La Inevitable
الحاقة Al-HaqqahVersículo (Español)
[69:27] Ojalá mi muerte hubiera sido definitiva [y no me hubieran resucitado].
Tafsir de Al-Qurtubi
{يَٰلَيۡتَهَا كَانَتِ ٱلۡقَاضِيَةَ} (27)
«Comed y bebed»;
es decir, se les dirá eso.
«Enhorabuena»;
sin turbación ni desazón.
«por lo que adelantasteis»;
esto es, lo que presentasteis de obras rectas.
«en los días pasados»;
es decir, en la vida mundana.
Y dijo:
«Comed»
después de Su dicho:
«pues él estará en una vida complacida»,
por Su dicho:
«En cuanto a quien reciba»
y
«quien»
encierra el sentido de lo colectivo. Y ad-Daḥḥāk mencionó que esta aleya fue revelada acerca de Abū Salama ʿAbd Allāh ibn ʿAbd al-Asad al-Maḫzūmī; y lo dijo Muqātil. Y la aleya que le sigue, acerca de su hermano al-Aswad ibn ʿAbd al-Asad, según Ibn ʿAbbās y ad-Daḥḥāk también; lo transmitió aṯ-Ṯaʿlabī. Así, este hombre y su hermano serían la causa de la revelación de estas aleyas. Pero el sentido abarca a todos los desdichados y a los bienaventurados; lo indica Su dicho —Exaltado sea—:
«Comed y bebed».
Y se ha dicho: que con ello se pretende a todo aquel que es seguido en el bien y en el mal. Pues si el hombre es cabeza en el bien, llama a él y lo ordena, y se multiplican sus seguidores en ello, se le llamará por su nombre y el nombre de su padre, y avanzará; hasta que, cuando esté cerca, se le sacará un libro blanco con escritura blanca: en su interior, las malas acciones, y en su exterior, las buenas. Comenzará por las malas acciones y las leerá; se sobrecogerá, su rostro palidecerá y su color mudará. Cuando llegue al final del libro, hallará en él:
«Estas son tus malas acciones, y te han sido perdonadas».
Entonces se alegrará con una alegría intensísima. Luego dará la vuelta a su libro y leerá sus buenas acciones, y no hará sino aumentar en alegría; hasta que, cuando llegue al final del libro, hallará en él:
«Estas son tus buenas acciones; te han sido multiplicadas».
Entonces su rostro se emblanquecerá; se le traerá una corona y se le pondrá sobre la cabeza; se le vestirá con dos vestiduras; se adornará cada una de sus articulaciones; y se le hará medir sesenta codos, que es la estatura de Adán —la paz sea con él—. Y se le dirá:
«Ve a tus compañeros e infórmales y anúnciales la buena nueva de que cada uno de ellos tendrá algo semejante».
Y cuando se aleje dirá:
«¡Tomad! Leed mi libro. En verdad, yo sabía que habría de encontrar mi cuenta».
Dijo Dios —Altísimo—:
«pues él estará en una vida complacida»;
es decir, una vida con la que se está complacido, que él ha aceptado.
«en un Jardín elevado»;
en el cielo.
«sus racimos»;
sus frutos y sus ramilletes.
«cercanos»;
se les han acercado.
Entonces dirá a sus compañeros:
«¿Me reconocéis?».
Ellos dirán:
«Te ha colmado el honor; ¿quién eres?».
Él dirá:
«Soy fulano, hijo de fulano: dad a cada hombre de vosotros la buena nueva de algo semejante a esto».
«Comed y bebed, en buena hora, por lo que adelantasteis en los días pasados»;
es decir, lo que presentasteis en los días de la vida mundana.
Y si el hombre es cabeza en el mal, llama a él y lo ordena, y se multiplican sus seguidores en ello, se le llamará por su nombre y el nombre de su padre, y avanzará hacia su ajuste de cuentas. Entonces se le sacará un libro negro con escritura negra: en su interior, las buenas acciones, y en su exterior, las malas. Comenzará por las buenas acciones y las leerá, y pensará que se salvará; pero cuando llegue al final del libro hallará en él:
«Estas son tus buenas acciones, y te han sido devueltas».
Entonces su rostro se ennegrecerá, la tristeza lo cubrirá, y desesperará del bien. Luego dará la vuelta a su libro y leerá sus malas acciones, y no hará sino aumentar en tristeza, y su rostro no hará sino aumentar en negrura. Cuando llegue al final del libro hallará en él:
«Estas son tus malas acciones; te han sido multiplicadas en tu contra»;
es decir, se le multiplica el castigo. No significa que se le añada lo que no hizo —dijo—. Entonces se engrandece para el Fuego; sus ojos se tornan azulados y su rostro se ennegrece. Se le vestirá con túnicas de alquitrán, y se le dirá:
«Ve a tus compañeros e infórmales de que cada uno de ellos tendrá algo semejante a esto».
Y se marcha diciendo:
«¡Ojalá no se me hubiera dado mi libro! Y no hubiera sabido cuál era mi cuenta. ¡Ojalá hubiera sido ella la definitiva!».
Desea la muerte.
Notas y Referencias
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