El Botín
الأنفال Al-AnfalVersículo (Español)
[8:45] ¡Oh, creyentes! Cuando se enfrenten a un ejército [de incrédulos] manténganse firmes y recuerden permanentemente a Dios, que así alcanzarán el triunfo.
Tafsir de Al-Qurtubi
{يَـٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوٓاْ إِذَا لَقِيتُمۡ فِئَةٗ فَٱثۡبُتُواْ وَٱذۡكُرُواْ ٱللَّهَ كَثِيرٗا لَّعَلَّكُمۡ تُفۡلِحُونَ} (45)
Su dicho —Exaltado sea—:
«¡Oh vosotros que habéis creído! Cuando os encontréis con una facción»
esto es, un grupo.
«manteneos firmes»
Es una orden de firmeza al combatir a los incrédulos, tal como en la aleya anterior se prohíbe huir de ellos; así, la orden y la prohibición concurren en un mismo sentido. Esto es una confirmación de plantarse ante el enemigo y mostrarse recio frente a él.
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y recordad a Dios mucho, quizá prosperéis»
Los sabios tienen tres opiniones acerca de este recuerdo: la primera: recordad a Dios cuando vuestros corazones se llenen de pavor, pues Su recuerdo ayuda a mantenerse firme en las adversidades.
La segunda:
manteneos firmes con vuestros corazones y recordadlo con vuestras lenguas, pues el corazón no se aquieta en el encuentro y la lengua se turba; por ello ordenó el recuerdo para que el corazón se afirme en la certeza y la lengua se afirme en el recuerdo, y diga lo que dijeron los compañeros de Ṭālūt:
«Señor nuestro, derrama sobre nosotros paciencia, afirma nuestros pies y auxílianos contra el pueblo incrédulo
[7737]»
[al-Baqara: 250]. Y este estado no se da sino por la fuerza del conocimiento y el ardor de la perspicacia; y esa es la valentía loable entre la gente.
La tercera:
recordad lo que tenéis de la promesa de Dios para vosotros, en cuanto a que Él os compra vuestras almas y os da su precio.
Digo:
Lo más evidente es que se trata del recuerdo de la lengua, concorde con el del corazón.
Dijo Muḥammad ibn Kaʿb al-Quraẓī:
Si se hubiera concedido licencia a alguien para dejar el recuerdo, se le habría concedido a Zacarías; dice Dios —Poderoso y Majestuoso—:
«No hablarás a la gente durante tres días sino por señas, y recuerda a tu Señor mucho
[7738]»
[Āl ʿImrān: 41]. Y se le habría concedido al hombre que está en la guerra; dice Dios —Poderoso y Majestuoso—:
«Cuando os encontréis con una facción, manteneos firmes y recordad a Dios mucho».
Y dijo Qatāda:
Dios —Glorificado y Exaltado— impuso a Sus siervos Su recuerdo en el momento en que más ocupados están, cuando se golpean
[7739] con las espadas. Y la norma de este recuerdo es que sea en voz baja, porque alzar la voz en los lugares de combate es malo y reprobable cuando el que recuerda es uno solo
[7740] En cambio, si procede de todos en el momento de la carga, es bueno, porque quebranta el ánimo del enemigo.
Y Abū Dāwūd روایتó de Qays ibn ʿAbbād, quien dijo:
Los compañeros del Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— detestaban alzar la voz en el combate. Y Abū Burda روایتó de su padre, del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—, algo semejante.
Dijo Ibn ʿAbbās:
Se detesta cubrirse el rostro (talaththum) en el combate.
Dijo Ibn ʿAṭiyya:
Y por esto —y Dios sabe más— se estableció
[7741] que los que están en ribāṭ lo arrojen en el combate, pese a que con ello se protegen.
[7737]
:راجع ج 3 ص 256
[7738]
:راجع ج 4 ص 80.
[7739]
:في ب و ج و ك و ز والبحر : الضراب والسيوف.
[7740]
:اختلف الأصول في هذه الجملة ففي ج: "...إذا كان ألغاطا..." وفي ب و ك وابن عطية: "...إذا كان ألفاظا فأما..." وفي ز و ل: العائط واحدا. وكلها ذات معان.
[7741]
:في تفسير ابن عطية "تيمن" والظاهر أنه يريد أن المرابطين آثروا التبرك بطرح التلثم عملا بما ورد عن ابن عباس على الصيانة به.
Notas y Referencias
[7737] Véase t. 3, p. 256.
[7738] Véase t. 4, p. 80.
[7739] En B, Ǧ, K, Z y al-Baḥr: «al-ḍirāb wa-l-suyūf» (los golpes y las espadas).
[7740] Los testimonios difieren en esta frase: en Ǧ: «...si era alġāṭan...»; y en B, K e Ibn ʿAṭiyya: «...si era alfāẓan; en cuanto a...»; y en Z y L: «al-ʿāyiṭ wāḥidan». Todas ellas tienen sentidos.
[7741] En el tafsir de Ibn ʿAṭiyya: «tayamman»; y lo aparente es que quiere decir que los que están en ribāṭ prefirieron buscar la bendición arrojando el talaththum, actuando conforme a lo transmitido de Ibn ʿAbbās, pese a la protección que les proporcionaba.