Los Rebaños
الأنعام Al-An'amVersículo (Español)
[6:85] Y a Zacarías, Juan, Jesús y Elías; todos ellos se contaron entre los piadosos.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y a Zacarías, y a Juan, y a Jesús, y a Elías. Todos ellos eran de los justos} (85)
En él hay tres cuestiones:
La primera.—
Su dicho, Altísimo sea:
«Y le otorgamos a Isaac y a Jacob»,
es decir, como recompensa por su argumentación respecto de aquellos y por haber entregado su propia vida en ello.
«A todos guiamos»,
es decir, cada uno de ellos está bien guiado. Y
«a todos»
está en acusativo por
«guiamos».
Y «Noé»
está en acusativo por
«guiamos».
La segunda.
«Y de su descendencia»,
es decir, la descendencia de Abraham.
Y se dijo:
de la descendencia de Noé; lo dijo al-Farrā’, y lo prefirió al-Ṭabarī y no uno solo de los exegetas, como al-Qušayrī, Ibn ʿAṭiyya y otros. Lo primero lo dijo al-Zaǧǧāǧ, y se objetó que contó entre esta
[6533] descendencia a Jonás y a Lot, y no eran de la descendencia de Abraham. Y Lot era hijo de su hermano.
Y se dijo:
hijo de su hermana.
Dijo Ibn ʿAbbās:
Todos estos profetas están, en conjunto, adscritos a la descendencia de Abraham, aunque entre ellos haya quien no alcanzó un nacimiento por su parte, ni por vía de padre ni de madre; porque Lot era hijo del hermano de Abraham.
Y los árabes hacen del tío paterno un padre, como informó Dios acerca de los hijos de Jacob, cuando dijeron:
«Adoraremos a tu Dios y al Dios de tus padres, Abraham, Ismael e Isaac
[6534]»
[La Vaca: 133]. E Ismael era el tío paterno de Jacob. Y contó a Jesús entre la descendencia de Abraham, siendo él hijo de la hija. Así, los hijos de Fátima —Dios esté complacido con ella— son descendencia del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—. En esto se apoyó quien sostuvo que los hijos de las hijas entran en el nombre de “hijo”.
La segunda.— Dijo Abū Ḥanīfa y al-Šāfiʿī:
Quien constituye un waqf en favor de sus hijos y de los hijos de sus hijos, entran en ello los hijos de sus hijos y los hijos de sus hijas, generación tras generación. Asimismo, si lega a sus parientes, entran en ello los hijos de las hijas. Y el parentesco, según Abū Ḥanīfa, es todo aquel con quien existe parentesco uterino que implique impedimento matrimonial (maḥram). Y, según él, quedan excluidos el primo (hijo del tío paterno) y la prima (hija de la tía paterna), y el hijo del tío materno y el hijo de la tía materna; porque no son maḥram.
Y dijo al-Šāfiʿī:
El parentesco es todo aquel con quien existe vínculo de parentesco uterino, sea maḥram o no. Por ello, según él, no queda excluido el primo
[6535] ni otro.
Y dijo Mālik:
No entran en ello los hijos de las hijas.
Y la expresión:
«a mis parientes y a mi posteridad» es como decir: «a mis hijos y a los hijos de mis hijos». En ello entran los hijos varones y quien remite a la ʿaṣaba del padre y a su propia estirpe; y no entran en ello los hijos de las hijas. Ya se adelantó algo semejante de al-Šāfiʿī en
«Āl ʿImrān»
[6536]
La prueba para ambos es Su dicho, Glorificado sea:
«Dios os prescribe respecto de vuestros hijos
[6537]»
[Las Mujeres: 11]; y los musulmanes no entendieron, del sentido aparente de la aleya, sino el hijo de la propia estirpe y el hijo del hijo en particular.
Y dijo, Altísimo sea:
«Y para el Mensajero y para los parientes cercanos
[6538]»
[Los Botines: 41]; y él —la paz sea con él— dio de los parientes a algunos de sus tíos paternos, no a los hijos de sus tíos maternos. Así también, los hijos de las hijas no se adscriben a él por linaje, ni coinciden con él en un padre.
Dijo Ibn al-Qaṣṣār:
La prueba de quien incluyó a las hijas entre los parientes es su dicho —la paz sea con él— a al-Ḥasan b. ʿAlī:
(«Este hijo mío es un señor»).
Y no sabemos de nadie que se abstenga de decir, acerca de los hijos de las hijas, que son hijos del padre de su madre. Y el sentido lo exige; porque “hijo” deriva de “nacer/engendrar”, y ellos han nacido del padre de su madre, sin duda; y el nacimiento por vía materna es como el nacimiento por vía paterna. El Corán lo ha indicado; dijo Dios, Altísimo sea:
«Y de su descendencia, David»,
hasta Su dicho:
«de los justos»;
hizo, pues, a Jesús de su descendencia, siendo él hijo del hijo de su hija.
Ya se adelantó en la sura
(Las Mujeres)
[6539] la explicación de cuáles de estos nombres no admiten declinación. Y Dāwūd no declinó por ser nombre extranjero; y, por estar en el patrón fāʿūl, no es apropiado en él el artículo al-, por lo que no declinó. E Ilyās es extranjero.
Dijo al-Ḍaḥḥāk:
Elías era de los descendientes de Ismael.
Y mencionó al-Qutbī, dijo:
Era de la tribu de Yūšaʿ b. Nūn. Y al-Aʿraǧ, al-Ḥasan y Qatāda leyeron:
«wa-lyās»,
unidos el alif. Y los de las Dos Ciudades Sagradas, Abū ʿAmr y ʿĀṣim leyeron:
«wa-l-yasaʿ»,
con lām ligera. Y los kufíes, excepto ʿĀṣim, leyeron:
«wa-l-laysaʿ».
Así lo leyó también al-Kisā’ī, y rechazó la lectura de quien leyó:
«wa-l-yasaʿ»;
dijo: porque no se dice al-yafʿal como al-yaḥyā.
Dijo al-Naḥḥās:
Este rechazo no es necesario;
y los árabes dicen: al-yaʿmal y al-yaḥmad; y si indeterminases Yaḥyā dirías al-yaḥyā. Y Abū Ḥātim rechazó a quien leyó:
«al-laysaʿ»,
y dijo: no existe “laysaʿ”.
Dijo al-Naḥḥās:
Este rechazo no es necesario; pues ha venido en el habla de los árabes Ḥaydar y Zaynab. Y la verdad en esto es que es un nombre extranjero; y lo extranjero no se toma por analogía, sino que se toma por transmisión oral; y los árabes lo alteran mucho, de modo que no se niega que el nombre venga en dos formas.
Dijo Makki:
Quien lee con dos lām, el origen del nombre es laysaʿ; luego entraron el alif y el lām para la determinación. Y si su origen fuese yasaʿ no habría entrado en él el alif y el lām; pues no entran sobre Yazīd y Yaškūr: dos nombres de dos hombres; porque son definidos, nombres propios. En cambio,
«laysaʿ»
es indeterminado, y por ello le entran el alif y el lām para la determinación. Y la lectura con una sola lām me es más querida, porque la mayoría de los lectores está sobre ella.
Y dijo al-Mahdawī:
Quien lee
«al-yasaʿ»
con una sola lām, el nombre es yasaʿ, y entraron el alif y el lām como añadidura, como su añadidura en expresiones como “los quince”,
y en un verso como:
«Hallamos a al-Yazīd b. al-Walīd bendito *** recio: con las cargas del califato, su hombro»
[6540]
Y los han añadido en el imperfecto, como en su dicho:
«Y saca el jerbo de su nafiqā’ *** y de su madriguera, en al-Šīḫa, al-yataqaṣṣaʿu»
[6541]
Quiere decir: “el que se contorsiona”.
Dijo al-Qušayrī:
Se leyó con lām ligera y con geminación. El sentido es uno, en cuanto que es el nombre de un profeta conocido, como Ismāʿīl e Ibrāhīm; pero se apartó de lo habitual en los nombres extranjeros al introducir el alif y el lām. Y algunos imaginaron que al-Yasaʿ es
[6542] Elías; y no es así, porque Dios, Altísimo sea,
[6543] mencionó a cada uno por separado.
Y dijo Wahb:
Al-Yasaʿ es
[6544] el compañero de Elías; y ambos fueron antes de Zacarías, Juan y Jesús.
Y se dijo:
Elías es Enoc; y esto no es correcto, porque Enoc
[6545] es antepasado de Noé, y Elías es de su descendencia
[6546]
Y se dijo:
Elías es al-Jaḍir.
Y se dijo:
No; más bien al-Yasaʿ es al-Jaḍir. Y
«Lot»
es un nombre
[6547] extranjero que declina por su ligereza. Y vendrá su etimología en
«al-Aʿrāf»
[6548]
[6533]
[6534]
[6535]
[6536]
[6537]
[6538]
[6539]
[6540]
[6541]
[6542]
[6543]
[6544]
[6545]
[6546]
[6547]
[6548]
Notas y Referencias
[6533] De K, B, W y ʿ.
[6534] Véase t. 2, p. 137.
[6535] En K: “hijo de la tía paterna”.
[6536] Véase t. 4, p. 104.
[6537] Véase t. 5, p. 54, y p. 15 del t. 6.
[6538] Véase t. 8, p. 1.
[6539] Véase t. 5, p. 54, y p. 15 del t. 6.
[6540] El verso es de Ibn Mayyāda.
[6541] El verso es de Ḏī l-Jurq al-Ṭahawī, como en Šarḥ al-Qāmūs. Al-nafaqa (como hamza) y al-nāfiqā’: la piedra del ḍabb y del yarbūʿ. Y se dijo: un lugar que el yarbūʿ adelgaza en su madriguera; cuando llega por el lado de al-qāṣiʿā’ (que es su madriguera), golpea la nāfiqā’ con su cabeza y sale. Al-Šīḫa: una duna blanca en las tierras de Asad y Ḥanẓala. Y se transmite: “su madriguera”. En los originales: ḏū al-Šīḫa.
[6542] De K.
[6543] De K.
[6544] De K.
[6545] De ʿ, W y L.
[6546] Es decir: de la descendencia de Noé.
[6547] De ʿ.
[6548] Véase p. 243 de este volumen.