El Ser Humano
الإنسان Al-InsanVersículo (Español)
[76:3] Y le mostré el camino [para que libremente elija] ser de los agradecidos o de los ingratos.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Ciertamente, le hemos guiado al camino, ya sea agradecido o ya sea ingrato} (3)
Palabra del Altísimo:
«Ciertamente, le hemos guiado al camino»;
es decir: le hemos aclarado y dado a conocer la vía de la guía y del extravío, y del bien y del mal, mediante el envío de los mensajeros; así, cree o niega,
como Su dicho —Altísimo sea—:
«Y le hemos guiado a los dos senderos»
[al-Balad: 10].
Dijo Mujāhid:
es decir: le hemos aclarado el camino hacia la desdicha y la dicha.
Y dijeron al-Ḍaḥḥāk, Abū Ṣāliḥ y al-Suddī:
el «camino» aquí es su salida del vientre.
Y se ha dicho:
son sus beneficios y sus perjuicios, a los que se orienta por su naturaleza y por la perfección de su intelecto.
«Ya sea agradecido o ya sea ingrato»:
es decir: haga cualquiera de las dos cosas, ciertamente se lo hemos aclarado.
Dijeron los kufíes:
«in» aquí tiene valor de condición/retribución, y «mā» es redundante; es decir: le hemos aclarado el camino si agradece o si niega. Lo prefirió al-Farrā’, y no lo admitieron los basríes, pues «in» de condición no entra sobre los nombres, salvo que se sobreentienda después de ella un verbo.
Y se ha dicho:
es decir: le hemos guiado a la rectitud; esto es, le hemos aclarado la vía del monoteísmo mediante el establecimiento de las pruebas sobre ello; luego, si le creamos la guía, se guía y cree; y si lo abandonamos (a su suerte), niega.
Y ello es como cuando dices:
«Te he aconsejado: si quieres, acepta; y si quieres, deja»; es decir: «pues si quieres», y se omite la fā’. Y así «ya sea agradecido». Y Dios sabe más.
Y se dice:
«Le guié el camino», y también «al camino» y «hacia el camino». Ya ha precedido en «al-Fātiḥa» [15660] y en otros lugares. Y se ha emparejado entre «agradecido» (al-shākir) e «ingrato» (al-kafūr), y no se ha emparejado entre «muy agradecido» (al-shakūr) e «ingrato» (al-kafūr), pese a que ambos coinciden en el sentido de intensificación, para negar la intensificación en el agradecimiento y afirmarla en la incredulidad; porque el agradecimiento a Dios —Altísimo sea— no puede cumplirse, de modo que se excluye de él la intensificación; mientras que de la incredulidad no se excluye la intensificación: así, es escaso su agradecimiento, por la abundancia de las mercedes [15661] sobre él y por la abundancia de su incredulidad, aunque sea poca, pese al bien que se le dispensa. Lo transmitió al-Māwardī.