Los Rebaños
الأنعام Al-An'amVersículo (Español)
[6:108] Pero no insulten a quienes son invocados en lugar de Dios, porque insultarán a Dios con hostilidad sin tener real conocimiento [acerca de lo que dicen], pues he hecho que a cada pueblo le parezcan buenas sus obras, pero finalmente todos comparecerán ante su Señor, Quien les informará lo que hacían.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y no insultéis a quienes invocan en lugar de Allah, pues insultarán a Allah por enemistad, sin conocimiento. Así hemos engalanado para cada comunidad sus obras; luego, a su Señor será su retorno, y Él les informará de lo que solían hacer} (108)
En ella hay cinco cuestiones:
La primera.—
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y no insultéis a quienes invocan en lugar de Allah».
Es una prohibición.
«pues insultarán a Allah».
Es la respuesta de la prohibición. Así, Él —Glorificado sea— prohibió a los creyentes que insultasen a sus ídolos; porque supo que, si los insultaban, los incrédulos se irritarían y aumentarían en incredulidad.
Dijo Ibn ‘Abbās:
Los incrédulos de Quraysh dijeron a Abū Ṭālib: o bien prohíbes a Muḥammad y a sus compañeros insultar a nuestras divinidades y denigrarlas, o bien insultaremos a su Dios y lo injuriaremos; entonces descendió la aleya.
La segunda.—
Dijeron los sabios:
Su norma permanece vigente en esta comunidad en todo estado; de modo que, cuando el incrédulo se halle en posición de fuerza y se tema que insulte al Islam, o al Profeta —sobre él la paz—, o a Allah —Poderoso y Majestuoso—, no le es lícito a un musulmán insultar sus cruces, ni su religión, ni sus iglesias, ni exponerse a aquello que conduzca a ello; pues ello es como incitar a la desobediencia. Y se expresó acerca de los ídolos —siendo que no razonan— mediante «quienes», conforme a la creencia de los incrédulos respecto de ellos.
La tercera.— En esta aleya hay también una modalidad de componenda, y una prueba de la obligatoriedad de juzgar conforme al principio de cerrar las vías (sadd al-dharā’i‘). Y en ella hay prueba de que quien está en lo verdadero puede abstenerse de un derecho que le corresponde si ello conduce a un perjuicio que recaiga sobre la religión.
Y de este sentido es lo que se transmitió de ‘Umar ibn al-Jaṭṭāb —Allah esté complacido con él—, que dijo:
No resolváis de manera tajante el juicio entre parientes, por temor a la ruptura.
Dijo Ibn al-‘Arabī:
Si el derecho es obligatorio, entonces se toma en todo caso; y si es permisible, entonces en ello tiene lugar esta afirmación.
La cuarta.—
Su dicho —Exaltado sea—:
«por enemistad» (ʿadwan), es decir, por ignorancia y transgresión. Y se transmitió de la gente de La Meca que leyeron «ʿudūwwan» con ḍamma en la ‘ayn y en la dāl y con geminación de la wāw; y es la lectura de al-Ḥasan, Abū Rajā’ y Qatāda. Esta remite a la primera lectura, y ambas significan la injusticia. Y la gente de La Meca leyó también «ʿaduwwan» con fatḥa en la ‘ayn y ḍamma en la dāl, con el sentido de «enemigo». Es un singular que hace las veces de plural, como en Su dicho:
«pues ellos son enemigo para mí, salvo el Señor de los mundos [6636]»
[Los poetas: 77].
Y dijo —Exaltado sea—:
«ellos son el enemigo [6637]».
Y está en acusativo como maṣdar (nombre de acción) o como maf‘ūl li-ajlih (complemento de causa).
La quinta.—
Su dicho —Exaltado sea—:
«Así hemos engalanado para cada comunidad sus obras», es decir: así como engalanamos para estos sus obras, así engalanamos para cada comunidad sus obras. Dijo Ibn ‘Abbās: engalanamos para la gente de la obediencia la obediencia, y para la gente de la incredulidad la incredulidad; y ello es como Su dicho:
«Así extravía Allah a quien quiere y guía [6638] a quien quiere»
[Al-Muddaththir: 31]. Y en esto hay una refutación de los qadaríes.
[6636]: Véase t. 13, p. 110.
[6637]: Véase t. 18, p. 125.
[6638]: Véase t. 10, p. 172.