67

El Dominio

الملك Al-Mulk
Aya 16

Versículo (Español)

[67:16] ¿Acaso tienen garantías de que Quien está en el cielo no hará que la tierra los trague durante un terremoto?

Tafsir de Al-Qurtubi

{¿Acaso estáis seguros de Quien está en el cielo, de que no haga que la tierra se hunda con vosotros y, de pronto, ella se ponga a oscilar?} (16) Palabra del Altísimo: «¿Acaso estáis seguros de Quien está en el cielo, de que no haga que la tierra se hunda con vosotros?» Dijo Ibn ʿAbbās: ¿Acaso estáis seguros del castigo de Quien está en el cielo, si le desobedecéis?[15194] Y se dijo: Su estimación es: ¿Acaso estáis seguros de Quien está en el cielo: de Su potestad, Su dominio, Su Trono y Su soberanía? Y se mencionó el cielo —aunque Su reino lo abarca todo— como advertencia de que la divinidad cuya potestad se ejecuta en el cielo no es la que ellos engrandecen en la tierra. Y se dijo: Es una alusión a los ángeles. Y se dijo: A Gabriel, que es el ángel encargado del castigo [15194]

Digo: Y cabe que el sentido sea: ¿Acaso estáis seguros del Creador de quienes están en el cielo, de que no haga que la tierra se hunda con vosotros, como la hundió con Qārūn? «y, de pronto, ella se ponga a oscilar» esto es: que va y viene. Y el mawr: la agitación mediante el ir y venir. Dijo el poeta:

Arrojaron y acertaron a los corazones, y no verás *** sangre oscilante sino que corre por los hiyāzim

Hiyāzim es plural de hīzūm, que es el centro del pecho. Y cuando la tierra se hunde con una persona, la tierra gira con ella: eso es el mawr. Dijeron los investigadores: ¿Acaso estáis seguros de Quien está por encima del cielo, como en Su dicho: «Así pues, recorred la tierra [15195]» [At-Tawba: 2] esto es: por encima de ella, no por contacto ni por ocupación de un lugar, sino por dominación y gobierno. Y se dijo: Su sentido es: ¿Acaso estáis seguros de Quien está sobre el cielo, como el dicho del Altísimo: «y ciertamente os crucificaré en los troncos de las palmeras [15196]» [Ṭā-Hā: 71] esto es: sobre ellas. Y su sentido es que Él es su regidor y su dueño, como se dice: Fulano está sobre Irak y el Ḥiŷāz, es decir, es su gobernador y su emir. Las tradiciones en este capítulo son muchas, auténticas y difundidas, y apuntan a la elevación; no las rechaza sino un impío o un ignorante contumaz. Con ello se pretende Su veneración y Su declaración de trascendencia respecto de lo bajo y lo inferior; y describirlo con elevación y grandeza, no con lugares, direcciones y límites, pues esas son cualidades de los cuerpos. Y solo se alzan las manos en la súplica hacia el cielo porque el cielo es el lugar de descenso de la revelación, la morada de la lluvia, el ámbito de la santidad y el yacimiento de los purificados entre los ángeles; hacia él se elevan las obras de los siervos; y por encima de él están Su Trono y Su Paraíso; del mismo modo que Dios hizo de la Kaʿba una qibla para la súplica y la oración. Y porque Él creó los lugares y no los necesita; y en Su eternidad preeterna era antes de la creación del lugar y del tiempo. No tiene lugar ni tiempo; y ahora es tal como era. Y Qunbul, de Ibn Kaṯīr, leyó: «an-nušūr wa-aʾamintum» convirtiendo la primera hamza en wāw y aligerando la segunda. Y los kufíes, los basríes y la gente de Šām —salvo Abū ʿAmr e Hišām— leyeron con aligeramiento en las dos hamzas; y los restantes lo aligeraron. Ya se ha mencionado todo ello.

[15194] :La palabra «el castigo» falta en ḥ, s, h. [15195] :Véase t. 8, p. 64. [15196] :Véase t. 11, p. 224.

Notas y Referencias

[15194] La palabra «el castigo» falta en ḥ, s, h.

[15195] Véase t. 8, p. 64.

[15196] Véase t. 11, p. 224.