El Botín
الأنفال Al-AnfalVersículo (Español)
[8:60] Preparen contra ellos cuanto puedan de fuerzas [de combate] y caballería, para que así amedrenten a los enemigos de Dios que también son los suyos, y a otros enemigos que aún no conocen, pero Dios los conoce bien. Sepan que aquello con lo que contribuyan en la causa de Dios les será recompensado generosamente, y no serán jamás tratados injustamente.
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَأَعِدُّواْ لَهُم مَّا ٱسۡتَطَعۡتُم مِّن قُوَّةٖ وَمِن رِّبَاطِ ٱلۡخَيۡلِ تُرۡهِبُونَ بِهِۦ عَدُوَّ ٱللَّهِ وَعَدُوَّكُمۡ وَءَاخَرِينَ مِن دُونِهِمۡ لَا تَعۡلَمُونَهُمُ ٱللَّهُ يَعۡلَمُهُمۡۚ وَمَا تُنفِقُواْ مِن شَيۡءٖ فِي سَبِيلِ ٱللَّهِ يُوَفَّ إِلَيۡكُمۡ وَأَنتُمۡ لَا تُظۡلَمُونَ} (60)
En ella hay seis cuestiones:
La primera.—
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y preparad para ellos».
Dios —Glorificado sea— ordenó a los creyentes preparar la fuerza contra los enemigos, después de haber confirmado la precedencia de la piedad. Pues, si Dios —Glorificado sea— hubiera querido, los habría derrotado con la palabra, escupiéndoles en los rostros y con un puñado de tierra, tal como hizo el Enviado de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—. Pero quiso probar a unas gentes por medio de otras, conforme a Su ciencia previa y a Su decreto ejecutorio. Y todo cuanto preparas para tu amigo como bien, o para tu enemigo como mal, entra en tu preparación.
Dijo Ibn ʿAbbās:
La fuerza aquí es el armamento y los arcos.
Y en el Ṣaḥīḥ de Muslim, de ʿUqba b. ʿĀmir, dijo: Oí al Enviado de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—, estando en el púlpito, decir:
(«Y preparad para ellos cuanta fuerza podáis. Ciertamente, la fuerza es el tiro; ciertamente, la fuerza es el tiro; ciertamente, la fuerza es el tiro»).
Este es un texto que Abū ʿAlī Ṯumāma b. Šufayy al-Hamdānī transmitió de ʿUqba, y no tiene en el Ṣaḥīḥ otro distinto de este.
Y hay otro ḥadiz sobre el tiro, también de ʿUqba, dijo: Oí al Enviado de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— decir:
(«Se os abrirán tierras, y Dios os bastará; que ninguno de vosotros sea incapaz de divertirse con sus flechas»).
Y dijo —Dios lo bendiga y le conceda paz—:
(«Toda cosa con la que el hombre se entretiene es vana, salvo su tiro con el arco, su adiestramiento de su caballo y su juego con su familia, pues eso es de lo verdadero»).
El sentido de esto —y Dios sabe más— es que todo aquello con lo que el hombre se distrae, de lo que no le aprovecha en lo inmediato ni en lo postrero, es vanidad, y apartarse de ello es más apropiado. En cuanto a estas tres cosas, aunque las haga como quien se entretiene y se anima, son verdad por su conexión con lo que puede ser útil: pues el tiro con el arco y el adiestramiento del caballo son ambos de los auxiliares [7767] del combate. Y el juego con la familia puede conducir a aquello de lo que resulte un hijo que proclame la unicidad de Dios y Lo adore; por eso estas tres cosas son de lo verdadero.
Y en las Sunan de Abū Dāwūd, al-Tirmiḏī y al-Nasāʾī, de ʿUqba b. ʿĀmir, del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—:
(«Ciertamente, Dios hace entrar a tres personas en el Paraíso por una sola flecha: su fabricante, que cuenta como obra buena lo que hace en su fabricación; el arquero; y quien le provee las flechas»).
El mérito del tiro es inmenso, y su utilidad para los musulmanes es grande, y su daño es severo contra los incrédulos.
Dijo —Dios lo bendiga y le conceda paz—:
(«¡Oh, hijos de Ismāʿīl! Tirad, pues vuestro padre era arquero»).
Y aprender la equitación y el uso de las armas es una obligación colectiva; y puede llegar a ser individual.
La segunda.— Su dicho —Exaltado sea—:
«y del amarre de los caballos».
Al-Ḥasan, ʿAmr b. Dīnār y Abū Ḥaywa leyeron:
«y de los amarres de los caballos»
con ḍamma en la rāʾ y la bāʾ, plural de ribāṭ, como kitāb y kutub. Dijo Abū Ḥātim, de Ibn Zayd:
El ribāṭ de caballos es de cinco en adelante, y su conjunto es ribṭ. Son los que se amarran; se dice de ello: rabaṭa yarbiṭu rabṭan; y irtabaṭa yartabiṭu irtibāṭan. Y el amarradero de los caballos y sus amarres: esto es, su amarre frente al enemigo.
Dijo el poeta:
«Ordenó Dios amarrarlos para Su enemigo *** en la guerra; ciertamente Dios es el mejor que concede el éxito».
Y dijo Makḥūl b. ʿAbd Allāh:
«Reprochas el amarre de los corceles y su retención *** cuando Dios se lo recomendó al Profeta Muḥammad».
Y el ribāṭ de los caballos tiene un mérito inmenso y una dignidad noble. ʿUrwa al-Bāriqī tenía setenta caballos preparados para el yihād. Y lo recomendable de ellos son las hembras, según ʿIkrima y un grupo; y es correcto, pues el vientre de la hembra es un tesoro y su lomo es gloria. Y el caballo de Gabriel era hembra.
Y los imames transmitieron de Abū Hurayra que el Enviado de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— dijo:
(«Los caballos son tres: para un hombre, recompensa; para un hombre, cobertura; y para un hombre, carga de pecado»),
el ḥadiz. Y no distinguió macho de hembra. Y el mejor de ellos es el de mayor recompensa y el de mayor utilidad.
Y se preguntó al Enviado de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—:
¿Cuáles cuellos son mejores?
Dijo:
(«Los de mayor precio y los más valiosos para sus dueños»).
Y al-Nasāʾī transmitió de Abū Wahb al-Ǧušamī —y tuvo compañía—, dijo: Dijo el Enviado de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—:
(«Poneos nombres de los profetas; y los nombres más amados por Dios —Poderoso y Majestuoso— son ʿAbd Allāh y ʿAbd al-Raḥmān. Y amarrad los caballos; y pasad la mano por sus tupés y sus ancas; y ponedles collares, pero no les pongáis collares de cuerdas [7768] Y ateneos a todo kumeit [7769] con frente blanca y patas blancas, o alazán con frente blanca y patas blancas, o negro con frente blanca y patas blancas»).
Y al-Tirmiḏī transmitió de Abū Qatāda que el Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— dijo:
(«El mejor de los caballos es el negro, con mancha blanca en la frente, con blanco en el hocico [7770]; luego el de mancha blanca en la frente [7771], con patas blancas, con la mano derecha libre [7772] Y si no es negro, entonces un kumeit con estas marcas»).
Y al-Dārimī lo transmitió también de Abū Qatāda: que un hombre dijo:
¡Oh, Enviado de Dios! Quiero comprar un caballo; ¿cuál compro?
Dijo:
(«Compra un negro con blanco en el hocico, con patas blancas, con la mano derecha libre; o un kumeit con estas marcas: obtendrás botín y estarás a salvo»).
Y —Dios lo bendiga y le conceda paz— detestaba el šikāl en los caballos.
Y el šikāl es que el caballo tenga blancura en su pata derecha y en su mano izquierda, o en su mano derecha y su pata izquierda. Lo transmitió Muslim de Abū Hurayra —Dios esté complacido con él—. Y se menciona que el caballo sobre el que fue muerto al-Ḥusayn b. ʿAlī —Dios esté complacido con ambos— era aškal.
La tercera.—
Si se dijera: Su dicho «Y preparad para ellos cuanta fuerza podáis» habría sido suficiente; ¿por qué, entonces, particularizó el tiro y los caballos mencionándolos?
Se responde: Porque los caballos, al ser el fundamento de las guerras y sus cargas [7773], en cuyos tupés se ha anudado el bien, y siendo la fuerza más poderosa, el pertrecho más intenso y las fortalezas de los jinetes, y con ellos se combate en el campo, los particularizó mencionándolos como honor; y juró por su polvo como ennoblecimiento.
Dijo:
«Por las que corren jadeando [7774]»
[Las que corren: 1],
la aleya. Y como las flechas son de lo más eficaz que se emplea en las guerras y en el daño al enemigo, y lo más cercano para alcanzar las vidas, el Enviado de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— las particularizó mencionándolas y llamando la atención sobre ellas. Y un paralelo de esto en la Revelación es:
«y Gabriel y Miguel [7775]»
[La Vaca: 98]. Y hay muchos ejemplos semejantes.
La cuarta.— Algunos de nuestros sabios han inferido de esta aleya la licitud de constituir waqf de caballos y armas, y de establecer depósitos y guardianes para ellos como pertrecho contra los enemigos. Los sabios han discrepado [7776] sobre la licitud de hacer waqf de animales como caballos y camellos, en dos opiniones: la prohibición —y es la de Abū Ḥanīfa—; y la validez —y es la de al-Šāfiʿī, Dios tenga misericordia de él—. Y esta es la más correcta, por esta aleya y por el ḥadiz de Ibn ʿUmar acerca del caballo que destinó en el camino de Dios, y por su dicho —la paz sea con él— respecto de Jālid:
(«En cuanto a Jālid, ciertamente lo estáis agraviando: pues él ha retenido sus corazas y sus pertrechos [7777] en el camino de Dios»),
el ḥadiz. Y por lo transmitido de que una mujer destinó un camello en el camino de Dios, y su marido quiso peregrinar; ella preguntó al Enviado de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— y él dijo:
(«Entrégaselo para que peregrine sobre él, pues la peregrinación es del camino de Dios»).
Y porque es un bien del que se obtiene beneficio en un aspecto de acercamiento devocional, por lo que es lícito constituirlo en waqf, como los inmuebles. Al-Suhaylī mencionó en esta aleya los nombres de los caballos del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— y su equipo de guerra. Quien los quiera, los hallará en el libro al-Aʿlām [7778]
La quinta.—
Su dicho —Exaltado sea—:
«con ello amedrentáis al enemigo de Dios y a vuestro enemigo»;
es decir: con ello atemorizáis al enemigo de Dios [7779] y a vuestro enemigo, de entre los judíos, Qurayš y los incrédulos de los árabes.
«y a otros, aparte de ellos, que no conocéis; Dios los conoce»;
es decir: Persia y Bizancio, según dijo al-Suddī.
Y se dijo: los genios. Esta es la elección de al-Ṭabarī.
Y se dijo: con ello se pretende todo aquel cuya enemistad no conoces.
Dijo al-Suhaylī: Se dijo: son Qurayẓa. Y se dijo: son de los genios. Y se dijo otra cosa. Y no debe decirse nada sobre ellos, porque Dios —Glorificado sea— dijo: «y a otros, aparte de ellos, que no conocéis; Dios los conoce»; ¿cómo, entonces, pretende alguien tener conocimiento de ellos, salvo que sea auténtico un ḥadiz que haya llegado sobre ello del Enviado de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—, y es su dicho sobre esta aleya:
(«Son los genios»).
Luego dijo el Enviado de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—:
(«Ciertamente, Satanás no trastorna a nadie en una casa en la que hay un caballo ʿatīq»).
Y solo se le llamó ʿatīq porque se ha librado de la mezcla. Este ḥadiz lo transmitió con isnād al-Ḥāriṯ b. Abī Usāma, de Ibn al-Mulīkī, de su padre, de su abuelo, del Enviado de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—.
Y se transmitió: que los genios no se acercan a una casa en la que hay un caballo, y que huyen del relincho de los caballos.
La sexta.— Su dicho —Exaltado sea—:
«Y lo que gastéis de cualquier cosa»;
es decir: lo que deis en limosna.
Y se dijo: lo que gastéis en vosotros mismos o en vuestros caballos.
«en el camino de Dios os será retribuido»;
en la Otra Vida: la buena obra por diez semejantes hasta setecientas veces [7780], hasta múltiples aumentos.
«y no seréis tratados injustamente».
[7767]
:De ج و ك و ز. Es el plural de «maʿūna»; y en ا و ب: «taʿāwun».
[7768]
:«Al-awtār»: plural de «witr» (con kasra), y es la sangre. El sentido es: no busquéis por ellos las venganzas de sangre (aṯ-ṯuḥūl) con las que fuisteis agraviados en la época preislámica. Y se dijo: plural de «witr» del arco; pues solían colgarlas de los cuellos de las bestias para apartar el mal de ojo. Es una señal de la época preislámica, por eso se reprobó.
[7769]
:«Kumeit» (en diminutivo): es aquel cuyo color está entre el negro y el rojo; se aplica por igual al masculino y al femenino. «Al-aġarr»: el que tiene blancura en el rostro. «Al-muḥaǧǧal»: el que tiene blancura en sus patas.
[7770]
:«Al-arṯam»: el que tiene blanca la nariz y el labio superior.
[7771]
:«Al-aqraḥ»: el que tiene en la frente una mancha, que es una blancura leve en el rostro del caballo, menor que la «ġurra».
[7772]
:Es decir: suelta, sin «taḥǧīl» en ella.
[7773]
:«Las cargas de la guerra»: sus pesos, de equipo bélico, armas y otras cosas.
[7774]
:Véase t. 20, p. 153.
[7775]
:Véase t. 2, p. 36.
[7776]
:En ج و ز و هـ: «de Mālik».
[7777]
:«Al-aʿtād»: instrumentos de guerra, como armas, monturas y otras cosas. Véase el ḥadiz y su explicación en el Ṣaḥīḥ de Muslim, Libro de la limosna legal.
[7778]
:Es el libro «al-Taʿrīf wa-l-Iʿlām fīmā ubhima fī l-Qurʾān min al-asmāʾ al-aʿlām», un manuscrito conservado en Dār al-Kutub con los números 232 y 439 (Tafsīr).
[7779]
:De ج، هـ، ز، ك.
[7780]
:De ج، هـ، ز.
Notas y Referencias
[7767] De ج و ك و ز. Es el plural de «maʿūna»; y en ا و ب: «taʿāwun».
[7768] «Al-awtār»: plural de «witr» (con kasra), y es la sangre. El sentido es: no busquéis por ellos las venganzas de sangre (aṯ-ṯuḥūl) con las que fuisteis agraviados en la época preislámica. Y se dijo: plural de «witr» del arco; pues solían colgarlas de los cuellos de las bestias para apartar el mal de ojo. Es una señal de la época preislámica, por eso se reprobó.
[7769] «Kumeit» (en diminutivo): es aquel cuyo color está entre el negro y el rojo; se aplica por igual al masculino y al femenino. «Al-aġarr»: el que tiene blancura en el rostro. «Al-muḥaǧǧal»: el que tiene blancura en sus patas.
[7770] «Al-arṯam»: el que tiene blanca la nariz y el labio superior.
[7771] «Al-aqraḥ»: el que tiene en la frente una mancha, que es una blancura leve en el rostro del caballo, menor que la «ġurra».
[7772] Es decir: suelta, sin «taḥǧīl» en ella.
[7773] «Las cargas de la guerra»: sus pesos, de equipo bélico, armas y otras cosas.
[7774] Véase t. 20, p. 153.
[7775] Véase t. 2, p. 36.
[7776] En ج و ز و هـ: «de Mālik».
[7777] «Al-aʿtād»: instrumentos de guerra, como armas, monturas y otras cosas. Véase el ḥadiz y su explicación en el Ṣaḥīḥ de Muslim, Libro de la limosna legal.
[7778] Es el libro «al-Taʿrīf wa-l-Iʿlām fīmā ubhima fī l-Qurʾān min al-asmāʾ al-aʿlām», un manuscrito conservado en Dār al-Kutub con los números 232 y 439 (Tafsīr).
[7779] De ج، هـ، ز، ك.
[7780] De ج، هـ، ز.