La Apertura
الفاتحة Al-FatihaVersículo (Español)
[1:3] el Compasivo, el Misericordioso.
Tafsir de At-Tabari
{ٱلرَّحۡمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ} (3)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ الرّحْمَنِ الرّحِيمِ }
Dijo Abū Ja‘far:
Ya ha pasado la exposición acerca de la interpretación de Su dicho «el Compasivo, el Misericordioso», en la interpretación de «En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso»; y ello hace innecesario repetirla en este lugar. Y no hubo necesidad de aclarar el motivo de que Dios repita eso en este lugar, puesto que no consideramos que «En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso» sea una aleya de la Apertura del Libro, de modo que se nos plantee la cuestión de un preguntador que diga: ¿cuál es el motivo de repetir eso en este lugar, cuando Dios —poderoso y majestuoso— ya se describió a Sí mismo con ello en Su dicho «En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso», siendo tan cercana la ubicación de una aleya a la otra y estando contigua a su compañera? Antes bien, eso constituye para nosotros una prueba contra el error de la pretensión de quien afirmó que «En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso» es una aleya de la Apertura del Libro; pues, si así fuera, sería la repetición de una aleya con un mismo sentido y una misma formulación dos veces, sin separación que medie entre ambas. Y no se encuentra en nada del Libro de Dios dos aleyas contiguas repetidas con una misma formulación y un mismo sentido, sin que entre ellas haya una separación de palabras cuyo sentido difiera del de ambas; más bien, la repetición de una aleya completa en una misma sura se da con separaciones que la distinguen, y con un discurso intercalado cuyo sentido no es el de las aleyas repetidas o cuyas expresiones no son las de ellas. Y no hay separación entre el dicho de Dios —bendito y exaltado sea Su Nombre— «el Compasivo, el Misericordioso» de «En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso», y el dicho de Dios: «el Compasivo, el Misericordioso», de «La alabanza pertenece a Dios, Señor de los mundos».
Y si alguien dijera: entonces «La alabanza pertenece a Dios, Señor de los mundos» es una separación entre ello.
Se dirá: un grupo de los especialistas en interpretación lo negó, y dijeron: eso pertenece a lo pospuesto cuyo sentido es el de lo antepuesto; y en realidad es: La alabanza pertenece a Dios, el Compasivo, el Misericordioso, Señor de los mundos, Rey del Día de la Retribución. Y adujeron como prueba de la corrección de lo que afirmaban Su dicho: «Rey del Día de la Retribución», y dijeron: Su dicho «Rey del Día de la Retribución» es una enseñanza de Dios a Su siervo para que Lo describa con la soberanía (al-mulk) en la lectura de quien recita malik, y con la posesión (al-milk) en la lectura de quien recita «mālik».
Dijeron: así, lo más adecuado para que sea contiguo a Su descripción con la soberanía o la posesión es aquello que sea análogo a ello en la descripción; y eso es Su dicho «Señor de los mundos», que es una información acerca de Su dominio sobre todos los géneros de las criaturas. Y que sea contiguo a Su descripción con la grandeza y la divinidad aquello que tenga un análogo en el sentido dentro de la alabanza que se Le tributa; y eso es Su dicho: el Compasivo, el Misericordioso. Así, pretendieron que ello es para ellos una indicación de que Su dicho «el Compasivo, el Misericordioso» tiene el sentido de anteposición antes de «Señor de los mundos», aunque en apariencia esté pospuesto.
Y dijeron: los paralelos de esto —de lo antepuesto cuyo sentido es el de lo pospuesto y de lo pospuesto cuyo sentido es el de lo antepuesto— en el habla de los árabes son más difundidos en ella y más abundantes en su expresión de lo que puede enumerarse. De ello es el dicho de Jarīr ibn ‘Aṭiyya:
طافَ الخَيالُ وأيْنَ منْكَ لِمَاما *** فارْجِعْ لزَوْرِكَ بالسّلام سَلاما
con el sentido de: «El fantasma rondó un instante; ¿y dónde está de ti?».
Y como dijo —glorificado sea— en Su Libro: { الحَمْدُ لِلّهِ الّذِي أَنْزَلَ على عَبْدِهِ الكتابَ وَلمْ يَجْعَلْ لَهُ عِوَجا قَيّما }.
El sentido es: La alabanza pertenece a Dios, que hizo descender sobre Su siervo el Libro, recto, y no puso en él desviación; y otros ejemplos semejantes. En ello hay una prueba testifical de la corrección del dicho de quien negó que «En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso» sea una aleya de la Apertura del Libro.
Notas y Referencias
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