9

El Arrepentimiento

التوبة At-Tawbah
Aya 53

Versículo (Español)

[9:53] Diles: "[¡Oh, hipócritas!] Lo que donen, de buena voluntad o por compromiso, no les será aceptado, porque son gente perversa".

Tafsir de Al-Qurtubi

{Di: «Gastad, de buen grado o a disgusto: no se os aceptará. Ciertamente, vosotros erais un pueblo depravado»} (53) En ella hay cuatro cuestiones:

La primera.— Dijo Ibn ‘Abbās: Fue revelada acerca de al-Ŷadd ibn Qays, cuando dijo: «Permíteme quedarme sentado, y esta es mi hacienda con la que te ayudaré». La expresión «Gastad» es un mandato, pero su sentido es el de condición y consecuencia. Así es como los árabes lo emplean en casos semejantes: traen «o», como dijo el poeta [8044]:

«Trátanos mal o trátanos bien: no hay reproche ante nosotros, ni aborrecimiento si escasea».

El sentido es: si obras mal o bien, nosotros estamos conforme a lo que conoces. Y el sentido de la aleya es: Si gastáis voluntariamente o forzados, no se os aceptará. Luego —glorificado y exaltado sea— aclaró por qué no se les acepta, diciendo: «Y nada impidió que se aceptaran de ellos sus gastos sino que descreyeron de Allah y de Su Mensajero» [At-Tawba: 54]. En esto hay la más clara prueba, y es:

La segunda.— de que las obras del incrédulo, si son piedad —como mantener los lazos de parentesco, entablillar al quebrado y socorrer al afligido— no se le recompensan ni le aprovechan en la Otra Vida; si bien, por ellas se le da de comer en la vida mundana. Su prueba es lo que transmitió Muslim de ‘Ā’iša —Allah esté complacido con ella—, que dijo: Dije: «¡Oh Mensajero de Allah! Ibn Ŷud‘ān, en la ŷāhiliyya, mantenía los lazos de parentesco y daba de comer al pobre; ¿le beneficiará eso?» Dijo: («No le beneficia; ciertamente, no dijo ni un solo día: “Señor mío, perdóname mi falta el Día de la Retribución”»). Y se transmitió de Anas que dijo: Dijo el Mensajero de Allah —Allah lo bendiga y le dé paz—: («Allah no agravia a un creyente en una buena obra: se le da por ella en la vida mundana y se le retribuye por ella en la Otra Vida. En cuanto al incrédulo, se le da de comer en la vida mundana por las buenas obras que hizo por Allah, hasta que, cuando llegue a la Otra Vida, no tendrá buena obra alguna por la que se le retribuya»). Esto es un texto explícito. Luego se dijo: ¿En virtud de esta promesa veraz es necesario que al incrédulo se le dé de comer y se le otorgue por sus buenas obras en la vida mundana, o está ello condicionado por la voluntad de Allah mencionada en Su dicho: «Le apresuramos en ella lo que queremos para quien queremos [8045]» [Al-Isrā’: 18]? Y esto es lo correcto de las dos opiniones; y Allah sabe más. La denominación de «buena obra» para lo que procede del incrédulo es solo según la suposición del incrédulo; de otro modo, no es válida de él como aproximación devocional, por faltar su condición que la valida, que es la fe. O se la llamó «buena» porque se asemeja, en apariencia, a la forma de la buena obra del creyente. También son dos opiniones.

La tercera.— Y si se dijera: Muslim ha transmitido de Ḥakīm ibn Ḥizām que dijo al Mensajero de Allah —Allah lo bendiga y le dé paz—: «¡Oh Mensajero de Allah! ¿Qué opinas de cosas con las que yo me entregaba a la devoción [8046] en la ŷāhiliyya, como limosna, manumisión o mantenimiento de lazos de parentesco: hay en ello recompensa?» Entonces el Mensajero de Allah —Allah lo bendiga y le dé paz— dijo: («Has abrazado el Islam sobre el bien que adelantaste»). Decimos: Su dicho: («Has abrazado el Islam sobre el bien que adelantaste») contradice, en su apariencia, los principios; porque del incrédulo no es válida la aproximación a Allah —Altísimo sea— para que sea recompensado por su obediencia; pues es condición del que se aproxima que conozca a Aquel a quien se aproxima, y si falta la condición, se niega la validez de lo condicionado. Así, el sentido del hadiz es: Que adquiriste disposiciones nobles en la ŷāhiliyya que te procuraron una costumbre noble en el Islam. Y ello porque Ḥakīm —Allah esté complacido con él— vivió ciento veinte años: sesenta en el Islam y sesenta en la ŷāhiliyya; manumitió en la ŷāhiliyya a cien esclavos y cargó a cien camellos. Y así mismo hizo en el Islam. Esto es claro. Y se ha dicho: No es remoto, en la generosidad de Allah, que le recompense por ese acto mediante el Islam, del mismo modo que le hace caer lo que cometió en el estado de incredulidad de pecados. Solo no se recompensa a quien no abrazó el Islam ni se arrepintió, y murió incrédulo. Esto es lo aparente del hadiz, y es lo correcto, si Allah quiere. Y la falta de la condición de la fe, respecto a la falta de recompensa por el bien que hace, y luego abraza el Islam y muere musulmán, no es una condición racional inmutable; y Allah es más generoso que dejar perder su obra si su Islam fue bueno. Y al-Ḥarbī interpretó el hadiz conforme a este sentido, diciendo: («Has abrazado el Islam sobre lo que adelantaste»), es decir: el bien que te precedió, que realizaste, eso es para ti. Como cuando dices: «He abrazado el Islam sobre mil dírhams», es decir, con la condición de reservarlos para sí mismo. Y Allah sabe más.

La cuarta.— Y si se dijera: Muslim ha transmitido de al-‘Abbās que dijo: Dije: «¡Oh Mensajero de Allah! Ciertamente Abū Ṭālib te protegía y te auxiliaba; ¿le benefició eso?» Dijo: («Sí: lo hallé en las profundidades del Fuego y lo saqué a un bajío [8047]»). Se le responde: No es remoto que se alivie al incrédulo parte del castigo por el bien que hizo, pero con la adición de una intercesión, como se ha transmitido acerca de Abū Ṭālib. En cuanto a otro distinto de él, el Descenso ha informado con Su dicho: «No les aprovechará la intercesión de los intercesores [8048]» [Al-Muddaththir: 48]. Y dijo, informando acerca de los incrédulos: «No tenemos intercesores, ni amigo íntimo [8049]» [Aš-Šu‘arā’: 100, 101]. Y Muslim ha transmitido de Abū Sa‘īd al-Judrī que el Mensajero de Allah —Allah lo bendiga y le dé paz—, al mencionarse ante él a su tío Abū Ṭālib, dijo: («Quizá le aproveche mi intercesión el Día de la Resurrección, y sea puesto en un bajío del Fuego que le llegue a los tobillos, y por ello le hierva el cerebro»). De la transmisión de al-‘Abbās —Allah esté complacido con él— [8050]: («Y de no ser por mí, estaría en el estrato más bajo del Fuego»). «Ciertamente, vosotros erais un pueblo depravado»: es decir, incrédulos.

[8044] : ... [8045] : ... [8046] : ... [8047] : ... [8048] : ... [8049] : ... [8050] : ...

Notas y Referencias

[8044] Es Kaṯīr ‘Azza, como en el libro Al-Amālī de Abū ‘Alī al-Qālī.

[8045] Véase t. 10, p. 235.

[8046] At-taḥannuṯ: la devoción (acto de adoración).

[8047] Aḍ-ḍaḥḍāḥ, en su origen: lo poco profundo del agua sobre la faz de la tierra, lo que llega a los tobillos. Luego se lo tomó como metáfora para el fuego.

[8048] Véase t. 19, p. 82 y lo que sigue.

[8049] Véase t. 14, p.

[8050] De ب و ج و هـ و ى.