La Apertura
الفاتحة Al-FatihaVersículo (Español)
[1:4] Soberano absoluto del Día del Juicio Final,
Tafsir de At-Tabari
{مَٰلِكِ يَوۡمِ ٱلدِّينِ} (4)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ مَلِكِ يَوْمِ الدّينِ }
Dijo Abū Jaʿfar:
Los lectores discrepan en la recitación de «malik yawmi d-dīn»; pues algunos lo recitan: «malik yawmi d-dīn», y otros lo recitan: mālik yawmi d-dīn; y otros lo recitan: mālika yawmi d-dīn, con la kāf en acusativo. Ya hemos agotado la exposición de las transmisiones de quienes fueron referidos con una lectura al respecto en el «Libro de las lecturas», y hemos informado allí de la lectura que escogemos, así como de la razón que hace válida la corrección de lo que escogimos; por ello, no quisimos repetirlo en este lugar, puesto que lo que nos propusimos en este libro es la explicación de los aspectos de la interpretación de las aleyas del Corán, no de los aspectos de sus lecturas.
Y no hay discrepancia entre todos los conocedores de las lenguas de los árabes en que al-malik (el Rey) deriva de «al-mulk» (la soberanía), y que al-mālik (el poseedor) procede de «al-milk» (la propiedad). Así, la interpretación de la lectura de quien recita: mālik yawmi d-dīn es que a Dios le pertenece la soberanía el Día de la Retribución, exclusivamente, con exclusión de toda Su creación: aquellos que antes, en la vida mundanal, fueron reyes tiránicos que le disputaban la soberanía y le resistían la exclusividad de la grandeza, la magnificencia, el poder y la dominación. Cuando tuvieron certeza del encuentro con Dios el Día de la Retribución, supieron que ellos son los pequeños, los humillados, y que a Él —y no a ellos ni a otros— pertenecen la soberanía, la grandeza, la gloria y el esplendor, tal como dijo —glorificado sea Su Recuerdo y santificados Sus Nombres— en Su Revelación: ( يَوْمَ هُمْ بَارزُونَ لاَ يَخْفَى على اللّهِ مِنْهُمْ شَيْءٌ لِمَنِ المُلْكُ اليَوْمَ لِلّهِ الوَاحدِ القَهّارِ ) Informó, pues, el Altísimo que Él es el único que posee la soberanía ese día, con exclusión de los reyes de la vida mundanal, que el Día de la Retribución pasan de su realeza a la humillación y el abatimiento, y de su mundo, en el retorno, a la pérdida.
En cuanto a la interpretación de la lectura de quien recita: ( مالكِ يَوْمِ الدّينِ ), es lo que:
Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió ʿUthmān ibn Saʿīd, de Bishr ibn ʿUmārah, dijo: nos transmitió Abū Rūq, de aḍ-Ḍaḥḥāk, de ʿAbd Allāh ibn ʿAbbās: ( مالكِ يَوْمِ الدّينِ ) dice: nadie posee junto con Él, en ese día, juicio alguno como el que ellos poseían en la vida mundanal. Luego dijo: ( لاَ يَتَكَلّمُونَ إِلاّ مَنْ أذِنَ لَهُ الرّحْمَنُ وقالَ صَوَابا ) y dijo: ( وَخَشَعَتِ الأصْوَاتُ للرّحْمَنِ ) y dijo: ( وَلا يَشْفَعُونَ إِلاّ لِمَنِ ارْتَضَى ).
Dijo Abū Jaʿfar:
De las dos interpretaciones de la aleya, la más adecuada y, de las dos lecturas en la recitación, la más correcta para mí es la primera interpretación, que es la lectura de quien recita «malik» con el sentido de «al-mulk», porque en reconocerle la exclusividad de la soberanía se implica su exclusividad en la soberanía; y porque la condición de rey es una excelencia añadida sobre la de poseedor, ya que es sabido que no hay rey que no sea poseedor, mientras que puede haber poseedor que no sea rey.
Además:
Ciertamente Dios —glorificado sea Su Recuerdo— ya informó a Sus siervos, en la aleya anterior a Su dicho: ( مَالِك يَوْمِ الدينِ ), que Él es el dueño de todos los mundos y su señor, su reformador y quien vela por ellos, y el misericordioso con ellos en la vida mundanal y en la otra, mediante Su dicho: { الحَمْدُ لِلّهِ رَبّ العَالَمِينَ الرّحْمَنِ الرّحِيمِ }.
Así, si —glorificado sea Su Recuerdo— ya les notificó Su dominio sobre ellos de ese modo con Su dicho: { رَبّ العَالمينَ }, entonces la más apropiada de Sus cualidades —glorificado sea Su Recuerdo— es que a ello siga aquello que no abarca Su dicho: ( رَبّ العَالَمِينَ الرّحْمَنِ الرّحِيمِ ), dada la cercanía entre ambas aleyas en su enlace y vecindad, pues Su sabiduría es la sabiduría que no se asemeja a ninguna sabiduría.
Y en repetir la descripción de Él —glorificado sea Su Recuerdo— como poseedor del Día de la Retribución, habría repetición de lo ya pasado de Su descripción en Su dicho: ( رَبّ العَالَمِينَ ), pese a la proximidad de las aleyas y la contigüidad de las cualidades. Y en esa repetición habría reiteración de expresiones distintas con significados coincidentes, que no aportan al oyente, de lo repetido, un beneficio que necesite. En cambio, lo que no abarca, de Sus cualidades —glorificado sea Su Recuerdo—, lo anterior a Su dicho: ( مالِكِ يَوْمِ الدّينِ ) es el sentido que hay en Su dicho: «malik yawmi d-dīn», que es describirlo como el Rey. Queda, pues, claro que la lectura más acertada y la interpretación más merecedora del Libro es la lectura de quien lo recita: «malik yawmi d-dīn», con el sentido de consagrar la soberanía a Él el Día de la Retribución, y no la lectura de quien recita: mālik yawmi d-dīn con el sentido de que Él posee el juicio entre ellos y la decisión del veredicto, en exclusiva, con exclusión del resto de Su creación.
Y si alguien supusiera que Su dicho: ( رَبّ العَالَمِينَ ) informa de Su soberanía sobre ellos en la vida mundanal, con exclusión de la otra, y que ello exige enlazarlo con la noticia acerca de Sí mismo de que Él los ha poseído en la otra vida del mismo modo que los poseyó en la vida mundanal, mediante Su dicho: ( مالك يوم الدين ), habría incurrido en descuido y habría supuesto erróneamente. Pues si fuera lícito para uno suponer que el sentido de Su dicho: ( رب العالمين ) está restringido a informar de la señoría del mundo de la vida mundanal con exclusión del mundo de la otra, sin indicio de que ese sea su sentido en lo aparente de la Revelación, ni en una noticia transmitida del Mensajero —que Dios le bendiga y le conceda paz—, ni por una prueba existente en lo racional, entonces sería lícito para otro suponer que ello está restringido al mundo del tiempo en que descendió Su dicho: ( رب العالمين ), con exclusión de todo lo que acontece después en los tiempos sobrevenidos de los mundos, puesto que es correcto, conforme a lo que ya hemos expuesto, que el mundo de cada tiempo no es el mundo del tiempo posterior. Y si a un torpe se le oscurece el conocimiento de la corrección de ello por lo que ya hemos expuesto, entonces en el dicho de Dios —glorificado sea—: { ولَقَدْ آتَيْنَا بَنِي إِسْرَائِيلَ الكِتابَ وَالحُكْمَ والنبُوّةَ وَرَزَقَنَاهُمْ مِنَ الطّيّباتِ وَفَضّلْناهُمْ على العَالَمِينَ } hay una indicación clara de que el mundo de cada tiempo no es el mundo del tiempo anterior ni el del tiempo posterior. Pues Dios —glorificado sea— ha preferido a la comunidad de nuestro Profeta Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz— sobre todas las comunidades pasadas, y les informó de ello en Su dicho: ( كُنْتُمْ خَيْرَ أُمّةٍ أُخْرِجَتْ للنّاسِ ) la aleya. Se sabe, por ello, que los Hijos de Israel, en la época de nuestro Profeta, no eran —con su desmentido de él, que Dios le bendiga y le conceda paz— los mejores de los mundos; antes bien, los mejores de los mundos en esa época y después, hasta el Día de la Resurrección, son los creyentes en él, seguidores de su senda, y no los demás pueblos que desmienten y se extravían de su senda.
Así, cuando queda manifiesta la invalidez de la interpretación de un intérprete si interpretara Su dicho: ( رب العالمين ) como referido a que Dios es Señor de los mundos del tiempo de nuestro Profeta Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz— con exclusión de los mundos de los demás tiempos, queda también clara la invalidez de la afirmación de quien pretende que su interpretación es: Señor del mundo de la vida mundanal con exclusión del mundo de la otra, y que «mālik yawmi d-dīn» mereció ser enlazado a ello para que se sepa que en la otra vida Él los posee y es su Señor del mismo modo que lo era en la vida mundanal. Y se preguntará a quien lo afirma cuál es la diferencia entre él y otro que, como él, se arroga autoridad en la interpretación de Su dicho: ( رب العالمين ) y dice: solo se quiso con ello que Él es Señor de los mundos del tiempo de Muḥammad, con exclusión de los mundos de otros tiempos pasados antes de él y sobrevenidos después; tal como este que sostiene esa afirmación pretendió que se quiso con ello el mundo de la vida mundanal con exclusión del mundo de la otra, sin fundamento ni indicio. No dirá nada en uno sin que se le obligue a admitir lo mismo en el otro.
En cuanto a quien sostiene que la interpretación de Su dicho: ( مالِكِ يَوْمِ الدّينِ ) es que Él es quien posee el establecimiento del Día de la Retribución, lo que hemos impuesto al autor de la afirmación anterior le es igualmente vinculante; pues el establecimiento de la Resurrección no es sino la recreación de las criaturas que han perecido, devolviéndolas a las formas en que estaban antes de la destrucción, en la morada en la que Dios les ha preparado lo que les ha preparado. Y ellos son los mundos acerca de los cuales —glorificado sea Su Recuerdo— informó que Él es su Señor en Su dicho: ( رَبّ العَالَمِينَ ).
En cuanto a la interpretación de ello según la lectura de quien recita: ( مالكَ يَوْمِ الدّينِ ), es que quiso decir: «¡oh, poseedor del Día de la Retribución!», y lo puso en acusativo con la intención de la llamada y la súplica, tal como dijo —glorificado sea—: { يُوسُفُ أعْرِضْ عَنْ هَذَا } con la interpretación: «¡oh, يوسف, apártate de esto!». Y como dijo el poeta de Banū Asad —poesía, según se dice, preislámica—:
إنْ كُنْتَ أزْنَنْتَنِي بِها كَذِبا *** جَزْءُ ، فَلاقَيْتَ مِثْلَها عَجِلاَ
quiere decir: «¡oh, Ǧuzʾ!». Y como dijo el otro:
كَذَبْتُمْ وبَيْتِ اللّهِ لا تَنْكِحُونَها *** بَنِي شابَ قَرْناها تَصُرّ وتَحْلُبُ
quiere decir: «¡oh, Banī Šāb qarnāhā!».
Y lo que lo hizo caer en la lectura con la kāf en acusativo de «mālik», conforme al sentido que he descrito, fue su perplejidad al orientar Su dicho: ( إِيّاكَ نَعْبُدُ وإِيّاكَ نَسْتَعِينُ ) y su dirección, junto con el genitivo de: مالِكِ يَوْمِ الدّين y su lectura en estado de jarr; pues pensó que el sentido de ello no es correcto tras su genitivo: mālik yawmi d-dīn, y puso en acusativo: «mālika yawma d-dīn» para que «iyyāka naʿbudu» fuese un خطاب dirigido a Él, como si quisiera decir: «¡oh, poseedor del Día de la Retribución!, a Ti adoramos y de Ti imploramos ayuda». Pero si hubiera conocido la interpretación del comienzo de la sura, y que «al-ḥamdu li-llāhi rabbi l-ʿālamīn» es una orden de Dios a Su siervo para que diga eso —como mencionamos antes en el relato de Ibn ʿAbbās: que Gabriel dijo al Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, de parte de Dios: di, oh Muḥammad: ( الحمد لله ربّ العالمين الرحمن الرحيم مالك يوم الدين ) y di también, oh Muḥammad: ( إياك نعبد وإياك نستعين )—; y si hubiera comprendido, de los árabes, que es propio de su habla, cuando relatan o mandan relatar una noticia que sigue al القول, que se dirijan al مخاطب y luego informen de un ausente, o informen de un ausente y luego vuelvan al خطاب, por lo que en la narración mediante el decir hay de sentido de ausente y de interlocutor —como cuando dicen a un hombre: «ya le dije a tu hermano: si te levantaras, me levantaría», y «ya le dije a tu hermano: si él se levantara, me levantaría»—, se le habría facilitado la salida de lo que le resultó difícil: el genitivo de mālik yawmi d-dīn y su semejante «mālik yawmi d-dīn» en genitivo, y luego el retorno al خطاب con «iyyāka naʿbudu», por lo que ya mencionamos.
De ello es el verso célebre de la poesía de Abū Kabīr al-Huḏalī:
يا لَهْفَ نَفْسِي كانَ جِدّةُ خالِد *** *** وبَياضُ وَجْهِكَ للتّرَابِ الأعْفَرِ
pues vuelve al خطاب en su dicho: «y la blancura de tu rostro», después de haber concluido la noticia sobre Jālid con el sentido de informar de un ausente. Y de ello es el dicho de Labīd ibn Rabīʿa:
باتَتْ تَشْتَكّي إليّ النّفْسُ مُجْهِشَةً *** وقَدْ حَمَلْتُكِ سَبْعا بَعْد سَبْعِينا
pues vuelve a dirigirse a su alma, tras haber precedido la noticia sobre ella en forma de خبر acerca de un ausente. Y de ello es el dicho de Dios —y Él es el más veraz en lo dicho y el más firme en prueba—: { حتّى إذا كُنْتُمْ في الفُلْكِ وجَرَيْنَ بِهِمْ بِرِيحٍ طَيّبَةٍ } pues se dirige al مخاطب y luego vuelve a informar del ausente, y no dijo: «وجرين بكم». Los testimonios de la poesía y del habla de los árabes sobre ello son más de los que pueden contarse; y en lo que hemos mencionado hay suficiencia para quien sea favorecido con su comprensión.
Así, la lectura: «مَالِكَ يَوْمِ الدّينِ» está vedada, no es lícita, por el consenso de toda la autoridad probatoria entre los recitadores y los sabios de la comunidad en rechazar esa lectura.
القول في تأويل قوله تعالى :
{ يَوْم الدّينِ }.
Dijo Abū Jaʿfar:
«ad-dīn» en este lugar tiene el sentido de الحساب y la retribución por las obras, como dijo Kaʿb ibn Ǧuʿayl:
إذَا ما رَمَوْنا رَمَيْنَاهُمُ *** *** وَدِنّاهُمْ مِثْلَ ما يُقْرِضُونا
y como dijo el otro:
واعْلَمْ وأيْقِنْ أنّ مْلْكَكَ زَائِلٌ *** واعْلَمْ بأنّكَ ما تَدِينُ تُدَانُ
es decir: «según retribuyas, serás retribuido». Y de ello es el dicho de Dios —glorificado sea—: { كَلاّ بَلْ تُكَذّبُونَ بالدّينِ يعني بالجزاء
( وَإِنّ عَلَيْكُمْ لحَافِظِينَ )
يحصون ما تعملون من الأعمال .
} y Su dicho —Altísimo sea—: { فَلَوْلاَ إِنْ كُنْتُمْ غَيْر مَدِينِينَ } es decir: no retribuidos por vuestras obras ni sometidos a حساب. Y «ad-dīn» tiene, en el habla de los árabes, otros sentidos distintos del de الحساب y la retribución; los mencionaremos en sus lugares, si Dios quiere.
Conforme a lo que hemos dicho en la interpretación de Su dicho: ( يَوْمِ الدّينِ ), han venido los آثار de los predecesores entre los exegetas, junto con la confirmación de los testimonios para su interpretación en ello.
Nos transmitió Abū Kurayb Muḥammad ibn al-ʿAlāʾ, dijo: nos transmitió ʿUthmān ibn Saʿīd, dijo: nos transmitió Bishr ibn ʿUmārah, dijo: nos transmitió Abū Rūq, de aḍ-Ḍaḥḥāk, de ʿAbd Allāh ibn ʿAbbās: «yawmi d-dīn», dijo: el día del حساب de las criaturas es el Día de la Resurrección; Él los retribuye por sus obras: si es خير, entonces خير; y si es mal, entonces mal; salvo a quien Él perdone, pues el asunto es Su asunto. Luego dijo: «¿Acaso no le pertenecen a Él la creación y el mandato?».
Y me transmitió Mūsā ibn Hārūn al-Hamdānī, dijo: nos transmitió ʿAmr ibn Ḥammād al-Qannād, dijo: nos transmitió Asbāṭ ibn Naṣr al-Hamdānī, de Ismāʿīl ibn ʿAbd ar-Raḥmān as-Suddī, de Abū Mālik, y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, y de Murrah al-Hamdānī, de Ibn Masʿūd, y de gente de los compañeros del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—: «malik yawmi d-dīn»: es el día del حساب.
Nos transmitió al-Ḥasan ibn Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd ar-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatādah acerca de Su dicho: mālik yawmi d-dīn, dijo: un día en que Dios retribuye a los siervos por sus obras.
Nos transmitió al-Qāsim ibn al-Ḥasan, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn ibn Dāwūd, dijo: me transmitió Ḥajjāj, de Ibn Ǧurayǧ: mālik yawmi d-dīn, dijo: un día en que la gente es retribuida mediante el الحساب.
Notas y Referencias
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