Jonás
يونس YunusVersículo (Español)
[10:26] Quienes obren el bien obtendrán la mejor recompensa y una gracia aún mayor. Sus rostros no serán ensombrecidos ni sentirán humillación. Ellos serán los moradores del Paraíso en el que vivirán eternamente.
Tafsir de At-Tabari
{۞لِّلَّذِينَ أَحۡسَنُواْ ٱلۡحُسۡنَىٰ وَزِيَادَةٞۖ وَلَا يَرۡهَقُ وُجُوهَهُمۡ قَتَرٞ وَلَا ذِلَّةٌۚ أُوْلَـٰٓئِكَ أَصۡحَٰبُ ٱلۡجَنَّةِۖ هُمۡ فِيهَا خَٰلِدُونَ} (26)
La exposición sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ لّلّذِينَ أَحْسَنُواْ الْحُسْنَىَ وَزِيَادَةٌ وَلاَ يَرْهَقُ وُجُوهَهُمْ قَتَرٌ وَلاَ ذِلّةٌ أُوْلََئِكَ أَصْحَابُ الْجَنّةِ هُمْ فِيهَا خَالِدُونَ }
Dice —Exaltado sea Su recuerdo—:
Para quienes perfeccionaron la adoración de Dios en la vida mundanal, de entre Sus criaturas, obedeciéndole en lo que ordenó y prohibió, está la «al-ḥusnā».
Luego discreparon los intérpretes acerca del significado de «al-ḥusnā» y de «la añadidura» que prometió a los bienhechores de entre Sus criaturas.
Dijo un grupo:
«al-ḥusnā»: es el Paraíso, que Dios dispuso para los bienhechores de entre Sus criaturas como retribución; y la añadidura sobre ello es la contemplación de Dios —Exaltado sea—.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Isrāʾīl, de Abū Isḥāq, de ʿĀmir b. Saʿd,
de Abū Bakr al-Ṣiddīq:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} dijo: la contemplación del Rostro de su Señor.
Nos narró Sufyān,
dijo:
nos narró Ḥumayd b. ʿAbd al-Raḥmān, de Qays, de Abū Isḥāq, de ʿĀmir b. Saʿd, de Saʿīd b. Numrān,
de Abū Bakr:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} dijo: la contemplación del Rostro de Dios —Exaltado sea—.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de Abū Isḥāq,
de ʿĀmir b. Saʿd:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} dijo: la contemplación del Rostro de su Señor.
Nos narró Muḥammad b. al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Jaʿfar,
dijo:
nos narró Šuʿba, de Abū Isḥāq, de ʿĀmir b. Saʿd,
dijo:
Sobre esta aleya: {لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} dijo: la añadidura es la contemplación del Rostro del Misericordioso.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Isrāʾīl, de Abū Isḥāq, de Muslim b. Naḏīr,
de Ḥuḏayfa:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} dijo: la contemplación del Rostro de su Señor.
Me narró Yaḥyā b. Ṭalḥa al-Yarbūʿī,
dijo:
nos narró Šarīk,
dijo:
oí a Abū Isḥāq decir, acerca de la palabra de Dios: {وَزِيادة} dijo: la contemplación del Rostro del Misericordioso.
Me narró ʿAlī b. ʿĪsā,
dijo:
nos narró Šabāba,
dijo:
nos narró Abū Bakr al-Huḏalī,
dijo:
oí a Abū Tamīma al-Huǧaymī relatar de Abū Mūsā al-Ašʿarī,
dijo:
Cuando sea el Día de la Resurrección, Dios enviará a los moradores del Paraíso un pregonero que proclamará: «¿Os ha cumplido Dios lo que os prometió?». Entonces mirarán a lo que Dios les ha preparado de nobleza,
y dirán:
«Sí».
Y dirá:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} la contemplación del Rostro del Misericordioso.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Suwayd b. Naṣr,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Abū Bakr al-Huḏalī,
dijo:
nos informó Abū Tamīma al-Huǧaymī,
dijo:
oí a Abū Mūsā al-Ašʿarī predicar desde el púlpito de Baṣra diciendo: «Ciertamente, Dios enviará el Día de la Resurrección un ángel a los moradores del Paraíso,
y dirá:
“¡Oh gente del Paraíso! ¿Os ha cumplido Dios lo que os prometió?”». Entonces mirarán a lo que Dios les ha preparado de nobleza, y verán las alhajas, los mantos, los frutos, los ríos y las esposas purificadas,
y dirán:
«Sí; Dios nos ha cumplido lo que nos prometió».
Luego el ángel dirá:
«¿Os ha cumplido Dios lo que os prometió?», tres veces, y no echarán en falta nada de lo que se les prometió,
y dirán:
«Sí».
Entonces dirá:
«Os queda aún algo.
Ciertamente Dios dice:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} Sabed que al-ḥusnā es el Paraíso,
y la añadidura:
la contemplación del Rostro de Dios».
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me informó Šabīb, de Abān,
de Abū Tamīma al-Huǧaymī:
que oyó a Abū Mūsā al-Ašʿarī relatar del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—:
«Ciertamente Dios enviará el Día de la Resurrección un pregonero que proclamará a los moradores del Paraíso con una voz que hará oír a los primeros y a los últimos: “Ciertamente Dios os prometió al-ḥusnā y una añadidura; al-ḥusnā es el Paraíso, y la añadidura es la contemplación del Rostro del Misericordioso”».
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Ḥammād b. Zayd, de Ṯābit al-Bunānī,
de ʿAbd al-Raḥmān b. Abī Laylā:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} dijo: la contemplación del Rostro de su Señor.
Y recitó:
{وَلا يَرْهَقُ وُجُوهَهُمْ قَتَرٌ وَلا ذِلّةٌ} dijo: después de la contemplación del Rostro de su Señor.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Suwayd b. Naṣr,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Sulaymān b. al-Muġīra,
dijo:
nos informó Ṯābit, de ʿAbd al-Raḥmān b. Abī Laylā,
acerca de Su dicho:
{وَزِيادَةٌ} dijo: se le dijo: «¿Qué opinas de Su dicho: {لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ}?».
Dijo:
«Ciertamente, cuando los moradores del Paraíso entren en el Paraíso y se les otorgue allí lo que se les otorgue de nobleza y deleite —dijo— se les llamará: “¡Oh gente del Paraíso! Ciertamente Dios os ha prometido la añadidura”, y entonces Se les manifestará».
Dijo Ibn Abī Laylā:
«¿Qué piensas de ellos cuando sus balanzas pesen, cuando los registros estén en sus diestras, cuando hayan cruzado el puente de Ŷahannam y entren en el Paraíso, y se les otorgue allí lo que se les otorgue de nobleza y deleite? Todo eso no será nada comparado con lo que vieron».
Dijo:
nos narró Ibn al-Mubārak, de Maʿmar y Sulaymān b. al-Muġīra, de Ṯābit al-Bunānī,
de ʿAbd al-Raḥmān b. Abī Laylā:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} dijo: la contemplación del Rostro de su Señor.
Dijo:
nos narraron al-Ḥaǧǧāǧ y Muʿallā b. Asad,
dijeron:
nos narró Ḥammād b. Zayd, de Ṯābit,
de ʿAbd al-Raḥmān b. Abī Laylā, quien dijo:
Cuando los moradores del Paraíso entren en el Paraíso,
se les dirá:
«Os queda aún algo de vuestro derecho que no se os ha dado».
Dijo:
Entonces Se les manifestará —Bendito y Exaltado sea—.
Dijo:
Y todo cuanto se les haya dado les parecerá pequeño.
Dijo:
Luego dijo: {لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} dijo: al-ḥusnā es el Paraíso, y la añadidura
:
la contemplación del Rostro de su Señor; y no cubrirá sus rostros polvo ni humillación después de eso.
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de Ṯābit al-Bunānī,
de ʿAbd al-Raḥmān b. Abī Laylā:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} la contemplación del Rostro de Dios.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Hawḏa,
dijo:
nos narró ʿAwf, de al-Ḥasan,
acerca de la palabra de Dios:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} la contemplación del Señor.
Nos narraron ʿAmr b. ʿAlī y Ḥamd b. Baššār,
dijeron:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān b. Mahdī,
del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, quien dijo:
«Cuando los moradores del Paraíso entren en el Paraíso y los moradores del Fuego en el Fuego,
se proclamará:
“¡Oh gente del Paraíso!
Ciertamente tenéis ante Dios una cita prometida”. Dirán:
“¿Cuál es? ¿Acaso no has blanqueado nuestros rostros, no has hecho pesar nuestras balanzas, no nos has hecho entrar en el Paraíso y no nos has salvado del Fuego?”. Entonces se descorrerá el velo y Él se les manifestará; y por Dios, no les dio nada más amado para ellos que contemplarlo».
Y la formulación del ḥadiz es la de ʿAmr.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró al-Ḥaǧǧāǧ b. al-Minhāl,
dijo:
nos narró Ḥammād, de Ṯābit, de ʿAbd al-Raḥmān b. Abī Laylā, de Ṣuhayb,
dijo:
El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— recitó esta aleya: {لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} y dijo:
«Cuando los moradores del Paraíso entren en el Paraíso y los moradores del Fuego en el Fuego,
un pregonero proclamará:
“¡Oh gente del Paraíso!
Ciertamente tenéis ante Dios una cita prometida que Él quiere cumpliros”. Y ellos dirán:
“¿Y cuál es? ¿Acaso Dios no ha hecho pesar nuestras balanzas y no ha blanqueado nuestros rostros?”».
Luego mencionó el resto del ḥadiz, semejante al ḥadiz de ʿAmr b. ʿAlī e Ibn Baššār, de ʿAbd al-Raḥmān.
Dijo:
nos narró al-Ḥammānī,
dijo:
nos narró Šarīk, de Abū Isḥāq, de Saʿīd b. Numrān,
de Abū Bakr al-Ṣiddīq —Dios esté complacido con él—:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} dijo: la contemplación del Rostro de Dios —Bendito y Exaltado sea—.
Dijo:
nos narró Šarīk, de Abū Isḥāq, de ʿĀmir b. Saʿd, algo semejante.
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} nos ha llegado que, cuando los creyentes entraron en el Paraíso, un pregonero les llamó: «Ciertamente Dios os prometió al-ḥusnā, que es el Paraíso; y en cuanto a la añadidura: la contemplación del Rostro del Misericordioso».
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda, de modo semejante.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ibrāhīm b. al-Muḫtār, de Ibn Ŷurayǧ, de ʿAṭāʾ, de Kaʿb b. ʿUǧra,
del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, acerca de Su dicho —Exaltado sea—: {لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} dijo:
«La añadidura: la contemplación del Rostro del Misericordioso —Bendito y Exaltado sea—».
Dijo:
nos narró Ŷarīr, de Layṯ, de ʿAbd al-Raḥmān b. Sābiṭ,
dijo:
al-ḥusnā: es el resplandor,
y la añadidura:
la contemplación del Rostro de Dios —Exaltado sea—.
Nos narró Ibn al-Barqī,
dijo:
nos narró ʿAmr b. Abī Salama,
dijo:
oí a Zuhayr de alguien que oyó a Abū al-ʿĀliya,
dijo:
nos narró Ubayy b. Kaʿb: que preguntó al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de la palabra de Dios —Exaltado sea—: {لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} y dijo:
«al-ḥusnā: es el Paraíso; y la añadidura: la contemplación del Rostro de Dios».
Y otros dijeron acerca de la añadidura que:
Nos narró Yaḥyā b. Ṭalḥa,
dijo:
nos narró Fuḍayl b. ʿIyāḍ, de Manṣūr, de al-Ḥakam,
de ʿAlī —Dios esté complacido con él—:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} dijo: la añadidura es una estancia hecha de una sola perla, con cuatro puertas.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥukkām, de ʿAmr, de Manṣūr, de al-Ḥakam, de ʿAlī —Dios esté complacido con él—, algo semejante,
solo que dijo:
«en ella hay cuatro puertas».
Dijo:
nos narró Ŷarīr, de Manṣūr, de al-Ḥakam b. ʿUtayba, de ʿAlī —Dios esté complacido con él—, como el ḥadiz de Yaḥyā b. Ṭalḥa, de Fuḍayl, exactamente.
Y otros dijeron:
al-ḥusnā es una buena obra por una buena obra,
y la añadidura:
la multiplicación hasta completar diez.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} dijo: es como Su dicho: {وَلَدَيْنا مَزِيدٌ}; es decir: les retribuye por su obra y les aumenta de Su favor.
Y dijo:
{مَنْ جاءَ بالحَسَنَةِ فَلَهُ عَشْرُ أمْثالهَا وَمَنْ جاءَ بالسّيّئَةِ فَلا يُجْزَى إلاّ مِثْلَها وَهُمْ لا يُظْلَمُون}.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ŷarīr, de Qābūs, de su padre,
de ʿAlqama b. Qays:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} dijo: dije: «Esta es al-ḥusnā; ¿cuál es, pues, la añadidura?».
Dijo:
«¿Acaso no ves que Dios dice: {مَنْ جاءَ بالحَسَنَةِ فَلَهُ عَشْرُ أمْثالِهَا}».
Nos narró Bišr,
dijo:
Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
dijo:
Al-Ḥasan solía decir acerca de esta aleya: {لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} dijo: la añadidura es: por la buena obra, diez veces su semejante, hasta setecientas veces.
Y otros dijeron:
al-ḥusnā: una buena obra como una buena obra,
y la añadidura:
un aumento de perdón por parte de Dios y complacencia.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥuḏayfa,
dijo:
nos narró Šibl, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى} una al-ḥusnā semejante a ella, y una añadidura: perdón y complacencia.
Y otros dijeron:
la añadidura es lo que se les dio en la vida mundanal.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى وَزِيادَةٌ} dijo: al-ḥusnā es el Paraíso,
y la añadidura:
lo que les dio en la vida mundanal, de lo cual no les pedirá cuenta el Día de la Resurrección.
Y recitó: {وَآتَيْنَاهُ أجْرَهُ في الدّنْيا} y dijo:
Lo que le dio de aquello que ama en la vida mundanal: se le adelantó su recompensa en ella.
E Ibn ʿAbbās solía decir acerca de Su dicho:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى} que:
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{لِلّذِينَ أحْسَنُوا الحُسْنَى} dice: para quienes atestiguaron que no hay divinidad sino Dios.
Y la opinión más acertada sobre ello es decir:
Que Dios —Bendito y Exaltado sea— prometió a los bienhechores de entre Sus siervos, por su excelencia, al-ḥusnā: que les retribuiría por su obediencia con el Paraíso y que blanquearía sus rostros; y les prometió, junto con al-ḥusnā, una añadidura sobre ella. Y entre la añadidura, además de hacerles entrar en el Paraíso, está que los honre con la contemplación de Él, que les conceda estancias de perlas, y que les aumente perdón y complacencia: todo ello forma parte de las añadiduras del don de Dios hacia ellos, por encima de al-ḥusnā que Dios dispuso para los moradores de Sus paraísos.
Y nuestro Señor —Glorificado sea Su elogio— generalizó en Su dicho: {وَزِيادَةٌ} las añadiduras sobre al-ḥusnā, sin especificar de ellas nada en detrimento de otra cosa. Y no es de extrañar, por el favor de Dios, que reúna todo eso para ellos; antes bien, todo ello les será reunido, si Dios quiere. Así, la opinión más acertada es generalizarlo tal como lo generalizó Su poderoso Recuerdo.
La exposición sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{وَلا يَرْهَقُ وُجُوهَهُمْ قَتَرٌ وَلا ذِلّةٌ أُولئكَ أصحَابُ الجَنّةِ هُمْ فِيها خالدُونَ}.
Quiere decir —Glorificado sea Su elogio— con Su dicho:
{وَلا يَرْهَقُ وُجُوهَهُمْ قَتَرٌ وَلا ذِلّةٌ} no cubrirá sus rostros tristeza ni oscurecimiento, hasta el punto de que, por la aflicción, sea como si se hubiera posado sobre ellos «qatar».
Y «al-qatar»:
es el polvo, y es plural de «qatra».
Y de ello es el dicho del poeta:
«Coronado con el manto de la realeza, tras él le sigue *** un oleaje en el que ves, por encima, las enseñas y el qatrā».
Con «al-qatar» quiere decir:
el polvo. {وَلا ذِلّةٌ} y no humillación ni vileza. {أولَئِكَ أصْحَابُ الجَنّةِ} dice: esos, cuya descripción he descrito, son la gente del Paraíso y sus moradores. Y {هُمْ فيها خَالِدُونَ} dice: permanecerán en él eternamente: no se extinguirá, de modo que teman la desaparición de su deleite; ni serán expulsados, de modo que su placer se les amargue.
Y en un sentido semejante a lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
E Ibn Abī Laylā solía decir acerca de Su dicho:
{وَلا يَرْهَقُ وُجُوهَهُمْ قَتَرٌ} que:
Nos narró Muḥammad b. Manṣūr al-Ṭūsī,
dijo:
nos narró ʿAffān,
dijo:
nos narró Ḥammād b. Zayd,
dijo:
nos narró Zayd, de Ṯābit,
de ʿAbd al-Raḥmān b. Abī Laylā:
{وَلا يَرْهَقُ وُجُوهَهُمْ قَتَرٌ وَلا ذِلّةٌ} dijo: después de su contemplación de su Señor.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narraron al-Ḥaǧǧāǧ y Muʿallā b. Asad,
dijeron:
nos narró Ḥammād b. Zayd, de Ṯābit, de ʿAbd al-Raḥmān b. Abī Laylā, de modo semejante.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ŷurayǧ, de ʿAṭāʾ al-Ḫurāsānī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{وَلا يَرْهَقُ وُجُوهَهُمْ قَتَرٌ} dijo: el ennegrecimiento de los rostros.
Notas y Referencias
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