hilāl b. Yasāf: {قُلْ بِفَضْلِ اللّهِ وَبِرَحْمَتِهِ} dijo: «Con el Islam y el Corán»; {فَبِذَلكَ فَلْيَفْرَحُوا هُوَ خَيْرٌ مِمّا يَجْمَعونَ}: «mejor que lo que amasan de oro y plata».

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Hilāl b. Yasāf, acerca de Su dicho: {قُلْ بِفَضْلِ اللّهِ وَبِرَحْمَتِهِ} dijo: «El favor de Allah: el Islam; y Su misericordia: el Corán».

Me narró ʿAlī b. Sahl, dijo: nos narró Zayd, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Hilāl b. Yasāf, acerca de Su dicho: {قُلْ بِفَضْلِ اللّهِ وَبِرَحَمتِهِ} dijo: «El Islam y el Corán».

Me narró al-Muṯannà, dijo: nos narraron Abū Nuʿaym y Qabīṣa, dijeron: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Hilāl b. Yasāf, algo semejante.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Hilāl, algo semejante.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: {قُلْ بِفَضْلِ اللّهِ وَبِرَحْمَتِهِ فَبِذَلكَ فَلْيَفْرَحُوا} En cuanto a Su favor: el Islam; y en cuanto a Su misericordia: el Corán.

Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de al-Ḥasan: {قُلْ بِفَضْلِ اللّهِ وَبِرَحَمتِهِ} dijo: «Su favor: el Islam; y Su misericordia: el Corán».

Me narró al-Muṯannà, dijo: nos narró Abū Ḥuḏayfa, dijo: nos narró Šibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid: {قُلْ بِفَضْلِ اللّهِ وَبِرَحَمتِهِ} dijo: «El Corán».

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Jurayǧ, de Muǧāhid: {وَبِرَحْمَتِهِ} dijo: «El Corán».

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Jurayǧ, dijo: dijo Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {هَوَ خَيْرٌ مِمّا يَجْمَعُونَ} dijo: «las riquezas y otras cosas».

Nos narró ʿAlī b. Dāwūd, dijo: me narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās: {قُلْ بِفَضْلِ اللّهِ وَبِرَحَمتِهِ} dice: «Su favor: el Islam; y Su misericordia: el Corán».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Hilāl: {قُلْ بِفَضْلِ اللّهِ وَبِرَحْمَتِهِ فَبِذَلكَ فَلْيَفْرَحُوا} dijo: «con el Libro de Allah y con el Islam»; {هُوَ خَيْرٌ مِمّا يَجْمَعونَ}.

Y otros dijeron: más bien, el favor es el Corán, y la misericordia es el Islam. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {قُلْ بِفَضْلِ اللّهِ وَبِرَحْمَتِهِ فَبِذَلكَ فَلْيَفْرَحُوا هُوَ خَيْرٌ مِمّا يَجْمَعونَ} dijo: «Con el favor de Allah: el Corán; y con Su misericordia: cuando los hizo de la gente del Corán».

Me narró al-Muṯannà, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró Jaʿfar b. ʿAwn, dijo: nos narró Hišām b. Saʿd, de Zayd b. Aslam, dijo: «El favor de Allah: el Corán; y Su misericordia: el Islam».

Me narró al-Muṯannà, dijo: nos narró ʿAmr b. ʿAwn, dijo: nos informó Hušaym, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho: {قُلْ بِفَضْلِ اللّهِ وَبِرَحَمتِهِ} dijo: «Con el favor de Allah: el Corán; y con Su misericordia: el Islam».

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: {قُلْ بِفَضْلِ اللّهِ وَبِرَحَمتِهِ فَبِذَلكَ فَلْيَفْرَحُوا} dijo: «Mi padre solía decir: Su favor: el Corán; y Su misericordia: el Islam».

Y los recitadores discreparon respecto a la lectura de Su dicho: {فَبِذَلكَ فَلْيَفْرَحُوا}. La mayoría de los recitadores de las ciudades lo recitó: {فَلْيَفْرَحُوا} con yāʾ, y {هُوَ خَيْرٌ مِمّا يَجْمَعُونَ} también con yāʾ, conforme a la interpretación que hemos adoptado: que es una información acerca de los asociadores de Allah. Dice: «Que se alegren estos asociadores con el Islam y el Corán a los que se les llama, no con la riqueza que amasan; pues el Islam y el Corán son mejores que la riqueza que amasan». Y asimismo:

Se me transmitió de ʿAbd al-Wahhāb b. ʿAṭāʾ, de Hārūn, de Abū al-Tayyāḥ: {فَبِذَلكَ فَلْيَفْرَحُوا هُوَ خَيْرٌ مِمّا يَجْمَعونَ} es decir, los incrédulos.

Y se transmitió de Ubayy b. Kaʿb acerca de ello lo siguiente:

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró mi padre, de Sufyān, de Aslam al-Munqarī, de ʿAbd Allāh b. ʿAbd Allāh b. ʿAbd al-Raḥmān b. Abzà, de su padre, de Ubayy b. Kaʿb, que solía recitar: «فَبِذَلكَ فَلْتَفْرَحُوا هُوَ خَيْرٌ مِمّا يَجْمَعونَ» con tāʾ.

Me narró al-Muṯannà, dijo: nos narró ʿAmr b. ʿAwn, dijo: nos informó Hušaym de al-Aǧlaḥ, de ʿAbd Allāh b. ʿAbd al-Raḥmān b. Abzà, de su padre, de Ubayy b. Kaʿb, algo semejante.

Y así también solía decir al-Ḥasan al-Baṣrī, salvo que, según lo que se transmitió de él, recitaba Su dicho: {هُوَ خَيْرٌ مِمّا يَجْمَعُونَ} con yāʾ: el primero a modo de interpelación, y el segundo a modo de información sobre un ausente. Y Abū Jaʿfar, el recitador, según lo que se transmitió de él, lo recitaba conforme a la lectura de Ubayy, con tāʾ en ambos.

Dijo Abū Jaʿfar: La lectura correcta en ello es la que siguen los recitadores de las ciudades: recitar ambos términos con yāʾ: {فَلْيَفْرَحُوا هُوَ خَيْرٌ مِمّا يَجْمَعونَ}, por dos razones: una de ellas, el consenso de la autoridad probatoria de los recitadores sobre ello; y la segunda, su corrección en árabe. Y ello porque los árabes apenas ordenan al interlocutor con lām y tāʾ; más bien le ordenan diciendo: «haz» y «no hagas».

Y además: no conozco a nadie de los gramáticos árabes sino que considera reprobable ordenar al interlocutor con lām, y estima que es una lengua de la que se prescinde, salvo al-Farrāʾ, pues él sostenía que la lām en el caso de la tāʾ es propia de aquello para lo que fue creada, tanto si te diriges directamente como si no te diriges; pero que los árabes suprimieron la lām del verbo del imperativo dirigido por la abundancia del mandato, en particular, en su habla, del mismo modo que suprimieron la tāʾ del verbo. Dijo: y tú sabes que el apocopante y el subjuntivo no recaen sino sobre el verbo cuyo inicio es yāʾ, tāʾ, nūn o alif; y cuando se suprimió la tāʾ, se fue la lām y se introdujo el alif en tu dicho: «اضرب» y «افرح», porque la fāʾ está en reposo, y no era correcto comenzar con una letra en reposo; así que introdujeron un alif ligero con el que se realiza el inicio, como en Su dicho: «ادّاركوا» y «اثّاقَلْتُمْ». Pero esto con lo que al-Farrāʾ se excusó es contra él, no a su favor. Pues si los árabes han suprimido la lām en el caso del dirigido y la han dejado, no le corresponde a otro, cuando habla con su habla, introducir en ella lo que no es de ella, mientras esté hablando su lengua; y si hace eso, queda fuera de su lengua. Y la Palabra de Allah, que Él hizo descender sobre Muḥammad en su lengua, no le es lícito a nadie recitarla sino conforme a lo más elocuente de su habla, aunque parte de ello sea conocido en la lengua de algunos de ellos; ¿cómo, entonces, con lo que no es conocido en la lengua de ningún clan ni tribu de entre ellos? No es sino una pretensión sin firmeza ni prueba.

Notas y Referencias

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