7

Las Alturas

الأعراف Al-A'raf
Aya 131

Versículo (Español)

[7:131] Pero cuando les llegó nuevamente una época de prosperidad dijeron: "Esto es lo que merecemos". Cuando les acontecía un mal le echaban la culpa a Moisés y a sus seguidores [por considerarlos de mal agüero]; pero cuanto les ocurría era porque Dios así lo decretaba, aunque la mayoría de ellos lo ignoraba.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Y cuando les llegaba un bien, decían: «Esto es para nosotros». Pero si les alcanzaba un mal, se agoraban por Moisés y por quienes estaban con él. ¡Ciertamente, su augurio está junto a Allah! Pero la mayoría de ellos no sabe} (131) En él hay dos cuestiones:

La primera: Su dicho —Exaltado sea—: «Y cuando les llegaba un bien», es decir, fertilidad y holgura. «Decían: “Esto es para nosotros”», es decir, se nos ha dado por merecimiento. «Pero si les alcanzaba un mal», es decir, sequía y enfermedad; y esta es la cuestión.

La segunda: «se agoraban por Moisés y por quienes estaban con él», es decir, se consideraban de mal agüero por él. Su análogo es: «Y si les alcanza un mal, dicen: “Esto proviene de ti” [7306]» [An-Nisā’: 78]. El الأصل es «yatataiyyarū»; se asimiló la tā’ en la ṭā’. Y Ṭalḥa recitó: «taṭayyarū», considerándolo un verbo en pasado. El origen de esto procede de la ṭiyarah y de espantar a las aves; luego se generalizó su uso hasta que se dijo de todo el que se agoraba: «tataiyara». Los árabes consideraban de buen augurio al sāniḥ: es aquel que viene por el lado derecho. Y consideraban de mal augurio al bāriḥ: es aquel que viene por el lado izquierdo. También se agoraban por el graznido del cuervo, y lo interpretaban como separación. Y deducían, a partir de las respuestas de unas aves a otras, asuntos, y a partir de sus voces fuera de sus tiempos habituales, algo semejante. Y así también las gacelas cuando pasaban como sāniḥ o como bāriḥ, y decían cuando ocurría el bāriḥ: «¿Quién me dará el sāniḥ después del bāriḥ [7307]?» Sin embargo, lo más fuerte que tenían recaía en todas las aves en general, y por ello llamaron a todo ello «tataiyur» desde este punto de vista. Los no árabes se agoraban si veían a un niño al que se llevaba al estudio por la mañana temprano, y consideraban de buen augurio ver a un niño que regresaba de casa del maestro a su hogar; y se agoraban al ver al aguador con una odre llena y bien atada sobre su espalda, y consideraban de buen augurio ver al aguador vacío con su odre abierta [7308]; y se agoraban por el porteador cargado con peso y por la bestia cargada, y consideraban de buen augurio al porteador que había dejado su carga y a la bestia a la que se le descargaba su peso. Entonces vino el Islam con la prohibición del agüero y de agorarse por lo que se oyera del sonido de cualquier ave, fuera cual fuera, y en cualquier estado que fuera; y dijo —sobre él la paz—: «Dejad a las aves en sus lugares [7309]». Y ello porque muchos de la gente de la ignorancia, cuando quería emprender una necesidad, acudía a las aves en sus nidos y las espantaba; si tomaban hacia la derecha, iba a su necesidad —y ese es el sāniḥ para ellos—; y si tomaban hacia la izquierda, regresaba —y ese es el bāriḥ para ellos—. Así, el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— lo prohibió con su dicho: «Dejad a las aves en sus lugares»; así consta en el hadiz. Y los arabistas dicen: «wukanātihā». Dijo Imru’ al-Qays:

Y bien de mañana salgo, mientras las aves están en sus wukanātihā

Y «al-wuknah»: es nombre para todo nido y toda guarida. Y «al-wukn»: es el lugar del ave donde pone y cría; es la hendidura en los muros y en los árboles. Y se dice: «wakana» el ave «yakinu» «waknan» cuando empolla sus huevos. También había entre los árabes quien no consideraba el agüero como cosa alguna, y elogiaban a quien lo desmentía. Dijo al-Murqaš:

Ciertamente salí de mañana, y yo no *** salía por un wāqi ni por un ḥātim [7310]

Y he aquí que los de mal agüero son como los de buen augurio *** y los de buen augurio como los de mal agüero

Y dijo ‘Ikrima: Estaba yo junto a Ibn ‘Abbās cuando pasó un ave chillando, y un hombre del grupo dijo: «Bien, bien». Entonces Ibn ‘Abbās dijo: «En esto no hay ni bien ni mal». Dijeron nuestros sabios: En cuanto a los dichos de las aves, no guardan relación alguna con aquello de lo que se pretende hacerlas indicio; ni tienen conocimiento de lo que acontece, y menos aún de lo futuro para informar de ello; y no hay entre la gente quien conozca el lenguaje de las aves, salvo aquello con lo que Allah —Exaltado sea— distinguió a Salomón —sobre él la paz— en este asunto; así, el agüero quedó incorporado al conjunto de lo falso. Y Allah sabe más. Y dijo —Dios le bendiga y le conceda paz—: «No es de los nuestros quien pretenda haber soñado [7311] o practique la adivinación, o a quien el agüero le haga desistir de su viaje». Y Abū Dāwūd روایتó de ‘Abd Allāh ibn Mas‘ūd, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo: «El agüero es asociación —tres veces—; y no hay ninguno de nosotros sino que… pero [7312] Allah lo hace desaparecer mediante la confianza (tawakkul)». Y ‘Abd Allāh ibn ‘Amr ibn al-‘Āṣ narró del Mensajero de Allah —Dios le bendiga y le conceda paz— que dijo: «A quien el agüero le haga volver de su necesidad, ciertamente ha incurrido en asociación». Se dijo: «¿Y cuál es la expiación de ello, oh Mensajero de Allah?» Dijo: «Que uno de ellos diga: “¡Oh Allah! No hay augurio sino Tu augurio, ni bien sino Tu bien, y no hay divinidad fuera de Ti”, y luego vaya a su necesidad». Y en otra narración: «Si alguno de vosotros encuentra eso, que diga: “¡Oh Allah! No trae los bienes sino Tú, ni aparta los males sino Tú; no hay fuerza ni poder sino por Ti”». Luego se marcha confiando en Allah; pues Allah le basta respecto de lo que halló en su interior, y Allah —Exaltado sea— le basta respecto de lo que le preocupa. Ya se ha mencionado en Al-Mā’idah la diferencia entre el buen presagio (al-fa’l) y el agüero (aṭ-ṭiyarah) [7313]

Su dicho —Exaltado sea—: «¡Ciertamente, su augurio está junto a Allah!» Y al-Ḥasan recitó: «ṭayruhum», plural de «ṭā’ir». Es decir, lo que se les ha decretado a favor y en contra. «Pero la mayoría de ellos no sabe» que lo que les sobrevino de sequía y adversidades no es sino de parte de Allah —Poderoso y Majestuoso— por sus pecados, no de parte de Moisés y de su pueblo.

[7306] :véase t. 5, p. 282. [7307] :Este es un proverbio que se aplica al hombre a quien otro le hace el mal y luego le dice: “te trataré bien”; su origen es que a un hombre le pasaron unas gacelas como bāriḥ, y se le dijo: “te vendrá un sāniḥ”, y él dijo: “¿Quién me dará…”, etc. [7308] :de ‘A. [7309] :«makānatihā» (con kasra en la kāf, y puede abrirse): es decir, sus huevos; y en origen es el huevo de los lagartos del desierto. Y se dijo: “sobre sus lugares y sus moradas”. Dijo Šammar: lo correcto en su dicho “sobre makānatihā” es que es plural de «al-maknah», y «al-maknah»: el afianzamiento. Y Az-Zamaḫšarī dijo: y se روایتa «makānatihā» como plural de «makn», y «makn» es plural de «makān». [7310] :«al-wāqi» (con kasra en la qāf): el alcaudón; es un ave moteada, de gran cabeza, que está en los árboles: la mitad de ella es blanca y la mitad negra. Y «al-ḥātim»: el cuervo negro. [7311] :«taḥallama»: pretender haber visto un sueño mintiendo. [7312] :Así en el Musnad de Abū Dāwūd y en algunas copias del original. Dijo Ibn al-Aṯīr: “Así vino en el hadiz, truncado, y no mencionó lo exceptuado; es decir: ‘salvo que puede sobrevenirle el agüero y adelantarse al corazón la aversión’; se omitió por abreviar y confiando en la comprensión del oyente… Y su dicho: ‘pero Allah lo hace desaparecer mediante la confianza’ significa que, si le sobreviene un impulso de agüero, confía en Allah, se entrega a Él y no actúa conforme a ese pensamiento; Allah se lo perdona y no le toma en cuenta por ello”. Y en B: “…y no hay ninguno de nosotros sino quien se agora…”, etc. [7313] :véase t. 6, p. 59.

Notas y Referencias

[7306] véase t. 5, p. 282.

[7307] Este es un proverbio que se aplica al hombre a quien otro le hace el mal y luego le dice: “te trataré bien”; su origen es que a un hombre le pasaron unas gacelas como bāriḥ, y se le dijo: “te vendrá un sāniḥ”, y él dijo: “¿Quién me dará…”, etc.

[7308] de ‘A.

[7309] «makānatihā» (con kasra en la kāf, y puede abrirse): es decir, sus huevos; y en origen es el huevo de los lagartos del desierto. Y se dijo: “sobre sus lugares y sus moradas”. Dijo Šammar: lo correcto en su dicho “sobre makānatihā” es que es plural de «al-maknah», y «al-maknah»: el afianzamiento. Y Az-Zamaḫšarī dijo: y se transmite «makānatihā» como plural de «makn», y «makn» es plural de «makān».

[7310] «al-wāqi» (con kasra en la qāf): el alcaudón; es un ave moteada, de gran cabeza, que está en los árboles: la mitad de ella es blanca y la mitad negra. Y «al-ḥātim»: el cuervo negro.

[7311] «taḥallama»: pretender haber visto un sueño mintiendo.

[7312] Así en el Musnad de Abū Dāwūd y en algunas copias del original. Dijo Ibn al-Aṯīr: “Así vino en el hadiz, truncado, y no mencionó lo exceptuado; es decir: ‘salvo que puede sobrevenirle el agüero y adelantarse al corazón la aversión’; se omitió por abreviar y confiando en la comprensión del oyente… Y su dicho: ‘pero Allah lo hace desaparecer mediante la confianza’ significa que, si le sobreviene un impulso de agüero, confía en Allah, se entrega a Él y no actúa conforme a ese pensamiento; Allah se lo perdona y no le toma en cuenta por ello”. Y en B: “…y no hay ninguno de nosotros sino quien se agora…”, etc.

[7313] véase t. 6, p. 59