Las Alturas
الأعراف Al-A'rafVersículo (Español)
[7:204] Cuando el Corán sea leído, escúchenlo con atención y guarden silencio para que se les tenga misericordia.
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَإِذَا قُرِئَ ٱلۡقُرۡءَانُ فَٱسۡتَمِعُواْ لَهُۥ وَأَنصِتُواْ لَعَلَّكُمۡ تُرۡحَمُونَ} (204)
En ella hay dos cuestiones:
La primera.— Su dicho, Altísimo sea:
{ Y cuando se recite el Corán, escuchadlo y guardad silencio }
Se ha dicho: que esto descendió respecto de la oración (ṣalāt). Se transmitió de Ibn Masʿūd, Abū Hurayra, Jābir, al-Zuhrī, ʿUbayd Allāh b. ʿUmayr, ʿAṭāʾ b. Abī Rabāḥ y Saʿīd b. al-Musayyib.
Dijo Saʿīd:
Los idólatras solían acudir al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— cuando oraba, y algunos de ellos se decían entre sí en La Meca:
«No escuchéis este Corán y meted barullo en él
[7558]»
[Fuṣṣilat: 26]. Entonces Dios —Glorioso y Poderoso— hizo descender como respuesta para ellos:
«Y cuando se recite el Corán, escuchadlo y guardad silencio».
Y se ha dicho: que descendió respecto de la jutba (sermón). Así lo dijeron Saʿīd b. Jubayr, Mujāhid, ʿAṭāʾ, ʿAmr b. Dīnār, Zayd b. Aslam, al-Qāsim b. Mukhaymira, Muslim b. Yasār, Shahr b. Ḥawshab y ʿAbd Allāh b. al-Mubārak. Pero esto es débil, porque en ella hay poco Corán, y el guardar silencio es obligatorio en toda ella. Así lo dijo Ibn al-ʿArabī.
Al-Naqqāsh dijo:
La aleya es mequí, y en La Meca no había jutba ni oración del viernes (ŷumʿa). Y al-Ṭabarī mencionó, también de Saʿīd b. Jubayr, que esto trata del guardar silencio el día del Sacrificio (al-aḍḥā), el día de la Ruptura (al-fiṭr) y el día del viernes; y, en lo que el imán recita en voz alta, es general. Y esto es lo correcto, porque reúne todo lo que esta aleya y otras de la Sunna han hecho obligatorio respecto del guardar silencio.
Dijo al-Naqqāsh:
Los exégetas han consensuado que esta escucha es en la oración obligatoria y en la no obligatoria.
Al-Naḥḥās dijo:
Y, en la lengua, debe ser en toda cosa, salvo que una prueba indique la especificación de algo.
Y dijo al-Zajjāj:
Es posible que «escuchadlo y guardad silencio» signifique: obrad conforme a lo que hay en él y no lo traspaséis.
Y el «guardar silencio» (al-inṣāt): es callar para escuchar, atender, prestar oído y observar. Anṣata yanṣitu inṣātan; y también nuṣita.
Dijo el poeta:
Dijo el imán: sobre vosotros está la orden de vuestro señor *** y no discrepamos, y guardamos silencio tal como dijo
Y se dice: anṣatūhu y anṣatū lahu.
Dijo el poeta:
Si Ḥadhām habla, guardadle silencio *** pues la palabra es lo que Ḥadhām ha dicho
Y algunos dijeron, acerca de Su dicho «escuchadlo y guardad silencio»: que esto era exclusivo del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— para que sus compañeros lo comprendieran de él.
Digo:
Esto es remoto; y lo correcto es sostener la generalidad, por Su dicho: «quizá seáis objeto de misericordia». Y la especificación necesita una prueba.
Y ʿAbd al-Jabbār b. Aḥmad dijo en su obra Fawāʾid al-Qurʾān:
Los idólatras solían multiplicar el alboroto y el tumulto por obstinación y contumacia, conforme a lo que Dios narró de ellos: «Y dijeron los que no creyeron: “No escuchéis este Corán y meted barullo en él, quizá vencáis”» [Fuṣṣilat: 26]. Entonces Dios ordenó a los musulmanes, en el momento de la transmisión de la revelación, que estuvieran en estado contrario a ese estado y que escucharan; y elogió a los genios por ello, diciendo: «Y cuando hicimos que se dirigiera hacia ti un grupo de genios que escuchaban el Corán
[7559]»
[al-Aḥqāf: 29], la aleya.
Y Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī dijo:
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, cuando recitaba en la oración, quienes estaban detrás de él le respondían: cuando decía: “En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso”, ellos decían lo mismo que él, hasta que concluía la Apertura del Libro (al-Fātiḥa) y la sura. Y permaneció así el tiempo que Dios quiso que permaneciera, y entonces descendió: «Y cuando se recite el Corán, escuchadlo y guardad silencio». Y acerca de «guardad silencio, quizá seáis objeto de misericordia»: «guardad silencio». Esto indica que el sentido del guardar silencio es dejar de alzar la voz, como hacían al responder al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Y Qatāda dijo sobre esta aleya:
El hombre solía venir mientras ellos estaban en la oración y les preguntaba: “¿Cuánto habéis rezado?, ¿cuánto queda?”. Entonces Dios —Altísimo sea— hizo descender: «Y cuando se recite el Corán, escuchadlo y guardad silencio».
Y de Mujāhid se transmitió también esto:
Solían hablar en la oración por sus necesidades, y descendió Su dicho, Altísimo sea: «quizá seáis objeto de misericordia». Ya pasó, en la Fātiḥa, la discrepancia acerca de la recitación del orante detrás del imán. Y vendrá, en «al-Ŷumʿa
[7560]», el dictamen del sermón, si Dios —Altísimo sea— quiere.
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