6

Los Rebaños

الأنعام Al-An'am
Aya 84

Versículo (Español)

[6:84] Lo agracié [a Abraham] con Isaac y [a este con] Jacob, a quienes concedí la guía. A Noé también lo había guiado en la antigüedad. Y de sus descendientes [también guie] a David, Salomón, Job, José, Moisés y Aarón. Así es como recompenso a los que hacen el bien.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Y le concedimos a él Isaac y Jacob; a cada uno guiamos. Y a Noé lo guiamos antes; y de su descendencia: David, Salomón, Job, José, Moisés y Aarón. Y así recompensamos a los bienhechores} (84) En él hay tres cuestiones:

La primera.— Su dicho —Exaltado sea—: «Y le concedimos a él Isaac y Jacob», es decir, como recompensa por su argumentación respecto de aquellos y por haber entregado su propia vida en ello. «A cada uno guiamos», es decir, que cada uno de ellos está bien guiado. Y «a cada uno» está en acusativo por «guiamos». «Y a Noé», está en acusativo por «guiamos». La segunda.— «Y de su descendencia», es decir, la descendencia de Abraham. Y se ha dicho: de la descendencia de Noé; lo dijo al-Farrā’, y lo prefirió al-Ṭabarī y no uno solo de los exegetas, como al-Qušayrī, Ibn ʿAṭiyya y otros. Lo primero lo dijo al-Zaǧǧāǧ, y se objetó que contó entre esta [6533] descendencia a Jonás y a Lot, y no eran de la descendencia de Abraham. Y Lot era hijo de su hermano. Y se ha dicho: hijo de su hermana. Dijo Ibn ʿAbbās: todos estos profetas están, en conjunto, atribuidos a la descendencia de Abraham, aunque entre ellos haya quien no alcanzó una filiación por su parte ni por vía de padre ni de madre; porque Lot era hijo del hermano de Abraham. Y los árabes hacen del tío paterno un padre, como informó Dios acerca de los hijos de Jacob, que dijeron: «Adoraremos a tu Dios y al Dios de tus padres: Abraham, Ismael e Isaac [6534]» [al-Baqara: 133]. E Ismael era tío paterno de Jacob. Y contó a Jesús entre la descendencia de Abraham, siendo en realidad hijo de la hija. Así, los hijos de Fāṭima —Dios esté complacido con ella— son descendencia del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—. Y con esto se aferró quien sostuvo que los hijos de las hijas entran en el nombre de «hijo».

La segunda.— Dijo Abū Ḥanīfa y al-Šāfiʿī: quien constituye un bien habiz (waqf) para sus hijos y los hijos de sus hijos, entran en ello los hijos de sus hijos y los hijos de sus hijas, generación tras generación. Asimismo, si lega a sus parientes, entran en ello los hijos de las hijas. Y el parentesco, según Abū Ḥanīfa, es todo aquel con quien existe parentesco uterino que implique impedimento matrimonial (maḥram). Y, según él, quedan excluidos el hijo del primo paterno, la hija del tío paterno, el hijo del tío materno y la hija de la tía materna; porque no son maḥram. Y dijo al-Šāfiʿī: el parentesco es todo aquel con quien existe vínculo de رحم, sea maḥram o no. Así, no excluyó al hijo del primo paterno [6535] ni a otros. Y dijo Mālik: no entran en ello los hijos de las hijas. Y la expresión: «a mis parientes y a mi posteridad» es como decir: «a mis hijos y a los hijos de mis hijos». En ello entran los hijos varones y quien retorna a la agnación del padre y a su propia estirpe; y no entran en ello los hijos de las hijas. Ya pasó algo semejante de al-Šāfiʿī en «Āl ʿImrān» [6536] Y la prueba para ambos es Su dicho —Glorificado sea—: «Dios os prescribe respecto de vuestros hijos [6537]» [al-Nisā’: 11]; y los musulmanes no entendieron, por el sentido aparente de la aleya, sino al hijo de la propia estirpe y al hijo del hijo en particular. Y dijo —Exaltado sea—: «Y para el Mensajero y para el pariente cercano [6538]» [al-Anfāl: 41]; y él —la paz sea con él— dio de los parientes a algunos de sus tíos paternos, no a los hijos de sus tíos maternos. Así también, los hijos de las hijas no se le atribuyen por linaje, ni coinciden con él en un padre. Dijo Ibn al-Qaṣṣār: la prueba de quien incluyó a las hijas entre los parientes es su dicho —la paz sea con él— a al-Ḥasan ibn ʿAlī: «Ciertamente, este hijo mío es un señor». Y no sabemos de nadie que se niegue a decir, respecto de los hijos de las hijas, que son hijos del padre de su madre. Y el sentido lo exige; porque «hijo» (walad) deriva de «nacer» (tawallud), y ellos han nacido del padre de su madre, sin duda; y el nacimiento por vía materna es como el nacimiento por vía paterna. Y el Corán lo ha indicado; dijo Dios —Exaltado sea—: «Y de su descendencia: David» hasta Su dicho «de los justos», e hizo a Jesús de su descendencia, siendo él hijo de su hija.

Ya ha precedido en la sura (al-Nisā’) [6539] la explicación de cuáles de estos nombres no admiten declinación (tanwīn). Y Dāwūd no admite declinación porque es un nombre extranjero; y, por estar en el patrón fāʿūl, no es apropiado en él el alif y lām, por lo que no admite declinación. E Ilyās es extranjero. Dijo al-Ḍaḥḥāk: Ilyās era de la descendencia de Ismael. Y mencionó al-Qutbī, dijo: era de una tribu (sibṭ) de Yūšaʿ ibn Nūn. Y al-Aʿraǧ, al-Ḥasan y Qatāda leyeron «wa-lyās» uniendo el alif. Y los de las Dos Ciudades Sagradas, Abū ʿAmr y ʿĀṣim leyeron «wa-l-yasaʿ» con lām ligera. Y los kufíes, excepto ʿĀṣim, leyeron «wa-l-l-yasaʿ». Y así lo leyó al-Kisā’ī, y rechazó la lectura de quien leyó «wa-l-yasaʿ»; dijo: porque no se dice al-yafʿal como al-yaḥyā. Dijo al-Naḥḥās: este rechazo no es necesario; y los árabes dicen: al-yaʿmal y al-yaḥmad; y si indeterminaras Yaḥyā dirías al-yaḥyā. Y Abū Ḥātim rechazó a quien leyó «al-l-yasaʿ» y dijo: no se encuentra «laysaʿ». Dijo al-Naḥḥās: este rechazo no es necesario; pues ha venido en el habla de los árabes Ḥaydar y Zaynab. Y la verdad en esto es que es un nombre extranjero, y lo extranjero no se toma por analogía, sino que se toma por transmisión; y los árabes lo alteran mucho, de modo que no se rechaza que el nombre venga en dos formas lingüísticas. Dijo Makki: quien lee con dos lām, el origen del nombre es Laysaʿ; luego entró el alif y lām para la determinación. Y si su origen fuera Yasaʿ no habría entrado en él el alif y lām; pues no entran sobre Yazīd y Yaškur: dos nombres de varones, porque son determinados, nombres propios. En cambio, «Laysaʿ» es indeterminado, y por ello entra en él el alif y lām para la determinación. Y la lectura con una sola lām me es más querida, porque la mayoría de los lectores está sobre ella. Y dijo al-Mahdawī: quien lee «al-yasaʿ» con una sola lām, el nombre es Yasaʿ, y entraron el alif y lām como añadidura, como su añadidura en expresiones como «al-ḫamsata ʿašar», y en algo como su dicho:

«Hallamos a al-Yazīd ibn al-Walīd bendito *** fuerte, cargado con los pesos del califato, su hombro» [6540]

Y los han añadido en el verbo imperfecto, como en su dicho:

«Y extrae el jerbo de su nafiqā’ *** y de su madriguera, en al-Šīḫa, al-yataqaṣṣaʿu» [6541]

quiere decir: «el que se contorsiona». Dijo al-Qušayrī: se ha leído con lām ligera y con geminación; y el sentido es uno, en cuanto que es el nombre de un profeta conocido, como Ismāʿīl e Ibrāhīm; pero se apartó de lo habitual en los nombres extranjeros al introducir el alif y lām. Y algunos imaginaron que al-Yasaʿ es [6542] Ilyās; y no es así, porque Dios —Exaltado sea— [6543] mencionó a cada uno por separado. Y dijo Wahb: al-Yasaʿ es [6544] el compañero de Ilyās; y ambos fueron antes de Zakarīyā, Yaḥyā y ʿĪsā. Y se ha dicho: Ilyās es Idrīs; y esto no es correcto, porque Idrīs [6545] es el abuelo de Noé, e Ilyās es de su descendencia [6546] Y se ha dicho: Ilyās es al-Ḫaḍir. Y se ha dicho: no; más bien al-Yasaʿ es al-Ḫaḍir. Y «Lūṭ» es un nombre [6547] extranjero; admite declinación por su ligereza. Y vendrá su etimología en «al-Aʿrāf» [6548]

[6533] : ... [6534] : ... [6535] : ... [6536] : ... [6537] : ... [6538] : ... [6539] : ... [6540] : ... [6541] : ... [6542] : ... [6543] : ... [6544] : ... [6545] : ... [6546] : ... [6547] : ... [6548] : ...

Notas y Referencias

[6533] De ك y ب y و y ع.

[6534] Véase t. 2, p. 137.

[6535] En ك: «hijo de la tía paterna».

[6536] Véase t. 4, p. 104.

[6537] Véase t. 5, p. 54, y p. 15 del t. 6.

[6538] Véase t. 8, p. 1.

[6539] Véase t. 5, p. 54, y p. 15 del t. 6.

[6540] El verso es de Ibn Mayyāda.

[6541] El verso es de Ḏī al-Ḫarq al-Ṭahawī, como en Šarḥ al-Qāmūs. Al-nafaqa (como la hamza) y al-nāfiqā’: la piedra (o galería) del ḍabb y del jerbo. Y se ha dicho: un lugar que el jerbo adelgaza en su madriguera; cuando llega por el lado de al-qāṣiʿā’ (y es su madriguera), golpea la nāfiqā’ con su cabeza y sale. Al-Šīḫa: una duna blanca en las tierras de Asad y Ḥanẓala. Y se transmite: «su madriguera». En los ejemplares: Ḏū al-Šīḫa.

[6542] De ك.

[6543] De ك.

[6544] De ك.

[6545] De ع y و y ل.

[6546] Es decir, de la descendencia de Noé.

[6547] De ع.

[6548] Véase p. 243 de este tomo.