86

El Astro Nocturno

الطارق At-Tariq
Aya 2

Versículo (Español)

[86:2] ¿Y qué puede hacerte comprender lo que es el astro nocturno?

Tafsir de Al-Qurtubi

{وَمَآ أَدۡرَىٰكَ مَا ٱلطَّارِقُ} (2) Palabra del Altísimo: «Y el cielo y el ṭāriq». Son dos juramentos: «el cielo» es un juramento, y «el ṭāriq» es un juramento. Y el ṭāriq es: la estrella. Y Allah —exaltado sea— lo ha aclarado con Su dicho: «Y ¿qué te hará saber qué es el ṭāriq? La estrella penetrante». Y se discrepó acerca de ello. Se dijo: es Saturno: el astro que está en el séptimo cielo. Lo mencionó Muḥammad ibn al-Ḥasan [15916] en su tafsir, y transmitió al respecto relatos; Allah sabe mejor acerca de su autenticidad. Ibn Zayd dijo: que es las Pléyades. Y también se transmitió de él que es Saturno. Y así lo dijo al-Farrā’. Ibn ʿAbbās: es Capricornio. Y también se transmitió de él y de ʿAlī ibn Abī Ṭālib —que Allah esté complacido con ambos—, y de al-Farrā’: «la estrella penetrante»: una estrella en el séptimo cielo, en el que no habita ninguna otra estrella; cuando las estrellas toman sus posiciones del cielo, ella desciende y queda con ellas; luego regresa a su lugar del séptimo cielo, y es Saturno: es ṭāriq cuando baja y ṭāriq cuando sube. Al-Farrā’ transmitió: «thaqaba el ave»: cuando se eleva y asciende. Abū Ṣāliḥ روایتó de Ibn ʿAbbās, quien dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— estaba sentado con Abū Ṭālib; entonces cayó una estrella y la tierra se llenó de luz. Abū Ṭālib se asustó y dijo: ¿Qué es esto? Él dijo: [Esta es una estrella con la que se ha arrojado; y es un signo de los signos de Allah]. Abū Ṭālib se maravilló, y descendió: «Y el cielo y el ṭāriq». Y también se transmitió de Ibn ʿAbbās: «Y el cielo y el ṭāriq», dijo: el cielo [15917] y lo que llama a su puerta en él. Y de Ibn ʿAbbās y ʿAṭā’: «penetrante»: aquello con lo que se arroja contra los demonios. Qatāda: es general respecto de todas las estrellas, porque su salida es de noche; y todo el que viene a ti de noche es ṭāriq. Dijo:

Y como tú, encinta, a la que visité de noche, y a una nodriza *** y la distraje del niño de amuletos, lactante perjudicado [15918]

Y dijo:

¿No veis que cada vez que vengo como visitante nocturno *** hallo en ella fragancia, aunque no se perfume?

Así pues, el ṭāriq es: la estrella, nombre de género; se la llamó así porque llama de noche. Y de ello el hadiz: [El Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— prohibió que el viajero llegue de noche a su familia, para que la ausente se depile y la despeinada se peine [15919]]. Y los árabes llaman ṭāriq a todo el que se dirige a alguien de noche. Se dice: «ṭaraqa fulān» cuando viene de noche. Y «ṭaraqa yaṭruqu ṭurūqan»: es ṭāriq. Y de Ibn al-Rūmī [15920]:

Oh durmiente de la noche, complacido con su comienzo *** los sucesos pueden llamar al alba

No te alegres de una noche cuyo comienzo fue grato *** pues quizá el final de la noche avivó el fuego

Y en al-Ṣiḥāḥ: El ṭāriq: la estrella a la que se llama el astro del alba. Y de ello el dicho de Hind [15921]:

Somos las hijas de Ṭāriq *** caminamos sobre cojines

Es decir: que nuestro padre, en nobleza, es como la estrella luminosa. Al-Māwardī: El origen de al-ṭarq es el golpear; de ello se llamó al-miṭraqa (el martillo). Así se llamó ṭāriq al que se dirige de noche, por su necesidad, al llegar, de golpear. Y dijo un grupo: que puede ser de día. Y los árabes dicen: «Vine a ti hoy dos ṭarqatayn», es decir: dos veces. Y de ello su dicho —que Allah le bendiga y le conceda paz—: (Me refugio en Ti del mal de los visitantes nocturnos de la noche y del día, salvo un visitante que llame con bien, ¡oh Compasivo!). Y Jarīr dijo sobre al-ṭurūq:

Te visitó la cazadora de los corazones, y no es este *** momento de visita; así que regresa en paz

Luego lo aclaró diciendo: «Y ¿qué te hará saber qué es el ṭāriq? La estrella penetrante». Y «penetrante» (al-thāqib): la luminosa. Y de ello: «un meteoro penetrante [15922]» [al-Ṣāffāt: 10]. Se dice: «thaqaba yathqubu thuqūban wa-thaqābatan» cuando ilumina. Y su thaqūb: su luz. Y los árabes dicen: «athqib nāraka», es decir: enciéndela. Dijo:

Lo divulgó entre la gente hasta que fue como si *** en una altura hubiera un fuego encendido con astillas

Al-thuqūb: con lo que se enciende el fuego, de ramitas finas. Mujāhid dijo: «penetrante»: lo incandescente. Al-Qushayrī: Y la mayoría sostiene que ṭāriq y thāqib son nombre de género con el que se quiso la generalidad [15923], como hemos mencionado de Mujāhid. «Y ¿qué te hará saber qué es el ṭāriq?» para magnificar la importancia de aquello por lo que se jura. Sufyān dijo: Todo lo que en el Corán dice: «Y ¿qué te hará saber?»; ciertamente se le informó de ello. Y todo aquello en lo que dice: «Y ¿qué te hará saber?» no se le informó de ello.

Notas y Referencias

[15916] Quizá se refiera a: Abū Bakr al-ʿAṭṭār: Muḥammad ibn al-Ḥasan ibn Muqsim.

[15917] Adición de al-Ṭabarī.

[15918] El verso es de Imru’ al-Qays. Las tamā’im: los amuletos que se cuelgan del cuello del niño. Y «el de los amuletos»: es el niño. Y al-mughīl: aquel cuya madre es poseída mientras lo amamanta. Y se transmite: «muḥawwil» en lugar de «mughīl», y es aquel que ha cumplido un año.

[15919] Al-istihdād: afeitar el vello púbico con hierro. Al-mughība: aquella cuyo marido está ausente. Al-shaʿtha: la que tiene el cabello enmarañado.

[15920] No hemos hallado estos dos versos en el dīwān de Ibn al-Rūmī. Al-Jāḥiẓ citó el primer verso en su libro (al-Ḥayawān, t. 6, p. 508, edición de la imprenta al-Ḥalabī) sin atribución. Y no se sabe que al-Jāḥiẓ cite como prueba poesía de Ibn al-Rūmī. Al-Jāḥiẓ murió cuando Ibn al-Rūmī tenía 34 años; además, esta poesía no es del espíritu de Ibn al-Rūmī. Al-Ghazālī también citó en (al-Iḥyā’, t. 3, p. 180, edición al-Ḥalabī) el primer verso dentro de seis versos de su mismo metro y rima.

[15921] Es Hind bint Bayāḍa ibn Rabāḥ ibn Ṭāriq al-Iyādī. Dijo este rajaz el día de Uḥud incitando a la guerra; y el rajaz completo está en (Lisān al-ʿArab: ṭ-r-q).

[15922] Aleyas 10 de la sura al-Ṣāffāt.

[15923] Es decir: no se quiso con ello una estrella determinada, como las Pléyades o Saturno, como dijeron algunos exégetas.