7

Las Alturas

الأعراف Al-A'raf
Aya 55

Versículo (Español)

[7:55] Invoquen a su Señor con humildad en privado. Él no ama a los transgresores.

Tafsir de Al-Qurtubi

{ٱدۡعُواْ رَبَّكُمۡ تَضَرُّعٗا وَخُفۡيَةًۚ إِنَّهُۥ لَا يُحِبُّ ٱلۡمُعۡتَدِينَ} (55) En ella hay tres cuestiones:

La primera.— Su dicho —Exaltado sea—: «Invocad a vuestro Señor». Esto es una orden de invocar, y se ha prescrito como acto de adoración. Luego —Glorificado y Enaltecido sea— asoció a la orden cualidades que la embellecen, a saber: la humildad reverente, la sumisión y la súplica suplicante. Y el sentido de «en secreto» es: en lo íntimo del alma, para alejarse de la ostentación; y por ello alabó a Su profeta Zacarías —sobre él la paz— cuando dijo informando acerca de él: «cuando invocó a su Señor con una invocación secreta [7174]» [María: 3]. Y es semejante a ello la palabra del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Lo mejor del recuerdo es el oculto, y el mejor sustento es el que basta». La Ley establece que lo secreto, en aquellas obras de bien que no exigen manifestación, tiene mayor recompensa que lo público; y ya ha precedido este sentido en «La Vaca» [7175] Dijo al-Ḥasan ibn Abī al-Ḥasan: Alcanzamos a gentes para quienes no había en la tierra obra alguna que pudieran hacer en secreto y que jamás la hicieran en público. Y los musulmanes se esforzaban en la súplica, sin que se oyera de ellos voz alguna: no era sino un susurro entre ellos y su Señor. Y ello porque Dios —Exaltado sea— dice: «Invocad a vuestro Señor con súplica humilde y en secreto». Y mencionó a un siervo piadoso, complaciéndose de su acto, y dijo: «cuando invocó a su Señor con una invocación secreta» [María: 3]. Los partidarios de Abū Ḥanīfa han inferido de esto que ocultar el «amīn» es más apropiado que pronunciarlo en voz alta, porque es una súplica. Ya se trató este asunto en «La Apertura [7176]». Y مسلم روایتó de Abū Mūsā, quien dijo: Estábamos con el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— en un viaje —y en otra versión: en una expedición—, y la gente comenzó a alzar la voz con el takbīr —y en otra versión: un hombre, cada vez que ascendía un collado, decía: “No hay divinidad sino Dios”—. Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «¡Oh gente! Sed moderados [7177] con vosotros mismos: no estáis invocando a un sordo ni a un ausente; estáis invocando a Uno que oye, cercano, y Él está con vosotros». El ḥadiz.

La segunda.— Los sabios discreparon acerca de alzar las manos en la súplica. Un grupo lo reprobó, entre ellos Ǧubayr ibn Muṭʿim, Saʿīd ibn al-Musayyib y Saʿīd ibn Ǧubayr. Šurayḥ vio a un hombre alzando las manos y dijo: “¿A quién pretendes alcanzar con ellas? ¡Que no tengas madre!”. Y Masrūq dijo a unas gentes que alzaban las manos: “¡Que Dios las corte!”. Y eligieron que, cuando uno invoca a Dios por una necesidad, señale con el dedo índice. Y dicen: eso es la sinceridad. Qatāda señalaba con su dedo y no alzaba las manos. También reprobaron alzar las manos ʿAṭāʾ, Ṭāwūs, Muǧāhid y otros.

Y se transmitió la licitud de alzarlas de un grupo de Compañeros y de los Seguidores, y se transmitió del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—. Lo mencionó al-Buḫārī. Dijo Abū Mūsā al-Ašʿarī: El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— suplicó, luego alzó sus manos, y vi la blancura de sus axilas. Y algo semejante se transmitió de Anas. Y dijo Ibn ʿUmar: El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— alzó sus manos y dijo: «¡Oh Dios! Me desentiendo ante Ti de lo que hizo Jālid [7178]». Y en el Ṣaḥīḥ de Muslim, en el ḥadiz de ʿUmar ibn al-Ḫaṭṭāb, dijo: Cuando fue el día de Badr, el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— miró a los asociadores —eran mil— y a sus compañeros —trescientos diecisiete [7179] hombres—; entonces el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— se volvió hacia la qibla, extendiendo sus manos, y comenzó a clamar a su Señor. Y mencionó el ḥadiz. Y al-Tirmiḏī transmitió de él que dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, cuando alzaba sus manos, no las bajaba hasta pasarlas por su rostro. Dijo: Este ḥadiz es auténtico, extraño. E Ibn Māǧa transmitió de Salmān, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo: «Vuestro Señor es pudoroso y generoso; se avergüenza de Su siervo cuando éste alza hacia Él sus manos, de devolvérselas vacías —o dijo— [7180] frustradas». Los primeros argumentaron con lo que Muslim transmitió de ʿUmāra ibn Ruwayba: vio a Bišr ibn Marwān en el púlpito alzando sus manos y dijo: “¡Que Dios afee estas dos manos! He visto al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— no hacer más que decir con su mano así”, e indicó con su dedo índice. Y con lo que Saʿīd ibn Abī ʿArūba transmitió de Qatāda: que Anas ibn Mālik le contó que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— no alzaba sus manos en ninguna súplica, salvo en la petición de lluvia, pues las alzaba hasta que se veía la blancura de sus axilas. Pero la primera versión es más correcta en sus vías y más firme que el ḥadiz de Saʿīd ibn Abī ʿArūba, pues Saʿīd había sufrido alteración mental al final de su vida. Y Šuʿba le contradijo en su transmisión de Qatāda, de Anas ibn Mālik [7181], y dijo en ella: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— alzaba sus manos hasta que se veía la blancura de sus axilas. Y se ha dicho: si sobreviene a los musulmanes una calamidad, entonces alzar las manos en tal circunstancia es algo bello y bueno, como hizo el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— en la petición de lluvia y el día de Badr.

Digo: La súplica es buena de cualquier modo que sea posible; es lo requerido del ser humano para manifestar su estado de pobreza y necesidad ante Dios —Poderoso y Majestuoso—, y su humillación y sumisión. Si quiere, se orienta a la qibla y alza sus manos, y está bien; y si quiere, no lo hace, pues el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— hizo esto conforme a lo que ha llegado en los ḥadices. Y Dios —Exaltado sea— ha dicho: «Invocad a vuestro Señor con súplica humilde y en secreto» [Los Lugares Elevados: 55]. Y no se ha transmitido [7182] una descripción relativa a alzar las manos u otra cosa. Y dijo: «quienes recuerdan a Dios de pie y sentados [7183]» [La Familia de ʿImrān: 191]; los elogió y no condicionó un estado distinto de lo que mencionó. Y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— suplicó en su sermón del viernes sin estar orientado hacia la qibla.

La tercera.— Su dicho —Exaltado sea—: «En verdad, Él no ama a los transgresores». Se refiere a la súplica, aunque la expresión sea general; hacia esto apunta la indicación [7184] El transgresor es quien rebasa el límite y comete lo prohibido; y puede variar en grado según aquello en lo que transgreda. Y se transmitió del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— que dijo: «Habrá gentes que transgredirán en la súplica». Lo sacó Ibn Māǧa de Abū Bakr ibn Abī Šayba. Nos narró ʿAffān; nos narró Ḥammād ibn Salama; nos informó Saʿīd al-Ǧarīrī, de Abū Nuʿāma, que ʿAbd Allāh ibn Muġaffal oyó a su hijo decir: “¡Oh Dios! Te pido el palacio blanco a la derecha del Paraíso cuando entre en él”. Entonces dijo: “¡Hijo mío! Pide a Dios el Paraíso y busca refugio en Él del Fuego, pues oí al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— decir: «Habrá gentes que transgredirán en la súplica»”. Y la transgresión en la súplica tiene diversas formas: entre ellas, alzar mucho la voz y gritar, como ya se ha mencionado. Entre ellas, que el ser humano suplique para tener el rango de un profeta, o suplique por algo imposible, y cosas semejantes de desmesura. Entre ellas, que suplique pidiendo una desobediencia y otras cosas. Entre ellas, que suplique con lo que no está en el Libro ni en la Sunna, escogiendo expresiones rebuscadas [7185] y palabras rimadas que ha hallado en cuadernillos sin fundamento ni apoyo, y las convierte en su divisa, dejando lo que suplicó su Mensajero —sobre él la paz—. Todo ello impide la respuesta a la súplica, como ya se explicó en «La Vaca».

[7174] :راجع ج 11 ص 76 [7175] :راجع ج 3 ص 332. [7176] :راجع ج 1 ص 127. [7177] :أي أرفقوا بها ولا تبالغوا في الجهد. [7178] :هو خالد بن الوليد: بعثه النبي صلى الله عليه وسلم إلى بني جذيمة داعيا إلى الإسلام؛ فلم يحسنوا أن يقولوا أسلمنا فجعل خالد يقتل منهم ويأسر. فنقم النبي صلى الله عليه وسلم على خالد استعجاله في شأنهم وترك التثبت في أمرهم. راجع كتاب المغازي في صحيح البخاري. [7179] :تقدم في ج 3 ص 255 أن أهل بدر كأصحاب طالوت وهم ثلاثمائة وثلاثة عشر. وهذا هو المشهور فليراجع. [7180] :الزيادة عن سنن ابن ماجه. [7181] :من ج. [7182] :في ع: ولم ترد صفة. [7183] :راجع ج 4 ص 305. [7184] :ما بين المربعات هكذا ورد في نسخ الأصل ولعله زيادة من الناسخ. [7185] :في ع: مقفاة.

Notas y Referencias

[7174] Véase t. 11, p. 76.

[7175] Véase t. 3, p. 332.

[7176] Véase t. 1, p. 127.

[7177] Es decir: sed indulgentes con ellas y no exageréis el esfuerzo.

[7178] Es Jālid ibn al-Walīd: el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— lo envió a Banū Ǧaḏīma llamando al islam; pero ellos no supieron decir “nos hemos islamizado”, y Jālid comenzó a matar a algunos de ellos y a hacer prisioneros. Entonces el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— censuró a Jālid por su precipitación en su asunto y por abandonar la verificación en su caso. Véase el Libro de las expediciones (Kitāb al-Maġāzī) en el Ṣaḥīḥ de al-Buḫārī.

[7179] Ha precedido en t. 3, p. 255, que los de Badr fueron como los compañeros de Ṭālūt, y eran trescientos trece. Esto es lo más conocido; consúltese.

[7180] El añadido procede de las Sunan de Ibn Māǧa.

[7181] De la edición ج.

[7182] En ع: «y no se transmitió una descripción».

[7183] Véase t. 4, p. 305.

[7184] Lo que está entre corchetes aparece así en copias del original; quizá sea un añadido del copista.

[7185] En ع: «rimadas».