94

La Apertura del Pecho

الشرح Ash-Sharh
Aya 6

Versículo (Español)

[94:6] Realmente, luego de toda dificultad viene la facilidad.

Tafsir de Al-Qurtubi

{EN VERDAD, JUNTO CON LA DIFICULTAD HAY FACILIDAD} (6) Palabras del Altísimo: {pues, en verdad, junto con la dificultad hay facilidad; en verdad, junto con la dificultad hay facilidad}

Es decir: en verdad, junto con la estrechez y la dureza hay facilidad; esto es, amplitud y riqueza. Luego lo repitió diciendo: «En verdad, junto con la dificultad hay facilidad», y dijo un grupo: esta repetición es una reafirmación del discurso, como cuando se dice: «¡Lanza, lanza!», «¡Apresúrate, apresúrate!». Dijo Dios —Altísimo—: «¡No! Pronto [16171] sabréis. Luego, ¡no! pronto sabréis» [At-Takāthur: 3]. Y su análogo en la repetición de la respuesta es: «Sí, sí», «No, no»; y ello es por prolijidad y énfasis. Esto lo dijo Al-Farrā’. Y de ello es el dicho del poeta:

«Me propuse, por mí mismo, algunas de las preocupaciones *** ¡Más vale para mí mismo, más vale para él!» [16172]

Y dijo otro grupo: entre las costumbres de los árabes está que, si mencionan un nombre determinado y luego lo repiten, es el mismo; y si lo indeterminan y luego lo repiten, es otro. Así, son dos, para que sea más fuerte la esperanza y más incitador a la paciencia. Esto lo dijo Tha‘lab. E Ibn ‘Abbās dijo: Dice Dios —Altísimo—: «He creado una sola dificultad y he creado dos facilidades; y una dificultad no vencerá a dos facilidades». Y ha llegado en un hadiz del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de esta sura: que dijo: «Una dificultad no vencerá a dos facilidades». E Ibn Mas‘ūd [16173] dijo: «Por Aquel en cuya mano está mi alma: si la dificultad estuviera en una roca, la facilidad la buscaría hasta entrar sobre ella; y una dificultad no vencerá a dos facilidades». Y Abū ‘Ubayda ibn al-Jarrāḥ escribió a ‘Umar ibn al-Jaṭṭāb mencionándole concentraciones de los romanos y lo que se temía de ellos; y ‘Umar —Dios esté complacido con ambos— le escribió: «En cuanto a lo que sigue: sea lo que sea que descienda sobre un siervo creyente como situación de dureza, Dios pone después de ello un desahogo; y una dificultad no vencerá a dos facilidades. Y Dios —Altísimo— dice en Su Libro: “¡Oh vosotros que creéis! Sed pacientes, rivalizad en paciencia, manteneos firmes en la vigilancia y temed a Dios, quizá prosperéis [16174]” [Āl ‘Imrān: 200]». Y dijo un grupo, entre ellos Al-Jurjānī: este dicho es defectuoso; porque, según este procedimiento, sería necesario que, si un hombre dijera: «En verdad, junto con el jinete hay una espada; en verdad, junto con el jinete hay una espada», el jinete fuese uno y las espadas dos. Y lo correcto es decir: Dios envió a Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— con escasez y liviano de medios, y los idólatras lo reprocharon por su pobreza, hasta el punto de decirle: «Reuniremos para ti riqueza». Entonces se entristeció y pensó que lo desmentían por su pobreza; y Dios lo consoló y enumeró Sus mercedes sobre él, y le prometió riqueza con Su dicho: «pues, en verdad, junto con la dificultad hay facilidad»; es decir: no te entristezca lo que te reprocharon de pobreza, pues junto con esa dificultad hay una facilidad inmediata, esto es, en la vida mundana. Y le cumplió lo que le prometió: no murió hasta que se le abrieron el Ḥiŷāz y el Yemen, y se ensanchó su hacienda, hasta el punto de dar a un hombre doscientos camellos, conceder dones excelsos y preparar para su familia el sustento de un año. Todo este favor es de los asuntos de este mundo; y aunque sea particular del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, puede entrar en ello parte de su comunidad, si Dios —Altísimo— quiere. Luego inició otro favor de la Otra Vida, en el que hay consuelo y alivio para él —Dios le bendiga y le conceda paz—, y dijo, comenzando: «En verdad, junto con la dificultad hay facilidad»; y ello es otra cosa. La prueba de que es un comienzo es que está despojado de una fa’ o una wāw u otras letras de coordinación que indiquen enlace. Así, esta es una promesa general para todos los creyentes, de la que no sale nadie; es decir: en verdad, junto con la dificultad en este mundo para los creyentes hay, sin falta, una facilidad en la Otra Vida. Y quizá se reúnan la facilidad de este mundo y la facilidad de la Otra Vida. Y lo que hay en el relato: «Una dificultad no vencerá a dos facilidades» significa que la única dificultad no las vencerá; y, si vence, solo vencerá a una de ellas, y esa es la facilidad de este mundo. En cuanto a la facilidad de la Otra Vida, acontecerá sin falta, y nada la vencerá. O se dice: «En verdad, junto con la dificultad» —y ello es la expulsión del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— de La Meca por la gente de La Meca— «hay facilidad», y ello es su entrada el día de la conquista de La Meca con diez mil hombres, con poder y honor.

Notas y Referencias

[16171] Aleya 3 de la sura «Alhākum».

[16172] El verso es de Al-Jansā’. Y se transmite: * Me propuse, por mí mismo, todas las preocupaciones *

[16173] Es decir, en su transmisión del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—.

[16174] Aleya de la sura Āl ‘Imrān.