51

Los Vientos

الذاريات Adh-Dhariyat
Aya 56

Versículo (Español)

[51:56] No he creado a los yinnes y a los seres humanos sino para que Me adoren.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Y no he creado a los genios y a los seres humanos sino para que Me adoren} (56) Palabra del Altísimo: «Y no he creado a los genios y a los seres humanos sino para que Me adoren». Se ha dicho: esto es particular respecto de aquel de quien, en la ciencia de Dios, precedió que Le adoraría; así, vino con la expresión de generalidad, pero su sentido es de particularidad. Y el sentido es: no he creado a la gente de la bienaventuranza, de entre genios y seres humanos, sino para que proclamen la unicidad. Dijo al-Qushayrī: la aleya ha sido objeto de especificación de manera concluyente; pues los dementes y los niños no fueron ordenados a la adoración, de modo que se diga que quiso de ellos la adoración. Y Dios —Altísimo sea— ha dicho: «Y, ciertamente, hemos destinado para el Infierno a muchos de los genios y de los seres humanos[14259]» [al-Aʿrāf: 179]. Y quien fue creado para el Infierno no será de aquellos que fueron creados para la adoración; por ello, la aleya se interpreta referida a los creyentes de entre ellos. Y es como Su dicho —Altísimo sea—: «Los beduinos dijeron: “Creemos”[14260]» [al-Ḥuŷurāt: 14]; es decir, lo dijo un grupo de ellos. Lo mencionaron al-Ḍaḥḥāk, al-Kalbī, al-Farrāʾ y al-Qutaybī. Y en la lectura de ʿAbd Allāh: «Y no he creado a los genios y a los seres humanos, de entre los creyentes, sino para que Me adoren». Y dijo ʿAlī —Dios esté complacido con él—: es decir, no he creado a los genios y a los seres humanos sino para ordenarles la adoración. Al-Zajjāj se apoyó en esta opinión, y la indica Su dicho —Altísimo sea—: «Y no se les ordenó sino que adorasen a un Dios único[14261]» [al-Tawba: 31]. Y si se dijera: ¿cómo descreyeron, si los creó para reconocer Su señorío y humillarse ante Su orden y Su voluntad? Se responde: se humillaron ante Su decreto sobre ellos, porque Su decreto se cumple en ellos y no pueden abstenerse de él; lo que contradijo quien descreyó fue la práctica de aquello que se le ordenó. En cuanto a la humillación ante Su decreto, no es algo de lo que pueda abstenerse. Y se dijo: «sino para que Me adoren», es decir, sino para que reconozcan ante Mí la adoración, voluntariamente o por coerción. Lo transmitió ʿAlī ibn Abī Ṭalḥa de Ibn ʿAbbās. La coerción es lo que se observa en ellos como huella de la hechura. Muŷāhid: sino para que Me conozcan. Al-Thaʿlabī: y esta es una buena opinión, porque si no los hubiera creado, no habrían conocido Su existencia ni Su unicidad. Y la prueba de esta interpretación es Su dicho —Altísimo sea—: «Y si les preguntas quién los creó, dirán[14262]: “Dios”» [al-Zuẖruf: 87]; y: «Y si les preguntas quién creó los cielos y la tierra, dirán: “Los creó el Poderoso, el Omnisciente”[14263]» [al-Zuẖruf: 9]; y otras aleyas semejantes. Y también de Muŷāhid: sino para ordenarles y prohibirles. Zayd ibn Aslam: es aquello sobre lo que fueron conformados, de desdicha y bienaventuranza; creó, pues, a los bienaventurados de entre genios y seres humanos para la adoración, y creó a los desdichados de entre ellos para la desobediencia. Y también de al-Kalbī: sino para que proclamen la unicidad; en cuanto al creyente, Le proclama la unicidad en la estrechez y en la holgura; y en cuanto al incrédulo, Le proclama la unicidad en la estrechez y en la calamidad, pero no en la gracia ni en la holgura. Lo indica Su dicho —Altísimo sea—: «Y cuando les cubre una ola como sombras, invocan a Dios, consagrando a Él la religión[14264]» [Luqmān: 32], la aleya. Y dijo ʿIkrima: sino para que adoren y obedezcan; así recompenso al adorador y castigo al negador. Y se dijo: el sentido es: sino para someterlos a servidumbre. El sentido es cercano. Se dice: ʿabd, manifiesto en la ʿubūda y la ʿubūdiyya; y el origen de la ʿubūdiyya es la sumisión y la humillación. Y al-taʿbīd es el hacer dócil, el someter; se dice: camino muʿabbad. Dijo[14265]:

«Y, con el hueso de la caña, con el hueso de la caña, sobre un camino ondulante, allanado»

Y al-taʿbīd es el istʿibād, que es tomarlo como siervo; y asimismo al-iʿtibād. Y la ʿibāda es la obediencia; y al-taʿabbud es el ascetismo devocional. Así, el sentido de «para que Me adoren» es: para que se humillen, se sometan y adoren.

[14259] :véase t. 7, p. 324. [14260] :véase t. 16, p. 348. [14261] :véase t. 8, p. 119. [14262] :véase t. 16, p. 123 y p. 64. [14263] :véase t. 16, p. 123 y p. 64. [14264] :véase t. 14, p. 80. [14265] :es Ṭarafa ibn al-ʿAbd; el verso es de su Muʿallaqa, y su primer hemistiquio es: *Compiten camellas nobles, veloces, y siguieron* Al-waẓīf es el hueso de la caña. Y su dicho «y siguieron waẓīf waẓīf» significa: siguió el waẓīf de su mano al waẓīf de su pata; y se considera recomendable en la camella que ponga su pata en el lugar de su mano cuando camina. Y al-mawr: el camino.

Notas y Referencias

[14259] Véase t. 7, p. 324.

[14260] Véase t. 16, p. 348.

[14261] Véase t. 8, p. 119.

[14262] Véase t. 16, p. 123 y p. 64.

[14263] Véase t. 16, p. 123 y p. 64.

[14264] Véase t. 14, p. 80.

[14265] [14265] :es Ṭarafa ibn al-ʿAbd; el verso es de su Muʿallaqa, y su primer hemistiquio es: *Compiten camellas nobles, veloces, y siguieron* Al-waẓīf es el hueso de la caña. Y su dicho «y siguieron waẓīf waẓīf» significa: siguió el waẓīf de su mano al waẓīf de su pata; y se considera recomendable en la camella que ponga su pata en el lugar de su mano cuando camina. Y al-mawr: el camino.