89

El Alba

الفجر Al-Fajr
Aya 8

Versículo (Español)

[89:8] que no tenía similar entre los otros pueblos [en su opulencia].

Tafsir de Al-Qurtubi

{A la que no se creó semejante en las comarcas} (8) Palabras del Altísimo: «A la que no se creó semejante en las comarcas». El pronombre en «semejante a ella» remite a la tribu; es decir: no se creó en las comarcas una tribu semejante: en fuerza y dureza, en corpulencia de cuerpos y en elevada estatura, según al-Ḥasan y otros. Y en la lectura de ʿAbd Allāh: «A la que no se creó semejante a ellos en las comarcas». Y se dijo: remite a la ciudad. Pero lo primero es más evidente, y es la opinión de la mayoría, conforme a lo que hemos mencionado. Y quien hace de «Iram» una ciudad, presupone una elipsis. El sentido es: ¿cómo obró tu Señor con la ciudad de ʿĀd, Iram?, o bien: con ʿĀd, la poseedora de Iram. E Iram, según esto, es un nombre propio femenino definido. Ibn al-ʿArabī escogió que se trata de Damasco, porque no hay en las comarcas nada semejante a ella. Luego se puso a describirla por la abundancia de sus aguas y de sus bienes. Después dijo: y en Alejandría hay maravillas; aunque no fuera sino el Faro, pues está construido, por fuera y por dentro, sobre columnas; pero tiene semejantes. En cuanto a Damasco, no tiene semejante. Y Maʿn transmitió de Mālik que se halló en Alejandría un escrito, y no se supo qué era; y he aquí que en él decía: «Yo soy Šaddād ibn ʿĀd, el que alzó las columnas; la edifiqué cuando no había canas ni muerte». Dijo Mālik: «Si pasaran por ellos cien años, no verían en ellos un cortejo fúnebre». Y se mencionó de Ṯawr ibn Zayd [16039] que dijo: «Yo soy Šaddād ibn ʿĀd; yo alcé las columnas; yo ceñí con mis brazos el fondo del valle; yo atesoré un tesoro a siete codos de profundidad; no lo sacará sino la comunidad de Muḥammad —que Allah le bendiga y le conceda paz—». Y se transmitió que ʿĀd tuvo dos hijos: Šaddād y Šadīd. Reinaron y dominaron; luego murió Šadīd, y el poder quedó para Šaddād, que reinó sobre el mundo y se le sometieron sus reyes. Oyó mencionar el Paraíso y dijo: «Construiré uno semejante». Y edificó Iram en una de las estepas de ʿAdan, en trescientos años; y su vida fue de novecientos años. Era una ciudad inmensa: sus palacios, de oro y plata; sus columnas [16040] de crisólito y rubí; y en ella había clases de árboles y ríos que corrían [16041] Cuando se completó su construcción, marchó hacia ella con la gente de su reino; y cuando se hallaban a una jornada de día y noche de distancia, Allah envió contra ellos un grito desde el cielo y perecieron. Y de ʿAbd Allāh ibn Qulāba: que salió en busca de unos camellos suyos y dio con ella; cargó cuanto pudo de lo que allí había, y su noticia llegó a Muʿāwiya, quien lo mandó comparecer. Se lo relató, y él envió a Kaʿb [16042] y le preguntó. Dijo: «Es Iram, la de las columnas; y entrará en ella un hombre de los musulmanes en tu tiempo: rojizo, rubio, bajo; con un lunar en la ceja y un lunar en el talón; saldrá en busca de unos camellos suyos». Luego se volvió, miró a Ibn Qulāba y dijo: «Este, por Allah, es ese hombre». Y se dijo: es decir, no se creó nada semejante a las construcciones de ʿĀd, conocidas por las columnas; así, el pronombre remite a «las columnas». Y «las columnas», según esto, es plural de «columna». Y se dijo: «al-iram» es la destrucción. Se dice: «arima los hijos de Fulano», es decir, perecieron [16043]; y así lo dijo Ibn ʿAbbās. Y al-Ḍaḥḥāk leyó: «Aram [16044] la de las columnas», es decir: los destruyó, y los dejó hechos polvo [16045]

Notas y Referencias

[16039] En los originales: «Yazīd», y es una corrupción.

[16040] Al-asāṭīn: plural de «ustuwāna», que es la columna y el pilar.

[16041] Es decir: la que corre.

[16042] Se refiere a: Kaʿb al-Aḥbār, sabio de la Gente del Libro.

[16043] Lo transmitió al-Ṭabarī.

[16044] Así, con apertura de la hamza y de la rā’. Lo citó al-Šawkānī en Fatḥ al-Qadīr (5/432).

[16045] Su expresión («los dejó hechos polvo») es una aclaración del sentido, y no una explicación etimológica.