74

El Arropado

المدثر Al-Muddaththir
Aya 6

Versículo (Español)

[74:6] y no des esperando recibir más a cambio.

Tafsir de Al-Qurtubi

{وَلَا تَمۡنُن تَسۡتَكۡثِرُ} (6) En ella hay tres cuestiones:

La primera.— Su dicho —Exaltado sea—: «Y no concedas buscando obtener más» contiene once [15556] interpretaciones:

La primera: No eches en cara a tu Señor lo que soportas de las cargas de la profecía, como quien considera mucho lo que soporta a causa de otro.

La segunda: No des una dádiva con la que pretendas una mejor que ella. Lo dijeron Ibn ʿAbbās, ʿIkrima y Qatāda. Al-Ḍaḥḥāk dijo: Esto se lo prohibió Dios a Su Mensajero —Dios lo bendiga y le conceda paz—, pues se le ordena la más noble etiqueta y la más excelsa moral; y se lo permitió a su comunidad. Y lo dijo Mujāhid.

La tercera: De Mujāhid también: no te debilites [15557] para buscar abundancia en el bien; como cuando dices: «ḥablun manīn» si es débil. Y su prueba es la lectura de Ibn Masʿūd: «Y no concedas buscando obtener más del bien».

La cuarta: De Mujāhid también, y de al-Rabīʿ: no engrandezcas tu obra a tus propios ojos buscando abundancia en el bien, pues ello forma parte de lo que Dios te ha concedido. Ibn Kaysān dijo: No consideres mucha tu obra viéndola como procedente de ti mismo; tu obra no es sino un favor de Dios sobre ti, pues Dios te ha dispuesto un camino hacia Su adoración.

La quinta: Al-Ḥasan dijo: no eches en cara a Dios tu obra considerándola mucha.

La sexta: No eches en cara a la gente la profecía y el Corán para tomar de ellos una retribución con la que busques obtener más.

La séptima: Al-Quraẓī dijo: no des tu riqueza por componenda.

La octava: Zayd ibn Aslam dijo: cuando des una dádiva, dásela a tu Señor.

La novena: No digas: «He suplicado y no se me ha respondido».

La décima: No realices un acto de obediencia y reclames su recompensa; antes bien, ten paciencia hasta que sea Dios quien te recompense por ello.

La undécima: No hagas el bien para ostentarlo ante la gente.

La segunda.— Estas opiniones, aunque sean pretendidas, la más manifiesta de ellas es la de Ibn ʿAbbās: No des para tomar más de lo que diste en riqueza. Se dice: «manantu fulānan kadhā», es decir, «le di tal cosa». Y a la dádiva se la llama «al-minna»; como si se ordenara que sus dádivas fueran para Dios, no por aguardar de las criaturas una recompensa por ellas; pues él —sobre él la paz— no solía acumular lo mundano. Por eso dijo: [ No me corresponde de lo que Dios os ha concedido como botín sino el quinto, y el quinto os es devuelto ] Y lo que excedía del gasto de su familia se destinaba a los intereses de los musulmanes; por eso no dejó herencia, pues no le era dado reservar ni adquirir para sí mismo. Y Dios —Exaltado sea— lo preservó del deseo de cualquier cosa de este mundo; por ello [15558] se le prohibió la limosna y se le permitió el regalo: lo aceptaba y correspondía por él. Y dijo: [ Si se me invitara a un kurrāʿ [15559] aceptaría; y si se me regalara un brazo, lo aceptaría ] Ibn al-ʿArabī dijo: lo aceptaba como sunna y no lo consideraba mucho como norma legal. Y si él no daba una dádiva con la que buscara obtener más, con mayor razón los ricos deben evitarlo, pues es una de las puertas de la humillación. Y asimismo la palabra de quien dijo: Su sentido es: no des una dádiva esperando su recompensa; pues la espera es un apego a las codicias, y eso, en su ámbito, cae bajo el dictamen de la imposibilidad. Y Dios —Exaltado sea— le dijo: «Y no extiendas tus ojos hacia aquello con lo que hemos dado disfrute a grupos de ellos: el esplendor de la vida mundanal, para probarlos con ello; y el sustento de tu Señor es mejor y más perdurable» [ Ṭā Hā: 131 ]. Eso es lícito para el resto de las criaturas, pues forma parte del disfrute de este mundo, y de buscar ganancia y multiplicación por medio de él. En cuanto a quien dijo que con ello se pretende la obra —esto es, no eches en cara a Dios tu obra considerándola mucha—, es correcto: pues el hijo de Adán, aunque obedeciera a Dios toda su vida sin desfallecer, no alcanzaría a agradecer ni una parte de las mercedes de Dios.

La tercera.— Su dicho —Exaltado sea—: «Y no concedas». La lectura de la mayoría es con manifestación de la geminación. Y Abū al-Sammāl al-ʿAdawī, Ashhab al-ʿUqaylī y al-Ḥasan leyeron: «wa-lā tamun» con asimilación, en fatḥa. «buscando obtener más»: la lectura de la mayoría es en nominativo, y está en sentido de ḥāl (circunstancial); dices: «vino Zayd corriendo», es decir, «corriendo»; o sea: no des nada con la idea de tomar a cambio algo mayor que ello. Y al-Ḥasan lo leyó en apócope como respuesta a la prohibición, y es deficiente, porque no es una respuesta. Y es posible que sea un بدل (sustituto) de «concedas», como si dijera: no busques obtener más. Abū Ḥātim lo rechazó y dijo: porque el «mann» no es «buscar obtener más», de modo que se sustituya por él. Y cabe que se haya puesto en sukūn por aligeramiento, como «ʿuḍd». O que se considere el estado de pausa. Y al-Aʿmash y Yaḥyā leyeron: «buscando obtener más» en acusativo, suponiendo una lām de finalidad, como si dijera: Y no concedas para buscar obtener más. Y se dijo: es por elípsis de «an», como en su dicho [15560]:

«¡Ea, tú, el que me reprendes! ¿He de acudir al fragor de la batalla…?»

Y lo refuerza la lectura de Ibn Masʿūd: «Y no concedas que busques obtener más». Al-Kisāʾī dijo: cuando se omite «an», se eleva (al nominativo) y el sentido es uno. Y «al-mann» puede ser con el sentido de enumerar al beneficiado los favores, con lo que vuelve a la segunda interpretación [15561]; y lo apoya Su dicho —Exaltado sea—: «No invalidéis vuestras limosnas con el reproche y el daño» [ al-Baqara: 264 ]. Y puede ser eso lo pretendido en esta aleya. Y Dios sabe más.

[15556] :أ، ح: «En ella hay diez interpretaciones». [15557] :Expresión de Ibn al-ʿArabī en Aḥkām al-Qurʾān (2/288): «Y no te debilites ante el bien buscando obtener abundancia de él». [15558] :En: أ ح، ز، ط: «y por eso». [15559] :Al-kurrāʿ, con el patrón de ʿurāb: es la parte delgada de la pierna del hombre. Y en el vacuno y el ovino equivale al «waẓīf» en el caballo y el camello. [15560] :El verso es de Ṭarafa ibn al-ʿAbd, de su Muʿallaqa; y su continuación es: * y que presencie los placeres: ¿acaso me harás eterno? * [15561] :Adición exigida por el sentido.

Notas y Referencias

[15556] أ، ح: «En ella hay diez interpretaciones».

[15557] Expresión de Ibn al-ʿArabī en Aḥkām al-Qurʾān (2/288): «Y no te debilites ante el bien buscando obtener abundancia de él».

[15558] En: أ ح، ز، ط: «y por eso».

[15559] Al-kurrāʿ, con el patrón de ʿurāb: es la parte delgada de la pierna del hombre. Y en el vacuno y el ovino equivale al «waẓīf» en el caballo y el camello.

[15560] El verso es de Ṭarafa ibn al-ʿAbd, de su Muʿallaqa; y su continuación es: * y que presencie los placeres: ¿acaso me harás eterno? *

[15561] Adición exigida por el sentido.