50

Qaf

ق Qaf
Aya 35

Versículo (Español)

[50:35] Tendrán en él cuanto anhelen, y les tengo reservada una recompensa aun mayor".

Tafsir de Al-Qurtubi

{لَهُم مَّا يَشَآءُونَ فِيهَا وَلَدَيۡنَا مَزِيدٞ} (35) Palabra del Altísimo: «Para ellos habrá en ella cuanto deseen»; es decir, aquello que sus almas apetecen y con lo que se deleitan sus ojos. «Y junto a Nosotros hay aún más»: de mercedes que no les han pasado jamás por la mente. Anas y Yabir dijeron: el “aún más” es la contemplación del Rostro de Dios —Altísimo sea— sin [preguntar] cómo. Y esto ha llegado en relatos elevados hasta el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— a propósito de la palabra del Altísimo: «Para quienes obran con excelencia habrá lo más bello y un aumento [14182]» [Jonás: 26]. Dijo: el “aumento” es la contemplación del Rostro del Noble Dios. Ibn al-Mubárak y Yahyà ibn Salám mencionaron —dijeron ambos—: Nos informó al-Mas‘údí, de al-Minhál ibn ‘Amr, de Abū ‘Ubayda ibn ‘Abd Allāh ibn ‘Utba, de Ibn Mas‘ūd, que dijo: apresuraos hacia el viernes, pues Dios —Bendito y Altísimo— se manifiesta a la gente del Paraíso cada viernes sobre un montículo de alcanfor blanco, y ellos se hallan, por ello, en cercanía. Dijo Ibn al-Mubárak: según la medida de su premura hacia el viernes en la vida mundana. Y dijo Yahyà ibn Salám: por su premura hacia las reuniones del viernes en la vida mundana; y añadió: (Entonces Dios les renueva, de Su generosidad, algo que no habían visto antes de eso). Dijo Yahyà: y oí a otro distinto de al-Mas‘údí añadir en ello la palabra del Altísimo: «Y junto a Nosotros hay aún más».

Digo: su expresión («sobre un montículo») se refiere a la gente del Paraíso; es decir, estando ellos “a corta distancia”, como en el mursal de al-Hasan, quien dijo: Dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: (La gente del Paraíso contempla a su Señor cada viernes, sobre un montículo de alcanfor). El hadiz; y ya lo hemos mencionado en el libro «At-Tadhkira». Y se ha dicho: que el “aún más” es aquello con lo que se les desposa de las huríes; lo transmitió Abū Sa‘īd al-Judrī en un hadiz elevado.

Notas y Referencias

[14182] Véase t. 8, p. 330.