Los Defraudadores
المطففين Al-MutaffifinVersículo (Español)
[83:1] ¡Ay de los tramposos!
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَيۡلٞ لِّلۡمُطَفِّفِينَ} (1)
Introducción de la sura:
La sura de «al-Muṭaffifīn» es mequí, según la opinión de Ibn Masʿūd, al-Ḍaḥḥāk y Muqātil. Y es mediní, según la opinión de al-Ḥasan y ʿIkrima. Consta de treinta y seis aleyas.
Dijo Muqātil:
Y es la primera sura que descendió en Medina.
Y dijeron Ibn ʿAbbās y Qatāda:
Es mediní, excepto ocho aleyas, desde Su dicho:
«En verdad, quienes cometieron crímenes»
hasta el final: eso es mequí.
Y dijeron al-Kalbī y Jābir b. Zayd:
Descendió entre La Meca y Medina.
En ello hay cuatro cuestiones:
La primera.—
Al-Nasāʾī transmitió de Ibn ʿAbbās, quien dijo:
Cuando el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— llegó a Medina, ellos eran de la gente más perversa en el medir;
entonces Allah —Altísimo sea— reveló:
«¡Ay de los defraudadores!»
y después de ello mejoraron la medida.
Dijo al-Farrāʾ:
Así, son de la gente más cumplidora en la medida hasta el día de hoy.
Y también de Ibn ʿAbbās se transmitió que dijo:
Es la primera sura que descendió sobre el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— en el momento en que llegó a Medina; y esto se daba entre ellos: cuando compraban, exigían la medida completa con una medida colmada; y cuando vendían, mermaban el celemín y la balanza. Pero cuando descendió esta sura, desistieron; así, son la gente más cumplidora en la medida hasta el día de hoy.
Y dijo un grupo:
Descendió acerca de un hombre conocido como Abū Juhayna, cuyo nombre era ʿAmr: tenía dos ṣāʿ; tomaba con uno y daba con el otro. Lo mencionó Abū Hurayra —Allah esté complacido con él—.
La segunda.—
Su dicho —Altísimo sea—:
«وَيْل»
esto es: la severidad de un castigo en la Otra Vida.
Y dijo Ibn ʿAbbās:
Es un valle en el Infierno por el que fluye pus de la gente del Fuego;
y ello es Su dicho —Altísimo sea—:
«¡Ay de los defraudadores!»,
es decir, de quienes disminuyen sus medidas y sus pesas.
Y se narró de Ibn ʿUmar, quien dijo:
El muṭaffif es el hombre que alquila el instrumento de medir, sabiendo que él comete injusticia en su medición; así, su pecado recae sobre él.
Y otros dijeron:
El taṭfīf se da en la medida, en el peso, en la ablución, en la oración y en el habla.
En al-Muwaṭṭaʾ, Mālik dijo:
Y se dice de toda cosa: cumplimiento y taṭfīf.
Y se transmitió de Sālim b. Abī al-Jaʿd, quien dijo:
La oración es con medida;
quien la cumple, la cumple; y quien defrauda, ya sabéis lo que Allah —Poderoso y Majestuoso— dijo acerca de ello:
«¡Ay de los defraudadores!».
La tercera.—
Dijeron los lingüistas:
Muṭaffif deriva de al-ṭafīf, que es «lo poco»; y el muṭaffif es quien reduce el derecho de su compañero, disminuyéndolo por debajo de lo debido, en medida o en peso.
Y dijo al-Zajjāj:
Solo se llamó al agente de esto muṭaffif porque apenas roba del celemín y de la balanza sino algo ínfimo y ligero; y no es sino que se tomó de ṭaff al-shayʾ, que es su borde.
Y ṭifāf al-makkūk y ṭafāfuhu —con kasra y con fatḥa—:
lo que llena sus bordes; y asimismo ṭaff al-makkūk y ṭaffafahu.
Y en el ḥadiz:
( Todos vosotros sois hijos de Adán: el ṣāʿ está al ras; no lo llenasteis )
Esto es: que está a punto de llenarse, pero no lo hace; y el sentido es: unos de vosotros están próximos a otros; nadie tiene superioridad sobre nadie sino por la piedad.
Y al-ṭifāf y al-ṭifāfa —con ḍamma—:
lo que está por encima del celemín.
Y un recipiente ṭifāf:
cuando el llenado alcanza su borde.
Se dice de ello:
aṭfaftu.
Y al-taṭfīf:
disminuir el celemín, que es no llenarlo hasta sus bordes, es decir, sus lados.
Se dice:
adhqatu al-kaʾsa ilā aṣbārihā, es decir, hasta su cima.
Y la expresión de Ibn ʿUmar, cuando mencionó el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— las carreras de caballos:
Yo era jinete aquel día, y aventajé a la gente hasta que el caballo me llevó al ras de la mezquita de Banū Zurayq, hasta casi igualar la mezquita.
Quiere decir:
me impulsó con un salto.
La cuarta.—
El muṭaffif:
es quien causa pérdida en la medida y en el peso, y no cumple, como ya hemos expuesto.
E Ibn al-Qāsim transmitió de Mālik:
que él recitó:
«¡Ay de los defraudadores!»
y dijo: «No defraudes ni engañes
[15843]; más bien, suelta y vierte sobre ello un vertido; hasta que, cuando hayas completado la medida
[15844], suelta tu mano y no la retengas».
Y dijo ʿAbd al-Malik b. al-Mājishūn:
El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— prohibió alisar el borde (ṭifāf),
y dijo:
«La bendición está en su parte superior».
Dijo:
Y me ha llegado que la medida de Faraón era alisada con hierro.
[15843]
:[Así en los ejemplares:] es decir, no engañes; y en Ibn al-ʿArabī: (y no acapares).
[15844]
:En A, Ḥ, Z, Ṭ, L, y en Ibn al-ʿArabī: «istawā».