9

El Arrepentimiento

التوبة At-Tawbah
Aya 19

Versículo (Español)

[9:19] [¡Oh, incrédulos!] ¿Acaso creen que quienes proveen agua a los peregrinos y quienes se encargan del cuidado de la Mezquita Sagrada son equiparables a aquellos que creen en Dios, en el Día del Juicio y luchan por la causa de Dios? Sepan que no pueden equipararse ante Dios. Dios no guía a los opresores.

Tafsir de Al-Qurtubi

{۞أَجَعَلۡتُمۡ سِقَايَةَ ٱلۡحَآجِّ وَعِمَارَةَ ٱلۡمَسۡجِدِ ٱلۡحَرَامِ كَمَنۡ ءَامَنَ بِٱللَّهِ وَٱلۡيَوۡمِ ٱلۡأٓخِرِ وَجَٰهَدَ فِي سَبِيلِ ٱللَّهِۚ لَا يَسۡتَوُۥنَ عِندَ ٱللَّهِۗ وَٱللَّهُ لَا يَهۡدِي ٱلۡقَوۡمَ ٱلظَّـٰلِمِينَ} (19) En ella hay dos cuestiones:

La primera.— Su dicho —Exaltado sea—: «¿Acaso habéis hecho la provisión de agua al peregrino…?» La elipsis en árabe es: “¿Acaso habéis hecho a los encargados de dar de beber al peregrino, o a la gente encargada de dar de beber al peregrino, como a quien cree en Dios y combate en Su senda?”. Y es válido estimar la supresión en «quien cree», esto es: “¿Acaso habéis hecho la obra de dar de beber al peregrino como la obra de quien cree?”. Y se dijo: la estimación es “como la fe de quien cree”. Y siqāya (سقاية) es un maṣdar, como saʿāya y ḥimāya. Así, se ha puesto el nombre en lugar del maṣdar, puesto que se conoce su sentido; como: “En verdad, la generosidad es Ḥātim”, y “en verdad, la poesía es Zuhayr”. Y «la frecuentación (ʿimāra) de la Mezquita Sagrada» es como «y pregunta a la aldea» [Yūsuf: 82]. Y Abū Wajza recitó [7883]: «¿Acaso habéis hecho a los que dan de beber al peregrino y la ʿumra de la Mezquita Sagrada…?». Suqāt (سقاة) es plural de sāq (ساق), y el original es siqya (سقية) sobre el patrón fiʿla; así se pluraliza el defectivo de este tipo, como qāḍ (قاض) y quḍāt (قضاة), y nās (ناس) y nusāt (نساة). Y si no es defectivo, se pluraliza sobre fiʿla, como nāsiʾ (ناسئ) y nasʾa (نسأة), para quienes aplazaban los meses. Así recitaron también Ibn al-Zubayr y Saʿīd b. Jubayr: «suqāt y ʿumra», salvo que Ibn Jubayr puso en acusativo «la mezquita», por querer la tanwīn en «ʿumra». Y al-Ḍaḥḥāk dijo: siqāya con ḍamma en la sīn, y es una lengua (variante). Y al-ḥājj es un nombre colectivo para al-ḥujjāj. Y «la frecuentación de la Mezquita Sagrada»: su cuidado y la atención a sus intereses. Y lo aparente de esta aleya es que invalida la afirmación de quien se jactaba, de entre los asociadores, de dar de beber al peregrino y de frecuentar la Mezquita Sagrada, como lo mencionó al-Suddī. Dijo: al-ʿAbbās se jactó de la siqāya, y Shayba de la ʿimāra, y ʿAlī del islam y del yihād; entonces Dios dio veracidad a ʿAlī y desmintió a ambos, e informó que la ʿimāra no se da con incredulidad, sino que se da con fe, adoración y cumplimiento de la obediencia. Esto es claro, sin sombra de duda. Y se dice: que los asociadores preguntaron a los judíos y dijeron: “Nosotros damos de beber al peregrino y frecuentamos la Mezquita Sagrada; ¿somos mejores nosotros o Muḥammad y sus compañeros?”. Y los judíos les dijeron, por obstinación contra el Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le dé paz—: “Vosotros sois mejores”. Y aquí se ha planteado una dificultad: lo que viene en Ṣaḥīḥ Muslim, de al-Nuʿmān b. Bashīr, que dijo: “Estaba yo junto al púlpito del Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le dé paz—, y un hombre dijo: ‘No me importa no hacer obra alguna después del islam, salvo dar de beber al peregrino’. Y otro dijo: ‘No me importa no hacer obra alguna después del islam, salvo frecuentar la Mezquita Sagrada’. Y otro dijo: ‘El yihād en la senda de Dios es mejor que lo que habéis dicho’”. Entonces ʿUmar los reprendió y dijo: “No elevéis vuestras voces junto al púlpito del Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le dé paz— —y era viernes—; pero cuando haya rezado el viernes, entraré y le pediré dictamen acerca de aquello en lo que discrepáis”. Entonces Dios —Poderoso y Majestuoso— hizo descender: «¿Acaso habéis hecho la provisión de agua al peregrino y la frecuentación de la Mezquita Sagrada como a quien cree en Dios y en el Último Día…?» hasta el final de la aleya. Y este contexto exige que solo fue revelada cuando los musulmanes discrepaban sobre cuál de estas obras es más excelente. Y entonces no conviene que se les diga al final de la aleya: «Y Dios no guía al pueblo de los injustos». Así, la dificultad queda establecida. Y su eliminación es diciendo: que alguno de los transmisores fue indulgente en su expresión: “entonces Dios hizo descender la aleya”. Más bien, el Profeta —Dios lo bendiga y le dé paz— recitó la aleya a ʿUmar cuando este le preguntó, y el transmisor pensó que fue revelada entonces. Y el Profeta —Dios lo bendiga y le dé paz— se sirvió de ella como prueba de que el yihād es mejor que lo que dijeron aquellos a quienes oyó ʿUmar; así, este pidió dictamen para ellos, y el Profeta le recitó lo que ya le había sido revelado, no que hubiera sido revelado acerca de estos. Y Dios sabe más.

Y si se dijera: entonces, según esto, es lícito inferir para los musulmanes a partir de lo que fue revelado sobre los incrédulos, siendo sabido que sus normas son diferentes. Se le responde: no es improbable que se extraigan, de lo que Dios reveló sobre los asociadores, normas que convengan a los musulmanes. Y ʿUmar dijo: “Si quisiéramos, tomaríamos salāʾiq [7884] y asado, y se pondría una fuente y se retiraría otra; pero hemos oído la palabra de Dios —Exaltado sea—: «Habéis agotado vuestras cosas buenas en vuestra vida mundanal y habéis gozado de ellas» [7885][al-Aḥqāf: 20]”. Y esta aleya es un texto explícito sobre los incrédulos; sin embargo, ʿUmar entendió de ella una reprensión respecto de lo que se asemeja a sus estados en cierta medida, y ninguno de los Compañeros se lo reprochó. Así, es posible que esta aleya sea de este tipo; y esto es precioso: con ello se elimina la dificultad y se disipa la ambigüedad. Y Dios sabe más.

[7883]: En copias del original: «Ibn Abī Wajza», excepto que aquí: Wajza. Es una corrupción. [7884]: Salāʾiq: corderos asados; y se transmite con ṣād. [7885]: Véase t. 16, p. 199.

Notas y Referencias

[7883] En copias del original: «Ibn Abī Wajza», excepto que aquí: Wajza. Es una corrupción.

[7884] Salāʾiq: corderos asados; y se transmite con ṣād.

[7885] Véase t. 16, p. 199.