El Dominio
الملك Al-MulkVersículo (Español)
[67:19] ¿Acaso no contemplan a las aves en las alturas, desplegando y replegando sus alas? Solo el Misericordioso las sostiene, Él ve todas las cosas.
Tafsir de Al-Qurtubi
{¿Acaso no han visto a las aves sobre ellos, extendiendo (sus alas) y plegándolas? No las sostiene sino el Misericordioso. Ciertamente, Él es, de toda cosa, Vidente} (19)
Palabras del Altísimo:
«¿Acaso no han visto a las aves sobre ellos, extendiendo (sus alas)»;
esto es: así como sometió la tierra al ser humano, sometió el aire a las aves.
Y «extendiendo»;
es decir, desplegando sus alas en el aire cuando vuelan; pues, cuando las despliegan, alinean sus patas en hilera.
Y «y plegándolas»;
es decir, golpean con ellas sus costados.
Dijo Abū Ŷaʿfar al-Naḥḥās:
se dice del ave cuando despliega sus dos alas: «ṣāff»;
y cuando las recoge y alcanzan su costado:
«qābiḍ», porque las pliega.
Dijo Abū Ḫirāš:
se apresura hacia la oscuridad de la noche, y es un refugiado
[15198]*** incita el ala con el desplegar y el plegar
Y se dijo:
«y plegándolas»: pliegan sus alas después de haberlas desplegado cuando se detienen de volar. Y está coordinado con
«extendiendo»,
coordinación del imperfecto con el nombre de agente,
como se coordinó el nombre de agente con el imperfecto en el dicho del poeta:
pasó la noche dándole de cenar con una afilada espada tajante*** procediendo con rectitud en sus canillas, y no injusto
[15199]
«No las sostiene»;
es decir, no sostiene a las aves en el aire mientras vuelan sino Dios —poderoso y majestuoso—.
«Ciertamente, Él es, de toda cosa, Vidente».
Notas y Referencias
[15198] Así en las copias del original. Y «wāʾala» el ave: se refugió y se salvó. Y «ilā» el lugar: se apresuró. Y lo que figura en el Dīwān de las poesías de los Hudhaylíes y en los libros de lengua es: «fa-huwa muhābiḏ», y «al-muhābaḏa»: la prisa.
[15199] No se conoce a su autor, y es del raŷaz de seis pies. Y «yuʿšīhā», es decir, le da de cenar. Y se transmite: «yuġšīhā», con ġayn, de «al-ġišāʾ» como cobertura; es decir, la cubre y la abarca. Y el pronombre femenino se refiere a los camellos, y está en la descripción de un generoso que se apresuró a degollar sus camellos para sus huéspedes. Y «al-ʿaḍb»: la espada. Y «yaqṣidu»: de «al-qaṣd», que es lo contrario de «al-ŷawr». Y «aswūqihā»: plural de «sāq», que es lo que hay entre la rodilla y el pie. Y «ŷāʾir», de «ŷāra» cuando injusticia; es decir, se desvía. (Véase Ḫizānat al-Adab en el testimonio quincuagésimo sexto después del trescientos).