9

El Arrepentimiento

التوبة At-Tawbah
Aya 24

Versículo (Español)

[9:24] Diles [¡oh, Mujámmad!]: "Si sus padres, hijos, hermanos, cónyuges y familiares, los bienes materiales que hayan adquirido, los negocios que teman perder, y las propiedades que posean y les agraden, son más amados para ustedes que Dios, Su Mensajero y la lucha por Su causa, esperen que les sobrevenga el castigo de Dios [que pronto llegará]. Dios no guía a los corruptos.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Di: Si vuestros padres, vuestros hijos, vuestros hermanos, vuestras esposas, vuestro clan, los bienes que habéis adquirido, un comercio cuya ruina teméis y unas moradas con las que os complacéis, os son más amados que Allah, Su Mensajero y el combate en Su senda, entonces aguardad hasta que Allah haga venir Su decreto. Y Allah no guía a la gente perversa} (24) Cuando el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— ordenó la emigración de La Meca a Medina, el hombre decía a su padre, el padre a su hijo, el hermano a su hermano y el hombre a su esposa: «Se nos ha ordenado emigrar». Unos se apresuraron a ello, y otros rehusaron emigrar. Y decía: «¡Por Allah!, si no salís hacia la Morada de la Emigración, no os beneficiaré ni gastaré en vosotros nada jamás». Y entre ellos había quien era retenido por su mujer y sus hijos, que le decían: «Te conjuramos por Allah a que no salgas, pues nos perderemos tras de ti». Entre ellos había quien se ablandaba y abandonaba la emigración, quedándose con ellos. Entonces descendió: «¡Oh, vosotros que creéis! No toméis a vuestros padres y a vuestros hermanos como aliados si prefieren la incredulidad a la fe». Es decir: si eligen permanecer en la incredulidad en La Meca antes que creer en Allah y emigrar a Medina. «Y quien de vosotros los tome por aliados», tras el descenso de la aleya: «ésos son los injustos». Luego descendió acerca de quienes se rezagaron y no emigraron: «Di: Si vuestros padres, vuestros hijos, vuestros hermanos, vuestras esposas y vuestro clan», y éste es el grupo que se remite a un mismo vínculo, como el vínculo de diez y lo que exceda; de ello procede también «al-muʿāshara», que es reunirse en torno a una cosa. «y los bienes que habéis adquirido», es decir: los que habéis ganado en La Meca. Y el origen de «al-iqtirāf» es arrancar una cosa de su lugar hacia otro. «y un comercio cuya ruina teméis». Dijo Ibn al-Mubārak: son las hijas y las hermanas cuando se «deprecian» en la casa y no encuentran para ellas pretendiente. Dijo el poeta:

«Se depreciaron por la pobreza entre su gente*** y mi permanencia no hizo sino aumentar su depreciación»

«y unas moradas con las que os complacéis», es decir: viviendas en las que os agrada residir. «os son más amados que Allah y Su Mensajero, que emigréis hacia Allah y Su Mensajero a Medina». Y «más amado» es el predicado de «kāna». Y, fuera del Corán, es admisible elevar «más amado» como inicio y predicado, quedando el nombre de «kāna» elíptico en ello. Sībawayh citó:

«Cuando muera, la gente será de dos clases: un regocijado*** y otro que elogie lo que yo solía hacer» [7888]

Y citó:

«Es la cura de mi dolencia, si la alcanzara*** y no hay, de ella, cura de la dolencia que se ofrezca» [7889]

En la aleya hay prueba de la obligatoriedad de amar a Allah y a Su Mensajero; y no hay discrepancia en ello entre la comunidad; y de que ello tiene precedencia sobre todo lo amado. Ya se expuso en «Āl ʿImrān[7890]» el sentido del amor a Allah —Exaltado sea— y del amor a Su Mensajero. «y el combate en Su senda; entonces aguardad»: su forma es la forma de un mandato, pero su sentido es el de la amenaza. Es decir: esperad. Y en Su dicho: «y el combate en Su senda» hay prueba del mérito del yihād y de preferirlo al descanso del alma y a sus ataduras con la familia y los bienes. El mérito del yihād vendrá al final de la sura. Y ya se expuso de las normas de la emigración en «An-Nisāʾ[7891]» lo que basta, y alabado sea Allah. Y en el hadiz auténtico: (En verdad, el Shayṭān se sentó para el hijo de Adán en tres asientos: se sentó para él en el camino del Islam y le dijo: «¿Por qué abandonas tu religión y la religión de tus padres?». Pero él le contrarió, abrazó el Islam; y se sentó para él en el camino de la emigración y le dijo: «¿Abandonas tus bienes y tu familia?». Pero él le contrarió y emigró; luego se sentó en el camino del yihād y le dijo: «¿Combates y mueres, y entonces se casará tu familia y se repartirá tu riqueza?». Pero él le contrarió y combatió; así, es un derecho sobre Allah que lo haga entrar en el Paraíso). Y lo transmitió an-Nasāʾī por el hadiz de Sabra ibn Abī Fākeh, quien dijo: Oí al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— decir: (En verdad, el Shayṭān...) Y lo mencionó. Dijo al-Bujārī: (ibn al-Fākeh) Y no mencionó en ello discrepancia. Y dijo Ibn Abī ʿAdī: se dice ibn al-Fākeh e ibn Abī al-Fākeh. Fin.

[7888] :El verso es de al-ʿAjīz as-Sulūlī. [7889] :El verso es de Hišām, hermano de Ḏī ar-Rumma (según el libro de Sībawayh). [7890] :Véase t. 4, p. 59. [7891] :Véase t. 5, p. 308 y p. 350.

Notas y Referencias

[7888] El verso es de al-ʿAjīz as-Sulūlī.

[7889] El verso es de Hišām, hermano de Ḏī ar-Rumma (según el libro de Sībawayh).

[7890] Véase t. 4, p. 59.

[7891] Véase t. 5, p. 308 y p. 350.