1

La Apertura

الفاتحة Al-Fatiha
Aya 2

Versículo (Español)

[1:2] Todas las alabanzas son para Dios, Señor de todo cuanto existe,

Tafsir de At-Tabari

{ٱلۡحَمۡدُ لِلَّهِ رَبِّ ٱلۡعَٰلَمِينَ} (2) القول في تأويل فاتحة الكتاب :

{ الْحَمْدُ للّهِ رَبّ الْعَالَمِينَ }

Dijo Abū Jaʿfar: El sentido de: {الحَمْدُ لِلّهِ} es: el agradecimiento, puro para Dios —glorificado sea Su elogio—, con exclusión de todo lo que se adora fuera de Él, y con exclusión de todo lo que Él ha creado de Sus criaturas, por los favores con que ha agraciado a Sus siervos: mercedes que el número no puede enumerar ni nadie, fuera de Él, puede abarcar su cantidad; por haber dispuesto correctamente los instrumentos para obedecerle y por haber capacitado los miembros corporales de los responsables (mukallafūn) para el cumplimiento de Sus obligaciones; junto con lo que les ha prodigado en su vida mundana de sustento y con lo que los ha alimentado de bienestar en la existencia, sin que ellos tuviesen derecho alguno frente a Él a ello; y junto con lo que les ha hecho advertir y a lo que los ha llamado: las causas que conducen a la permanencia eterna en la Morada de la Estancia, en el deleite perdurable. A nuestro Señor, pues, la alabanza por todo ello, al principio y al fin.

Y conforme a lo que hemos mencionado acerca de la interpretación de la palabra de nuestro Señor —glorificado sea Su recuerdo y santificados Sus nombres—: {الحَمْدُ لِلّهِ}, ha llegado el relato de Ibn ʿAbbās y de otros:

Nos transmitió Muḥammad b. al-ʿAlāʾ, dijo: nos transmitió ʿUthmān b. Saʿīd, dijo: nos transmitió Bishr b. ʿUmāra, dijo: nos transmitió Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās, dijo: Gabriel dijo a Muḥammad: «Di, oh Muḥammad: “alabado sea Dios”».

Dijo Ibn ʿAbbās: {الحمد لله}: es el agradecimiento, la humillación ante Dios, el reconocimiento de Su favor, de Su guía y de Su iniciativa, y otras cosas.

Y me transmitió Saʿīd b. ʿAmr al-Sukūnī, dijo: nos transmitió Baqiyya b. al-Walīd, dijo: me transmitió ʿĪsā b. Ibrāhīm, de Mūsā b. Abī Ḥabīb, de al-Ḥakam b. ʿUmayr —y tuvo compañía (ṣuḥba)—, dijo: El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Cuando dices: “alabado sea Dios, Señor de los mundos”, ciertamente has agradecido a Dios, y Él te incrementa».

Dijo: Y se ha dicho que la expresión del que dice: {الحَمْدُ لِلّهِ} es una alabanza a Dios por Sus nombres y Sus atributos sublimes; y la expresión: «el agradecimiento es para Dios» es una alabanza por Sus mercedes y Sus beneficios.

Y se ha transmitido de Kaʿb al-Aḥbār que dijo: {الحمد لله} es una alabanza a Dios. Pero en la transmisión de él no se aclara cuál de los dos sentidos de “alabanza” que hemos mencionado es ese.

Nos transmitió Yūnus b. ʿAbd al-Aʿlā al-Ṣadafī, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me transmitió ʿUmar b. Muḥammad, de Suhayl b. Abī Ṣāliḥ, de su padre, dijo: me informó al-Salūlī, de Kaʿb, que dijo: Quien dice: «alabado sea Dios», eso es alabanza a Dios.

Y me transmitió ʿAlī b. al-Ḥasan al-Kharrāz, dijo: nos transmitió Muslim b. ʿAbd al-Raḥmān al-Jarmī, dijo: nos transmitió Muḥammad b. Muṣʿab al-Qarqasānī, de Mubārak b. Faḍāla, de al-Ḥasan, de al-Aswad b. Sarīʿ, que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «No hay nada más amado para Él que la alabanza a Dios —Altísimo—; por eso se alabó a Sí mismo y dijo: {الحَمْدُ لِلّهِ}».

Dijo Abū Jaʿfar: No hay discrepancia entre los conocedores de las lenguas de los árabes en juzgar correcto que el dicho del que dice: {الحَمْدُ لِلّهِ} sea “agradecimiento”. Pues, una vez que se ha hecho claro que eso es correcto para todos ellos, queda claro que {الحمد لله} puede pronunciarse en el lugar del agradecimiento, y que el agradecimiento puede ponerse en el lugar de la alabanza; porque, si no fuese así, no sería lícito decir: {الحمد لله} como “agradecimiento”, de modo que saliera de la expresión del que dice «alabado sea Dios» el maṣdar de «agradezco», ya que, si el agradecimiento no tuviera el sentido de la alabanza, sería un error que procediera de “alabanza” algo distinto de su sentido y de su forma verbal.

Y si alguien nos dijera: ¿Cuál es el sentido de introducir el alif y el lām en {الحمد}? ¿Por qué no se dijo: “alabanza a Dios, Señor de los mundos”? Se dirá: la entrada del alif y el lām en {الحمد} tiene un sentido que no expresa el dicho del que dice «alabanza», al omitir el alif y el lām. Eso es que su entrada en {الحمد} indica que su sentido es: todas las alabanzas y el agradecimiento perfecto pertenecen a Dios. Si se omitieran, no indicaría sino la alabanza del que lo dice a Dios, y no todas las alabanzas. Pues el sentido del dicho del que dice: «alabanza a Dios» o «alabanza de Dios» es: “alabo a Dios con una alabanza”; y la interpretación del que recita {الحَمْدُ لِلّهِ رَبّ العَالَمِينَ} siguiendo la sura de Umm al-Qurʾān no es “alabo a Dios”, sino la interpretación es lo que describimos antes: que todas las alabanzas pertenecen a Dios por Su divinidad y por Su favor sobre Sus criaturas, por los dones con que los ha agraciado: mercedes sin par en la religión y en la vida mundana, en lo inmediato y en lo postrero.

Por ese sentido, se sucedieron la recitación de los recitadores y los sabios de la comunidad en elevar (rafʿ) {الحمد} en: {الحَمْدُ لِلّهِ رَبّ العَالَمينَ}, y no en ponerlo en acusativo (naṣb), lo cual llevaría a indicar que el sentido del recitador sería: “alabo a Dios con una alabanza”. Si un recitador lo leyera en acusativo, a mi juicio estaría alterando su sentido y merecería castigo por leerlo así, si lo hiciera deliberadamente sabiendo su error y la corrupción de su interpretación.

Y si alguien nos dijera: ¿Cuál es el sentido de Su dicho: {الحمد لله}? ¿Acaso Dios —glorificado sea Su elogio— se alabó a Sí mismo y se elogió, y luego nos lo enseñó para que lo digamos tal como Él lo dijo y se describió a Sí mismo? Si eso es así, ¿qué sentido tiene Su dicho —exaltado sea Su recuerdo—: {إيّاكَ نَعْبُدُ وَإيّاكَ نَسْتَعِينُ}, siendo Él —poderoso es Su recuerdo— adorado y no adorador? ¿O es eso palabra de Gabriel o de Muḥammad, el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—? Entonces quedaría invalidado que eso fuese palabra de Dios.

Se dirá: Más bien, todo ello es palabra de Dios —glorificado sea Su elogio—. Pero Él —glorificado sea Su recuerdo— se alabó a Sí mismo y se elogió como es digno de Él; luego enseñó eso a Sus siervos y les impuso su recitación, como prueba y examen para ellos. Así les dijo: Decid: «alabado sea Dios, Señor de los mundos», y decid: «a Ti adoramos y a Ti pedimos ayuda». De modo que Su dicho: {إياك نعبد} es de lo que Él —glorificado sea Su recuerdo— les enseñó a decir y a profesar con su sentido. Y ello está enlazado con Su dicho {الحمد لله ربّ العالمين}, como si dijera: “decid esto y esto”.

Y si dijera: ¿Dónde está Su dicho «decid», para que la interpretación sea como afirmas? Se dirá: Ya hemos mostrado anteriormente que es propio de los árabes, cuando conocen el lugar de la palabra y no dudan de que quien la oye sabe, por lo que han manifestado de su habla, lo que han omitido, omitir aquello de lo que basta lo manifiesto de su habla; y especialmente si la palabra omitida es un “decir” o la interpretación de un “decir”. Como dijo el poeta:

واعْلَمُ أنّني سأكُونُ رَمْسا *** إذَا سارَ النّوَاعجُ لا يَسيرُ

فَقالَ السّائلُونَ لِمَنْ حَفَرْتُمْ *** فَقالَ المُخْبرُونَ لَهُمْ وَزيرُ

Dijo Abū Jaʿfar: Con ello quiere decir: “Entonces los informantes les dijeron: el muerto es un visir”, y omitió «el muerto», pues ya había en el discurso lo que indicaba eso. Y así el dicho del otro:

ورَأيْتِ زَوْجَكِ في الوَغَى *** مُتَقَلّدا سَيْفا وَرُمْحَا

Y se sabe que la lanza no se ciñe; más bien quiso decir: “y portando una lanza”. Pero, al ser conocido su sentido, se contentó con lo que apareció de su expresión sin manifestar lo omitido. Y dicen al viajero cuando se despiden de él: “acompañado y con salud”, omitiendo “ve” y “sal”, pues su sentido es conocido aunque se omita su mención. Así también lo que se ha omitido del dicho de Dios —exaltado sea Su recuerdo—: {الحمدُ لِلّهِ ربّ العَالمينَ}; cuando se supo por Su dicho —glorioso y poderoso—: {إياك نَعْبُد} lo que quiso con Su dicho {الحمد لله ربّ العالمين} en cuanto al sentido de Su orden a Sus siervos, bastó la indicación de lo que apareció del discurso, sin necesidad de mostrar lo omitido.

Y hemos transmitido el relato que mencionamos antes, al inicio, en la explicación del dicho de Dios: {الحَمْدُ لِلّهِ رَبّ العالَمِينَ}, de Ibn ʿAbbās, y que él decía: que Gabriel dijo a Muḥammad: “Di, oh Muḥammad: alabado sea Dios, Señor de los mundos”. Y hemos aclarado que Gabriel no hizo sino enseñar a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— lo que se le ordenó enseñarle. Este relato indica la corrección de lo que hemos dicho en la interpretación de ello.

El dicho sobre la interpretación de Su palabra —Altísimo—: { رَبّ }

Dijo Abū Jaʿfar: Ya ha pasado la explicación de la interpretación del nombre de Dios, que es «Allah», en «bismi llāh», y no tenemos necesidad de repetirla en este lugar. En cuanto a la interpretación de Su dicho «رَبّ», ciertamente {الربّ} en el habla de los árabes se emplea con sentidos diversos: Al señor obedecido se le llama {ربّ}; y de ello es el dicho de Labīd b. Rabīʿa:

وأهْلَكْنَ يَوْما رَبّ كِنْدَةَ وابنَه *** *** وَرَبّ مَعَدّ بينَ خَبْتٍ وعَرْعَرِ

Con {ربّ كندة} quiere decir: el señor de Kinda. Y de ello el dicho de al-Nābigha de Banū Dhubyān:

تَخُبّ إلى النّعْمانِ حَتّى تَنالَهُ *** فِدًى لَكَ منْ رَبَ طَريفي وتالِدِي

Y al hombre que arregla una cosa se le llama {ربّ}. Y de ello el dicho de al-Farazdaq b. Ghālib:

كانُوا كسَالِئَةٍ حَمْقاءَ إذْ حَقَنَت *** سِلأَها في أدِيمٍ غَيْرِ مَرْبُوبِ

Con ello quiere decir: en un cuero no arreglado. Y por ello se dice: “Fulano {يرُبّ} su obra ante fulano”, cuando procura arreglarla y mantenerla. Y de ello el dicho de ʿAlqama b. ʿAbada:

فكنْتَ امْرَأً أفْضَتْ إلَيْكَ رِبابَتي *** وقَبْلَكَ رَبّتْني فَضِعْتُ رُبُوبُ

Con su dicho {أفضت إليك} quiere decir: “te hizo llegar mi tutela”, de modo que tú pasaste a ser quien gobierna mi asunto y lo arregla, después de que salí de la tutela de otros reyes anteriores a ti sobre mí, y ellos descuidaron mi asunto y dejaron de atenderlo. Esos son {الرّبوب}, cuyo singular es {ربّ}. Y al poseedor de una cosa se le llama su {ربّ}. También se emplea el sentido de {الرب} en otros aspectos distintos de estos, pero vuelven a alguno de estos tres aspectos.

Así pues, nuestro Señor —glorificado sea Su elogio— es el Señor soberano sin semejante ni par en su señorío; el que arregla el asunto de Su creación por las mercedes que les ha colmado; y el Dueño a quien pertenecen la creación y el mandato.

Y conforme a lo que hemos dicho en la interpretación de Su dicho —glorificado sea Su elogio— {رَبّ العالَمِينَ}, ha venido la transmisión de Ibn ʿAbbās.

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió ʿUthmān b. Saʿīd, dijo: nos transmitió Bishr b. ʿUmāra, dijo: nos transmitió Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās, dijo: Gabriel dijo a Muḥammad: «Oh Muḥammad, di: “alabado sea Dios, Señor de los mundos”». Dijo Ibn ʿAbbās: Es decir: di: alabado sea Dios, a quien pertenece toda la creación: todos los cielos y quienes están en ellos, y todas las tierras y quienes están en ellas, y lo que hay entre ambos, de lo que se conoce y de lo que no se conoce. Es decir: Sabe, oh Muḥammad, que este tu Señor no se asemeja a nada.

El dicho sobre la interpretación de Su palabra —Altísimo—: { العَالَمِينَ }

Dijo Abū Jaʿfar: {العالمون} es el plural de {عالم}; y {العالَم} es un nombre colectivo que no tiene singular de su misma forma, como {الأنام} y {الرهط} y {الجيش} y semejantes, entre los nombres puestos para un conjunto que no tiene singular de su misma forma. {العالَم} es un nombre para las clases de las comunidades; cada clase de ellas es un {عالَم}. Y la gente de cada generación, de cada clase, es el {عالَم} de esa generación y de ese tiempo. Así, los humanos son un {عالَم}, y la gente de cada tiempo de entre ellos es el {عالَم} de ese tiempo. Y los genios son un {عالَم}; y así el resto de los géneros de la creación: cada género de ellos es el {عالَم} de su tiempo. Por eso se pluralizó y se dijo {عالَمون}; y su “uno” es un colectivo, porque el {عالَم} de cada tiempo, de ello, es el {عالَم} de ese tiempo. Y de ello el dicho de al-ʿAjjāj:

*** *** فَخِنْدِفُ هامَةُ هَذَا العالَمِ

Los hizo el {عالَم} de su tiempo. Y este dicho que hemos dicho es el dicho de Ibn ʿAbbās y Saʿīd b. Jubayr, y es el sentido del dicho de la mayoría de los exégetas.

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió ʿUthmān b. Saʿīd, dijo: nos transmitió Bishr b. ʿUmāra, dijo: nos transmitió Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās: { الحمد لله ربّ العالمين } Alabado sea Dios, a quien pertenece toda la creación: los cielos y la tierra y quienes están en ellos, y lo que hay entre ambos, de lo que se conoce y de lo que no se conoce.

Y me transmitió Muḥammad b. Sinān al-Qazzāz, dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim, de Shabīb, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās: {ربّ العالمين}: los genios y los humanos.

Y me transmitió ʿAlī b. al-Ḥasan, dijo: nos transmitió Muslim b. ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos transmitió Muṣʿab, de Qays b. al-Rabīʿ, de ʿAṭāʾ b. al-Sāʾib, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, acerca del dicho de Dios —glorioso y poderoso—: {ربّ العالمين}, dijo: Señor de los genios y de los humanos.

Y nos transmitió Aḥmad b. Isḥāq b. ʿĪsā al-Ahwāzī, dijo: nos transmitió Abū Aḥmad al-Zubayrī, dijo: nos transmitió Qays, de ʿAṭāʾ b. al-Sāʾib, de Saʿīd b. Jubayr, Su dicho: { رب العالمين } Dijo: los genios y los humanos.

Y me transmitió Aḥmad b. ʿAbd al-Raḥīm al-Barqī, dijo: me transmitió Ibn Abī Maryam, de Ibn Lahīʿa, de ʿAṭāʾ b. Dīnār, de Saʿīd b. Jubayr, Su dicho: {رَبّ العالَمِينَ}, dijo: el hijo de Adán; y los genios y los humanos: cada comunidad de ellos es un {عالَم} por sí misma.

Y me transmitió Muḥammad b. Ḥumayd, dijo: nos transmitió Mahrān, de Sufyān, de Mujāhid: {الحَمْدُ لِلّهِ رَبّ العالَمِينَ}, dijo: los humanos y los genios.

Y nos transmitió Aḥmad b. Isḥāq al-Ahwāzī, dijo: nos transmitió Abū Aḥmad al-Zubayrī, de Sufyān, de un hombre, de Mujāhid: con lo mismo.

Y nos transmitió Bishr b. Muʿādh al-ʿAqdī, dijo: nos transmitió Yazīd b. Zurayʿ, de Saʿīd, de Qatāda: {رَبّ العالَمِينَ}, dijo: cada clase es un {عالَم}.

Y me transmitió Aḥmad b. Ḥāzim al-Ghifārī, dijo: nos transmitió ʿUbayd Allāh b. Mūsā, de Abū Jaʿfar, de Rabīʿ b. Anas, de Abū al-ʿĀliya, acerca de Su dicho: { رَبّ العالَمِينَ } Dijo: los humanos son un {عالَم}, y los genios son un {عالَم}; y lo que hay aparte de eso son dieciocho mil mundos, o catorce mil mundos (y duda), de los ángeles sobre la tierra. Y la tierra tiene cuatro esquinas; en cada esquina hay tres mil mundos y quinientos mundos, a quienes creó para Su adoración.

Y nos transmitió al-Qāsim b. al-Ḥasan, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn b. Dāwūd, dijo: nos transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, acerca de Su dicho: {رَبّ العالَمِينَ}, dijo: los genios y los humanos.

Notas y Referencias

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