La Reunión
الحشر Al-HashrVersículo (Español)
[59:7] Lo que Dios concedió de la gente de las aldeas a Su Mensajero pertenece a Dios, al Mensajero, a sus parientes, a los huérfanos, a los pobres y al viajero insolvente, para que la riqueza no sea un privilegio solo de los ricos. Lo que les ha transmitido el Mensajero tómenlo, y cuanto les haya prohibido déjenlo. Tengan temor de Dios, porque Dios es severo en el castigo.
Tafsir de Al-Qurtubi
{مَّآ أَفَآءَ ٱللَّهُ عَلَىٰ رَسُولِهِۦ مِنۡ أَهۡلِ ٱلۡقُرَىٰ فَلِلَّهِ وَلِلرَّسُولِ وَلِذِي ٱلۡقُرۡبَىٰ وَٱلۡيَتَٰمَىٰ وَٱلۡمَسَٰكِينِ وَٱبۡنِ ٱلسَّبِيلِ كَيۡ لَا يَكُونَ دُولَةَۢ بَيۡنَ ٱلۡأَغۡنِيَآءِ مِنكُمۡۚ وَمَآ ءَاتَىٰكُمُ ٱلرَّسُولُ فَخُذُوهُ وَمَا نَهَىٰكُمۡ عَنۡهُ فَٱنتَهُواْۚ وَٱتَّقُواْ ٱللَّهَۖ إِنَّ ٱلۡلَّهَ شَدِيدُ ٱلۡعِقَابِ} (7)
الثانية-
Su dicho —Exaltado sea—:
{ ما أفاء الله على رسوله من أهل القرى }
Dijo Ibn ʿAbbās: son Qurayẓa y al-Naḍīr —ambas en Medina—, y Fadak —a tres días de Medina—, y Jaybar; y las aldeas de ʿUrayna y Yanbuʿ: Dios las destinó a Su Mensajero. Y aclaró que, en ese patrimonio que Él reservó para el Mensajero —sobre él la paz—, hay dos porciones para otros distintos del Mensajero, por consideración hacia Sus siervos. Los sabios han tratado esta aleya y la anterior: si su sentido es uno o diverso, y también la aleya de al-Anfāl.
Un grupo de sabios dijo:
que Su dicho —Exaltado sea—:
{ ما أفاء الله على رسوله من أهل القرى }
está abrogado por lo que hay en la sura al-Anfāl, en cuanto a que el quinto corresponde a quienes fueron mencionados, y los cuatro quintos a quienes combatieron. Y al comienzo del Islam el botín se repartía entre estas categorías, sin que quienes combatieron por él recibieran nada. Esta es la opinión de Yazīd b. Rumān, Qatāda y otros; y algo semejante se transmite de Mālik.
Y otro grupo dijo:
que se obtuvo como ganancia por pacto, sin arremetida de caballos ni de monturas; por tanto, corresponde como fayʾ a quienes Dios —Exaltado sea— mencionó en él, y la primera porción es exclusiva del Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—: cuando tomaba de ello lo necesario, lo restante se destinaba a los intereses de los musulmanes.
Y Maʿmar dijo:
la primera: para el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—.
La segunda:
es la yizya y el jarāŷ para las categorías mencionadas en ella.
La tercera:
el botín en la sura al-Anfāl para los que obtienen botín.
Y un grupo —entre ellos al-Šāfiʿī— dijo:
que el sentido de ambas aleyas es uno: esto es, lo que se obtiene de los bienes de los incrédulos sin combate se divide en cinco porciones, cuatro de las cuales son para el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—.
Y el quinto restante se dividía en cinco porciones:
una porción para el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— también; una porción para los parientes cercanos —y son Banū Hāšim y Banū al-Muṭṭalib—, porque se les vedó la limosna y se les asignó un derecho en el fayʾ; una porción para los huérfanos; una porción para los pobres; y una porción para el viajero. En cuanto a después del fallecimiento del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz—, aquello del fayʾ que era para el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz—, según al-Šāfiʿī en una opinión, se destina a los combatientes que se mantienen apostados para la lucha en las fronteras, pues ellos ocupan el lugar del Mensajero —sobre él la oración y la paz—.
Y en otra opinión suya:
se destina a los intereses de los musulmanes: fortificación de las fronteras, excavación de canales y construcción de puentes; se antepone lo más importante a lo importante. Y esto en los cuatro quintos del fayʾ. En cuanto a la porción que era suya del quinto del fayʾ y del botín, es para los intereses de los musulmanes tras su muerte —Dios le bendiga y le dé paz—, sin discrepancia,
como dijo —sobre él la oración y la paz—:
( No me corresponde de vuestros botines sino el quinto, y el quinto os es devuelto )
. Ya pasó el estudio de ello en la sura «al-Anfāl[14827]».
Asimismo, lo que dejó de bienes no es heredable, sino que es limosna que se administra en su nombre para los intereses de los musulmanes,
como dijo —sobre él la paz—:
( Nosotros no heredamos: lo que dejamos es limosna )
Y se dijo:
que el patrimonio del fayʾ era para su Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—,
por Su dicho —Exaltado sea—:
{ ما أفاء الله رسوله }
pues lo atribuyó a él; sin embargo, él no acumulaba[14828] bienes: solo tomaba en la medida de la necesidad de su familia y destinaba el resto a los intereses de los musulmanes.
Dijo el cadí Abū Bakr b. al-ʿArabī:
no hay dificultad en que son tres sentidos en tres aleyas. En cuanto a la primera aleya, es Su dicho:
{ هو الذي أخرج الذين كفروا من أهل الكتاب من ديارهم لأول الحشر } [al-Ḥašr: 2] Luego dijo —Exaltado sea—:
{ وما أفاء الله على رسوله منهم }
es decir, de la Gente del Libro, coordinado con ellos,
{ فما أوجفتم عليه من خيل ولا ركاب }
quiere decir, como hemos explicado: no tenéis derecho en ello.
Por eso dijo ʿUmar:
que fue exclusivo del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz—, es decir, Banū al-Naḍīr y lo semejante. Esta es una sola aleya y un sentido único.
Su dicho —Exaltado sea—:
{ ما أفاء الله على رسوله من أهل القرى فلله وللرسول }
esto es un discurso nuevo, distinto del primero, para un beneficiario distinto del primero. Y llamó a la tercera aleya «la aleya del botín»; y no hay duda de que es otro sentido, por un segundo derecho para otro beneficiario. Con todo, la primera y la segunda aleya comparten que cada una de ellas incluye algo que Dios hizo retornar a Su Mensajero; la primera aleya implica que se obtuvo sin combate, y la aleya de al-Anfāl implica que se obtuvo con combate.
Y la tercera aleya —que es Su dicho—:
{ ما أفاء الله على رسوله من أهل القرى }
carece de mención de si se obtuvo con combate o sin combate; de aquí nació la discrepancia.
Un grupo dijo:
que se anexa a la primera: y es todo el patrimonio del pacto y lo semejante.
Y otro grupo dijo:
que se anexa a la segunda, que es la aleya de al-Anfāl. Y quienes dijeron que se anexa a la aleya de al-Anfāl discreparon: ¿está abrogada —como se adelantó— o es normativa? Y anexarla, por el testimonio de Dios, a la que la precede[14829] es más apropiado, pues en ello hay renovación de beneficio y de sentido. Y es sabido que llevar una partícula de la aleya —con mayor razón la aleya— a un beneficio renovado es preferible a llevarla a un beneficio repetido.
Ibn Wahb transmitió de Mālik, acerca de Su dicho —Exaltado sea—:
{ فما أوجفتم عليه من خيل ولا ركاب }
que se refiere a Banū al-Naḍīr[14830]; no hubo en ello quinto, y no se arremetió contra ellos con caballos ni monturas. Fue íntegro para el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz—, y él lo repartió entre los emigrados y tres de los ansār, según lo ya expuesto.
Y Su dicho:
{ ما أفاء الله على رسوله من أهل القرى }
se refiere a Qurayẓa; y Qurayẓa y el Foso fueron en un mismo día.
Dijo Ibn al-ʿArabī:
la afirmación de Mālik de que la segunda aleya es sobre Banū Qurayẓa es una indicación de que su sentido retorna a la aleya de al-Anfāl, y se le anexa la abrogación. Esto es más fuerte[14831] que la afirmación de su carácter normativo. Y nosotros no elegimos sino lo que hemos distribuido y explicado: que la segunda aleya tiene un sentido renovado, conforme a lo que hemos argumentado. Y Dios sabe más.
Digo:
lo que eligió es bueno. Y se ha dicho que la sura «al-Ḥašr» descendió después de al-Anfāl; por tanto, es imposible que lo anterior abrogue a lo posterior.
Dijo Ibn Abī Naŷīḥ:
los bienes son tres: botín, o fayʾ, o limosna; y no hay un dírham de ello sin que Dios haya aclarado su destino. Esto es lo más parecido a lo correcto.
الثالثة-
Los bienes en los que los imames y gobernantes tienen intervención son de tres tipos:
lo que se toma de los musulmanes como vía de purificación para ellos, como las limosnas y los azaques.
El segundo:
los botines: lo que llega a manos de los musulmanes de los bienes de los incrédulos por guerra, sometimiento y victoria.
El tercero:
el fayʾ: lo que retorna a los musulmanes de los bienes de los incrédulos, espontáneo y puro, sin combate ni arremetida, como el pacto, la yizya, el jarāŷ y los diezmos tomados a los comerciantes incrédulos. Y semejante a ello: que los asociadores huyan y dejen sus bienes, o que uno de ellos muera en territorio del Islam sin heredero. En cuanto a la limosna, su destino son los pobres, los necesitados y los recaudadores de ella, según lo que Dios —Exaltado sea— mencionó; ya pasó en «Barāʾa[14832]». En cuanto a los botines, en los inicios del Islam eran para el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—, disponiendo de ellos como quisiera, como dijo en la sura «al-Anfāl»:
{ قل الأنفال لله والرسول } [al-Anfāl: 1] Luego fue abrogado por Su dicho —Exaltado sea—:
{ واعلموا أنما غنمتم من شيء } [al-Anfāl: 41] la aleya; ya pasó su explicación en al-Anfāl[14833] En cuanto al fayʾ, su reparto y el reparto del quinto son iguales. Y, según Mālik, el asunto en ambos corresponde al imām: si considera oportuno retenerlos para contingencias que sobrevengan a los musulmanes, lo hace; y si considera oportuno repartirlos —o repartir uno de ellos—, lo reparte todo entre la gente, igualando entre sus árabes y sus clientes. Y se comienza por los pobres, hombres y mujeres, hasta que queden satisfechos; y se da a los parientes cercanos del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz—, del fayʾ, su porción, según lo que el imām estime; no tiene un límite determinado.
Se discrepó sobre dar al rico de entre ellos: la mayoría sostiene que se le da, porque es un derecho suyo.
Y Mālik dijo:
no se da de ello sino a sus pobres, porque se les hizo como compensación de la limosna.
Y al-Šāfiʿī dijo:
lo que se obtuviera de los bienes de los incrédulos sin combate se dividía, en tiempos del Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—, en veinticinco porciones: veinte para el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—, disponiendo de ellas como quisiera; y el quinto se divide como se divide el quinto del botín.
Dijo Abū Ŷaʿfar Aḥmad b. al-Dāwūdī:
esta es una opinión que no conocemos que nadie le haya precedido en ella; antes bien, eso era exclusivo de él, como consta en el Ṣaḥīḥ por ʿUmar, explicando la aleya.
Y si esto fuera así, entonces Su dicho:
{ خالصة لك من دون المؤمنين[14834]} [al-Aḥzāb: 50] indicaría que es lícito el don para otro distinto de él;
y que Su dicho:
{ خالصة يوم القيامة[14835]} [al-Aʿrāf: 32] permitiría que otros participen en ello. Ya pasó la opinión de al-Šāfiʿī, exhaustivamente, sobre esto; y alabado sea Dios.
Y la escuela de al-Šāfiʿī —Dios tenga misericordia de él—:
que el régimen del quinto del fayʾ es el régimen del quinto del botín; y que sus cuatro quintos eran para el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—, y después de él son para los intereses de los musulmanes.
Y tiene otra opinión:
que después de él son para quienes se apostan a sí mismos para el combate tras él, en particular, como se adelantó.
الرابعة-
Dijeron nuestros sabios:
se reparte todo patrimonio en la localidad en la que fue recaudado, y no se traslada de esa localidad en la que fue recaudado hasta que queden satisfechos; luego se traslada a los más cercanos de entre otros, salvo que sobrevenga en otra localidad distinta de aquella en la que fue recaudado una necesidad extrema: entonces se traslada a los necesitados dondequiera que estén, como hizo ʿUmar b. al-Jaṭṭāb —Dios esté complacido con él— en los años de la ceniza, que fueron cinco o seis años.
Y se ha dicho: dos años; y se ha dicho: un año en el que se agravó la peste junto con el hambre. Si no se da lo que hemos descrito y el imām considera oportuno detener el fayʾ, lo detiene para las calamidades de los musulmanes; y se da de él al recién nacido, comenzando por aquel cuyo padre es pobre. El fayʾ es lícito para los ricos. Y se iguala entre la gente en él, salvo que se prefiera a los necesitados y menesterosos. La preferencia en él solo es según la medida de la necesidad. Y se da de él a los deudores para que paguen sus deudas. Y se da de él el don y la dádiva si el destinatario es digno de ello; y se asigna sustento a los jueces, a los gobernantes y a quien tenga utilidad para los musulmanes. Los más merecedores de una porción más abundante son los de mayor beneficio para los musulmanes. Y quien tome algo del fayʾ en el registro (dīwān) debe salir a combatir cuando se convoque la expedición.
الخامسة-
Su dicho —Exaltado sea—:
{ كي لا يكون دولة }
la lectura de la mayoría es «يكون» con yāʾ, y «دولة» en acusativo: es decir, para que el fayʾ no sea un bien circulante. Y Abū Ŷaʿfar, al-Aʿraŷ, Hišām —de Ibn ʿĀmir— y Abū Ḥaywa leyeron «تكون» con tāʾ, y «دولة» en nominativo: es decir, para que no acontezca una circulación. Así, «kāna» sería completa, y «دولة» se eleva como nombre de «kāna», sin predicado. Y es posible que sea incompleta y su predicado sea «بين الأغنياء منكم».
Si es completa, entonces «بين الأغنياء منكم» se vincula a «دولة» con el sentido de: circulación entre los ricos de vosotros. Y es posible que { بين الأغنياء منكم } sea un atributo de «دولة». La lectura de la mayoría es «دولة» con ḍamma en la dāl. Y al-Sulamī y Abū Ḥaywa la leyeron con fatḥa.
Dijeron ʿĪsā b. ʿUmar, Yūnus y al-Aṣmaʿī:
son dos variantes lingüísticas con un mismo significado.
Y dijo Abū ʿAmr b. al-ʿAlāʾ:
«الدولة» (con fatḥa) es la victoria en la alternancia y en otros contextos, y es el maṣdar; y con ḍamma es el nombre de la cosa que circula de los bienes.
Y así dijo Abū ʿUbayda:
«الدولة» es el nombre de la cosa que circula, y «الدَّوْلة» es el acto.
El sentido de la aleya es:
lo hicimos así en este fayʾ para que no lo repartan entre sí los jefes, los ricos y los poderosos, excluyendo a los pobres y débiles; pues la gente de la ŷāhiliyya, cuando obtenía botín, el jefe tomaba para sí un cuarto, que es el mirbāʿ; luego escogía además, después del mirbāʿ, lo que quisiera.
Sobre ello dijo su poeta:
«A ti te corresponde de ello el mirbāʿ y las selecciones»[14836]
Es decir: para que no se obre en ello como se obraba en la ŷāhiliyya. Así, Dios lo asignó a Su Mensajero —Dios le bendiga y le dé paz—, para que lo reparta en los destinos que se le ordenó; en ello no hay quinto. Y cuando llega un quinto, recae entre todos los musulmanes.
السادسة-
Su dicho —Exaltado sea—:
{ وما آتاكم الرسول فخذوه وما نهاكم عه فانتهوا }
es decir: lo que os dé del patrimonio del botín, tomadlo; y lo que os prohíba de tomar, y el ghulūl[14837], absteneos. Así lo dijo al-Ḥasan y otros.
Al-Suddī dijo:
lo que os dé del patrimonio del fayʾ, aceptadlo; y lo que os niegue, no lo reclaméis.
Y dijo Ibn Ŷurayŷ:
lo que os traiga de mi obediencia, hacedlo; y lo que os prohíba de mi desobediencia, evitadlo.
Al-Māwardī:
se dijo que se entiende en sentido general respecto de todas sus órdenes y prohibiciones: no ordena sino lo recto, ni prohíbe sino lo corrupto.
Digo:
este es el sentido de la opinión anterior. Son, pues, tres opiniones.
السابعة-
Dijo al-Mahdawī:
Su dicho —Exaltado sea—:
{ وما آتاكم الرسول فخذوه وما نهاكم عنه فانتهوا }
impone que todo lo que el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— ordena es orden de Dios —Exaltado sea—; y aunque la aleya sea sobre los botines, en ella entran todas sus órdenes y prohibiciones —Dios le bendiga y le dé paz—.
Y dijo al-Ḥakam b. ʿUmayr —y tuvo compañía (ṣuḥba)—:
el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— dijo:
( Este Corán es difícil, muy difícil, arduo para quien lo abandona; fácil para quien lo sigue y lo busca. Y mi ḥadīṯ es difícil, muy difícil; y él es el juicio. Quien se aferre a mi ḥadīṯ y lo preserve se salvará junto con el Corán. Y quien menosprecie el Corán y mi ḥadīṯ perderá este mundo y el Más Allá. Se os ha ordenado tomar mi palabra, rodear mi mandato y seguir mi sunna. Quien se complazca con mi palabra se ha complacido con el Corán; y quien se burle de mi palabra se ha burlado del Corán. Dijo Dios —Exaltado sea—:
{ وما آتاكم الرسول فخذوه وما نهاكم عنه فانتهوا }
الثامنة-
Dijo ʿAbd al-Raḥmān b. Zayd:
Ibn Masʿūd encontró a un hombre en iḥrām con su ropa puesta y le dijo: quítate esto.
El hombre dijo:
¿me recitas sobre ello una aleya del Libro de Dios —Exaltado sea—?
Dijo:
sí:
{ وما آتاكم الرسول فخذوه وما نهاكم عنه فانتهوا }
Y dijo ʿAbd Allāh b. Muḥammad b. Hārūn al-Firyābī:
oí a al-Šāfiʿī —Dios tenga misericordia de él— decir: preguntadme lo que queráis; os informaré desde el Libro de Dios —Exaltado sea— y la Sunna de vuestro Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—.
Dijo:
le dije: ¿qué opinas —que Dios te rectifique— sobre el muḥrim que mata un avispón?
Dijo:
«En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso». Dijo Dios —Exaltado sea—:
{ وما آتاكم الرسول فخذوه وما نهاكم عنه فانتهوا }
Y nos transmitió Sufyān b. ʿUyayna, de ʿAbd al-Malik b. ʿUmayr, de Ribʿī b. Ḥirāš, de Ḥudhayfa b. al-Yamān, que dijo:
el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— dijo: ( Seguid el ejemplo de los dos que vendrán después de mí: Abū Bakr y ʿUmar ).
Nos transmitió Sufyān b. ʿUyayna, de Misʿar b. Kidām, de Qays b. Muslim, de Ṭāriq b. Šihāb, de ʿUmar b. al-Jaṭṭāb —Dios esté complacido con él—, que ordenó matar el avispón.
Dijeron nuestros sabios:
esta es una respuesta de suma belleza: dictaminó la licitud de matar el avispón en el iḥrām, y mostró que en ello se sigue el ejemplo de ʿUmar; que el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— ordenó seguir su ejemplo; y que Dios —Glorificado sea— ordenó aceptar lo que dice el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—. Así, la licitud de matarlo se deduce del Libro y de la Sunna.
Ya pasó este sentido en la afirmación de ʿIkrima cuando fue preguntado sobre las madres de los hijos, y dijo:
son libres en la sura «al-Nisāʾ», en Su dicho —Exaltado sea—:
{ أطيعوا الله وأطيعوا الرسول وأولي الأمر منكم[14838]}
[al-Nisāʾ: 59].
Y en el Ṣaḥīḥ de Muslim y otros, de ʿAlqama, de Ibn Masʿūd, que dijo:
el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— dijo:
( Dios maldijo a las que tatúan y a las que se hacen tatuar, y a las que se depilan[14839] y a las que se liman los dientes por belleza, alterando la creación de Dios )
Esto llegó a una mujer de Banū Asad llamada Umm Yaʿqūb; vino y dijo:
me ha llegado que has maldecido a tales y tales.
Él dijo: ¿y por qué no habría de maldecir a quien maldijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz—, estando ello en el Libro de Dios?
Ella dijo: he leído lo que hay entre las dos cubiertas y no he hallado en ello lo que dices.
Él dijo:
si lo hubieras leído, lo habrías hallado. ¿Acaso no has leído:
{ وما آتاكم الرسول فخذوه وما نهاكم عنه فانتهوا }
?
Ella dijo: sí.
Él dijo:
pues él lo ha prohibido... El ḥadīṯ. Ya pasó el estudio de ello en «al-Nisāʾ», de manera completa.
التاسعة-
Su dicho —Exaltado sea—:
{ وما آتاكم الرسول فخذوه }
aunque venga con la expresión de «dar» (ītāʾ), que es entrega, su sentido es el mandato,
como lo prueba Su dicho —Exaltado sea—:
{ وما نهاكم عنه فانتهوا }
pues lo contrapuso con la prohibición; y a la prohibición no se contrapone sino el mandato.
Y la prueba de que esto se entiende así es lo que mencionamos antes, con su dicho —sobre él la oración y la paz—:
( Si os ordeno algo, cumplid de ello lo que podáis; y si os prohíbo algo, evitadlo )
Y dijo al-Kalbī:
descendió acerca de los jefes de los musulmanes: dijeron, respecto de lo que el Mensajero de Dios obtuvo de los bienes de los asociadores:
«¡Oh Mensajero de Dios! Toma tu selección y el cuarto, y déjanos el resto; así hacíamos en la ŷāhiliyya».
Y le recitaron:
«A ti te corresponde de ello el mirbāʿ y las selecciones; y tu juicio, y lo obtenido en el camino, y los sobrantes»
Entonces Dios —Exaltado sea— hizo descender esta aleya.
العاشرة-
{ واتقوا الله }
es decir, el castigo de Dios: ciertamente es severo con quien le desobedece.
Y se dijo:
temed a Dios en Sus órdenes y prohibiciones, no las descuidéis;
{ إن الله شديد العقاب }
para quien contraviene lo que Él le ordenó.
[14827]
[14828]
[14829]
[14830]
[14831]
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[14833]
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[14835]
[14836]
[14837]
[14838]
[14839]
Notas y Referencias
[14827] Véase t. 8, p. 11.
[14828] al-mutaʾaṯṯil: el que acumula (reúne).
[14829] En la edición impresa: «por el testimonio de Dios, la primera es más apropiada».
[14830] En Z, L: «es al-Naḍīr».
[14831] En Ḥ, Z, S, Ṭ, H: «y es más fuerte que la opinión...».
[14832] Véase t. 8, p. 67.
[14833] Véase t. 8, p. 9.
[14834] Véase t. 14, p. 205.
[14835] Véase t. 7, p. 195.
[14836] El verso completo es: «A ti te corresponde de ello el mirbāʿ y las selecciones * y tu juicio, y lo obtenido en el camino, y los sobrantes». Es de ʿAbd Allāh b. ʿAnʿama al-Ḍabbī, dirigido a Basṭām b. Qays. Al-našīṭa es lo que el jefe obtiene en el camino antes de llegar al lugar de reunión del clan. Y al-fuḍūl: lo que sobra del reparto, de aquello cuya división no es válida según el número de los combatientes, como el camello, el caballo y similares.
[14837] al-ghulūl: la traición en el botín y el robo de la parte del botín.
[14838] Véase t. 5, p. 259 y p. 392.
[14839] al-mutanammiṣāt: (plural de mutanammiṣa) la que se arranca el vello del rostro. Y al-mutafalliŷāt: (plural de mutafalliŷa) la que se fuerza a separar sus dientes, entre los incisivos y los premolares.