1

La Apertura

الفاتحة Al-Fatiha
Aya 6

Versículo (Español)

[1:6] ¡Guíanos por el camino recto!

Tafsir de At-Tabari

{ٱهۡدِنَا ٱلصِّرَٰطَ ٱلۡمُسۡتَقِيمَ} (6) القول في تأويل قوله تعالى :

{ اهْدِنَا الصّرَاطَ الْمُسْتَقِيمَ }

Dijo Abū Jaʿfar: Y el sentido de Su dicho: ( اهْدِنا الصّرَاطَ المُسْتَقِيم ) en este lugar, según nosotros, es: concédenos el éxito para mantenernos firmes en él, tal como se transmitió de Ibn ʿAbbās.

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró ʿUthmān b. Saʿīd, dijo: nos narró Bishr b. ʿUmāra, dijo: nos narró Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de ʿAbd Allāh b. ʿAbbās, quien dijo: Gabriel dijo a Muḥammad: «Di, oh Muḥammad: “guíanos al camino recto”», es decir: Inspíranos el camino que guía.

Y el inspirarle eso es concederle el éxito, como hemos dicho en su interpretación. Y su sentido es análogo al sentido de Su dicho: ( إِيّاكَ نَسْتَعِينُ ) en cuanto que es la petición del siervo a su Señor del éxito para mantenerse firme en obrar conforme a Su obediencia, y acertar con la verdad y lo correcto en aquello que le ordenó, y en aquello que le prohibió, en lo que le queda por delante de su vida, no en lo que ya pasó de sus obras y se consumó en lo transcurrido de su vida; como en Su dicho: ( إِيّاكَ نَسْتَعِينُ ) es la petición de él a su Señor de ayuda para cumplir lo que ya le impuso de Su obediencia en lo que le resta de vida. Así, el sentido del discurso es: ¡Oh Dios! A Ti te adoramos, a Ti solo, sin asociado; consagrando a Ti la adoración, y no a otras divinidades e ídolos fuera de Ti; así pues, ayúdanos a adorarte, y concédenos el éxito para aquello en lo que concediste el éxito a quienes agraciaste de entre Tus profetas y la gente de Tu obediencia, en cuanto a senda y método.

Y si alguien dijera: ¿y cómo he hallado que la “guía” en el habla de los árabes significa “conceder el éxito”? Se le dirá: eso, en su habla, es más frecuente y más manifiesto de lo que pueda contarse el número de testimonios que de ellos han llegado al respecto. Entre ello está el dicho del poeta:

«No me prives —¡que Dios te conceda el éxito!— de mi petición *** y no sea yo como aquel a quien el viaje llevó a la perdición»

Con ello quiere decir: que Dios te conceda el éxito para satisfacer mi necesidad. Y entre ello está el dicho del otro:

«Y no me apresures —¡que el Soberano te conceda el éxito!— *** pues para cada situación hay un decir»

Es sabido que solo pretendía: que Dios te conceda el éxito para acertar con la verdad en mi asunto. Y entre ello está el dicho de Dios —glorificado sea—: ( واللّهُ لاَ يَهْدِي القَوْمَ الظّالِمِينَ ) en más de una aleya de Su Revelación. Y por ello se sabe que no quiso decir que no aclare a los injustos lo que les es obligatorio de Sus prescripciones. ¿Cómo podría ser ese su sentido, cuando Él ha generalizado la aclaración a todos los responsables de entre Sus criaturas? Sino que quiso —poderoso y majestuoso— que no les concede el éxito, ni abre sus pechos a la verdad y a la fe.

Y algunos han pretendido que la interpretación de Su dicho: ( اهْدِنا ) es: auméntanos en guía. Y esta afirmación no deja de caer en una de dos posibilidades: o bien quien la dice ha supuesto que al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— se le ordenó pedir a su Señor aumento en la aclaración, o aumento en la ayuda y el éxito. Si supuso que se le ordenó pedir aumento en la aclaración, eso no tiene fundamento, porque Dios —glorificado sea— no impone a un siervo una obligación de Sus obligaciones sino después de habérsela aclarado y de haber establecido contra él la prueba con ello. Y si el sentido fuera el de pedir aclaración, habría ordenado que invocara a su Señor para que le aclarase lo que le impuso; y esa invocación sería contradictoria, pues no impone una obligación sino aclarada a aquel a quien se la impone; o bien habría ordenado que invocara a su Señor para que le impusiera obligaciones que no le había impuesto. Y en la invalidez de que el siervo pida eso a su Señor hay lo que deja claro que el sentido de: ( اهْدِنا الصّرَاطَ المُسْتَقِيمَ ) no es el sentido de: acláranos Tus obligaciones y Tus límites. O bien supuso que se le ordenó pedir a su Señor aumento en la ayuda y el éxito. Si así fuera, su petición de ese aumento no dejaría de ser una petición de aumento de ayuda para lo ya pasado de su obra, o para lo que sobrevenga. Y dado que no hay necesidad del siervo de ayuda respecto de lo que ya se consumó de su obra, se sabe que el sentido de pedir ese aumento es pedirlo para lo que sobrevenga de su obra. Y si así es, el asunto vuelve a lo que hemos descrito y dicho: que es la petición del siervo a su Señor del éxito para cumplir lo que se le impuso de Sus obligaciones en lo que le queda por delante de su vida. Y en la validez de esto está la invalidez de la afirmación de la gente del Qadar, que pretenden que todo aquel a quien se le ordena algo o se le impone una obligación ya ha recibido la ayuda para ello de tal modo que su necesidad de su Señor respecto de esa obligación queda anulada; pues si el asunto fuera como ellos dicen, quedaría sin sentido el dicho de Dios —glorificado sea—: ( إِيّاكَ نَعْبُدُ وإِيّاكَ نَسْتَعِينُ اهْدِنا الصّرَاطَ المُسْتَقِيمَ ) Y en la corrección de su sentido tal como lo hemos expuesto está la invalidez de su afirmación.

Y algunos han pretendido que el sentido de Su dicho: ( اهْدِنا الصّرَاطَ المُسْتَقِيمَ ) es: haznos recorrer el camino del Paraíso en el retorno, es decir, adelántanos para él y llévanos hacia él; como dijo —glorificado sea—: ( فاهْدُوهُمْ إلى صِرَاطِ الجَحِيمِ ) es decir: introdúcelos en el Fuego, como se guía a la mujer hacia su esposo —queriendo decir con ello que entra a él—, y como se guía el regalo hacia el hombre; y como el pie guía a la pierna, análogo al dicho de Ṭarafa b. al-ʿAbd:

«Jugaron con él, tras de mí, los torrentes *** y corrió, en esplendor, su lluvia menuda»

«El joven tiene una razón con la que vive *** allí donde su pie guía su pierna»

Es decir: lo conduce a los abrevaderos. Y en el dicho de Dios —glorificado sea—: ( إيّاكَ نَعْبُدُ وإِيّاكَ نَسْتَعِينُ ) hay lo que informa del error de esta interpretación, junto con el testimonio de la prueba procedente de los exégetas acerca de su refutación. Y ello es que todos los exégetas, de entre los Compañeros y los Seguidores, están de acuerdo en que el sentido de «al-ṣirāṭ» en este lugar es distinto del sentido que interpretó quien sostiene esa afirmación; y que Su dicho: ( إِيّاكَ نَسْتَعِينُ ) es la petición del siervo a su Señor de ayuda para Su adoración; así también Su dicho: «اهدنا», no es sino la petición de firmeza sobre la guía en lo que resta de su vida. Y los árabes dicen: “guié a fulano el camino”, y “lo guié al camino”, y “lo guié hacia el camino”, cuando lo orientas hacia él y se lo facilitas. Y con todas esas expresiones ha venido el Corán. Dijo Dios —glorificado sea—: ( وقالُوا الحَمْدُ لِلّهِ الّذِي هَدَانَا لَهَذَا ) Y dijo en otro lugar: ( اجْتبَاهُ وَهَدَاهُ إلى صِرَاطٍ مسْتَقِيمٍ ) Y dijo: ( اهْدِنا الصّرَاطَ المُسْتَقِيمَ ) Y todo ello es corriente en su habla y se halla en su lengua. Entre ello está el dicho del poeta:

«Pido perdón a Dios por un pecado que no puedo enumerar *** Señor de los siervos: hacia Él se dirige el rostro y la obra»

Quiere decir: pido perdón a Dios por un pecado, como dijo —glorificado sea—: ( وَاسْتَغْفِرْ لِذَنْبِكَ ) Y entre ello está el dicho de al-Nābigha de Banū Dhubyān:

«Y nos caza el asno montés engreído en su cercado *** antes del desfallecimiento, y el de cuernos ramificados, ladrador»

Quiere decir: nos caza para nosotros. Y eso es abundante en su poesía y en su habla; y en lo que hemos mencionado hay suficiencia.

El dicho sobre la interpretación de Su dicho —exaltado sea—: الصّرَاطَ المُسْتَقِيمَ.

Dijo Abū Jaʿfar: La comunidad de la gente de la interpretación, en su totalidad, ha coincidido en que el ṣirāṭ recto es el camino claro en el que no hay desviación. Y así es en la lengua de todos los árabes. Entre ello está el dicho de Jarīr b. ʿAṭiyya al-Khaṭafī:

«El Príncipe de los Creyentes está sobre un camino *** recto cuando se tuercen los accesos a las aguas»

Quiere decir: sobre el camino de la verdad. Y entre ello está el dicho del hudhalí Abū Dhuʾayb:

«Amanecimos su tierra con los caballos hasta *** dejarla más fina que el ṣirāṭ»

Y entre ello está el dicho del rajaz:

«*** *** y fue apartado del sendero del ṣirāṭ recto»

Los testimonios de ello son más de lo que puede contarse; y en lo que hemos mencionado hay suficiencia respecto de lo que hemos omitido. Luego los árabes toman el ṣirāṭ por metáfora y lo emplean en toda palabra y obra descrita por rectitud o desviación: describen lo recto por su rectitud, y lo desviado por su desviación.

Y lo que, a mi juicio, es más digno para la interpretación de esta aleya —quiero decir: ( اهْدِنا الصّرَاطَ المُسْتَقِيمَ )— es que con ello se quiera decir: concédenos el éxito para mantenernos firmes en aquello que Tú has aprobado y en lo que has concedido el éxito a quienes has agraciado de entre Tus siervos, en palabra y obra. Y ese es el ṣirāṭ recto. Porque quien es conducido al éxito para aquello en lo que fue conducido al éxito quien recibió la gracia de Dios —de entre los profetas, los veraces, los mártires—, ha sido conducido al éxito para el Islam, la confirmación de los mensajeros, el aferrarse al Libro, obrar conforme a lo que Dios ordenó, abstenerse de aquello de lo que Él disuadió, seguir el método del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y el método de Abū Bakr, ʿUmar, ʿUthmān y ʿAlī, y de todo siervo piadoso de Dios. Y todo ello pertenece al ṣirāṭ recto.

Y los intérpretes del Corán han discrepado acerca de lo que se entiende por el ṣirāṭ recto; pero lo que hemos escogido como interpretación lo abarca todo, reuniendo los sentidos de todos ellos.

Y entre lo que se ha dicho al respecto está lo transmitido de ʿAlī b. Abī Ṭālib —Dios esté complacido con él—, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo, mencionando el Corán: «Él es el ṣirāṭ recto».

Nos lo narró Mūsā b. ʿAbd al-Raḥmān al-Masrūqī, quien dijo: nos narró Ḥusayn al-Jaʿfī, de Ḥamza al-Zayyāt, de Abī al-Mukhtār al-Ṭāʾī, del sobrino de al-Ḥārith, de al-Ḥārith, de ʿAlī, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—.

Y nos narró de Ismāʿīl b. Abī Karīma, dijo: nos narró Muḥammad b. Salama, de Abī Sinān, de ʿAmr b. Murra, de Abī al-Bukhturī, de al-Ḥārith, de ʿAlī, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, algo semejante.

Y nos narró Aḥmad b. Isḥāq al-Ahwāzī, dijo: nos narró Abū Aḥmad al-Zubayrī, dijo: nos narró Ḥamza al-Zayyāt, de Abī al-Mukhtār al-Ṭāʾī, del sobrino de al-Ḥārith al-Aʿwar, de al-Ḥārith, de ʿAlī, quien dijo: «El ṣirāṭ recto es el Libro de Dios —exaltado sea—».

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq al-Ahwāzī, dijo: nos narró Abū Aḥmad al-Zubayrī, dijo: nos narró Sufyān, ḥ. Y nos narró Muḥammad b. Ḥumayd al-Rāzī, dijo: nos narró Mahrān, de Sufyān, de Manṣūr, de Abī Wāʾil, quien dijo: Dijo ʿAbd Allāh: «El ṣirāṭ recto es el Libro de Dios».

Me narró Maḥmūd b. Khudāsh al-Ṭālaqānī, dijo: nos narró Ḥumayd b. ʿAbd al-Raḥmān al-Ruʾāsī, dijo: nos narraron ʿAlī y al-Ḥasan, los dos hijos de Ṣāliḥ, ambos, de ʿAbd Allāh b. Muḥammad b. ʿAqīl, de Jābir b. ʿAbd Allāh: «Guíanos al ṣirāṭ recto», dijo: el Islam; dijo: es más vasto que lo que hay entre el cielo y la tierra.

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró ʿUthmān b. Saʿīd, dijo: nos narró Bishr b. ʿAmmār, dijo: nos narró Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de ʿAbd Allāh b. ʿAbbās, quien dijo: Gabriel dijo a Muḥammad: di, oh Muḥammad: guíanos al ṣirāṭ recto; es decir: inspíranos el camino que guía, y es la religión de Dios, en la que no hay desviación.

Y nos narró Mūsā b. Sahl al-Rāzī, dijo: nos narró Yaḥyā b. ʿAwf, de al-Furāt b. al-Sāʾib, de Maymūn b. Mihrān, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: ( اهْدِنا الصرَاطَ المُسْتَقِيمَ ) dijo: eso es el Islam.

Y me narró Maḥmūd b. Khudāsh, dijo: nos narró Muḥammad b. Rabīʿa al-Kilābī, de Ismāʿīl al-Azraq, de Abī ʿUmar al-Bazzār, de Ibn al-Ḥanafiyya, acerca de Su dicho: ( اهْدِنا الصّرَاطَ المُسْتَقِيمَ ) dijo: es la religión de Dios, de la cual no acepta de los siervos otra distinta.

Y me narró Mūsā b. Hārūn al-Hamdānī, dijo: nos narró ʿAmr b. Ṭalḥa al-Qannād, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, en un relato que mencionó de Abī Mālik, y de Abī Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, y de Murra al-Hamdānī, de Ibn Masʿūd, y de gente de los Compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: ( اهْدِنا الصْرَاطَ المُسْتَقِيمَ ) dijo: es el Islam.

Y nos narró al-Qāsim b. al-Ḥasan, dijo: nos narró al-Ḥusayn b. Dāwūd, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, quien dijo: Ibn ʿAbbās dijo acerca de Su dicho: ( اهْدِنا الصرَاطَ المُسْتَقِيمَ ) dijo: el camino.

Nos narró ʿAbd Allāh b. Kathīr Abū Ṣudayf al-Amalī, dijo: nos narró Hāshim b. al-Qāsim, dijo: nos narró Ḥamza b. Abī al-Mughīra, de ʿĀṣim, de Abī al-ʿĀliya, acerca de Su dicho: ( اهْدِنَا الصّرَاطَ المُسْتَقِيمَ ) dijo: es el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y sus dos compañeros después de él: Abū Bakr y ʿUmar. Dijo: Se lo mencioné a al-Ḥasan, y dijo: Abū al-ʿĀliya dijo la verdad y aconsejó sinceramente.

Y me narró Yūnus b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Wahb, dijo: ʿAbd al-Raḥmān b. Yazīd b. Aslam dijo: ( اهْدِنا الصّرَاطَ المُسْتَقِيمَ ) dijo: el Islam.

Nos narró al-Muthannā, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, que ʿAbd al-Raḥmān b. Jubayr le narró de su padre, de Nawwās b. Samʿān al-Anṣārī, del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo: «Dios ha puesto un ejemplo: un ṣirāṭ recto». Y el ṣirāṭ: es el Islam.

Nos narró al-Muthannā, dijo: nos narró Ādam al-ʿAsqalānī, dijo: nos narró al-Layth, de Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAbd al-Raḥmān b. Jubayr b. Nufayr, de su padre, de Nawwās b. Samʿān al-Anṣārī, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, algo semejante.

Dijo Abū Jaʿfar: Y Dios lo describió como “recto” únicamente porque es correcto, sin error en él. Y algunos necios han pretendido que lo llamó recto por su rectitud con su gente hacia el Paraíso; y esa es una interpretación contraria a la interpretación de todos los exégetas. Y basta el consenso de todos ellos en contra como prueba de su error.

Notas y Referencias

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