6

Los Rebaños

الأنعام Al-An'am
Aya 75

Versículo (Español)

[6:75] Así fue que le mostré a Abraham los milagros de los cielos y de la Tierra, para que fuera de los que creen con certeza.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Y así mostramos a Abraham el reino de los cielos y de la tierra, para que fuera de los que tienen certeza} (75) Dijo el Altísimo: «Y así mostramos a Abraham el reino de los cielos y de la tierra»; es decir, el dominio (mulk); y se añadieron la wāw y la tā’ para intensificar el sentido del atributo. Algo semejante son: al-raghabūt, al-rahbūt y al-jabarūt. Y leyó Abū al-Sammāl [6498] al-‘Adawī: «malakūt», con la lām en sukūn. Y, según Sībawayh, no es lícito suprimir la fatha por su ligereza; quizá sea una variante dialectal. Y «nurī» tiene el sentido de «araynā» (mostramos), de modo que [6499] tiene el sentido del pasado. Se dijo: con ello se quiso decir lo que hay en los cielos: la adoración de los ángeles, las maravillas; y lo que hay en la tierra: la desobediencia de los hijos de Adán. Así, él solía invocar contra quien veía desobedecer, y Dios lo hacía perecer. Entonces Dios le reveló: “¡Oh Abraham! abstente respecto de Mis siervos. ¿Acaso no sabes que uno de Mis nombres es el Paciente (al-Ṣabūr)?” ‘Alī transmitió su sentido del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—. Y se dijo: Dios le descubrió los cielos y la tierra, hasta el Trono y hasta lo que está por debajo de las tierras inferiores. Ibn Jurayj روایتó de al-Qāsim, de Ibrāhīm al-Nakha‘ī, que dijo: “Se le abrieron los siete cielos y los contempló hasta llegar al Trono; y se le abrieron las tierras y las contempló; y vio su lugar en el Paraíso”. Eso es lo que indica Su dicho: «Y le dimos su recompensa en esta vida» [6500][al-‘Ankabūt: 27], según al-Suddī. Y al-Ḍaḥḥāk dijo: le mostró del reino del cielo lo que relató acerca de los astros; y del reino de la tierra, los mares, las montañas y los árboles, y cosas semejantes de aquello con lo que se infirió. Y dijo algo parecido Ibn ‘Abbās. Y dijo: cuando nació, fue puesto en un pasadizo subterráneo [6501] y se dispuso su sustento en las puntas de sus dedos, y él los chupaba. Y el maldito Nimrūd había visto un sueño, y se lo interpretaron como que su reino desaparecería a manos de un recién nacido que nacería; por ello ordenó separar a los hombres de las mujeres. Y se dijo: ordenó matar a todo recién nacido varón. Y Āzar era de los allegados del rey [6502] Nimrūd; así que lo envió un día a atender algunas de sus necesidades, y él tuvo relaciones con su esposa, y quedó encinta de Abraham. Y se dijo: más bien tuvo relaciones con ella en la casa de los ídolos, y entonces los ídolos cayeron rostro en tierra; y ella la llevó a uno de los desfiladeros hasta que dio a luz a Abraham. Y excavó para Abraham un pasadizo subterráneo en la tierra y puso a su puerta una roca para que las fieras no lo devorasen. Su madre iba y venía hasta él para amamantarlo; y lo encontraba chupándose los dedos: de uno, miel; de otro, agua; de otro, leche. Y creció, de modo que en un año era como un niño de tres años. Cuando lo sacó del pasadizo, la gente imaginó que había nacido hacía años. Entonces dijo a su madre: “¿Quién es mi señor?” Ella respondió: “Yo”. Él dijo: “¿Y quién es tu señor?” Ella dijo: “Tu padre”. Él dijo: “¿Y quién es su señor [6503]?” Ella dijo: “Nimrūd”. Él dijo: “¿Y quién es su señor?” Entonces ella le dio una bofetada, y supo que él era aquel por cuya mano desaparecería su reino. El relato de esto está completo en Qiṣaṣ al-Anbiyā’ de al-Kisā’ī, y es un libro [6504] que se toma como modelo. Y algunos dijeron: su nacimiento fue en Ḥarrān; pero su padre lo trasladó a la tierra de Babilonia. Y la mayoría de los predecesores (salaf) entre la gente de conocimiento dijeron: Abraham nació en tiempos de Nimrūd ibn Kan‘ān ibn Sanjārīb ibn Kūsh ibn Sām ibn Nūḥ. Ya se mencionó en «al-Baqara» [6505] Entre el Diluvio y el nacimiento de Abraham hubo mil doscientos sesenta y tres años; y ello fue tres mil trescientos treinta años después de la creación de Adán.

Dijo el Altísimo: «para que fuera de los que tienen certeza»; es decir: para que fuera de los que tienen certeza, le mostramos eso, esto es, el reino.

Notas y Referencias

[6498] Abū al-Sammāl: Qa‘nab ibn Abī Qa‘nab al-‘Adawī, al-Baṣrī. Así consta en Ṭabaqāt al-Qurrā’ y en al-Tāj. Tiene lecturas anómalas respecto de la lectura común. Y en al-Mīzān: Abū al-Sammāk Mu‘tab ibn Hilāl al-‘Adawī, al-Baṣrī; tiene variantes anómalas; no se depende de su transmisión ni se le considera fiable. Y en B y J: Ibn al-Sammāk.

[6499] De K, W, J y ‘A.

[6500] Véase t. 13, p. 339.

[6501] Al-sarb (con vocalización): excavación o casa bajo tierra.

[6502] De K.

[6503] En K: «¿y quién es el señor de Nimrūd?»

[6504] En J y Z: “un libro bueno y pulcro, de lo que se inventa”.

[6505] Véase t. 3, p. 283.